viernes, 22 de noviembre de 2013

SE TERMINO EL DILEMA: ¡CRISTINA LA DE SIEMPRE!



Se terminó el dilema: ¡Cristina la de siempre!

POR: JOSE M.GARCIA ROZADO


Si alguien tuvo dudas o se planteo algún tipo de controversias, fue la misma Cristina en persona quien ayer mismo nos lo dilucidó. Es cierto que pretendió darse un baño se popularidad a través de los mercenarios jóvenes –y no tanto- que invadieron la Casa Rosada, pero en su recorrida terminado el acto de asunción de Capitanich, Kicillof y Fábregas por los cuatro patios interiores y de reiniciar un discurso plagado de dichos y gestos de soberbia y autismo, la Presidente reivindicó un modelo contradictorio en enorme cantidad de pasajes, para con la realidad –Aerolíneas, YPF, los ferrocarriles- demostrándole al pueblo que sigue impertérrita su derrotero.


"Compatriotas: Ninguno de vosotros desconoce el cúmulo de males que agobia a nuestra amada patria, y su verdadero origen. Ninguno ignora que una fracción numerosa de hombres corrompidos, haciendo alarde de su impiedad, de su avaricia, y de su infidelidad, y poniéndose en guerra abierta con la religión, la honestidad y la buena fe, ha introducido por todas partes el desorden y la inmoralidad; ha desvirtuado las leyes, y hécholas insuficientes para nuestro bienestar; ha generalizado los crímenes y garantido su impunidad; ha devorado la hacienda pública y destruido las fortunas particulares; ha hecho desaparecer la confianza necesaria en las relaciones sociales, y obstruido los medios honestos de adquisición; en una palabra, ha disuelto la sociedad y presentado en triunfo la alevosía y perfidia. La experiencia de todos los siglos nos enseña que el remedio de estos males no puede sujetarse a formas, y que su aplicación debe ser pronta y expedita y tan acomodada a las circunstancias del momento. Habitantes todos de la ciudad y campaña: la Divina Providencia nos ha puesto en esta terrible situación para probar nuestra virtud y constancia; resolvámonos pues a combatir con denuedo a esos malvados que han puesto en confusión nuestra tierra; persigamos de muerte al impío, al sacrílego, al ladrón, al homicida, y sobre todo, al pérfido y traidor que tenga la osadía de burlarse de nuestra buena fe. Que de esta raza de monstruos no quede uno entre nosotros, y que su persecución sea tan tenaz y vigorosa que sirva de terror y espanto a los demás que puedan venir en adelante. No os arredre ninguna clase de peligros, ni el temor a errar en los medios que adoptemos para perseguirlos. La causa que vamos a defender es la de la Religión, la de la justicia y del orden público; es la causa recomendada por el Todopoderoso. Él dirigirá nuestros pasos y con su especial protección nuestro triunfo será seguro.” Juan Manuel de Rosas (13 de abril de 1835)


Nada más actual y veráz que la proclama del Brigadier General de la Confederación Argentina desde hace ya 178 años y en éste 20 de Noviembre Día de la Soberanía Nacional, que nada tiene que ver con la renacionalización de los ahorros de los jubilados, luego utilizados para fines nada claros y sin el consentimiento de los propios dueños, o sea los jubilados y pensionados nacionales. O con la renacionalización (supuesta pues aún siguen las acciones en manos de la española Marsans) de Aerolíneas y Austral que le siguen demandando al Estado –no al Gobierno cristinista- infinidad de miles de millones por una desastrosa y corrupta administración; o con la expropiación (que aún adolece de la premisa constitucional de pago al anterior dueño) parcial de YPF que no solo no soluciona el déficit de energía y combustibles que sólo este 2013 le costará al Estado (más allá de las exportaciones de combustibles y energía) US$ 7,5 mil millones, y que como por la falta de confianza en el Gobierno nacional no se logran captar inversores –ni siquiera teniendo la mayor reserva de combustibles (Vaca Muerta) del mundo-, algo de lo que ayer habló Cristina Fernández, con un planteo heterodoxo y pragmático que choca de bruces con las arengas supuestamente nacionalistas.

