Una
vez más, presenciamos la quema de Judas en nuestro país. En realidad lo
que se incinera simbólicamente es el acto de traición a Jesús por parte
de Judas Iscariote quien fue donde sus enemigos y dijo: "¿Qué me
queréis dar a cambio de que os lo entregue?"... Ellos le ofrecieron
treinta monedas que fue el valor de su perfidia y así vendió a su
inapreciable amigo.
La traición es una de las acciones más destructivas en las relaciones humanas. Es una grave falta que se comete violando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener a otra persona, es ofender y agraviar alevosamente a la amistad, al amor o a la sinceridad.
Nos sentimos traicionados cuando se atenta contra nuestros principios o la confianza depositada, o cuando surge la deslealtad, la infidelidad o nos mienten o engañan.
Ante la traición dejamos de creer en la o las personas que nos traicionan. Nos sentimos burlados, defraudados y es muy difícil recuperar la fe de nuevo en quienes nos hayan traicionado.
La traición produce, en los traicionados, ira y rabia en los primeros momentos. Genera de inmediato el deseo de agresión al traidor. Luego, surge el rencor y el odio y las ganas de venganza. Al mismo tiempo trae consigo un enorme dolor, la pérdida de la confianza en la pareja, el compañero, el amigo o la entidad en quien hayamos depositado nuestra fe o esperanza. También, provoca pérdida de autoestima, sentimientos de minusvalía, humillación e impotencia, lo cual puede incitar la depresión.
El ser humano busca la justicia y cuando no la ve satisfecha se frustra. Por ello se "quema" a Judas en nuestras comunidades, es la forma de expresar la rabia ante la sempiterna traición de quienes siempre prometen y luego olvidan sus ofrecimientos.
Por su parte, el traidor pierde la amistad y el amor de sus cercanos o el respaldo de su comunidad. Su remordimiento o el hecho de irse quedando solo, dado que poco a poco va siendo descubierto como lo que es, lo lleva a una vida muy vacía, a pesar de la riqueza que haya obtenido por sus inconsecuencias.
Desde el punto de vista legal la traición es el "delito cometido por civil o militar que atenta contra el patrimonio público, la seguridad, la soberanía o contra el honor, y la independencia del Estado".
Ante la traición la única cura que tenemos es hacerle ver al traidor que conocemos lo que hizo y expresarle nuestro perdón. Y si fue el amor, la amistad, la fidelidad o la lealtad de un ser querido lo que fue vendido, superemos nuestra rabia, "enterremos figurativamente la traición", hagamos nuestro duelo y sigamos adelante.
"La única cura que tenemos ante la traición es hacerle ver al traidor que conocemos lo que hizo y expresarle nuestro perdón"
y UNA VEZ PERDONADO EN NUESTRO CORAZON, QUE LA JUSTICIA DE LOS HOMBRES, HAGA SOBRE EL TRAIDOR LO QUE CORRESPONDA.
NORMALMENTE DE LAS ACCIONES DEL TRAIDOR CAEN VIDAS INOCENTES, ESTE ACTO ES ABOFETEAR EL ROSTRO DE NUESTRO HACEDOR.
QUIERA NUESTRO PADRE DIOS Y LA SANTISIMA VIRGEN QUE LOS TRAIDORES QUE NOS RODEAN SE DETENGAN Y NO SIGAN SU CAMINO RASTRERO, QUE MIREN LA HISTORIA DEL HOMBRE Y VEAN QUE JAMAS TERMINAN BIEN, SIEMPRE QUEDARAN EN EL CAMINO CON LAS ENTRAÑAS DESPARRAMADAS EN LA TIERRA
SIN DISFRUTAR SU FELONIA NI SUS TREINTA DINEROS.
La traición es una de las acciones más destructivas en las relaciones humanas. Es una grave falta que se comete violando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener a otra persona, es ofender y agraviar alevosamente a la amistad, al amor o a la sinceridad.
Nos sentimos traicionados cuando se atenta contra nuestros principios o la confianza depositada, o cuando surge la deslealtad, la infidelidad o nos mienten o engañan.
Ante la traición dejamos de creer en la o las personas que nos traicionan. Nos sentimos burlados, defraudados y es muy difícil recuperar la fe de nuevo en quienes nos hayan traicionado.
La traición produce, en los traicionados, ira y rabia en los primeros momentos. Genera de inmediato el deseo de agresión al traidor. Luego, surge el rencor y el odio y las ganas de venganza. Al mismo tiempo trae consigo un enorme dolor, la pérdida de la confianza en la pareja, el compañero, el amigo o la entidad en quien hayamos depositado nuestra fe o esperanza. También, provoca pérdida de autoestima, sentimientos de minusvalía, humillación e impotencia, lo cual puede incitar la depresión.
El ser humano busca la justicia y cuando no la ve satisfecha se frustra. Por ello se "quema" a Judas en nuestras comunidades, es la forma de expresar la rabia ante la sempiterna traición de quienes siempre prometen y luego olvidan sus ofrecimientos.
Por su parte, el traidor pierde la amistad y el amor de sus cercanos o el respaldo de su comunidad. Su remordimiento o el hecho de irse quedando solo, dado que poco a poco va siendo descubierto como lo que es, lo lleva a una vida muy vacía, a pesar de la riqueza que haya obtenido por sus inconsecuencias.
Desde el punto de vista legal la traición es el "delito cometido por civil o militar que atenta contra el patrimonio público, la seguridad, la soberanía o contra el honor, y la independencia del Estado".
Ante la traición la única cura que tenemos es hacerle ver al traidor que conocemos lo que hizo y expresarle nuestro perdón. Y si fue el amor, la amistad, la fidelidad o la lealtad de un ser querido lo que fue vendido, superemos nuestra rabia, "enterremos figurativamente la traición", hagamos nuestro duelo y sigamos adelante.
"La única cura que tenemos ante la traición es hacerle ver al traidor que conocemos lo que hizo y expresarle nuestro perdón"
y UNA VEZ PERDONADO EN NUESTRO CORAZON, QUE LA JUSTICIA DE LOS HOMBRES, HAGA SOBRE EL TRAIDOR LO QUE CORRESPONDA.
NORMALMENTE DE LAS ACCIONES DEL TRAIDOR CAEN VIDAS INOCENTES, ESTE ACTO ES ABOFETEAR EL ROSTRO DE NUESTRO HACEDOR.
QUIERA NUESTRO PADRE DIOS Y LA SANTISIMA VIRGEN QUE LOS TRAIDORES QUE NOS RODEAN SE DETENGAN Y NO SIGAN SU CAMINO RASTRERO, QUE MIREN LA HISTORIA DEL HOMBRE Y VEAN QUE JAMAS TERMINAN BIEN, SIEMPRE QUEDARAN EN EL CAMINO CON LAS ENTRAÑAS DESPARRAMADAS EN LA TIERRA
SIN DISFRUTAR SU FELONIA NI SUS TREINTA DINEROS.
ESTE ARTICULO LE CUADRA A UNOS CUANTOS
UN FUERTE ABRAZO