martes, 12 de noviembre de 2013

EN TIEMPO DEL ANTICRISTO ROMA SERA DESOLADA Y QUEMADA


«En el tiempo del Anticristo Roma será desolada y quemada…»

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Título: «En el tiempo del Anticristo Roma será desolada y quemada…»
Autor: Paul Anthony Melanson
Traducción: Alejandro Villarreal -nov. 2013- Traducido y publicado aquí sin el permiso expreso del autor. Imágenes y notas añadidas
«La apostasía de la ciudad de Roma, su alejamiento del Vicario de Cristo y su destrucción por el Anticristo podrían ser pensamientos nuevos para muchos católicos, y creo que sería bueno recordar los textos de teólogos de gran reputación. El primero, Malvenda, quien escribió expresamente sobre el tema y declaró en el mismo sentido de la opinión de Ribera, Gaspar Melus, Biegas, Suárez, Belarmino y Bosius, que Roma apostatará de la Fe, ahuyentará al Vicario de Cristo y regresará a su antiguo paganismo… Entonces, la Iglesia será dispersada y conducida al desierto durante cierto periodo, al principio será invisible, estará oculta en las catacumbas, en las casas, en las montañas, en escondrijos; durante un tiempo parecerá que ha sido barrida de la superficie de la tierra. Tal es el testimonio universal de los Padres de la Iglesia primitiva.» Card. Henry Edward Manning, The Present Crisis of the Holy See, 1861, London: Burns and Lambert, pp. 88-90.
Francisco:
Francisco: «Los Padres Conciliares (CVII) supieron que abrirse a la cultura moderna significaba el ECUMENISMO RELIGIOSO y el diálogo con los no creyentes. Pero después de eso se ha hecho muy poco, yo tengo la humildad y la ambición para querer hacer algo.»
El Card. Manning ofreció una serie de conferencias en 1861 bajo el título The Present Crisis of the Holy See in the Roman Caholic Church Tested by Prophecy -literalmente: La crisis actual de la Santa Sede en la Iglesia católica romana demostrada en las profecías-, durante las cuales él pronosticó una futura crisis en la Iglesia católica iniciada por un falso ecumenismo-sincretismo y una teología progresivista que muchos católicos ortodoxos han detestado desde el II Concilio Vaticano. Manning pensaba que esta corriente progresista podría debilitar la autoridad de la Iglesia y en última instancia resultaría en un alejamiento de la verdadera fe por parte de todas las naciones, junto con el reemplazo del verdadero pontífice por un falso profeta, y así abrirle paso al Anticristo y la apostasía global. Manning también creía que las sociedades secretas, como la francmasonería, eran parte de esta conspiración. «Las sociedades secretas desde hace mucho tiempo han debilitado y conspirado contra la sociedad cristiana europea, y en este momento están combatiendo contra Roma, el centro de todo el orden cristiano en el mundo», escribió. Pero cuando él contemplaba la profecía de Apocalipsis XVIII respecto a la destrucción del final de los tiempos de la misteriosa Babilonia, Manning vio que era la mano de Dios juzgando la apostasía del mundo que emanaba desde Roma:
«Leemos en el libro del Apocalipsis, respecto a la ciudad de Roma, que ella dice desde el fondo de su orgulloso corazón: “Estoy sentada como reina, y no soy viuda y no he de conocer el llanto… Por eso, en un solo día llegarán sus plagas: peste, llanto y hambre, y será consumida por el fuego. Porque poderoso es el Señor Dios que la ha condenado.” Algunos de los escritores más importantes de la Iglesia nos han dicho que… la Gran Ciudad de las Siete Colinas… la ciudad de Roma probablemente se vuelva apóstata… y que Roma de nuevo será castigada porque se alejarán de Él, y vendrá el juicio de Dios…»