Kicillof, el ahora ministro legal, asume la economía “en falsa escuadra”, que con la única excepción del Estado ya, y desde hace muchos meses, no genera puestos de trabajo, y con una inflación mínima del 25%, que en realidad tiende al 30%, con caída permanente y persistente de las reservas, ayer perforaron el piso de los US$ 32 mil millones, quedando tras la urgente salida del Central para parar la suba del oficial (que igual ya se consolida en $ 6,06) inundando la plaza con US$ 170 millones, dejando las reservas en US$ 31, 9 mil millones. El agravante es que “no podrá decir que es una víctima de la herencia recibida”. Un país mal gobernado (y éste lo está desde hace 8 años, siempre puede empeorar –acota O Estado de Sao Paulo- , “como probó más de una vez la mandataria Cristina Fernández. Es el caso de la recién anunciada reforma del Gabinete. Los analistas económicos recibieron con signos de preocupación la elección del ministro de Economía… Se trata de un conocido defensor de la intervención estatal  -y acotamos, desde su postura marxista es absolutamente imposible pensar diferente- en las empresas y los mercados y es partidario de los tipos de cambio múltiples”. El periódico paulista realiza una mirada al vuelo del cambio de gabinete cristinista, reforzando la idea de “un mal Gobierno”, que al transitar el camino, persistentemente vuelve a caminar sobre la huella equivocada “empeorando” aún más el error.

Cristina Fernández es quien tozudamente, tras su forzoso alejamiento de 45 días, vuelve a su pésima costumbre: “negar la realidad si no le conviene”, y reiterar todos y cada uno de los errores cometidos desde el 27-O del 2011 La Presidente luego de su convalecencia reinicia su mandato con el lema de “debemos profundizar el modelo”. Y así, volvemos a encontrarnos con una Cristina soberbia, autista, mentirosa (pues permanentemente les miente a los jóvenes cooptados –La Cámpora, Unidos y Dominados, Juventud Evita, etc.- y además lo hace en la propia cara de éstos), una histérica mujer que tras la muerte de su consorte emprendió el camino que aquel le impedía seguir, y lo hizo con tal intensidad que generó en el pueblo, por el ejemplo que parte del vértice superior del triángulo, un estado de permanente violencia, destrato, agresión individual y colectiva, que con el tiempo desencadenó  una sociedad agresiva y violenta, a la que debemos sumarle la penetración del delito y del tráfico de drogas. ¡Esta Argentina, en manos de traficantes que penetran los estratos sociales descastados y en especial a los jóvenes y niños de dicho estrato social; y de funcionarios ladrones y corruptos, que solo saben trepar en el poder a costa de olvidarse de para que, y por qué fueron elegidos: es la Argentina del cristikirchnerismo! 

Quienes se ilusionaron con una Presidente que había escuchado el “rechazo rotundo de las urnas”, se llevaron un verdadero chasco, el espejismo del pasado lunes de una “mamá de su casa, que juega y se pelea con el cachorro regalado por el hermano del difunto Hugo Chávez, y que elige hablar sobre el joven del PRO que le deseo una mejora, contándonos el cuentito de un ser humano que comprendió muchos de sus errores”, esa mujer fue la contracara de la que dos horas antes había echado sin contemplaciones a Mercedes Marcó del Pont, a Yahuar y a Juan Manuel Abal Medina (hijo). Esa otra, la real, es la que desembarcó ayer el Balcarce 50 para retomar el manejo del poder; la otra, la de Olivos en el spot de la hija subido a You Tube, esa mujer “es el espejismo” que una enorme parte de argentinos, desearon y quisieron ver. En su primer discurso, “la verdadera Cristina Fernández” no solo no hizo mención a la derrota en las elecciones, sino que descaradamente elogió las gestiones de Aerolíneas, YPF y los trenes suburbanos. Es más, eligió mostrarse ante militantes y jóvenes dirigentes K donde volvió sobre el remanido discurso de “profundizar el modelo” ¡No solo es terca, “es estúpida”! O Estado de Sao Paulo remarca que los “consultores independientes también recibieron con reserva la designación del presidente del Banco Nación, Juan Carlos Fábrega, al frente del ya enflaquecido y algo desmoralizado Banco Central. Si una parte de estos malos augurios se verifica, nuevos errores complicarán la situación económica de Argentina, ya difícil. Uno de los afectados podría ser Brasil, perjudicado desde hace años por el “proteccionismo” de su mayor socio regional. Lo mismo le espera al empantanado Mercosur”.

