Se terminó el dilema:
¡Cristina la de siempre!
POR: JOSE M.GARCIA ROZADO
Si alguien tuvo dudas o se planteo algún tipo de
controversias, fue la misma Cristina en persona quien ayer mismo nos lo
dilucidó. Es cierto que pretendió darse un baño se popularidad a través de los
mercenarios jóvenes –y no tanto- que invadieron la Casa Rosada, pero en su
recorrida terminado el acto de asunción de Capitanich, Kicillof y Fábregas por
los cuatro patios interiores y de reiniciar un discurso plagado de dichos y
gestos de soberbia y autismo, la Presidente reivindicó un modelo contradictorio
en enorme cantidad de pasajes, para con la realidad –Aerolíneas, YPF, los
ferrocarriles- demostrándole al pueblo que sigue impertérrita su derrotero.
"Compatriotas: Ninguno de vosotros desconoce el
cúmulo de males que agobia a nuestra amada patria, y su verdadero origen.
Ninguno ignora que una
fracción numerosa de hombres corrompidos, haciendo alarde de su impiedad, de su
avaricia, y de su infidelidad, y poniéndose en guerra abierta con la religión,
la honestidad y la buena fe, ha introducido por todas partes el desorden y la
inmoralidad; ha desvirtuado las leyes, y hécholas insuficientes para nuestro
bienestar; ha generalizado los crímenes y garantido su impunidad; ha devorado
la hacienda pública y destruido las fortunas particulares; ha hecho desaparecer
la confianza necesaria en las relaciones sociales, y obstruido los medios
honestos de adquisición; en una palabra, ha disuelto la sociedad y presentado
en triunfo la alevosía y perfidia. La experiencia de todos los siglos nos enseña que el
remedio de estos males no puede sujetarse a formas, y que su aplicación debe
ser pronta y expedita y tan acomodada a las circunstancias del momento.
Habitantes
todos de la ciudad y campaña: la Divina Providencia nos ha puesto en esta
terrible situación para probar nuestra virtud y constancia; resolvámonos pues a
combatir con denuedo a esos malvados que han puesto en confusión nuestra
tierra; persigamos de muerte al impío, al sacrílego, al ladrón, al homicida, y
sobre todo, al pérfido y traidor que tenga la osadía de burlarse de nuestra
buena fe. Que
de esta raza de monstruos no quede uno entre nosotros, y que su persecución sea
tan tenaz y vigorosa que sirva de terror y espanto a los demás que puedan venir
en adelante. No os arredre ninguna clase de peligros, ni el temor a errar en
los medios que adoptemos para perseguirlos. La causa que
vamos a defender es la de la Religión, la de la justicia y del orden público;
es la causa recomendada por el Todopoderoso. Él dirigirá nuestros pasos y con su
especial protección nuestro triunfo será seguro.” Juan Manuel de Rosas (13 de abril de 1835)
Nada
más actual y veráz que la proclama del Brigadier General de la Confederación
Argentina desde hace ya 178 años y en éste 20 de Noviembre Día de la Soberanía
Nacional, que nada tiene que ver con la renacionalización de los ahorros de los
jubilados, luego utilizados para fines nada claros y sin el consentimiento de
los propios dueños, o sea los jubilados y pensionados nacionales. O con la
renacionalización (supuesta pues aún siguen las acciones en manos de la
española Marsans) de Aerolíneas y Austral que le siguen demandando al Estado –no
al Gobierno cristinista- infinidad de miles de millones por una desastrosa y
corrupta administración; o con la expropiación (que aún adolece de la premisa
constitucional de pago al anterior dueño) parcial de YPF que no solo no
soluciona el déficit de energía y combustibles que sólo este 2013 le costará al
Estado (más allá de las exportaciones de combustibles y energía) US$ 7,5 mil
millones, y que como por la falta de confianza en el Gobierno nacional no se
logran captar inversores –ni siquiera teniendo la mayor reserva de combustibles
(Vaca Muerta) del mundo-, algo de lo que ayer habló Cristina Fernández, con un
planteo heterodoxo y pragmático que choca de bruces con las arengas
supuestamente nacionalistas.
