EsKraches: Boudou y Kicillof, y el fastidio nacional y popular
El viceministro de Economía, Axel Kicillof y el
vicepresidente Amado Boudou, fueron abucheados y silbados este fin de
semana. El primero cuando volvía de Uruguay en buquebus. El otro durante
el acto por el aniversario de la batalla de San Lorenzo. Boudou
calificó de “fascistas” a quienes lo silbaron y les recordó que
“formamos un Gobierno lleno de amor". Los dos funcionarios, que en su
momento fueron los favoritos de Cristina, están ligados al manejo de la
economía cristinista.
Kicillof y Boudou, y un mal trago.
VALOR AGREGADO
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- No fue el mejor fin de semana para los ‘vices’. Amado Boudou y Axel Kicillof
fueron increpados en público. Se trata de las caras de la economía
cristinista, uno ex ministro de Hacienda y el otro actual segundo de Hernán Lorenzino,
aunque detenta más poder que su superior. Los dos han sido favoritos de
Cristina y actualmente no pasan por su mejor momento, uno por el caso
Ciccone y el otro porque sus recomendaciones –la más notoria en materia
de biodiesel que hizo retroceder al Gobierno- no terminaron bien.
Un dato también para el difícil año electoral que afronta el Gobierno y termómetro del ánimo social sobre la economía.
Boudou contestó a los abucheos y silbidos y dijo que "es una actitud fascista no escuchar lo que otros tienen que decir".
"Bajemos los decibeles con las agresiones. Nosotros formamos un Gobierno lleno de amor", afirmó luego a través de la red social Twitter donde agregó: "no hay proyectos locales sin un proyecto nacional y no hay un proyecto nacional sin un proyecto latinoamericano".
Las reprobaciones hacia el
vicepresidente habrían comenzado cuando comparó las batallas de San
Martín con la disputa del Gobierno contra los fondos buitre.
"La valentía para enfrentar a los
poderes es una cualidad de todos los líderes, la tuvo San Martín, la
tuvo Néstor y la tiene @CFKArgentina (Cristina Fernández)", insistió Boudou en Twister, y acotó: "esa valentía es lo que nos permitió rescatar el país luego del 2001".
Los abucheos obligaron a intervenir el gobernador Antonio Bonfatti y al intendente radical de San Lorenzo, Leonardo Raimundo, que pidieron calma a los presentes.
La ceremonia ya venía cargada de tensión
ya que Cristina desistió de asistir y se redujo la cantidad de
granaderos que participaron de la recreación de la batalla.
Axel Kicillof también la pasó mal en su contacto con la gente.
Un hombre lo divisó en el buquebus que regresaba de Colonia, Uruguay junto a su esposa y sus dos hijos, y comenzó a insultarlo.