Los cambios, y la “explosiva salida” anunciada para el próximo 2 de Diciembre de Guillermo Moreno (¿quién lo corrió, Kicillof o Capitanich?), la “supuesta –y esperada por muchos- nueva Cristina Fernández”, que volvió ayer tras un período de “reflexión y análisis” se mostró “fiel a si misma: no cambió para nada”, desde las galerías del primer piso de Balcarce llamó “a seguir profundizando el modelo”, modelo que identificó hipócritamente con la inclusión social, y sin hacer alusión a los problemas de la economía y de seguridad, destacando –por el contrario- los logros de su gobierno, igual que lo hiciera durante la pasada campaña y siempre fiel a la base de sus discursos. Aseguró, sin inmutarse ni ponerse colorada de vergüenza, que la desocupación volvió a descender a 6,8%, cuando todo aquel que se informe debidamente sabe que la misma ronda el 9%, y que si se quitan de dicha medición los planes sociales la desocupación nunca va a ser menor del 12%, retrotrayéndose al final del mandato de Néstor, su difunto marido. Los nombramientos en el gabinete pueden seccionarse en tres: a.- el de un político, economista y Gobernador, con éxitos y errores (como cualquiera) pero con sobrada experiencia; b.- un economista marxista con una mezcla de John Keynes, que muestra nula experiencia fuera de la “academia”, y que despierta muchísimas dudas; y c.- dos técnicos de diferente pasado y experiencia, uno al frente del INTA en los últimos tiempos, y el otro con más de 40 años en el Banco Nación, con sobrada experiencia como “bancario”, no banquero pero sin título académico alguno, pero con un punto en común, “pasaron o trabajaron técnicamente en Santa Cruz”, donde hicieron muy buenas migas con el matrimonio santacruceño.

No quiero aún abrir juicios sobre Carlos Casamiquela o sobre Juan Carlos Fábrega, el tiempo y su desempeño hablarán por ellos, pues ambos se hacen cargo de dos organismos –Agricultura, Ganadería y Pesca uno; y el Banco Central de la República Argentina el otro- con muchísimo peso en un “Estado racional, lógico y bien gobernado”. Sobre el compañero “Coqui” Capitanich espero que haya desembarcado en este “desgobierno”, para aplicar los correctivos imprescindibles para reencauzar lógica y racionalmente, una gestión hasta el momento es horrible y pésima. Conozco el temple y la sana testarudez del Jefe de Gabinete, e imagino que antes de aceptar el cargo “charló y discutió” con Cristina Fernández, espero por su bien que haya marcado los límites que está dispuesto a aceptar, y las imposiciones que me imagino comenzará a desplegar. Jorge no es un tipo con muchas pulgas, como también es un experto economista a quien no le pueden enroscar la víbora ni Cristina, ni Kicillof; además de ser un “ejecutor y administrador eficaz”. Asumo, que en resguardo de sus propias aspiraciones presidenciales, no acepte imposiciones ilógicas o producto de la histeria femenina que sabe desplegar Cristina Fernández. Esta se reintegró ayer definitivamente al cargo sin realizar mención alguna a la elección del pasado 27 de octubre, fecha que marcó definitivamente la “cuenta regresiva de su gestión” encaminada a la entrega del poder en diciembre de 2015.