Kicillof,
el ahora ministro legal, asume la economía “en falsa escuadra”, que
con la única excepción del Estado ya, y desde hace muchos meses, no genera
puestos de trabajo, y con una inflación mínima del 25%, que en realidad tiende
al 30%, con caída permanente y persistente de las reservas, ayer perforaron el
piso de los US$ 32 mil millones, quedando tras la urgente salida del Central
para parar la suba del oficial (que igual ya se consolida en $ 6,06) inundando
la plaza con US$ 170 millones, dejando las reservas en US$ 31, 9 mil millones.
El agravante es que “no podrá decir que es una víctima de la herencia recibida”. Un
país mal gobernado (y éste lo está desde hace 8 años, siempre puede empeorar
–acota O Estado de Sao Paulo- , “como probó más de una vez la mandataria Cristina Fernández. Es
el caso de la recién anunciada reforma del Gabinete. Los analistas económicos
recibieron con signos de preocupación la elección del ministro de Economía… Se
trata de un conocido defensor de la intervención estatal -y acotamos, desde su postura marxista es
absolutamente imposible pensar diferente- en las empresas y los
mercados y es partidario de los tipos de cambio múltiples”. El
periódico paulista realiza una mirada al vuelo del cambio de gabinete
cristinista, reforzando la idea de “un mal Gobierno”, que al
transitar el camino, persistentemente vuelve a caminar sobre la huella
equivocada “empeorando” aún más el error.
Cristina Fernández es
quien tozudamente, tras su forzoso alejamiento de 45 días, vuelve a su pésima
costumbre: “negar la realidad si no le
conviene”, y reiterar todos y cada uno de los errores cometidos desde el
27-O del 2011 La Presidente luego de su convalecencia reinicia su mandato con
el lema de “debemos profundizar el
modelo”. Y así, volvemos a encontrarnos con una Cristina soberbia, autista,
mentirosa (pues permanentemente les miente a los jóvenes cooptados –La Cámpora,
Unidos y Dominados, Juventud Evita, etc.- y además lo hace en la propia cara de
éstos), una histérica mujer que tras la muerte de su consorte emprendió el
camino que aquel le impedía seguir, y lo hizo con tal intensidad que generó en
el pueblo, por el ejemplo que parte del vértice superior del triángulo, un
estado de permanente violencia, destrato, agresión individual y colectiva, que
con el tiempo desencadenó una sociedad
agresiva y violenta, a la que debemos sumarle la penetración del delito y del
tráfico de drogas. ¡Esta Argentina, en manos de traficantes que penetran los
estratos sociales descastados y en especial a los jóvenes y niños de dicho
estrato social; y de funcionarios ladrones y corruptos, que solo saben trepar
en el poder a costa de olvidarse de para que, y por qué fueron elegidos: es la
Argentina del cristikirchnerismo!
Quienes se ilusionaron
con una Presidente que había escuchado el “rechazo
rotundo de las urnas”, se llevaron un verdadero chasco, el espejismo del
pasado lunes de una “mamá de su casa, que
juega y se pelea con el cachorro regalado por el hermano del difunto Hugo
Chávez, y que elige hablar sobre el joven del PRO que le deseo una mejora,
contándonos el cuentito de un ser humano que comprendió muchos de sus errores”,
esa mujer fue la contracara de la que dos horas antes había echado sin
contemplaciones a Mercedes Marcó del Pont, a Yahuar y a Juan Manuel Abal Medina
(hijo). Esa otra, la real, es la que desembarcó ayer el Balcarce 50 para
retomar el manejo del poder; la otra, la de Olivos en el spot de la hija subido
a You Tube, esa mujer “es el espejismo”
que una enorme parte de argentinos, desearon y quisieron ver. En su primer
discurso, “la verdadera Cristina Fernández”
no solo no hizo mención a la derrota en las elecciones, sino que descaradamente
elogió las gestiones de Aerolíneas, YPF y los trenes suburbanos. Es más, eligió
mostrarse ante militantes y jóvenes dirigentes K donde volvió sobre el remanido
discurso de “profundizar el modelo”
¡No solo es terca, “es estúpida”! O
Estado de Sao Paulo remarca que los “consultores
independientes también recibieron con reserva la designación del presidente del
Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, al frente del ya enflaquecido y algo
desmoralizado Banco Central. Si una parte de estos malos augurios se verifica,
nuevos errores complicarán la situación económica de Argentina, ya difícil. Uno
de los afectados podría ser Brasil, perjudicado desde hace años por el
“proteccionismo” de su mayor socio regional. Lo mismo le espera al empantanado
Mercosur”.
