El
fin justifica los medios.
Parte
IIª.
La
corrupción y la arbitrariedad de este régimen, no tienen cepo. Desde una Corte
Suprema que continúa emitiendo fallos inconstitucionales por donde se los mire,
pero siempre al servicio del gobierno, un legislativo abonado a ser una simple
escribanía gubernamental y un ejecutivo que no conoce límites, corrupto como
ninguno y arbitrario a tales fines donde ahora nos enteramos que pacta con los “fondos buitres Gramercy y Blue Ridge”
compradores por nada de 4 de las 5 sentencias del CIADI y de Uncitral a
pagarles con Boden 2015 y Bonar 17.
Asimismo, éste sigue explicando en el
afán de lograr el cometido presupuestado por el titular del Cels: “–El fallo de la Corte se basa además en jurisprudencia de
la propia Comisión Interamericana. –La importante cantidad de menciones en el fallo a resoluciones del
sistema interamericano da cuenta de la compatibilidad de la ley desde la óptica
del derecho internacional de derechos humanos, pero también hay muchas citas de
la Corte estadounidense, lo cual daría cuenta de la compatibilidad de la ley en
una mirada más del derecho constitucional clásico argentino, del artículo 14 y
32 de la Constitución, por esa orientación histórica de la primera enmienda
como fuente. Con lo cual, si se toma cualquiera de las dos doctrinas da plena
compatibilidad. Un tercer aspecto es que el sistema interamericano puso el ojo
sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en el informe de la
relatoría de libertad de expresión de 2009, que aprueba la Comisión, y que
después va a la Asamblea de la Organización de Estados Americanos. En el
informe 2009, la relatora de libertad de expresión dice que la ley es un gran
paso adelante y es un reverdecer democrático. Por lo tanto, resulta difícil
considerar que haya un riesgo para los medios de comunicación y que la
relatoría no lo haya notado. De hecho, no hubo ninguna objeción sobre los
artículos debatidos en el juicio. (...)". En tanto, al Ejecutivo Nacional le disgusta la
posibilidad de una nueva presentación judicial (inevitable) de Grupo Clarín. De
eso hablaron Victoria Ginzberg, siempre en el K Página/12 (curiosamente en el
pasado controlado en su línea editorial por Grupo Clarín, a quien respondían
todos sus periodistas hoy día cristinistas), con Martín Sabbatella, titular de
la Autoridad Federal de aplicación de la ley ya citada: "(...) –¿De qué se debería desprender Clarín? ¿Cuáles serían sus
opciones, si quisiera presentarse voluntariamente? –Para la Afsca la adecuación de Clarín
es una adecuación de oficio, porque el plazo para la presentación de
adecuaciones voluntarias está vencido. La Corte lo dijo. – ¿Qué pasa si mañana hacen una presentación? –La
adecuación de oficio está en marcha. Lo que puede hacer el Grupo Clarín es
tomar como propio lo que presentó su socio minoritario el 5 de diciembre. Si
completa esa presentación, si la expresa el conjunto del grupo, como si tomara
una reserva hecha por su socio minoritario y la continuara, eso lo puede hacer.
La Afsca estaría dispuesta a evaluarlo y a tenerlo en cuenta. Pero eso tiene
que ser más o menos rápido porque el proceso de adecuación de oficio avanza y
la viabilidad de una propuesta que retome lo presentado por su socio depende
del avance de la adecuación de oficio. (...)"
Pero nos fuimos del tema central:
Cooptados al régimen, quizás algún día conozcamos ¿cómo, o por cuanto?, los
integrantes –no todos, sólo la mayoría necesaria- del Tribunal Supremo
Nacional, el cristinismo cree haber conseguido aquello expresado pública y
descaradamente en el “vamos por todo”,
ya que subordinado el Ejecutivo a la total voluntad concentrada en su figura, o
sea la de “La Jefa” , sumado desde
siempre el Congreso a sus designios, por la increíble subordinación obsecuente
de los integrantes del peronismo en el Frente para la Victoria, ahora y luego
de fallos –como aclara para que no oscurezca demasiado Verbitsky- que la
contradecían, llegó el fallo de la “Madre
de todas las batallas del cristikirchnerismo”, una batalla que emula
aquella otra de la lucha del matrimonio con el campo argentino contenida al
finalizar en “la Resolución 125, y el
voto “no positivo” del entonces vicepresidente el radical K Julio Cobos”
Para contrarrestar aquella burda derrota, y tras el triunfo holgado de octubre
de 2011 y el posterior “susto”
transformado por ellos mismos en su incompetencia e incapacidad para gobernar
sin épicas epopéyicas en actos absolutamente comunes; aquel fatídico (por lo
burdo e infantil) “7D” y esa seudo
derrota amplificada hasta el infinito innecesariamente, por ellos mismos, llega
este burdo, tonto y “bastardo”
–porque nació de un matrimonio no consumado, porque “Ella” no se casa, sólo compra o alquila- fallo inconstitucional e
inconvencional porque no sólo trasgrede e incumple la Constitución Nacional,
sino que asimismo incumple y trasgrede el Pacto de San José de Costa Rica,
incorporado a nuestra Carta Magna en la reforma liberal y socialdemócrata de
1994, en la que tanto Néstor como Cristina, fueron protagonistas destacados.
