Biografía no autorizada del ministro de Educación y Deportes Esteban Bullrich Ocampo.
Descendiente
de un general patricio tachado de “vendepatria”, entrenado por la
Fundación Eisenhower para ser un líder emergente, dueño de una off
shore, denunciado por corrupción, y acusado de fraude electoral por su
socio político de Recrear López Murphy, el ministro Bullrich tiene una
extraña debilidad para mezclar su gestión educativa con la gestión de
negocios. Esto le ha deparado una notable fortuna, explicada gracias a
donaciones recibidas por su conyugue. Sin embargo imitando al
sindicalista Barrionuevo, aseveró hace muy poco que “los problemas se
van a resolver si terminamos de afanar la guita que nos estamos llevando
a los bolsillos”.
Por Lázaro Llorens @lazarollorens
El ministro de Educación y Deportes de
la Nación, Estaban José Bullrich Ocampo, mencionado como candidato a
senador por la provincia de Buenos Aires, hace más de un mes tiene un
conflicto abierto con los docentes por no cumplir la ley y llamar a
paritarias nacionales, como se lo ordenó la jueza en primera instancia
Dora Temis a quien recusó.
Hijo de una familia de sobrado linaje,
el padre del ministro es Esteban Bullrich Zorraquín y su madre María
Ocampo Alvear, tataranieta del militar, político y diplomático argentino
general Carlos María de Alvear, primer embajador en Estados Unidos.
Señalado por historiadores como Bartolomé Mitre y Félix Luna de haber
sido un agente inglés. Existiendo al respecto dos elocuentes cartas
enviadas a Lord Castlereagh, ministro de Relaciones Exteriores de
Inglaterra, y a Lord Strangford, embajador inglés en Río de Janeiro, en
las que afirmó: “estas provincias desean pertenecer a la Gran
Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su
influjo poderoso”.
También es sobrino segundo de la actual
ministra de seguridad Patricia “piba” Bullrich, ex miembro de la cúpula
de Montoneros y ahora fans de las palabras seguridad, control y orden.
Sus estudios secundarios, Esteban
Bullrich Ocampo, de 48 años de edad, los hizo muy lejos de la escuela
pública. En el selecto colegio bilingüe ingles Saint Leonard’s, de
Vicente López de donde egresó en el año 1987.
En cuanto a sus estudios universitarios,
pos universitario y experiencia laboral, no solo tampoco tuvieron nada
que ver con la educación pública, sino que siquiera tienen vinculación
con lo educativo, a pesar que hoy es la máxima autoridad en el país en
el tema.
En el año 1992 se recibió de licenciado
en sistemas y computación, en la universidad privada CAECE, actualmente
propiedad de Cámara Argentina de Comercio. Ese año comenzó a trabajar en
la empresa textil Alpargatas, que hoy paradójicamente atraviesa un
situación económica compleja, con suspensiones masivas de empleados,
debido al dólar barato y la política aduanera del gobierno de Cambiemos.
En 1996, viajó a Estados Unidos para
hacer un master en administración de empresas en la prestigiosa
universidad Kellogg School of Management. Una de las mejores escuelas
del mundo en este tema, creada y sostenida por la compañía alimenticia
Kellogg.
Ese año, antes de regresar a la
Argentina, Bullrich Ocampo viajó Nicaragua, bajo influencia sandinista,
para enseñarles durante dos meses matemática a niños de un orfanato. Lo
hizo bajo la fundación Padre Fabretto. Una ONG financiada por el
gobierno de Estados Unidos y grandes compañías multinacionales como
Cargill, Coca Cola y Appel.
Este fue la primera vez que Bullrich
tuvo una experiencia con el tema educativo. También la primera y última
vez que estuvo parado frente a un aula.
Con el master en administración de
empresas, el ministro macrista regreso al país y comenzó a trabajar para
la empresa frutícola San Miguel S.A.. Una de los principales
productores de limones del mundo. Rubro en el cual, el ministro, sigue
teniendo intereses a través de la consultora Fruitful Thinking S.A.,
especializada en exportación de productos frutícolas, de la cual es
dueña en un 50%.