Los cambios, y la “explosiva salida” anunciada para el
próximo 2 de Diciembre de Guillermo Moreno (¿quién lo corrió, Kicillof o
Capitanich?), la “supuesta –y
esperada por muchos- nueva Cristina
Fernández”, que volvió ayer tras un período de “reflexión y análisis” se mostró “fiel a si misma: no cambió para nada”, desde las galerías del
primer piso de Balcarce llamó “a seguir
profundizando el modelo”, modelo que identificó hipócritamente con la
inclusión social, y sin hacer alusión a los problemas de la economía y de
seguridad, destacando –por el contrario- los logros de su gobierno, igual que
lo hiciera durante la pasada campaña y siempre fiel a la base de sus discursos.
Aseguró, sin inmutarse ni ponerse colorada de vergüenza, que la desocupación
volvió a descender a 6,8%, cuando todo aquel que se informe debidamente sabe
que la misma ronda el 9%, y que si se quitan de dicha medición los planes
sociales la desocupación nunca va a ser menor del 12%, retrotrayéndose al final
del mandato de Néstor, su difunto marido. Los nombramientos en el gabinete
pueden seccionarse en tres: a.- el de un político, economista y Gobernador, con
éxitos y errores (como cualquiera) pero con sobrada experiencia; b.- un
economista marxista con una mezcla de John Keynes, que muestra nula experiencia
fuera de la “academia”, y que
despierta muchísimas dudas; y c.- dos técnicos de diferente pasado y
experiencia, uno al frente del INTA en los últimos tiempos, y el otro con más
de 40 años en el Banco Nación, con sobrada experiencia como “bancario”, no banquero pero sin título
académico alguno, pero con un punto en común, “pasaron o trabajaron técnicamente en Santa Cruz”, donde hicieron
muy buenas migas con el matrimonio santacruceño.
No quiero aún abrir
juicios sobre Carlos Casamiquela o sobre Juan Carlos Fábrega, el tiempo y su
desempeño hablarán por ellos, pues ambos se hacen cargo de dos organismos
–Agricultura, Ganadería y Pesca uno; y el Banco Central de la República
Argentina el otro- con muchísimo peso en un “Estado
racional, lógico y bien gobernado”. Sobre el compañero “Coqui” Capitanich espero que haya desembarcado en este “desgobierno”, para aplicar los
correctivos imprescindibles para reencauzar lógica y racionalmente, una gestión
hasta el momento es horrible y pésima. Conozco el temple y la sana testarudez
del Jefe de Gabinete, e imagino que antes de aceptar el cargo “charló y discutió” con Cristina
Fernández, espero por su bien que haya marcado los límites que está dispuesto a
aceptar, y las imposiciones que me imagino comenzará a desplegar. Jorge no es
un tipo con muchas pulgas, como también es un experto economista a quien no le
pueden enroscar la víbora ni Cristina, ni Kicillof; además de ser un “ejecutor y administrador eficaz”. Asumo,
que en resguardo de sus propias aspiraciones presidenciales, no acepte
imposiciones ilógicas o producto de la histeria femenina que sabe desplegar
Cristina Fernández. Esta se reintegró ayer definitivamente al cargo sin realizar
mención alguna a la elección del pasado 27 de octubre, fecha que marcó
definitivamente la “cuenta regresiva de
su gestión” encaminada a la entrega del poder en diciembre de 2015.
