El Congreso de EE.UU. busca destinar más fondos para los servicios de inteligencia
El Congreso ha dado el primer
paso hacia el fortalecimiento de las capacidades de la comunidad de
inteligencia de EE.UU. promoviendo un proyecto de ley que mantiene
intacto el presupuesto del próximo año.
Según se desprende de un comunicado
oficial, un comité del Senado ha aprobado la Ley de Autorización de
Inteligencia de 2014 (the 2014 Intelligence Authorization Act) durante
una sesión a puerta cerrada, un proyecto de ley que, caso de ser
aprobado, permitirá a la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. y a
otros departamentos seguir recibiendo financiación en medio del
escándalo internacional que aboga por la reforma e incluso la abolición
de la NSA, tanto en EE.UU. como en el extranjero.
Si el proyecto recibe la aprobación
final con todas sus disposiciones actualmente vigentes, la ley permitirá
que el Gobierno continúe financiando los programas destinados a la
lucha contra el terrorismo y la prevención de la proliferación de armas
nucleares. Estos programas autorizan iniciativas dentro de más de una
docena de departamentos federales, entre ellos la NSA y otros que
realizan operaciones de inteligencia de forma encubierta.
En el comunicado el Comité también
reconoce que el proyecto de ley amplía ciertas operaciones de la
comunidad de inteligencia, incluyendo, en particular, los programas
promulgados para impedir la divulgación no autorizada de información
clasificada.
“El proyecto de ley de autorización de
la inteligencia de este año logra ambos objetivos, proporcionando una
orientación clara y recursos apropiados para la comunidad de
inteligencia y mejorando la supervisión de la comisión de las
actividades de inteligencia vitales”, destacó Saxby Chambliss,
vicepresidente del Comité.
La aprobación se produce en medio del
escándalo por la publicación de una serie de documentos que revelan el
espionaje electrónico masivo por parte de la NSA. Las revelaciones han
causado indignación pública por la evidencia de la vigilancia
generalizada operada por la NSA y a finales de octubre se organizó en
Washington la marcha masiva ‘Stop Watching Us (‘Dejad de vigilarnos’),
que reunió a alrededor de 100 grupos públicos.