Por ese entonces, además, la familia
Bullrich Ocampo tenía negocios con el actual presidente del Banco Nación
Javier Gonzalez Fraga, ex funcionario de Carlos Menem. Era en la
fábrica de dulce de leches y queso de búfala “La Salamandra”. Empresa
que luego, la familia del ministro Bullrich, vendió al polémico
empresario kirchnerista Cristóbal Lopez, quien finalmente la cerró en el
año 2014, y hoy es una cooperativa de trabajadores, que con escasa
materia prima pugna por sobrevivir.
La ley de Murphy
En el ardiente 2001, el actual ministro
de Educación de la Nación decidió abandonar el sector empresarial para
pasar al público. Lo hizo de la mano del economista liberal Ricardo
Lopez Murphy. Consultor del BID, Banco Mundial, Fondo Monetario
Internacional y ex economista jefe de la Fundación de Investigaciones
Económicas Latinoamericanas (FIEL).
Claro que su primera incursión en
política no fue la mejor. Ese año, Lopez Murphy fue nombrado ministro de
economía de la Alianza por el presidente Fernando De la Rúa. Y el ex
economista de Fiel, apenas asumió, para poder poner en caja el déficit
fiscal y cumplir con los pagos de la deuda externa, se despachó con un
durísimo plan de ajustes por 2.000 millones de dólares, en todas las
áreas del Estado, principalmente en Educación.
Por su crudeza, este plan provocó la
renuncia de casi todo el gabinete de De la Rúa. Y tras cartón, la
renuncia del propio Lopez Murphy. Lo suplantó nada más y nada menos que
Domingo Cavallo, presentado en ese contexto como un heterodoxo
economista, que venía a salvar a la Argentina, cuando en realidad venía a
salvar a los bancos.
Si bien Lopez Murphy, en menos de lo que
canta un gallo, quedó fuera del gobierno de la Alianza, Bullrich se las
ingenió rápidamente para quedarse y vivir a la política. Lo hizo, como
muchos por esa gran puerta que es el Congreso, como secretario
parlamentario del entonces diputado Hugo Martini, actual asesor suyo.
Por entonces vicepresidente de Relaciones Institucionales de YPF, cuando
la compañía estaba en manos de Repsol.
En las elecciones del 2003, gracias a su
apellido de linaje, desde ese cargo en el Congreso, Bullrich pasó
directo y sin escalas a candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires por el partido Recrear. Fuerza política que había creado el
economista Lopez Murphy para competir por las elecciones presidenciales
de ese año donde triunfó Nestor Kirchner.
En esos comicios, Recrear tuvo una muy
buena performance. Como candidato a presidente Lopez Murphy salió
tercero con el 16% de los votos, a seis puntos de Kirchner. Mientras que
el actual ministro, compitiendo con Macri e Ibarra, salió cuarto con el
9%. Nada mal para una fuerza totalmente nueva.
Sin embrago, dos años después, en las
elecciones legislativas del 2005, Recrear se alió con su competidor
director, el macrismo. Así nació formalmente Propuesta Republicana (PRO)
que hoy ocupa los principales cargos del poder ejecutivo.
Fruto de ese acuerdo, que será el
comienzo del fin del partido de Lopez Murphy, Bullrich resultó electo
diputado nacional. Cargo donde, entre otras cuestiones, el actual
ministro de Educación, esgrimiendo la teoría de los dos demonios,
defendió el juramento como diputado del policía Luis Abelardo Patti,
actualmente preso en Ezeiza por delitos de Lesa Humanidad.
Desde esa banca además Bullrich tuvo
contacto de manera fugaz, con experiencias en el tema de la educación
pública. Fue cuando presentó, junto con Eugenio Burzaco, y Hugo Martini,
un proyecto de “Ley Federal de Educación” (5.557-D-06) que recibió
críticas, no de la izquierda, sino su propio colega del PRO Mariano
Narodowski, ex ministro de educación de Macri.
También cuando cuestionó en la cámara la
ley de Financiamiento Educativo que obliga a paritarias nacionales y a
invertir el 6% del PBI en educación. Ley aprobada en ese entonces por el
kirchnerismo, y que hoy el ministro conforme esos antecedentes en
contrario, incumple abiertamente. “Gastar más no es gastar mejor”. Hay
que “garantizar la equidad en la distribución de los fondos y dirigirse a
los distritos más rezagados y desfavorecidos” cuestiono Bullrich en el
recinto, cuando se aprobó.