La Presidente haciendo
gala de su “doble personalidad” y
echándole la culpa a la experiencia atravesada, aseguró que “comenzás a mirar las cosas de otra manera”
y
En el más conciliador de sus párrafos instó a “que los argentinos
unamos esfuerzos” llamando a “dejar de lado los
agravios” diciendo estar dispuesta a “escuchar todas las
voces e ideas”. Es aquí donde extrañamente reconoció que la
AUH no fue un proyecto propio, aunque destacó –para no ser menos- que su
gobierno encontró la manera de financiarlo (?), y es aquí donde comenzó a
mostrarse la segunda personalidad de Cristina –“la de siempre, la
soberbia y la terca”- y encomió la nacionalización de YPF
asegurando que “la meta es recuperar la soberanía energética”, esto
que suena a chiste de mal gusto en boca de quien es la mayor responsable de
haber perdido aquella “soberanía” o “autoabastecimiento” pasando de los saldos exportables antes de
2003 a un déficit que solo este año alcanzará a US$ 13 mil millones; sobre este
objetivo es que avaló el contrato leonino e irracional con la empresa Chevron
ampliando el horizonte que contradice todo lo antes expuesto, donde hacía gala
de un nacionalismo infantil y ahistórico. En esta ampliación de su pensamiento
está el permitir que grandes trasnacionales del rubro se asienten para explotar
Vaca Muerta o cualquier otro yacimiento. Dijo: “no tengo prejuicios,
nos vamos a asociar – ¿en que medida? y ¿cómo?, ¿igual que con
Chevron?- con quien tengamos que
hacerlo. No tengo anteojeras, esto demanda capitales intensivos”, ante
este mensaje, los jóvenes que la escuchaban la emprendieron con el cántico “por la liberación” generándose
un escenario kafkiano una presidente hablando de entregarse a las manos de las
petroleras internacionales en una posición pragmática y ortodoxa y un grupo de
jóvenes que alegremente y sin escuchar aquella definición, cantaban eslóganes
de los 70, pues de esa época son los cánticos de estos camporistas fuera de
historia e ideología. El cántico sonaba a viejo y apolillado en boca de estos
mercenarios.
El
doble discurso y la hipocresía de elogiar el desgobierno, llegó al climax
cuando Cristina Fernández, entonada y tonificada por los cánticos juveniles que
llegaron a emocionarla, elogió la gestión de Mariano Recalde, el mismo que
engordó su patrimonio en forma por lo menos sospechosa; llegando a la
irracionalidad de decir: ”la recibimos despedazada y hoy nuestra propia competencia –no
especificó cual, seguro no son los pasajeros maltratados o dejados
arbitrariamente en tierra- nos felicita por su funcionamiento”;
allí, ya totalmente desbocada señaló sobre los ferrocarriles torpemente
subsidiados para beneficio de empresarios inescrupulosos y sus funcionarios
corruptos que no controlaban y dejaban hacer, mirando complismente para otro
lado, “hemos
hecho la inversión más grande cuando dispuse destinar cientos de millones de dólares
para renovar todos los trenes urbanos”, destruidos por aquellos
concesionarios, y aseguró además: “vamos a ir por los trenes de carga para
darle competitividad a la economía”, ahora y cuando el
camionero Hugo Moyano se pasó a las huestes férreamente opositoras. Las últimas
escalas del “calor popular” preparadas
para su recibimiento tuvieron como escenario los patios del Aljibe y en el
Malvinas Argentinas. Este inorgánico discurso, motivado quizás por la
segmentación del mismo –al pasar de un patio al otro-, obvió u ocultó que
celebrar como ella hiciere “las ganancias de YPF y sus inversiones” desde
la estatización solo pudo firmar un acuerdo con las muy cuestionada
internacionalmente Chevon y con un empresario nacional denunciado por lavado de
dinero, es un fiasco.