Pero la derrota del cristinismo el 27 pasado confirma la liquidación anticipada
en las PASO, y al confirmarse definitivamente aquella derrota ampliada da
inicio a la transición, entendida ésta como un final de ciclo y un período de
cambio entre dos situaciones políticamente estables (no creo que sea la del
cristinismo y espero que lo sea en el pos cristikirchnerismo), que concluye con
la elección presidencial de octubre de 2015.
Esta etapa que se inicia, muy al pesar
del cristinismo “es inédita”. Porque
aunque no se dé la re-reelección de CFK, o aquella pretendida por los sueños
continuistas de Néstor “alternancia
indefinida”, se visualiza en el horizonte de pretendientes a la etapa de
sucesión o “post kichnerismo” –Julio
Cobos, Hermes Binner, Mauricio Macri, Daniel Scioli, algún que otro gobernador
exitoso y ganador reciente del espectro del PJ oficialista o del FpV
(Capitanich, Uribarri, Alperovich o Insfrán) bendecidos por la Presidente-,
también a De la Sota y Sergio Massa dos peronistas mal llamados disidentes pues
se puede afirmar sin temor a equivocarse que los peronistas oficialistas o
cristinistas “no son peronistas en su
gran mayoría”, pues adhirieron y adhieren al Frente para la Victoria un
sello o partido no peronista sino kirchnerista por origen y por ideología: “la no ideología” y las “no ideas” podríamos parafrasear. Si hoy
miramos cualquier encuesta de opinión seria, sobre “¿a quién votaría para Presidente si la elección fuera hoy?”,
veremos que Massa marcha a la cabeza de la opinión pública con un cómodo 28%,
seguido a la distancia por Scioli con un 20%, y sucesivamente Macri y De la
Sota empatados en un 14% y más atrás a Cobos 12%, Binner 9%, Carrió 5%
terminándose la misma con pretendientes de izquierda y derechas por debajo del
umbral del 1%. Si bien estos guarismos, son muy prematuros, y la carrera a 2
años es verdaderamente interminable y muy difícil de predecir hoy, éstos son
los guarismos –potenciales votantes- que consagra el pueblo, o como le gusta
decir a los no peronistas “la ciudadanía”.
Lo inédito del próximo 2015 es que, como bien dice (aunque sesgadamente) el
radical Jesús Rodríguez: “por primera
vez, el peronismo –y aquí es donde se disiente por lo ya expuesto- en el ejercicio del gobierno deberá afrontar
un doble desafío: las consecuencias (y aquí es muy serio y cierto lo que
expresa) del facilismo económico de sus
políticas públicas y resolver una disputa por el liderazgo de esa fuerza
política”. Sin entrar en el chiquitaje, Rodríguez explica bien una o varias
de las herencias que dejará el régimen cristinista –como continuación y parte
del régimen cristikirchnerista gobernante (en aquel momento, si llega) durante
12 años. Es muy cierto que estos
próximos 2 años serán “tanto menos
problemáticos cuanto más responsable sea la relación entre un gobierno
impactado por el resultado electoral y las distintas facciones peronistas –ya
expresadas las disidencias y los motivos-
necesitadas de sobreactuar sus diferencias”.
Como afirmare hace muy pocos días el ex
Presidente uruguayo Jorge Batlle que: "será
Massa, será Macri, no se quién será, lo que si sé es que ella no será, y cuando
ella desaparezca de la escena, la Argentina volverá a ser un país normal y los
argentinos van a ser mucho más felices y como consecuencia nosotros
también". Esta virtuosa definición de nuestro amigo rioplatense
remarca con claridad absoluta aquello que intentara decir Jesús Rodríguez,
existe “un final
de ciclo político en Argentina”, y ese final de ciclo es un “final de partida” como remarcan
Batlle y Rodríguez, queda por verse como “procesará el peronismo este final de
ciclo”, un ciclo que nos deja infinidad de penurias, arbitrariedades,
incongruencias económicas, políticas y sociales y donde en esta década se
dejaron pasar increíblemente las mejores oportunidades que la historia nos ha
dado –especialmente en términos del intercambio económico (con precios
internacionales para los commodities nacionales por las nubes –nunca visto y
siempre soñado, desde aquella famosa época en que Prebish hablara del tema-)-,
por lo que sumado al descalabro de las reservas del BCRA, las importaciones por
la impolítica energética, la aberración de una política automotriz que implica
déficit cuanto más se vende y produce, el cepo cambiario, los subsidios
indiscriminados (ambos dos preanunciados en los dichos de Rodríguez “facilismo económico”), las trabas a las
importaciones de bienes de capital o producción que además de perjudicar a las
empresas aquí radicadas y productoras y las pérdidas en las economías
regionales y su contexto social, nos ha terminado por aislar del contexto
internacional por “proteccionistas”, lo mismo que en el
contexto regional y hasta dentro del Mercosur, el aumento de la pobreza y la
indigencia por todos reconocidas en éstos últimos 4 años, etc. A todas estas
realidades, también debemos dejar explicitado que existen cuestiones a
mantener: la estatización del sistema jubilatorio, la nacionalización
(definitiva mediante el pago y la definitiva compra atada a una exhaustiva
investigación de lo acontecido desde la toma de posesión de Marsans y de parte
posteriormente del Gobierno K, en una comisión bicameral a tal efecto creada)
de Aerolíneas Argentinas y Austral, lo mismo que la nacionalización (en iguales
términos y condiciones) de YPF.
