domingo, 24 de noviembre de 2013

MANIPULADOS HASTA EL FIN


MANIPULADOS HASTA EL FIN
 
Queridos amigos:
No es una sensación, es una certeza. La ciudadanía argentina puso al frente del gobierno a un grupo de manipuladores que conforme a la definición del término “intervienen con medios hábiles y a veces arteros en la política, en la sociedad,  en el mercado, etc., con frecuencia para servir los intereses propios o ajenos”. Las consecuencias se han hecho visibles una vez más.
A los manipuladores  no les importan las marchas con cacerolas, la dureza de los números, ni los resultados de las elecciones. A ellos solo les importa la forma de influir en las mentes y los corazones de los argentinos para sostener hasta el fin sus cuotas de poder, sus prebendas, sus cargos y sus fortunas, que siempre crecen aunque las finanzas se derrumben y la economía trastabille.
 Una presidente que ha gastado más de 50 millones de pesos de los contribuyentes para  asegurarse que un equipo de filmación de primer nivel siga todas  sus actividades se presenta después de más de 40 días de ausencia por enfermedad a través de un video casero, supuestamente filmado por su hija, con un cachorro, un ramo de flores y un pingüino de peluche. No hay acto de reasunción, no existen formalidades constitucionales, todo está montado para evidenciar que el gobierno es un bien tan propio y tan natural que se deja y se retoma sin formalidad.
 Nada se dice de la fuerte censura a las políticas públicas que expresó la ciudadanía en las últimas elecciones al brindar más del 70 por ciento de los votos a las fuerzas de oposición. No se nombra a la inflación ni se verbaliza la preocupación  por la creciente criminalidad o por las denuncias ante el avance de la droga. Solo escuchamos una vez más la obsesiva y recurrente fórmula “hay que seguir profundizando el modelo” que en este contexto histórico suena como una sentencia sin apelación.
 Dentro  de la puesta en escena para resignificar la muerte de un proceso terminado y presentarla como un renacimiento, se incluyó el reemplazo del parco Jefe de Gabinete, Abal Medina, por un verborrágico Jorge Capitanich, que en pocos días  ha demostrado ser experto en el arte espurio de hablar mucho sin trasmitir contenidos. Hace apenas un par de semanas, Capitanich había expresado en un reportaje, ante la pregunta acerca de la posibilidad de asumir el cargo que ahora ocupa,  que se debía a su mandato como gobernador del Chaco. Su palabra y su convicción duraron hasta que le ofrecieron o le ordenaron romperla.
 Para el dramático cuadro económico, que presenta valores tales como la pérdida de más de 11.000 millones de dólares de reservas en lo que va del año, una inflación desbordada superior al 25 por ciento y un déficit energético que ya alcanza los 6.000 millones de dólares, la respuesta ha sido designar un Ministro de Economía, Axel Kicillof, de orientación marxista e impulsor de la intervención del Estado en la economía. Si aceptamos que los factores  que más afectan a la situación económica son la falta de confianza, la imposibilidad de acceder a los mercados de capitales y la inseguridad jurídica que aleja las inversiones, podemos lamentablemente decir que nuestra suerte está echada.
 Mencionaba  públicamente la señora Carrió refiriéndose a la gravedad de las cuestiones económicas  vigentes, a “los problemas que tienen ellos” refiriéndose al actual gobierno. Disentimos con la señora. Los problemas los tenemos nosotros, los ciudadanos, los contribuyentes, los habitantes todos de esta nación, conducida por ideólogos de izquierda, incompetentes y algunos también corruptos, que se mantienen en la cima con el único artilugio de ejercer en forma eximia el arte de la manipulación. Ocioso es aclarar que muchos de los funcionarios nada tienen de  izquierdistas, ya que vienen transitando por todos los últimos gobiernos del justicialismo de variada ideología, pero no tienen problemas en disfrazarse de lo que sea necesario para mantenerse al calor del poder y servir a la única causa que les importa que es su propia conveniencia. Tiempo tendrán para volver a cambiar cuando esto se derrumbe, si la memoria de sus conciudadanos mantiene su fragilidad y los  nuevos líderes están dispuestos a seguir requiriendo sus dudosos servicios.
 Tal vez como una concesión a la ciudadanía o quizás por la imposibilidad de controlarlo ante la presencia de las nuevas autoridades económicas, la señora presidente decidió, por fin, aceptar la renuncia del Secretario de Comercio Guillermo Moreno. Cualquiera de las decenas de groserías, exabruptos y actos de violencia verbal, filmados y denunciados, de este funcionario, debería haber forzado la despedida del causante. Las políticas públicas perniciosas por él implementadas, tales  como la intervención del INDEC o las restricciones a las importaciones, entre muchos otros desastres, son atribuibles a quien las ordenó o permitió, o sea a la señora presidente. Pero el estilo de naturaleza violenta, grosera y amenazante, constituyen un atributo personal e  intolerable  de este funcionario,  que se prolongó inconcebiblemente en el tiempo. Ahora el señor Moreno, que si de algo carece es de sentido de la diplomacia, ha sido destinado como Agregado Comercial a la  embajada argentina en  Italia. Si imperara en el gobierno un mínimo  de sentido común debería modificar esa designación, pero la cuestión de fondo es si el gobierno aprovechará la salida de Moreno para resolver los graves problemas de su área, como por ejemplo  devolver su autonomía al INDEC, uno de los pasos iniciales para comenzar a enfrentar las cuestiones de fondo de la economía nacional. Esperamos este paso con ansiedad.