La Presidente haciendo gala de su “doble personalidad” y echándole la culpa a la experiencia atravesada, aseguró que “comenzás a mirar las cosas de otra manera” y

En el más conciliador de sus párrafos instó a “que los argentinos unamos esfuerzos” llamando a “dejar de lado los agravios” diciendo estar dispuesta a “escuchar todas las voces e ideas”. Es aquí donde extrañamente reconoció que la AUH no fue un proyecto propio, aunque destacó –para no ser menos- que su gobierno encontró la manera de financiarlo (?), y es aquí donde comenzó a mostrarse la segunda personalidad de Cristina –“la de siempre, la soberbia y la terca”- y encomió la nacionalización de YPF asegurando que “la meta es recuperar la soberanía energética”, esto que suena a chiste de mal gusto en boca de quien es la mayor responsable de haber perdido aquella “soberanía” o “autoabastecimiento”  pasando de los saldos exportables antes de 2003 a un déficit que solo este año alcanzará a US$ 13 mil millones; sobre este objetivo es que avaló el contrato leonino e irracional con la empresa Chevron ampliando el horizonte que contradice todo lo antes expuesto, donde hacía gala de un nacionalismo infantil y ahistórico. En esta ampliación de su pensamiento está el permitir que grandes trasnacionales del rubro se asienten para explotar Vaca Muerta o cualquier otro yacimiento. Dijo: “no tengo prejuicios, nos vamos a asociar – ¿en que medida? y ¿cómo?, ¿igual que con Chevron?-  con quien tengamos que hacerlo. No tengo anteojeras, esto demanda capitales intensivos”, ante este mensaje, los jóvenes que la escuchaban la emprendieron con el cántico “por la liberación” generándose un escenario kafkiano una presidente hablando de entregarse a las manos de las petroleras internacionales en una posición pragmática y ortodoxa y un grupo de jóvenes que alegremente y sin escuchar aquella definición, cantaban eslóganes de los 70, pues de esa época son los cánticos de estos camporistas fuera de historia e ideología. El cántico sonaba a viejo y apolillado en boca de estos mercenarios.

El doble discurso y la hipocresía de elogiar el desgobierno, llegó al climax cuando Cristina Fernández, entonada y tonificada por los cánticos juveniles que llegaron a emocionarla, elogió la gestión de Mariano Recalde, el mismo que engordó su patrimonio en forma por lo menos sospechosa; llegando a la irracionalidad de decir: ”la recibimos despedazada y hoy nuestra propia competencia –no especificó cual, seguro no son los pasajeros maltratados o dejados arbitrariamente en tierra- nos felicita por su funcionamiento”; allí, ya totalmente desbocada señaló sobre los ferrocarriles torpemente subsidiados para beneficio de empresarios inescrupulosos y sus funcionarios corruptos que no controlaban y dejaban hacer, mirando complismente para otro lado, “hemos hecho la inversión más grande cuando dispuse destinar cientos de millones de dólares para renovar todos los trenes urbanos”, destruidos por aquellos concesionarios, y aseguró además: “vamos a ir por los trenes de carga para darle competitividad a la economía”, ahora y cuando el camionero Hugo Moyano se pasó a las huestes férreamente opositoras. Las últimas escalas del “calor popular”  preparadas para su recibimiento tuvieron como escenario los patios del Aljibe y en el Malvinas Argentinas. Este inorgánico discurso, motivado quizás por la segmentación del mismo –al pasar de un patio al otro-, obvió u ocultó que celebrar como ella hiciere “las ganancias de YPF y sus inversiones” desde la estatización solo pudo firmar un acuerdo con las muy cuestionada internacionalmente Chevon y con un empresario nacional denunciado por lavado de dinero, es un fiasco.