Becado
Luego de defender a Patti y cuestionar
la ley de financiamiento educativo, a mediados del 2006, al poco tiempo
de asumir su banca, Bullrich pidió licencia sin goce de sueldo, por dos
meses para realizar una beca en Estado Unidos, en la fundación
estadounidense Eisenhower Fellowships Fellow.
“El diputado Esteban Bullrich, de
Pro, pidió licencia sin goce de sueldo por dos meses. Sucede que fue
favorecido con la beca Eisenhower y viajará a Estados Unidos financiado
por el gobierno de ese país. Se reunirá con Colín Powell y Madeleine
Albright, con intendentes y gobernadores y con directivos de Microsoft y
Apple, entre otros. Visitará universidades, fundaciones y entrevistará a
expertos en educación. Pero apuntará, sobre todo, a fortalecer las
relaciones con los partidos Republicano y Demócrata” informó el diario La Nación.
¿Para qué y quiénes sostienen esta fundación norteamericana que becó a Bullrich?
Según su sitio web
-https://www.efworld.org- la fundación Eisenhower, tiene como fin
“identificar líderes emergentes en todos los países del mundo y
proporcionarles programas en los Estados Unidos para potenciar sus
capacidades profesionales, ampliar sus contactos, y agrandar sus
perspectivas de progreso futuro. Asimismo, fomenta la pertenencia a una
gran comunidad internacional entre los que se encuentran líderes
políticos universitarios empresariales, profesionales, etc.” O sea algo
parecido en lo que andaba su antecesor Carlos María de Alvear.
Actualmente su presidente ejecutivo es
el ex general retirado secretario de Estado de George W. Bush, Colín
Powell. Ocuparon este cargo además los ex-presidentes de los EE.UU
George Bush y Gerald Ford, y los ex secretarios de Estado Donald
Rumsfeld y el mismísimo Henry Kissinger.
De hecho, cuando ganó Macri las
elecciones presidenciales a fines del 2015, la fundación Eisenhower
destacó en su portal web su triunfo, y la llegada de Bullrich al
ministerio de educación de la Nación y otros ex “fellows” (así los
nombra) como Laura Alonso.
“Macri ganó la presidencia en Argentina
después de una segunda vuelta electoral a finales de noviembre. El nuevo
gobierno asumió el cargo el 10 de diciembre nombrados EF y sus nuevas
posiciones se enumeran a continuación: Laura Alonso (’08) – Jefe,
Oficina Anticorrupción-, Esteban Bullrich (’06) -ministro de Educación-,
Carlos Regazzoni (’04) -cabeza del PAMI, Instituto Nacional de
Argentina de Servicios Sociales para jubilados-, Diego Valenzuela (’08)
–alcalde de Tres de Febrero, un municipio de la provincia de Buenos
Aires-” publicó textualmente la fundación norteamericana.
Educación Off Shore
Ese mismo año, en el 2006, mientras
cursaba su beca en la Eisenhower, Bullrich, junto a Marini, otros
actuales funcionarios suyos, parientes y un socio del actual jefe de
gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, abrieron en el paraíso
fiscal del estado de Florida, una empresa off shore, sin fines de lucro,
que aún está activa.
Se trata de “Formar Fundatión INC”, cuya
existencia saltó a la luz el año pasado, tras las investigaciones del
Panamá Papers. Su presidente es Bullrich; su director y tesorero Diego
Fernández, ex jefe de gabinete de Bullrich en el gobierno de la Ciudad,
dueño de la cadena “Dashi Sushi Bar”, actualmente secretario de
Integración Urbana en la CABA, a cargo de la urbanización de la Villa
31.
También integra esta off shore, como
director y tesorero, el economista y empresario Gabriel Sánchez Zinny.
Actual director del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET)
quien tiene a su cargo las escuelas técnicas del país.
Zinny, consultor educativo, dueño de la
polémica plataforma educativa Kuepa. Empresa que estuvo señalada de
corrupción cuando Bullrich era ministro de Educación del gobierno de la
ciudad.
También es autor del libro “Educación
3.0: La batalla por el talento en América Latina” donde, ante el
deterioro de la educación pública argentina, el director del INET y
socio de Bullrich propone incorporar al sector privado (empresas) para
renovarlo. Viejo anhelo del nuevo orden económico.