En la imagen la celebración del 23 de noviembre de 2012 llamada “Noche de los Cristales” en la Catedral de Buenos Aires, se tiene planeado repetir esta celebración, una “Liturgia de Conmemoración” ecuménico-sincretista el día de hoy 12 de noviembre de 2013 en la que participará la logia masónica B’nai Brith (de miembros exclusivamente judíos), el arzobispo de Buenos Aires y primado argentino, monseñor Mario Aurelio Poli y el rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, rabino Abraham Skorka, el sacerdote Alejandro Llorente, el rabino Jonás Shalom (Bet Am Marc Chagall) y los pastores David Calvo (Iglesia Luterana Unida), Ester Iglesias (Iglesia de los Discípulos de Cristo), Sergio López (Iglesia Dinamarquesa) y Mariel Pons (Iglesia Evangélica Metodista). En la recordación actuará el Coro Sharim, de la Sociedad Hebraica Argentina, que dirige Vivian Tabush, la Comunidad de San Egidio, la Confraternidad Argentino Judeo Cristiana, el Congreso Judío Latinoamericano, la Fundación Memoria del Holocausto-Shoa y el Movimiento de los Focolares. 
Información obtenida de Página Católica -blogspot-

Manning explicó cuántos de los muchos grandes teólogos católicos están de acuerdo con esta interpretación:
«La apostasía de la ciudad de Roma, su alejamiento del Vicario de Cristo y su destrucción por el Anticristo podrían ser pensamientos nuevos para muchos católicos, y creo que sería bueno recordar los textos de teólogos de gran reputación. El primero, Malvenda, quien escribió expresamente sobre el tema y declaró en el mismo sentido de la opinión de Ribera, Gaspar Melus, Biegas, Suárez, Belarmino y Bosius, que Roma apostatará de la Fe, ahuyentará al Vicario de Cristo y regresará a su antiguo paganismo… Las palabras de Malvenda fueron:
Pero Roma misma en los últimos tiempos del mundo retornará a su antigua idolatría, poder y grandeza imperial. Se deshará de su Pontífice y apostatará de la Fe cristiana, perseguirán terriblemente a la Iglesia, derramará la sangre de los mártires con más crueldad que nunca, y recuperará su antiguo estado de opulencia, o incluso será más grande de la que tuvieron sus antiguos gobernantes“.
Lessius dijo: “En el tiempo del Anticristo, Roma será destruida, como lo vemos expresado en el capítulo XIII del Apocalipsis”, y de nuevo: “La mujer que tu viste es la gran ciudad, la cual halla su reino sobre los reyes de la tierra, en el cual Roma se caracteriza por su impiedad, tal y como fue en el tiempo de San Juan, y será de nuevo hacia el fin del mundo”.»
Y Belarmino:
«En el tiempo del Anticristo Roma será desolada y quemada, como podemos ver en el versículo dieciséis del capítulo diecisiete del Apocalipsis. Sobre cuyas palabras el jesuita Erbermann comenta lo siguiente: “todos confesamos con Belarmino, que el pueblo romano, un poco antes del fin del mundo, regresará al paganismo y expulsará al romano Pontífice”.»
Viegas, sobre el capítulo dieciocho del Apocalpsis dice:
«Roma, en la última etapa del mundo, después de que haya apostatado de la Fe, tendrá un gran poder y esplendor de riquezas, y su influencia se esparcirá y florecerá en gran medida por todos lados del mundo. Viviendo lujosamente y en la abundancia de todas las cosas, adorarán a los ídolos y creerán en toda clase de supersticiones, y honrarán a los falsos dioses. Y debido al gran derramamiento de la sangre de los mártires, la cual fluyó bajo los emperadores, Dios los vindicará con mayor severidad y justicia, y finalmente serán destruidos y quemados por medio de una terrible y dolorosa conflagración.»