Si todo esto no sucede será imposible
desmentir a Julio Cortázar que escribiera: “la
realidad no tiene estilo, ni talento”, este pesimista pensamiento de
nuestro querido compañero, por lo menos hasta el momento es imposible de ser
contrapuesto. Pero como la realidad es la que manda, y ésta no tiene ni estilo
ni talento en esta era cristinista ahora venimos a descubrir que solapadamente
y a través de “fondos buitres” el
Gobierno Cristina Fernández –interinato de Amado Boudou- está pactando para
regresar al mercado internacional de crédito, urgido por la cuestión interna de
pérdida de reservas e imposibilidad de conseguir atraer dólares que le permitan
abrir las importaciones que requiere el país, el pago de 4 de las 5 condenas
del CIADI y del Uncitral ello tras escondidas negociaciones con los fondos
Gramercy y Blue Ridge, dos fondos que compraron los juicios a precios
irrisorios a las empresas de servicios litigantes y tras las condenas al país
se ofrecen a cobrar con bonos argentinos aquellas sentencias. ¿Si estos no son
Fondos Buitres, a quienes le llamamos así? Esta espuria negociación, trae
aparejado que el país pagará con Boden 2015 y Bonar 17, para lo que se ha
habilitado ahora una nueva causal en el Mercado Único Libre de Cambio para que
el BCRA entregue los codiciados dólares oficiales a éstos tenedores de bonos.
Ante la falta de una política nacional que procure solucionar la inmensidad de
juicios y sentencias adversas que el país enfrenta desde hace una década, esto
estaría quizás dentro de lo posible y hasta deseable, pero la impolítica en la
materia, como en tantos otros rubros e ítems, la convierten en otro de los
tantos antros de corruptelas y corrupción.
El problema gravísimo es que el Gobierno no ha explicado el criterio
para pagar algunos fallos y otros no, si se abonarán 4 sentencias en muy breve
tiempo correspondientes a derechos litigiosos recientemente comprados por los
fondos ¿buitres? Gramercy y Blue Ridge cuyos titulares o beneficiarios reales son
desconocidos, tenemos todo el derecho a pensar muy mal.
¿Cómo no sospechar cuando vemos
sociedades con la tinta fresca de su reciente constitución hacer una diferencia
brutal, cobrando en pocos meses lo que a la multiplicidad litigante se le negó
durante 10 años y debió ceder con descuentos brutales del orden del 65%? Las
ganancias de estos beneficiarios no res atribuible a su agudeza para
anticiparse a los mercados sino a “su
acceso a los despachos ministeriales del cristinismo”. No se cuestiona per
se el pagar sentencias litigiosas de juicios hasta cedidos o cancelar litigios
a cambio de quitas y plazos, el problema al que nos enfrentamos es que a falta
de un criterio explícito y transparente para cancelar sólo algunos de los
casos, inevitablemente cabe concluir que la motivación es espúria e
inconfesable. Y esto sobre las investigaciones de la justicia estadounidense
sobre comisiones indebidas en la compra a Embraer de aviones por parte de la
gestión Recalde-Kicillof, o sea lisa y llanamente coimas pagadas por Embraer a
la gestión cristinista. Sobre estas investigaciones más sobre los desaguisados
–corrupción lisa y completa- de los US$ 1,2 mil millones de Santa Cruz, en el
interregno Ciccone-Boudou, De Vido, Jaime, Schiavi, el desastre energético,
etc., ahora el fallo de la CSJN y el pago a los fondos donde se habla de una
¿ganancia? Diferencial de US$ 8,775 mil millones, cifra más que elocuente para
saber de que estamos hablamos, la Argentina debe exigir una política
transparente, centrada en la decencia, la honorabilidad y la transparencia e
los actos de gestión gubernamental en el ejecutivo, en el legislativo y en el
judicial.
¡
Vivimos la etapa del
fin justifica los medios!
¡Entramos en un período de fin de ciclo!
Lo dijo Batlle sin Cristina Argentina vuelve a la normalidad.
Buenos Aires, 6 de Noviembre de 2013.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
