Mendoza
18
de
Febrero
de
2013
SIGUIENDO
CON
LA
DEUDA
EXTERNA
(CINCO)
Eric
Calcagno
y
Alfredo
Eric
Calcagno
manifestaban
(2003
– 2004)
entre
otras
cosas:
Que
ya
no
es
necesario
demostrar
que
con
la
Deuda
Externa
hemos
sufrido
una
expoliación
por
el
establisment
internacional
y
local.
Que
es
una
Deuda
que
ya
ha
sido
reembolsada
varias
veces.
Que
fuimos
víctima
de
un
saqueo
por
el
aumento
de
los
intereses
por
parte
solamente
de
los
acreedores.
Que
es
un
problema,
el
de
la
Deuda
Externa,
que
ya
debería
estar
disuelto
más
que
resuelto.
Que
lo
primero
que
habría
que
saber
es
cuanto
y
a
quien
se
debe.
Que
no
se
debería
haber
permitido
los
vicios
jurídicos:
en
la
sentencia
del
“Juicio
Olmos”,
donde
se
declaró
la
ilegalidad
de
la
Deuda,
y
se
comprobó
la
usura,
la
invalidez
de
la
renuncia
a
la
inmunidad
de
“Estado
soberano”
y
la
falta
de
controles
de
la
Deuda
(se
verificó
477
irregularidades
graves).
Otras
cuestiones
jurídicas
a
resolver
son
lo
de
los
bonos
Brady,
lo
planteado
por
el
megajante
de
Junio/2001
y
porque
no
fue
tratada
por
el
Congreso
Nacional
(art.75,
inc
4;
7
y
8
de
la
Constitución
Nacional).
Es
por
lo
tanto
una
Deuda
cuestionada
y
además
podría
decirse
que
hubo
emisiones
ilegales
de
bonos.
Otra
gran
erogación
que
tuvimos
(Deuda)
fue
lo
pagado
por
la
pesificación
asimétrica
(2002),
donde
se
beneficiaron
los
bancos
y
grupos
empresarios
grandes,
los
pequeños
no.
Por
lo
tanto
la
solución
de
nuestro
endeudamiento
necesita
una
estrategia
que
defienda
el
interés
nacional
con
rigor
y
creatividad, y
explore
los
caminos
posibles
para
terminar
con
las
sujeciones
políticas
que
imponen
las
condicionalidades
de
los
créditos
y
las
subvenciones
inútiles
para
el
país.

Mendoza, 19
de
Febrero
de
2013
Los
documentos
de
la
Doctrina
Social
de
la
Iglesia,
son
de
gran
coherencia
y
además
van
evolucionando
adecuadamente
a
los
nuevos
problemas
que
se
presentan
en
el
mundo,
es
decir
que
cada
documento
responde
específicamente
a
los
problemas
de
su
tiempo.
Así
tenemos
en
la
“Populorum
Progresio”
de
Paulo
VI
(1967),
donde
fundamenta
la
necesidad
de
lograr
el
desarrollo
integral
de
las
personas,
el
desarrollo
solidario
de
la
humanidad
y
termina
con
un
llamado
para
llevar
a
la
practica
tales
propósitos
ya
que
el
“El
desarrollo
es
el
nuevo
nombre
de
la
paz”.
También
tenemos
en
el
documento
de
la
Comisión
Pontificia
Justicia
y
Paz,
denominado.
“Al
servicio
de
la
comunidad
humana:
una
consideración
ética
de
la
deuda
internacional”,
del
27/Dic./1986.
Donde
aporta
algunos
principios
éticos
que
tendrían
que
estar
presentes
en
cada
caso
de
la
deuda
externa.
Como:
Creación
de nuevas solidaridad.
Aceptación
de
la
corresponsabilidad
en
las
causas
y
las
soluciones,
[para
nosotros
el
FMI
y
el
BD].
Restablecimiento
de relaciones de confianza entre los diversos actores,
El
compartir esfuerzos y sacrificios.
El
diálogo
y
la
participación
de
todos
los
actores.
Restablecerlas
condiciones, reformarlas instituciones y desarrollar una nueva
mentalidad para lograr el verdadero desarrollo.
Por
eso
las
nuevas
mentalidades
dejaran
de
lado
las
frases
vacías,
el
entusiasmo
de
mentiras
ideológicas
presentadas
como
verdades
absolutas
e
intentar
de
entender
la
verdadera
carga
de
la
deuda
externa
que
hay
que
solucionar
con
menos
palabrería
pero
auditándola.
Mendoza,
26
de
Febrero
de
2013
SIGUIENDO
CON
LA
DEUDA
EXTERNA
(SIETE)
Algunos
conceptos,
sobre
nuestra
deuda
externa,
que
nos
puede
sacar
del
colonialismo,
son:
Los
empréstitos por si mismo no son ni buenos ni malos, todo depende de
su uso. Si se lo utiliza para “la bicicleta financiera” es malo y
perjudicial para el país, pero si se lo invierte en industrias
productivas o reproductivas, van sacando el país del colonialismo.
Por eso la Deuda Pública es un condicionante total y absoluto de las
Finanzas del Estado y de la Política Económica.
Siempre
existe
corresponsabilidad
entre
el
acreedor
(FMI,
BD]
y
deudor
en
los
empréstitos
externos.
En fin atrasamos
el
final
del
colonialismo:
“Si
ignoramos
el
Juicio
Olmos”.
“Si
desconocemos
que
los
actos
ilícitos
no
generan
consecuencias
lícitas,
y
que
la
ilegalidad
no
puede
ser
convalidada
por
ningún
Congreso,
ni
por
ninguna
ley,
sea
de
la
naturaleza
que
fuere”.
“Si
no
se trata
la
deuda
externa
por
el
Congreso
Nacional
(art.75,
inc
4;
7
y
8
de
la
Constitución
Nacional)”.
“ Si
se
presenta
las
negociaciones
de
la
deuda
como
grandes
“éxitos”
de
negociación
cuando
en
realidad
es
todo
lo
contrario”.
“Si
no
Auditamos
la
deuda,
para
conocer
su
realidad”
“Al
no
comprender
la
gran
fuerza
de
dominación
que
tiene
la
deuda
externa".
“La
no
aplicación
de
la
Justicia".
Tal
vez esos artículos de “SIGUIENDO CON LA DEUDA EXTERNA”,
realicen el camino que sostenía Hesiodo que “si añades un poco a
lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho”.