Además, según el sitio Opencorporates,
-https://opencorporates.com/- entre el 2002 y 2017, el director del INET
Sánchez Zinny, fue titular de otras cinco empresas off shore. Esta son:
“QFuturo, LLC”, “Sostiene FZ, LLC”, “ZST & Associates LLC”, “Edunexo Dominicana”, “Eduemente Dominicana”. De las cuales una, “ZST & Associates, LLC”
está activa actualmente. La cual es un buen ducto, junto a “Formar
Fundatión INC”, para canalizar los dineros espurios que suele generar la
política.
Pero esto no es todo. Sánchez Zinny,
actualmente es socio del actual jefe de gobierno porteño Enrique
Rodríguez Larreta, en la empresa “Edumente”. Esta firma tiene domicilio
en Alicia Moreau de Justo 846, piso 2, departamento 18. Se dedica a
servicios on line de tecnología, desarrollo de sistemas y análisis de
datos. Su nombre es similar a la otra off shore de Zinny “Edumente
Dominicana”.
Por último, también integraron la off
shore “Formar Fundation INC” de Bullrich, su actual asesor Martini y sus
parientes Alberto Bullrich y Juan Santucci. Con lo cual, como puede
verse en el sociograma de abajo, un entramado de empresas, vínculos
políticos, parentales, y compañías off shore existe hoy en torno a
“Formar Fundation INC” de Bullrich.
Salto al macrismo
A fines del 2006, con su beca en
Eisenhower y su off shore “Formar Fundation INC” bajo el brazo, Bullrich
regresó al país y reasumió su banca en el Congreso, por la cual no
había hecho mucho.
Sin embargo, al año siguiente, en las
elecciones presidenciales de octubre del 2007, sin mucho trabajo que lo
respalde, el ministro siguió ascendiendo en su carrera política. Se
presentó como candidato a vicepresidente de la República por Recrear,
acompañando a Lopez Murphy que se postuló como presidente.
Aunque esta vez, los resultados para la
fórmula Lopez Murphy-Bullrich fueron catastróficos. Salieron sextos con
el 1,4% de los votos. O sea respecto al 2003 habían perdido el 90% de su
electorado. Aun así él logró renovar su banca como diputado.
Un mes después de esta dura derrota, en
noviembre del 2007, Bullrich pidió nuevamente licencia sin goce de
sueldo. Esta vez para ser ministro “temporario” de Desarrollo Social en
el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Macri, en suplencia
de la actual gobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia
Vidal, que había solicitado licencia por maternidad.
Su pase al macrismo puro, sin consulta,
provocó la furia de sus correligionarios de Recrear y puso al partido al
borde de la ruptura. A Bullrich, que ya tenía puesto su corazón en el
macrismo, poco le importó y, a fines de diciembre, asumió igual.
Estando al frente de ese ministerio, que
mueve millonarios recursos, Bullrich se encargó de arrebatarle Recrear a
su fundador y líder: Lopez Murphy. Fue en abril del 2008, luego de unas
duras internas sindicadas de fraudulentas, donde el actual ministro
desplazó a Lopez Murphy de la presidencia del partido, quien luego de
esa derrota renunció.
“Han exhibido al menos 35 hechos
lamentables y bochornosos que afectan crucialmente la identidad y la
transparencia partidarias” denunció el fugaz ex ministro de la Alianza,
mediante una carta pública donde informó de su alejamiento de la
política. “Si avalo una cosa así (denuncia de urnas falsas, supuesta
falsificación de firmas de candidatos, delegados cuestionados
judicialmente) no puedo volver a hablar más en mi vida sobre la
necesidad de una reforma política para alcanzar la transparencia. Todo
lo que le censuramos al kirchnerismo fue hecho acá” sentenció y pegó el
portazo.
Hay que “despersonalizar” y “ampliar la
sociedad política que Recrear mantiene con Macri”, fue la respuesta
Bullrich a esas denuncias, mientras asumía la dirección del partido.
Promesas que el actual ministro macrista cumplió al pie de la letra,
dado que bajo su presidencia, luego de esas elecciones, Recrear
desapareció del mapa electoral. Y sus votos y dirigentes que fueron
absorbidos íntegramente por el macrismo. Todo gracias a Bullrich, que le
quitó a Macri un duro competidor.
Un mes después de asumir la dirección de
Recrear, el 7 de junio del 2008, como ministro de Desarrollo Social, el
actual ministro de educación de la Nación, se vio envuelto en el caso
de los terrenos de la escuela “Oakhill School”.