 Existe  un mito en la política argentina que dice que un gobierno nuevo cuenta con un período inicial de cien días en que sus políticas y sus decisiones no son cuestionadas. Es posible que toda la puesta en escena de la señora presidente volviendo con medio luto y algunos funcionarios  cambiados (los nombrados, más el Ministro de Agricultura Ganadería y Pesca y la presidente del Banco Central) persigan la fantasía de contar con ese tiempo de gracia. Pero la realidad es que el gobierno no es nuevo y que la manipulación no puede atontar tanto a una opinión pública a la que no dejamos de alertar. Los grandes temas económicos y sociales requieren de acciones drásticas y rápidas y la paciencia ciudadana ya venía agotada por la acumulación de errores. Si se atendiera al mensaje de las urnas, no deberían haber continuado los titulares de las áreas de seguridad o de transporte y no se estaría esperando a que la señora presidente elija entre una serie de opciones de medidas económicas, según expresó el Jefe de Gabinete, porque no tiene los conocimientos  técnicos para ello. Es decir que la frase en cuestión, manifiesta un exceso de obsecuencia o una muestra de la improvisación que nos amenaza.
 Entretanto y después de que el Ministro Alak asegurara que el nuevo Código Civil se aprobaría sin modificaciones, el gobierno sorpresivamente anunció que solo se le daría media sanción en el Senado y que recién se aprobaría en el año 2014. Es presumible que los nuevos diputados que asuman hagan sus aportes y que luego tenga que volver al senado, por  lo que se aleja la posibilidad de su implementación en los próximos meses. Más allá de las cuestiones con intencionalidad política que el oficialismo introdujo en el nuevo código, tal como la supresión de la responsabilidad civil del Estado y sus funcionarios, algunas de las propuestas que no son solo atribuibles al gobierno nos sumen en el desconcierto. Por ejemplo, se supone que si el Estado regula el matrimonio y no lo reduce a un simple contrato entre personas ante un escribano, es porque tiene interés en darle una formalidad y una estabilidad que permita esencialmente brindar un ambiente adecuado para la crianza y la formación de los niños.  ¿Qué sentido tiene entonces la precarización y banalización creciente a que se lo somete con las nuevas legislaciones? Se desestima la fidelidad y la cohabitación, se acelera la tramitación para el divorcio que  no necesita causas ni acuerdo. Se equipara el matrimonio a la unión entre homosexuales y a pesar de que estas parejas elijen libremente relaciones que excluyen la procreación se les reconoce el derecho a la adopción. En estas condiciones no es sorprendente que el matrimonio civil pierda vigencia y que más de la mitad de las uniones terminen en divorcios. Parece que la preocupación de los legisladores autodenominados  progresistas olvida el interés superior del niño y pone el énfasis en quienes pueden votar y hacer lobby. Estos aspectos deberían ser revisados a la luz de las consecuencias que acarrean sobre las futuras generaciones.
 Si alguien pensó que las modificaciones  en el gabinete de ministros podían significar algo más que cosmética y manipulación en el estilo gubernamental basta analizar las primeras medidas adoptadas para desengañarse. Se recurrió al remanido recurso de  llamar a acordar precios y salarios pero solo con los sindicatos amigos del gobierno. Se anunciaron aumentos de impuestos a automóviles, motos, embarcaciones y aviones de alto precio y  se allanaron los sitios de Internet en que se vendían artículos importados. Como muestra de lo que le espera  a los opositores considerados enemigos del poder cabe mencionar que  al Sindicato de Trabajadores Rurales y Estibadores que había acordado un aumento salarial del 28 por ciento con los empresarios, solo se le autorizó desde el Ministerio de Trabajo un incremento del 14 por ciento en el corriente año. No puede ignorarse que Gerónimo Venegas, el titular de la UATRE, es desde la acción política un opositor sin dobleces del actual gobierno. Este conflicto es un caso testigo de cómo se maneja el oficialismo con los sectores que no se subordinan  a su control y es un aviso para sindicatos, medios y empresarios de que el gobierno conserva su capacidad de hacer daño y no trepida en usarla.
 El gobierno ha elegido durar hasta el 2015 manipulándonos hasta el fin. Nosotros hemos elegido mantener la firmeza de nuestras convicciones y no dejarnos engañar por las palabras huecas y las frases vacías. La palabra final la tendrá la realidad, que mal que le pese al gobierno acelera los tiempos y lo obligará a tomar las medidas que no desea adoptar aunque les cambie el nombre y pretenda confundirnos con su  enmarañado relato.
Un abrazo para todos.
Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana
Twitter    @NuevaUniónCiudadana