¿Lutero tenía razón sobre la identidad de la “ramera de Babilonia”? Terminantemente NO. La Iglesia católica del tiempo de Lutero a pesar de la relajación que vivía antes del Concilio de Trento, no es la que protagonizaría ni la apostasía generalizada de la que habla San Pablo ni es la “ramera” que se pervierte con el mundo y sus gobernantes. Por el contrario, la Iglesia modernista de hoy, que tiene como consigna separarse de aquella Iglesia de Trento (en la Misa que eternizó y en las condenas y anatemas que emitió) y que se regodea en sus reuniones ecuménico-sincretistas es la que más se acerca a esta descripción y que paradójicamente es la que quiere ser como aquellos quienes siempre acusaron a la Iglesia como la “ramera”, es decir, la ramera quiere parecerse a las “iglesias” seudo cristianas y a los infieles (judíos incluídos), y éstos le dan la bienvenida con los brazos abiertos.
Fue San Bosco quien presagió,
«Y a ti, Roma, ¡qué te sucederá! ¡Ingrata Roma, afeminada Roma, orgullosa Roma! Haz alcanzado tal altura que ya no puedes subir más. Admiras sólo, en tu soberanidad, el lujo, olvidando que tú y tu gloria están bajo el Gólgota. Ahora él luce viejo, indefenso y despojado, y aún así, mediante su palabra, por la palabra de aquel que se encontraba en cautiverio, todo el mundo tiembla.
¡Roma!, a ti vine cuatro veces. La primera vez castigaré tus tierras y sus habitantes. La segunda vez, masacraré y sacrificaré todo hasta tus murallas. ¿No abrirás tus ojos? Vendré por tercera vez y destruiré hasta los cimientos tus defensas y a tus defensores, y a la orden del Padre, entrará en tu ciudad el reino del terror, un terrible temor y la desolación. Pero Mis eruditos ya habrán huido y Mi ley aún será pisoteada, por lo tanto, te haré una cuarta visita. ¡Ay de tí si Mi ley aún es considerada palabra vacía! Habrá engaño y falsedad tanto entre los instruidos como entre los ignorantes. Tu sangre y la de tus hijos lavarán tu deshonra hacia la ley de Dios. Guerra, pestilencia y hambre serán los azotes del hombre orgulloso y sus iniquidades. Oh, opulento hombre, ¿dónde está ahora tu gloria, tus estados, tus palacios?, ahora pavimentan tus caminos y avenidas.
Y tus sacerdotes, ¿por qué no han corrido a derramar lágrimas ante el Altar, rogando a Dios que terminara estos azotes?, ¿por qué no han empuñado el escudo de la fe y han subido a los tejados de todas las casas, a las avenidas y sus intersecciones, a cada rincón de la tierra, esparciendo la semilla de Mi palabra? ¿Sabrán que esta es la terrible espada de doble filo, que corta al ir y venir y destroza a Mis enemigos y satisface la Ira de Dios?»
En nuestro tiempo, el gérmen de la idea sobre una sola religión ya está siendo sembrada.  Y esta falsa religión humanitaria brotará como una flor venenosa, cuando haya suficientes corazones que se enfríen y hayan abandonado la verdadera religión. Como Jane Le Royer lo explica mediante sus revelaciones: «Cuando el tiempo del Anticristo se acerque, aparecerá una falsa religión opuesta a la unidad de Dios y Su Iglesia. Esto causará el más grande cisma que el mundo haya conocido.»
¿No pueden ver los signos?, ¿cómo encontramos hoy a la Iglesia católica? El Cuerpo Místico del Crucificado, la Santa Iglesia Católica está experimentando su Calvario, cargando su pesada cruz. Ella está experimentando la hora del abandono y la traición. Su cuerpo está siendo atormentado por los azotes del pecado, que la golpean por los numerosos sacrilegios que le abren profundas heridas. Un sacerdote católico de East Longmeadow, Massachusetts, abiertamente la llama “malvada”, tal y como los fariseos intrigaron con la maldad y la posesión diabólica en Nuestro Señor Jesucristo (Mt. XI,18;XII,24), y sus parroquianos le aplauden.
Por supuesto, Nuestra Señora le dijo al Padre Gobbi, «la hora del Calvario ha llegado para la Iglesia, llamada a ofrecerse en holocausto y ser inmolada en la cruz, por medio de un martirio sangriento. La hora del Calvario ha llegado para esta pobre humanidad, la cual ya está viviendo las dolorosas horas de su castigo…» (Roma, 1 de mayo de 1994).
Pero hay muchos orgullosos, sus ojos están enceguecidos por el pecado y el orgullo, y como los fariseos ante Él, son incapaces de leer los signos de los tiempos debido a que sus ojos espirituales están cerrados. No pueden escuchar al Espíritu Santo por su sordera. No sienten las provocaciones del Corazón Eucarístico de Jesús, porque sus corazones están cerrados. Tales personas no pueden soportar la sana doctrina sino que les causa prurito en los oídos y continuarán frecuentando a quienes les enseñen sólo a satisfacer sus propios apetitos, a maestros que satisfagan su lascivia, por medio de mitos (2Tim. IV,3-4).
Y aún así, muchos de nuestros pastores permanecerán en silencio como perros mudos. No le rogarán a Dios para que suspenda estos azotes. No llorarán ante el Altar. No empuñarán el escudo de la Fe para proteger su rebaño. Su juicio será el más severo de todos, porque Dios espera más de Sus ministros (Lc. XII,48).
¡Vigílen y recen!