Ese día Macri y Rodríguez Larreta -socio
de Zinny- firmaron el polémico decreto 922/08. Mediante él autorizaron
la venta del terreno, y posterior construcción en el barrio de Núñez,
del edificio de la selecta escuela privada “Oakhill School”. Una
institución bilingüe, ultra católica, donde estudiaban los hijos de
Bullrich.
Según una denuncia de la oposición, esta
autorización, el actual presidente y el actual jefe de gobierno porteño
lo hicieron soslayando que el terreno estaba ubicado en pleno distrito
“Urbanización Parque” donde, para desafectarlo y habilitar una
construcción de este tipo, era necesario un doble paso por la
Legislatura, con audiencia pública. Cosa que nunca se hizo.
“En este hecho se dan todas las
directrices de la gestión de Macri: poco respeto por las leyes, entrega
del espacio público para negocios privados, y el favoritismo por la
educación privada por sobre la pública” resumió Julieta Costa Díaz,
comunera por el Partido Socialista Auténtico del gobierno de la Ciudad,
quien por este hecho, en el 2012, denunció a Macri ante la Justicia.
“Bullrich debería explicar cuál fue su
rol en todo este trámite, ya que manda a sus hijos a ese colegio y
cuando se firmó este decreto formaba parte del ejecutivo como ministro
de Desarrollo Social” exigió su compañera de bloque Virginia González
Gass. Sin embargo, las investigaciones nunca avanzaron.
Mala educación
A fines del 2008, el licenciado Bullrich
terminó su suplencia de Vidal y volvió una vez más a su banca de
diputado. Aunque su labor había sido irregular, más que flaca, en junio
del 2009, abandonando totalmente el partido Recrear que él presidía, se
volvió a presentar como segundo candidato diputado por la Ciudad de
Buenos Aires, pero esta vez por el PRO puro, en una lista debajo de la
actual vicepresidente Gabriela Michetti.
En esas elecciones el partido amarillo
salió tercero y el actual ministro regresó, otra vez, al Congreso. Sin
embargo, apenas asumió, pidió licencia nuevamente para asumir como
ministro de educación del Gobierno de la Ciudad, bajo la gestión de
Macri. Cargo para el que Bullrich no tenía ninguna experiencia ni
formación alguna.
Su asunción fue el 5 de enero del 2010. Y
ni bien desembarcó lo primero que hizo fue reformular el organigrama
del ministerio, y nombrar a sus principales socios de la off shore
“Formar Fundation INC”, como importantes funcionarios de su ministerio.
Diego Fernández, pasó a ser su jefe de Gabinete y Hugo Martini, director
general de Comunicación y Relaciones Institucionales.
En cuanto a Sánchez Zinny, socio a su
vez del vice jefe de gobierno Larreta, si bien no ingresó como
funcionario, lo hizo como proveedor del Estado. ¿Cómo? A través de la
empresa de plataformas educativas Kuepa, de la cual Sánchez Zinny era
presidente, que en el 2013 se adjudicó de manera directa, sin
licitación, el programa estatal “Adulto 2.000”. Destinado a adultos
mayores de 18 años para que en un plazo de dos años, puedan terminar el
secundario, de manera on line, sin asistir a clases.
La polémica del caso “Kuepa” se desató
cuando los propios alumnos del “Adultos 2.000” recibieron mails con
promociones y descuentos para hacer el curso on line. Pero no de forma
gratuita sino pagando un kit por Mercado Libre de 495 pesos por mes,
teniendo como ganchos horarios más laxos y un año menos de cursado.
A la par, algunos docentes comenzaron a
recibir consultas de alumnos que no estaban inscriptos en el programa y
eran clientes particulares de Kuepa, la empresa de Sánchez Zinny, socio
de Bullrich y Larreta. Lo cual motivó una denuncia de la Unión de
Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera) de la Ciudad de Buenos Aires.
Como dato significativo, la carrera a
distancia a favor de Kuepa, la empresa de Sánchez Zinny, había sido
aprobada “con reservas” mediante la resolución Ministerial Nº 1073, en
agosto de ese mismo año. Esta resolución no la firmó Bullrich, sino la
subsecretaria de Gestión Educativa, Ana María Ravaglia, por entonces una
virtual viceministra, a quien luego el actual ministro echó.
