¡Hombre masculino, especie en extinción!
¡Bueno,
cuando menos por estos lares! En estos tiempos, en lo que queda de
nuestro país, resulta prácticamente imposible el no reiterarse en
algunos conceptos. Ocurre que uno, desde donde puede y lo dejan, procura
empujar y rempujar, en la intención de sacarle una fotografía escrita
al cuadro que ofrecemos y nos auto regalamos.
Le cito algunas frases de antaño y no tan antaño, con perdón de las
palabras: “¡Habrá que poner las pelotas sobre la mesa!” “¡Acá sobran
huevos!” “¡Varón, dijo la partera!” “¡Ése es un macho, carajo!” Siga Ud.
Le decía que no alcanzo a entender cómo no vi a ese super bicho
enorme que les morfó las bolas a todos… a casi todos. Porque el hombre
masculino no responde a su condición por decirle una grosería a una
bella muchacha. Porque el hombre masculino no se identifica con aquel
que le arroja una pedrada al referí desde la tribuna. El hombre
masculino es, por sobre todo, aquel que está dispuesto a poner las que
el bicho se comió, para levantarse en defensa de esa Patria a la que
llama “madre”. Porque el hombre masculino mal puede usar de escudo a una
mujer si de manifestarse se trata… ¡Y estoy harto y repodrido de verlos
en una tercera o cuarta fila, saludando con la mano a otro cobarde que
lo mira por TV!
Si no le alcanza, repare en que la no menos vapuleada Plaza de Mayo, a
la que llamamos “la plaza de todos” comiéndonos nuestra propia mentira,
estuvo prácticamente colmada al “festejarse” un nuevo aniversario del
“Orgullo Gay”. Por si no lo sabe o perdió la memoria, le recuerdo que
según el diccionario, la palabra gay tiene la misma lectura que la
palabra “puto”.
Me dice que soy negativo; que sólo veo lo malo sin reparar en lo bueno. ¡Pues entonces haga una cosa; métase de cabeza en el blog
y dígame qué rescata de positivo a lo largo de éstos últimos diez años
“de goma”! Si me llega a convencer, nobleza obliga, le aseguro que me
sumaré a todos aquellos a quienes el bicho volador no identificado les
comió las bolas, justa y curiosamente, ¡por pelotudo!
Ricardo Jorge Pareja