El
alabar a Aerolíneas cuando pierde US$ 1,5 millones diarios, además de que,
durante estos 7 meses de 12013 AA y Austral recibieron subsidios del Estado por
$ 1,99 mil millones y que ilógicamente la administración camporista haya
celebrado contratos con Embraer para comprar aviones por US$ 500 millones que
serán entregados después de 2015 y se comenzará a pagar por los mismos a partir
de 2016, comprometiendo gravemente la gestión de quienes asuman a fines de
2015. Lo dicho sobre los trenes suena a cargada, si no fuere que es importante,
casi se puede afirmar que el transporte ferroviario es imprescindible para
cualquier economía que pretenda producir bienes para exportar y así obtener
divisas frescas. Recordemos que la primer promesa electoral de Néstor en 2002,
fue que iba a nacionalizar los trenes para mejorarlos, y luego de un deterioro
incomprensible se inició el proceso de nacionalizarlos recién en 2013. ¡Un poco
atrasados! ¿Verdad? Lo único cierto, quizás, del discurso de ayer de Cristina
Fernández fue el “¡Cómo los extrañé, por Dios!” Abandonado
el luto, que llevaba desde el 27 de octubre de 2010, e interrumpió a la
locutora oficial en el Salón Blanco para decir: “Quiero decir que
también están presentes los militantes políticos”, que cantaban
desde hora temprana pero aislados en los 4 patios. Sus escoltas más cercanos
fueron “El Cuervo” Larroque y el Secretario Parrilli, y la
decisión de Cristina fue no hablar delante de los invitados y funcionarios y
hacerlo frente a los jóvenes convocados a tal efecto a quienes les dijo: “recuperen la esperanza
y las utopías para combatir la desesperanza” tras
lo que agradeció el apoyo y cariño durante toda su convalecencia; el “Nos extrañamos mucho
¿no?” fue la muletilla dentro de un discurso viejo, gastado y
ajado. Un discurso que no recorrió los temas que le importan al pueblo tales
como: inseguridad, inflación, pérdida del empleo, etc.
Entre
la aparición del lunes 18 y el acto de ayer 20 de noviembre pudieron
establecerse ciertas analogías; ninguna
fue producto de la espontaneidad; todo pareció minuciosamente urdido y
planificado. Desde los cientos de jóvenes –no caben en los 4 patios ni por asomo miles de
militantes, salvo que se encimen unos arriba de los otros- presentes, los dos
(2) discursos; los estribillos setentistas y fuera de lugar –contradecían lo
que ella discurseaba-, su recorrida siempre por los pasillos del primer piso a
la vista pero no al alcance de los convidados, todos hechos que suelen agradar
y emocionar a la Presidente. Fueron claras y notorias las grietas entre dicho “teatro y escenografía” del
reencuentro y el libreto que una vez más, desempolvó Cristina Fernández para
dirigirse a los militantes convocados; es más, la enorme mayoría de sus
palabras “sonaron descolgadas de la realidad”, esa
realidad que ella misma se ha obligado a transitar en este arranque de la
transición, tras la durísima derrota que le tocó vivir hace apenas un mes
escaso. Quizás, debido a ello el nombramiento de un político con cintura y
discurso como “Coqui” Capitanich, será el indicativo de la
necesidad perentoria de “oxigenar y dinamizar una gestión que viene empalideciendo hasta
el peligro” en este su segundo mandato; Abal Medina
(hijo) era un verdadero fiasco y un inútil, aunque la Presidente alardeó sobre
una administración desde 2011 a la fecha, en hipótesis floreciente. Es en este
campo donde Cristina Fernández eludió cualquier mención de problema externo
alguno, queriendo desconocer que en apenas 48 horas se fugaron US$ 280 millones
de las reservas del Central.
Los
nombramientos de Kicillof, Fábrega y hasta Casamiquela están dentro de la
lógica, pues cada uno de ellos era el seguro del cristinismo ante la defección
de los titulares, así Axel era el verdadero Ministro detrás de Lorenzino (el
único a quien le reservaron un lugar preponderante en el mediano y corto plazo
–la renegociación de deudas externas-), Fábrega era el perro guardián detrás de
Marcó del Pont y quien proveía las divisas en caso de atosigamiento del BCRA,
lo de Casamiquela estaba cantado tras la ejemplar y durísima derrota de Yahuar y del travestido gobernador a manos de Mario
Das Neves, lo único realmente importante por lo que representa en el “sistema
cristikirchnerista” es el “retiro-expulsión” del
secretario de Comercio, Guillermo Moreno es el único (después de Jorge
Capitanich) funcionario que no tenía un reemplazante en la cabeza y el corazón
de Cristina Fernández. El verdadero “hombre fuerte” de
las gestiones de Néstor y Cristina, al cual sucumbieron en esta década Jefes de
gabinete, Ministros de Economía y funcionarios de toda laya. El responsable del
INDEC, de su desguace y de sus criticadas estadísticas hasta ayer mismo se las
imponía al país y a CFK. ¡El lo desarmó y él no estará para recomponerlo! Los “fantásticos e inverosímiles”
números del INDEC seguían ayer mismo dominando la escena del
cristinismo, a contramano de Gobernadores e Intendentes amigos, propios y hasta
opositores serios que luchaban por volver a dotar al país de un organismo
impoluto que fuere creíble dentro y fuera del país para convertirse en el pilar
de posibles futuras inversiones sobre bases firmes y verificables.
El
regodeo presidencial parecía apuntalado, tal vez por casualidad, con estadísticas del INDEC
renovado, que sin embargo y para contradecir a los más crédulos se difundió una
irracional noticia sobre la derrota final de la desocupación -0%- en Chaco, era
innecesario propalar semejante burrada para darle la bienvenida al “Coqui”, como
tampoco era necesario que la Presidente intentare mostrar posibles inversiones
en YPF que, aseguró con total temeridad, habría sido la empresa “que más ganancias
obtuvo en el primer semestre de 2013”, fue un supuesto y
equivocado aval para un Galuccio y el muy controvertido acuerdo (desconocido
por absolutamente todos en la Argentina) con la petrolera por Vaca Muerta, en
Neuquén, causante éste de la impensada derrota de las primarias en el
Movimiento Popular Neuquino a manos de Pereyra, el segundo de Hugo Moyano en la
CGT Azopardo, quien se llevó dos senadores y los diputados nacionales por la
mayoría del MPN. Está tan deschavetada en éste su regreso –con más de lo mismo-
que Cristina llego a prometer “fondos millonarios de inversiones extranjeras, acompañados de
millonarios fondos, destinados a rehacer el sistema ferroviario”, que
ocultó decir, fueron destruidos durante la década que ellos solamente designan
como “década
ganada”. Tan cebada por los vítores y los cánticos
propalando una supuesta “liberación”, que no se sabe de ¿Quién?, hasta realzó la
gestión de Recalde (hijo) en una muy maltrecha Aerolíneas Argentinas y en
Austral.
Pareció
de verdad, asistir a un revival enmohecido y asintomático, muy distante de la
realidad y de los votos de octubre que le mostraron que un 70% del pueblo no la
acompaña, un 10 a 15% que al ser elecciones legislativas de medio tiempo
respaldaron la gestión de Gobernadores o intendentes, y no al Gobierno
nacional. Apenas se puede decir que un 15/20% del electorado acompaña la
gestión de despedida del régimen cristinista. Mantener y de ser posible
engordar éstos guarismos, será la tarea titánica ha emprender por un Jefe de
Gabinete que pareciere de otro gobierno, porque el de Cristina Fernández se
definió por un regreso a viejas y muy perimidas formas y discursos enfrentados
a la realidad de una enorme mayoría de connacionales.
“¡Se terminó el dilema,
Cristina Fernández es la de ayer, la de Antesdeayer, la del mañana, la de
siempre…!”
Buenos Aires, 21 de Noviembre de 2013.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA
FEDERAL –