Más denuncias
A estas acusaciones de corrupción contra
Bullrich, similares a las que a diario se le atribuyen al kirchnerismo,
se le añadieron otras.
Una de estas fue el pago de sobreprecios
de hasta 185 millones de dólares en la compra de miles de computadoras
personales, bajo el marco del “Plan Sarmiento”, para entregárselas a 160
mil alumnos y 16 mil docentes de escuelas porteñas, donde según
peritajes judiciales, los sobreprecios alcanzaron el 285%.
Otra, las irregularidades en las
contrataciones, sin licitación pública, de las consultoras Reale-Dalla
Torre Consultores y La Usina Digital, ambos aportantes de la campaña de
Macri.
En este caso, los contratos de estas dos
empresas de comunicación y marketing amarillas eran exactamente los
mismos. Se aprobaron con un mes de diferencia. Sin embargo, entre ambos
había una diferencia de 312 mil pesos. A Reale-Dalla Torre Consultores,
Bullrich y su entorno off shore, se lo adjudicó el 25 de agosto del
2015, por 568 mil pesos. A Usina Digital SRL, que durante el macrismo
embolsó contratos por 26 millones de pesos, el 23 de septiembre se lo
contrató por 880 mil pesos,
“Este tipo de situación, además de que
amerita una investigación para establecer si hubo cohecho o lavado de
dinero, demuestra el descontrol administrativo del ministerio dirigido
por Esteban Bullrich”, sentenció por ese entonces la jefa de bloque
kirchnerista de la legislatura porteña. Gabriela Alegre.
“Los problemas se van a resolver si
terminamos de afanar la guita que nos estamos llevando a los bolsillos”
respondió en esa oportunidad el ministro Bullrich, en un programa de TV,
junto a Macri, en un sincerísidio al estilo Luis Barrionuevo, quien en
los 90 propuso dejar de robar dos años para sacar el país adelante.
PRO-privados
En cuanto a la política educativa del
inexperto Bullrich, como buen liberal, sus principales pilares como
ministro de Educación porteño fueron: la evaluación a los docentes, la
vinculación de la escuela con el sector privado, el uso de las nuevas
tecnologías (donde sus socios y funcionarios tienen intereses) y el
fomento desde el Estado de la cultura individualista del “ser
emprendedor” por cuenta propia, a través de la fundación norteamericana
“Junior Achievement” -Jóvenes Emprendedores-.
“La idea consiste en proponerles a los
chicos que salgan a crear trabajo y no a buscarlo. En esa idea de “crear
trabajo” creo que Junior Achievement les brinda herramientas para ser
dueños y creadores de su futuro” dijo al respecto el ministro Bullrich
sobre esta fundación.
En esa línea, durante su gestión, los
subsidios a las escuelas privadas, en su gran mayoría de la Iglesia
Católica, institución con la cual Bullrich comulga –se lo menciona como
miembro del Opus Dei-, no pararon de incrementarse año a año. Solo en el
2015, último año como ministro de la ciudad de Buenos Aires, Bullrich
Ocampo les transfirió 2.800 millones de pesos a las escuelas de gestión
privada, para “financiar gastos corrientes”. Esto es: pagar salarios de
profesores y maestros.
Junto con estos millonarios subsidios,
en paralelo, el ministro de Cambiemos creó un “Fondo de Financiamiento
para la Adecuación de la Infraestructura Edilicia” para financiar el
mantenimiento o la refacción de los edificios de las escuelas privadas.
De esta manera, permitió que los dos principales costos que tienen una
escuela (sueldo docente y mantenimiento edilicio) los absorba el Estado.
Mientras que las ganancias se las llevaban íntegramente los dueños de
los colegios. Principalmente la Iglesia Católica.
A todo esto, en el 2014, centenas de
chicos de las escuelas públicas porteñas, por el estado de abandono de
algunos edificios y falta de aulas, tenían clases en “aulas containers”.
Hecho que desató una polémica. Y por la cual, a raíz de una denuncia de
padre y alumnos, y la electrificación que sufrió un directivo,
intervino la Justicia y los prohibió.
“No es por falta de planificación, sino
que el sistema de inscripción on line nos permite hacer un mapa muy
preciso de dónde tenemos demanda de vacantes” atinó a explicar el actual
ministro, obsesionado hoy por la productividad y desempeño de los
docente.
