sábado, 23 de noviembre de 2013

LO BUENO, LO MALO Y LO FEO=Una respuesta, Una invitación, "Un metido"




De los grupos que GOOGLE ofrece a sus suscriptores, en mi caso "PENSAR EN NACION", me agradó esta contestación narrada por alguién de los contados argentinos que aún mantienen "los once jugadores" en la cancha, emitiendo y recibiendo opiniones o pensamientos de amigos. He hallado esta misiva dirigida a un Diputado nacional con la que me complace compartir lo que allí expresa, excusándome así mismo por proceder contrariamente a lo que fui enseñado, NO LEER CARTAS AJENAS y mas aún republicarlas usando este "blocksito", aunque solamente sea para difundir realidades y lamentando que el señor diputado, se dijera ayer nacionalista y se enrole hoy al perverso sistema que oprime a Dios, la nación entera y sus familias. Continúa su copia: Vicente Nhario    
Señor Alberto Asseff
diputado nacional

Acabo de recibir su "Invitación acto homenaje en conmemoración de los 30 años del retorno a la Democracia en nuestro país". 
Disculpe que no asista, pero entiendo que celebren.
Hablo de la clase política de este país, no de usted en particular.
¿Cómo no celebrar? Pudieron volver a apropiarse del "queso", como denominó un ciudadano común a la riqueza nacional.
Es decir, retomaron su negocio, y con creces.
Aprovechando la reforzada ilusión adolescente de la mayoría de los argentinos ustedes ampliaron y diversificaron la oferta de bijuterie democrática barata, mejoraron el packaging y las promos. Sí, es que con las nuevas tecnologías ustedes, zorros viejos, encontraron nuevas y más poderosas maneras de venderse como jabones, perfumes, celulares y autos de lujo a una ciudadanía cada vez más entrenada en eso de la compra por impulso en vez de pensar críticamente y comparar.
¿Cómo no celebrar? El negocio les va tan bien que, a pesar de una hiper provocada por la ideología equivocada de un demócrata, a pesar de la corruptela que hizo de guarnición del plato principal menemista y a pesar de la paralítica inidoneidad rodeada de esnobismo del delarruato, la ciudadanía aceptó poner al frente de la Nación al mayor destructor de democracia e instituciones de nuestros últimos veinte años y, por si fuera poco, premió con un rotundo 54% a la sucesora de ese que "no dejó sus convicciones en la puerta de la Rosada" y por eso empezó al minuto con la demolición a nivel nacional de lo que había demolido en Santa Cruz.
Y ustedes, chochos ofreciéndole alianzas y pidiéndole ayuda para este o aquel negocio electoral, imaginando el futuro venturoso a tejer entre trenzas, beneficios y apropiación de dineros públicos.
¿Cómo no celebrar, caramba? Imagine usted al presidente de Ford, por dar un nombre, instruyendo a su gente con un "sigan envolviendo lindo los coches, pongan una chica sabrosa adentro, que a pesar de que los autos se rompen al poco tiempo las ventas siguen aumentando". El hombre viviría de festichola en festichola.
Sí. No hay mercado mejor que una masa ciudadana ignorante y descomprometida con la cosa de todos, la res-pública. Y ustedes, dignos aprendices de Macchiavello, han hallado en este país la quintaesencia de la cosa.
¿Cómo no celebrar? Es como para aplaudirlos.
Esta Nación está camino a la quiebra económica, otra vez. Sus gentes comunes son asesinadas, robadas, estafadas, carenciadas, maltratadas, exprimidas.... Cada visita al almacén, al super, a la estación de servicio o a los shoppings es una mordida más grande a su bolsillo. Si se cobrara peaje a las caravanas de droga pronto se equipararían las retenciones a las exportaciones. Y es mejor no pensar en que un día algún líder chileno o brasileño se le ocurra invadirnos.
Pero peor es la quiebra de sus libertades, que se viene intentando con progresivo éxito desde el principio de este régimen, ejerciendo un encomiable acto de prestidigitación. Fíjese si será inconciente, la gran masa, que no dice ni mu cuando son homenajeados y recompensados los que se alzaron en armas para imponer por la fuerza una forma de gobierno (sí, esa de Cuba, etc). Hasta se dice que "dieron la vida por la Patria", mi Diossss). Sí, muchos de los que salen a cacerolear por más libertades pusieron en el Congreso y en las legislaturas a algunos de los que en los '70 vinieron a cercenáselas. Kafkiano, ¿no?
Hablando de prestidigitación, no se puede dejar de nombrar el mágico crecimiento patrimonial de casi, casi, todos ustedes. Se trate de gobernadores (eufemismo para designar a los señores feudales sátrapas de casi todas las provincias), legisladores o simples allegados, a ustedes se los puede ver gozando de perfecta e incrementada salud. Patrimonial, reitero.
¿Cómo no celebrar?
Disfrutan desde hace eras de una posición envidiable que ninguna organización seria aceptaría: ser patrones de sus empleadores. Han amañado la Constitución y las leyes para favorecer su negocio, su control del queso. Ustedes sancionan sus propias remuneraciones, por ejemplo. Y sus propios beneficios abusivos, como eso de poder hacer guita los pasajes que, en exceso, les son dados. Se han arrogado la potestad de cortajear y limitar el pode e iniciativas de la ciudadanía, que puede hacer lo que ustedes le dejan hacer, no al revés.
Han logrado hacer lo que se les canta, realmente, financiando eso, y los desastres sucesivos a los que nos llevan, con una renovada vuelta de tuerca al bolsillo de los imbéciles.
Porque, dígame, Asseff... ¿cual es el significado de "por única vez"?  Se lo pregunto porque es un término que vi en tantas leyes de emergencia devenidas en crónicas que ahora estoy sumido en la confusión. En cambio la palabra "panqueque", inaugurada por Maradona en el Mundial '86, la tengo más que ilustrada al presenciar las acrobacias de tantos de ustedes que dicen una cosa antes de votar leyes pero después votan lo contrario. ¿Sabe qué? Temo preguntarles el significado de "representatividad", no sea que le agarre a ustedes un rapto de honestidad y me digan la verdad.
Realmente no quiero hacer más extensa esta carta. Sería injusto pedir más de su tiempo para cargarle un sanbenito colectivo, pero le aseguro que podría hacerla muy, muy larga.
Por eso lo dejo. Para que celebre con los suyos.
Que no somos nosotros.
Atentamente.
Su autor firma al pie con numero de documento