martes, 19 de febrero de 2013

SOBRE LA DEUDA EXTERNA

Mendoza 18 de Febrero de 2013
                                SIGUIENDO CON LA DEUDA EXTERNA (CINCO)

 
Eric Calcagno y Alfredo Eric Calcagno manifestaban (2003 – 2004) entre otras cosas:
Que ya no es necesario demostrar que con la Deuda Externa hemos sufrido una expoliación por el establisment internacional y local.
Que es una Deuda que ya ha sido reembolsada varias veces.
Que fuimos víctima de un saqueo por el aumento de los intereses por parte solamente de los acreedores.
Que es un problema, el de la Deuda Externa, que ya debería estar disuelto más que resuelto.
Que lo primero que habría que saber es cuanto y a quien se debe.
Que no se debería haber permitido los vicios jurídicos: en la sentencia del “Juicio Olmos”, donde se declaró la ilegalidad de la Deuda, y se comprobó la usura, la invalidez de la renuncia a la inmunidad de “Estado soberano” y la falta de controles de la Deuda (se verificó 477 irregularidades graves).
Otras cuestiones jurídicas a resolver son lo de los bonos Brady, lo planteado por el megajante de Junio/2001 y porque no fue tratada por el Congreso Nacional (art.75, inc 4; 7 y 8 de la Constitución Nacional).
Es por lo tanto una Deuda cuestionada y además podría decirse que hubo emisiones ilegales de bonos.
Otra gran erogación que tuvimos (Deuda) fue lo pagado por la pesificación asimétrica (2002), donde se beneficiaron los bancos y grupos empresarios grandes, los pequeños no.
Por lo tanto la solución de nuestro endeudamiento necesita una estrategia que defienda el interés nacional con rigor y creatividad, y explore los caminos posibles para terminar con las sujeciones políticas que imponen las condicionalidades de los créditos y las subvenciones inútiles para el país.


Mendoza, 19 de Febrero de 2013
                                SIGUIENDO CON LA DEUDA EXTERNA (SEIS)
 
Los documentos de la Doctrina Social de la Iglesia, son de gran coherencia y además van evolucionando adecuadamente a los nuevos problemas que se presentan en el mundo, es decir que cada documento responde específicamente a los problemas de su tiempo.
Así tenemos en la “Populorum Progresio” de Paulo VI (1967), donde fundamenta la necesidad de lograr el desarrollo integral de las personas, el desarrollo solidario de la humanidad y termina con un llamado para llevar a la practica tales propósitos ya que el “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”.
También tenemos en el documento de la Comisión Pontificia Justicia y Paz, denominado. “Al servicio de la comunidad humana: una consideración ética de la deuda internacional”, del 27/Dic./1986. Donde aporta algunos principios éticos que tendrían que estar presentes en cada caso de la deuda externa. Como:
Creación de nuevas solidaridad.
Aceptación de la corresponsabilidad en las causas y las soluciones, [para nosotros el FMI y el BD].
Restablecimiento de relaciones de confianza entre los diversos actores,
El compartir esfuerzos y sacrificios.
El diálogo y la participación de todos los actores.
Restablecerlas condiciones, reformarlas instituciones y desarrollar una nueva mentalidad para lograr el verdadero desarrollo.
Por eso las nuevas mentalidades dejaran de lado las frases vacías, el entusiasmo de mentiras ideológicas presentadas como verdades absolutas e intentar de entender la verdadera carga de la deuda externa que hay que solucionar con menos palabrería pero auditándola.

Mendoza, 26 de Febrero de 2013
                          SIGUIENDO CON LA DEUDA EXTERNA (SIETE)

 
Algunos conceptos, sobre nuestra deuda externa, que nos puede sacar del colonialismo, son:
Los empréstitos por si mismo no son ni buenos ni malos, todo depende de su uso. Si se lo utiliza para “la bicicleta financiera” es malo y perjudicial para el país, pero si se lo invierte en industrias productivas o reproductivas, van sacando el país del colonialismo. Por eso la Deuda Pública es un condicionante total y absoluto de las Finanzas del Estado y de la Política Económica.
Siempre existe corresponsabilidad entre el acreedor (FMI, BD] y deudor en los empréstitos externos.
En fin atrasamos el final del colonialismo:
“Si ignoramos el Juicio Olmos”.
“Si desconocemos que los actos ilícitos no generan consecuencias lícitas, y que la ilegalidad no puede ser convalidada por ningún Congreso, ni por ninguna ley, sea de la naturaleza que fuere”.
“Si no se trata la deuda externa por el Congreso Nacional (art.75, inc 4; 7 y 8 de la Constitución Nacional)”.
“ Si se presenta las negociaciones de la deuda como grandes “éxitos” de negociación cuando en realidad es todo lo contrario”.
“Si no Auditamos la deuda, para conocer su realidad”
“Al no comprender la gran fuerza de dominación que tiene la deuda externa".
“La no aplicación de la Justicia".
Tal vez esos artículos de “SIGUIENDO CON LA DEUDA EXTERNA”, realicen el camino que sostenía Hesiodo que “si añades un poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho”.