Ministro millonario
En junio del 2013, mientras llevaba
adelante toda esta política educativa pro-privados, atravesada por
denuncias de corrupción, el actual ministro macrista, junto a otros
funcionarios, hicieron público su patrimonio publicando su declaración
jurada de bienes (DD.JJ).
En ese oportunidad se conoció el
millonario patrimonio que tenía Bullrich, un eterno funcionario público,
en empresas privadas, terrenos, departamentos, ahorros en dólares,
hasta acciones en grandes corporaciones multinacionales como Appel o
Exxon.
Estos bienes, muchos de ellos
subvaluados, su gran mayoría Bullrich los adquirió cuando era
funcionario público. En algunos casos de forma muy dudosa, mediante
“donaciones” a su esposa.
En detalles, en su DDJJ, el ministro
Bullrich, padre de cuatro hijos, junto a su esposa María Eugenia
Sequeiros, empleada textil, monotributista, declaró ser dueño de:
- Un departamento en el barrio de Núñez, de 100 metros cuadrado, adquirido en el año 1999, tasado por la risible suma de 184.500 pesos.
- Acciones ordinarias en Appel, Bank of American, Soutwste Arlinies, Exxon, Direxión Technology, Red Hat Technology, por 46.790 pesos de aquel entonces. Todas adquiridas en el año 2011 cuando ya era ministro.
- El 50% de la empresa Fruitful Thinking S.A., especializada en exportaciones de frutas, adquirida en el 2003, cuando ya era funcionario, valuada en tan solo 44 mil pesos.
- Un departamento en Núñez, adquirido en el 2001 por su esposa, con el dinero de una “donación”, valuado por la irrisoria suma de 55 mil pesos.
- Una casa en Palermo adquirida también por su esposa, con dineros de una “donación”, en el 2013, cuando saltó el escándalo de Kuepa, tan solo por 687.552 pesos.
- Un terreno en San Martín de los Andes, comprado en el 2007, cuando era diputado, con una “venta de activos” valuados en 36.737 mil pesos.
- 300 pesos depositados en caja de ahorro, 9.700 dólares en cuenta corriente -150 mil pesos actuales-, 34.500 pesos y 37.640 dólares -¡564 mil pesos! en efectivo.
- Créditos por cobrar a su empresa Fruitful Thinking S.A. por 52 mil pesos –más de lo que vale la empresa- y otro a su mismísima mujer, María Eugenia Sequeiros, por 44 mil dólares -660 mil pesos actuales-.
- Un auto Volkswagen Sharan 2008 valuado en 162.600 pesos.
- Dineros de su esposa en efectivo por 14.350 pesos.
Todos estos bienes, sumaban un total de
1.751.292 pesos de ese entonces. Actualizados al día de hoy, unos 6
millones. Sin contar las los bienes subvaluados. Nada mal para alguien
que en los últimos 17 años de su vida se desempeñó como un sempiterno
funcionario público.
Aun así, en su subvaluada DDJJ el
ministro de educación olvidó de poner su off shore “Formar Fundation
INC”. Creada en el 2006, junto a sus socios-funcionarios Martini,
Fernández y Zinny, socio a su vez de Larreta.
A la Nación
Además de las denuncias de corrupción en
su contra, o las inconsistencias en su millonario patrimonio, en cinco
años frente al ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, la
más rica del país, el licenciado en sistemas Bullrich Ocampo, solo pudo
mostrar magros resultados en el tema educativo.
La prestigiosa prueba TIMSS en
Matemática y Ciencias, ubicó a la CABA en el puesto 46 entre 55 países,
provincias y ciudades que fueron evaluadas. Aunque se las ingenió para
mostrar una leve mejora en las pruebas PISA, que tuvieron un irregular
trámite en el resto del país. A pesar de ello, en diciembre del 2015, el
reciente electo presidente Macri decidió premiarlo, y lo nombró
ministro de Educación de la Nación con el agregado de la cartera de
Deportes.
Al poco tiempo de asumir, Bullrich, otra
vez lo primero que hizo fue nombrar a sus socios de la off shore
“Formar Fundation INC”, que se había olvidado de incluir en su
declaración jurada, como funcionarios ahora del gobierno nacional. Hugo
Martini pasó a ser su asesor personal. Mientras que el empresario en
plataformas Sánchez Zinny, máster en Política Pública en la Universidad
de Georgetown, consultor educativo, dueño de la polémica Kuepa, socio a
su vez de Rodríguez Larreta, mediante el decreto 59/2016 firmado por
Macri y Bullrich el 1 agosto del 2016, pasó a desempeñarse como director
del INET.