El alabar a Aerolíneas cuando pierde US$ 1,5 millones diarios, además de que, durante estos 7 meses de 12013 AA y Austral recibieron subsidios del Estado por $ 1,99 mil millones y que ilógicamente la administración camporista haya celebrado contratos con Embraer para comprar aviones por US$ 500 millones que serán entregados después de 2015 y se comenzará a pagar por los mismos a partir de 2016, comprometiendo gravemente la gestión de quienes asuman a fines de 2015. Lo dicho sobre los trenes suena a cargada, si no fuere que es importante, casi se puede afirmar que el transporte ferroviario es imprescindible para cualquier economía que pretenda producir bienes para exportar y así obtener divisas frescas. Recordemos que la primer promesa electoral de Néstor en 2002, fue que iba a nacionalizar los trenes para mejorarlos, y luego de un deterioro incomprensible se inició el proceso de nacionalizarlos recién en 2013. ¡Un poco atrasados! ¿Verdad? Lo único cierto, quizás, del discurso de ayer de Cristina Fernández fue el “¡Cómo los extrañé, por Dios!” Abandonado el luto, que llevaba desde el 27 de octubre de 2010, e interrumpió a la locutora oficial en el Salón Blanco para decir: “Quiero decir que también están presentes los militantes políticos”, que cantaban desde hora temprana pero aislados en los 4 patios. Sus escoltas más cercanos fueron “El Cuervo” Larroque y el Secretario Parrilli, y la decisión de Cristina fue no hablar delante de los invitados y funcionarios y hacerlo frente a los jóvenes convocados a tal efecto a quienes les dijo: “recuperen la esperanza y las utopías para combatir la desesperanza” tras lo que agradeció el apoyo y cariño durante toda su convalecencia; el “Nos extrañamos mucho ¿no?” fue la muletilla dentro de un discurso viejo, gastado y ajado. Un discurso que no recorrió los temas que le importan al pueblo tales como: inseguridad, inflación, pérdida del empleo, etc.

Entre la aparición del lunes 18 y el acto de ayer 20 de noviembre pudieron establecerse ciertas analogías;  ninguna fue producto de la espontaneidad; todo pareció minuciosamente urdido y planificado. Desde los cientos de jóvenes –no caben  en los 4 patios ni por asomo miles de militantes, salvo que se encimen unos arriba de los otros- presentes, los dos (2) discursos; los estribillos setentistas y fuera de lugar –contradecían lo que ella discurseaba-, su recorrida siempre por los pasillos del primer piso a la vista pero no al alcance de los convidados, todos hechos que suelen agradar y emocionar a la Presidente. Fueron claras y notorias las grietas entre dicho “teatro y escenografía” del reencuentro y el libreto que una vez más, desempolvó Cristina Fernández para dirigirse a los militantes convocados; es más, la enorme mayoría de sus palabras “sonaron descolgadas de la realidad”, esa realidad que ella misma se ha obligado a transitar en este arranque de la transición, tras la durísima derrota que le tocó vivir hace apenas un mes escaso. Quizás, debido a ello el nombramiento de un político con cintura y discurso como “Coqui” Capitanich, será el indicativo de la necesidad perentoria de “oxigenar y dinamizar una gestión que viene empalideciendo hasta el peligro” en este su segundo mandato; Abal Medina (hijo) era un verdadero fiasco y un inútil, aunque la Presidente alardeó sobre una administración desde 2011 a la fecha, en hipótesis floreciente. Es en este campo donde Cristina Fernández eludió cualquier mención de problema externo alguno, queriendo desconocer que en apenas 48 horas se fugaron US$ 280 millones de las reservas del Central.