A su vez, una de las principales medida
que tomó Sánchez Zinny apenas asumió como director del INET, fue firmar
un convenio con la empresa estadounidense Internet Media Services (IMS),
para formar docentes y estudiantes técnicos en “Marketing Digital y
Plataformas Móviles” que se comenzaron a dictar este año.
¿Pero, quién es uno de los principales directivos de IMS?
Nada menos que Ignacio Sánchez Zinny, hermano del director del INET,
quien dentro de la compañía justamente es el mandamás de las áreas de
marketing y educación. Con lo cual, el director del INET ahora contrató a
su hermano para que de unos cursos de marketing en todas las escuelas
técnicas del país que están a su cargo, cuya mayoría no tienen tornos,
ni tableros, ni herramientas para el aprendizaje.
A estos nuevos negocios incompatibles
con la función pública, tan escandalosos como los que se le atribuyen al
kirchnerismo, el ministro Bullrich le añadió una dura política de
ajuste mediante subejecuciones presupuestarias, reducción de miles
becas, desfinanciación de los programas, despidos en el ministerio,
desinversión, etc. A la par que, al igual que lo hizo en el gobierno de
la Ciudad, quiere imponer la capacitación a los docentes, a pesar de no
contar él mismo de ninguna capacitación en temas educativos; la
evaluación de los alumnos atreves de la cuestionadas prueba de PISA; y
la vinculación de la educación pública con el sector privado.
“Cuando el gremio focaliza, estoy
develando la estrategia pero no importa porque es poco atacable igual,
le abriste doce y las otras once avanzan. Entonces, cuando se dieron
cuenta que alguna ya se implementó, van atrás de esa y avanzás con la
que no habías avanzado” dijo Bullrich, muy suelto de boca, cuando
explicó, en una reunión, cual es su estrategia que utiliza para
gestionar lo público como ministro de Educación. Mostrando una
permanente actitud de confrontación con los docentes, en lugar de buscar
la cooperación y la armonía. Como si estos no fueran una pieza esencial
en la cuestión de la educación.
Como corolario, el ministro macrista,
ahora se niega a cumplir con la ley de financiamiento educativo, que
prevé un presupuesto piso del 6% del PBI para Educación, Ciencia y
Técnica, y la convocatoria a paritarias nacionales docentes. Todo, como
lo explicó Stripteasedelpoder.com, con el único objetivo de achicar el
déficit, como piden los banqueros, para garantizar el pago de los
servicios de la deuda externa. La fuente principal de financiamiento del
gobierno de Macri.
Esto motivó una abierta y dura lucha con
los decentes de las principales provincias del país, como Buenos Aires,
Córdoba, Rosario que recibieron propuestas salariales del 18,5% en tres
cuotas. También una presentación de Unión Docentes Argentinos (UDA)
ante el juzgado laboral de primera instancia, reclamando la apertura de
paritarias. Pedido que la jueza Dora Eva Temis avaló en primera
instancia, y ahora tiene que decidir la Cámara de Apelaciones.
“El fallo no es propio de la Justicia lo
que se trata es de estirar el conflicto” dijo al respecto el ministro
de Propuesta Republicana Bullrich Ocampo, quien no solo apeló el fallo,
sino que además decidió recusar a la jueza Temis por “animosidad”. A la
par que, por los medios, casi a diario, objeta con generalizaciones el
desempeño de los docentes, acusándolos, entre otras cosas, de hacer
“curro y abuso” de las carpetas médicas.
Finalmente, mientras este conflicto con
los docente sigue abierto, como un eterno “déjà vu”, Cambiemos dejó
trascender que el ministro Bullrich Ocampo será candidato a senador por
la provincia de Buenos Aires, en representación de la gobernadora Vidal.
Presentándose seguramente como los campeones que lograron doblegar a
los docentes de las escuelas públicas. A quienes devalúan, atacan, y
desprestigian, al mismo tiempo que se le encomienda la dura tarea diaria
de desplegar la contención social, respecto a un tercio de argentinos
hundidos en la pobreza y la indigencia. Y se le asigna además el rol de
ser el instrumento para erradicarlos de la pobreza, mediante la
educación. Todo un contrasentido.