Los nombramientos de Kicillof, Fábrega y hasta Casamiquela están dentro de la lógica, pues cada uno de ellos era el seguro del cristinismo ante la defección de los titulares, así Axel era el verdadero Ministro detrás de Lorenzino (el único a quien le reservaron un lugar preponderante en el mediano y corto plazo –la renegociación de deudas externas-), Fábrega era el perro guardián detrás de Marcó del Pont y quien proveía las divisas en caso de atosigamiento del BCRA, lo de Casamiquela estaba cantado tras la ejemplar y durísima derrota de Yahuar  y del travestido gobernador a manos de Mario Das Neves, lo único realmente importante por lo que representa en el “sistema cristikirchnerista” es el “retiro-expulsión” del secretario de Comercio, Guillermo Moreno es el único (después de Jorge Capitanich) funcionario que no tenía un reemplazante en la cabeza y el corazón de Cristina Fernández. El verdadero “hombre fuerte” de las gestiones de Néstor y Cristina, al cual sucumbieron en esta década Jefes de gabinete, Ministros de Economía y funcionarios de toda laya. El responsable del INDEC, de su desguace y de sus criticadas estadísticas hasta ayer mismo se las imponía al país y a CFK. ¡El lo desarmó y él no estará para recomponerlo! Los “fantásticos e inverosímiles” números del INDEC seguían ayer mismo dominando la escena del cristinismo, a contramano de Gobernadores e Intendentes amigos, propios y hasta opositores serios que luchaban por volver a dotar al país de un organismo impoluto que fuere creíble dentro y fuera del país para convertirse en el pilar de posibles futuras inversiones sobre bases firmes y verificables.

El regodeo presidencial parecía apuntalado, tal vez por  casualidad, con estadísticas del INDEC renovado, que sin embargo y para contradecir a los más crédulos se difundió una irracional noticia sobre la derrota final de la desocupación -0%- en Chaco, era innecesario propalar semejante burrada para darle la bienvenida al “Coqui”, como tampoco era necesario que la Presidente intentare mostrar posibles inversiones en YPF que, aseguró con total temeridad, habría sido la empresa “que más ganancias obtuvo en el primer semestre de 2013”, fue un supuesto y equivocado aval para un Galuccio y el muy controvertido acuerdo (desconocido por absolutamente todos en la Argentina) con la petrolera por Vaca Muerta, en Neuquén, causante éste de la impensada derrota de las primarias en el Movimiento Popular Neuquino a manos de Pereyra, el segundo de Hugo Moyano en la CGT Azopardo, quien se llevó dos senadores y los diputados nacionales por la mayoría del MPN. Está tan deschavetada en éste su regreso –con más de lo mismo- que Cristina llego a prometer “fondos millonarios de inversiones extranjeras, acompañados de millonarios fondos, destinados a rehacer el sistema ferroviario”, que ocultó decir, fueron destruidos durante la década que ellos solamente designan como “década ganada”. Tan cebada por los vítores y los cánticos propalando una supuesta “liberación”, que no se sabe de ¿Quién?, hasta realzó la gestión de Recalde (hijo) en una muy maltrecha Aerolíneas Argentinas y en Austral.

Pareció de verdad, asistir a un revival enmohecido y asintomático, muy distante de la realidad y de los votos de octubre que le mostraron que un 70% del pueblo no la acompaña, un 10 a 15% que al ser elecciones legislativas de medio tiempo respaldaron la gestión de Gobernadores o intendentes, y no al Gobierno nacional. Apenas se puede decir que un 15/20% del electorado acompaña la gestión de despedida del régimen cristinista. Mantener y de ser posible engordar éstos guarismos, será la tarea titánica ha emprender por un Jefe de Gabinete que pareciere de otro gobierno, porque el de Cristina Fernández se definió por un regreso a viejas y muy perimidas formas y discursos enfrentados a la realidad de una enorme mayoría de connacionales.

“¡Se terminó el dilema, Cristina Fernández es la de ayer, la de Antesdeayer, la del mañana, la de siempre…!”   



Buenos Aires, 21 de Noviembre de 2013.

Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –