¿PP, PSOE e IU pedirán que se censure el Corán por animar a pegar a las mujeres?
“Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otros
y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan,
en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquellas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles!“ Esto lo dice la sura 4:34 del Corán. El enlace lleva a una web islámica que contiene el libro sagrado de los musulmanes.
El PSOE quiere censurar una evidencia científica porque contradice su ideología
Para Llamazares esto que dijo Hasel no es apología del terrorismo, sino “disidencia”
Las Antígonas: mujeres francesas se rebelan contra el feminismo radical
Un libro que pide al marido estar “listo a morir por su esposa”
Traigo esta cita a propósito del revuelvo que se ha montado en España con un libro editado por el Arzobispado de Granada bajo el título de “Cásate y sé sumisa”. Significativamente, de la misma autora dicha
autoridad eclesiástica ha publicado otro libro dirigido a los maridos:
“Cásate y da la vida por ella”, pero éste no ha generado ninguna
polémica. Curioso… Por su parte la autora de ambos libros, la italiana Costanza Miriano, explica así lo que quiere decir con el primero de ellos: “la sumisión indica otra lógica: la del servicio recíproco, que es el servicio al que está llamada la mujer”. Según ella, “ser
sumisas significa, literalmente, estar por debajo para ser el apoyo de
todos los miembros de la familia, para acompañar a los más débiles. Es una cualidad propiamente femenina, a pesar de lo que diga la revolución feminista.” Y a los hombres, insisto, nos deja la parte más dura: “El
hombre está llamado a servir de una manera diferente: debe estar “listo
a morir por su esposa, como Cristo murió por la Iglesia”. Su papel no es más fácil que el nuestro.”
De hecho, el versículo previo al que ha utilizado Miriano como título para su obra es muy claro: “Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo.” (Efesios, 5: 21). En esa misma carta San Pablo añade: “Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella”. Ya
les gustaría a muchas feministas tener maridos abnegados -es decir, que
se niegan a sí mismos por amor a sus mujeres- hasta dar la vida por
ellas, porque si algo ha conseguido el feminismo es encumbrar
el egoísmo masculino hasta cotas nunca vistas, llegando a hacerle
irresponsable de sus hijos (sí, ésos que el feminismo ha convertido en
exclusiva responsabilidad de la mujer al atribuirle a ella el “derecho” a
matarlos antes de nacer).
El gran ‘delito’ de Costanza Miriano: atreverse a contradecir al fenimismo
No he leído el libro, y cada uno podrá estar de acuerdo o no con lo que expone la autora -en los comentarios cito una intervención de Juan Pablo II que explica mejor ese pasaje evangélico de lo que lo hace Constanza Miriano, en mi opinión-, pero en todo caso, de todo lo que dice la autora no deduzco que esté pidiendo a las mujeres que renuncien a sus derechos,
y me refiero a los auténticos, no a los falsos “derechos” que algunos
inventan a costa de los derechos humanos de los hijos, como ocurre con
el aborto. Tampoco justifica la violencia dentro del matrimonio,
a menos que se entienda por tal cosa que un marido deba estar dispuesto
a morir por su esposa, claro… Ciertamente, el título es provocador,
pero los argumentos de Miriano no suponen merma alguna en la dignidad de
la mujer ni del hombre. Su gran “delito” es contradecir una ideología, el feminismo de género, que no tolera discrepancias,
o por lo menos no las tolera si vienen del entorno cultural
judeocristiano, ya que suele guardar un silencio sepulcral sobre el
trato a la mujer en el Islam, por ejemplo. En este sentido, me
pasma que se monte tal escándalo por el título de un libro y a la vez se
guarde un absoluto mutismo, seguramente inspirado por el
multiculturalismo, en torno al “pegadles” del Corán. ¿Es
censurable proponer a una mujer un estilo de vida con el que muchas
europeas se identifican, y no lo es animar a los maridos musulmanes a
pegar a sus esposas si éstas se rebelan? Además de esta doble vara de
medir, ciertas reacciones que ha generado el libro me parecen
mucho más criticables que el libro, pues aquéllas se adentran ya en el
terreno de la censura, es decir, de la coacción estatal para reprimir
ideas legítimas. Cito a continuación algunos ejemplos.
Censura feminista desde un partido que mantiene a un dirigente condenado por maltrato
La diputada del PSOE Ángeles Álvarez ha reclamado que se censure el libro alegando que “no
podemos es permitir que organizaciones como la Iglesia, que recibe
dinero del Estado, se dediquen a hacer proselitismos de la desigualdad,
de la discriminación y del sexismo”. Incluso ha dicho que va a preguntar al gobierno qué opina del libro, como si aún existiese la censura previa. Sin embargo, los españoles tenemos que aguantar que el PSOE, que vive del dinero de nuestros impuestos (y que da lecciones de feminismo mientras mantiene en sus filas a un dirigente condenado por maltrato)
promueva agresiones contra los derechos humanos como el aborto, la
expulsión de la religión de la escuela y la censura de ideas contrarias a
su hoja de ruta progre, todas ellas actitudes discriminatorias por
razón de edad, creencias e ideas. Es más: en febrero Álvarez ya pidió censurar una campaña eclesial por defender una evidencia científica: la humanidad del embrión humano.
Es el colmo que se crean con autoridad para imponer cánones ideológicos
a los españoles quienes piden censurar evidencias científicas y llaman
“derecho” a matar a ciertos seres humanos por razón de su edad. Esa
salvajada sí que es digna de rechazo.
¿Brindar por ETA es ‘disidencia’, pero lo de este libro es ‘delito’?
El coordinador general de Izquierda Unida en Andalucía, Antonio Maíllo, ha pedido que la Fiscalía acuse al Arzobispo de Granada de “un delito de apología de violencia de género”, e incluso ha comparado a Monseñor Martínez con el Imán de Fuengirola, condenado por animar a la pegar a la mujer sin dejar rastro. Es decir, que además de pedir una censura antidemocrática de un libro, IU calumnia a su editor.
Por supuesto, ninguna de las dos cosas son ajenas a la tradición
comunista, ideología que ha hecho de la censura y la mentira dos de sus
más poderosas armas allí donde ha plantado sus dictaduras. Personalmente
considero todo un avance que la ultraizquierda se conforme con
encarcelar a Obispos en lugar de torturarlos y asesinarlos como hizo
durante la Guerra Civil Española. No obstante, me parece
intolerable que IU confunda a España con Cuba o Corea del Norte,
reclamando a la Fiscalía que se dedique a perseguir a quienes defienden
ideas legítimas simplemente porque no gustan a los comunistas.
Lo que sí es perseguible por la Fiscalía es la apología del terrorismo.
Recordemos que hace dos años se armó una polémica cuando el rapero Pablo Hasel afirmó: “Yo seguiré brindando cuando ETA le vuele la nuca a un pepero”. Lejos de condenar esa clarísima apología del terrorismo, lejos de pedir a la Fiscalía que actuase contra el rapero, el diputado de IU Gaspar Llamazares defendió a Hasel afirmando que se había limitado a hacer “disidencia frente al sistema”. Desde luego, al lado de IU hasta el Imán de Fuengirola parece un moderado…
El PP andaluz pide la retirada del libro. No, del Corán no: del otro
Completando el panorama de pensamiento único que reina en nuestro mapa político, el secretario general del Partido Popular andaluz, José Luis Sanz, ha pedido al Arzobispado de Granada que retire el libro, calificándolo de “auténtico despropósito”.
Y todo porque no le gusta el título (y digo esto porque estoy
convencido de que, como en los demás casos, ni se lo ha leído ni ha
procurado la más mínima información sobre el mismo). ¿Pedirá
Sanz que el Corán sea retirado de las librerías? ¿Pedirá el PSOE que el
Corán sea censurado? ¿Instará IU a la Fiscalía a acusar al Islam de
apología de la violencia? ¿O es que su idea de la democracia
implica una doble vara de medir, muy estricta para los cristianos y muy
laxa para los musulmanes?
¿Lo de que todas las ideas son defendibles sin violencia sólo ese aplica a ETA?
Ya para terminar estas líneas, no deja de sorprenderme un
detalle. En 2006 el PSOE, por boca de Zapatero, se dirigió a ETA
diciéndole que si rechazaba la violencia y aceptaba las reglas del juego
democráticas “podrán defender todas las ideas que quieran”. En abril de 2013 el portavoz adjunto del PSOE en el Parlamento de Navarra pidió, hablando de ETA, que “todas las ideas se puedan defender con el uso de la palabra”. En diciembre de 2011 y dirigiéndose al portavoz de Amaiur en el Congreso, Rajoy dijo: “En democracia todas las ideas son defendibles”. En 2007 Izquierda Unida publicó un manifiesto sobre ETA en el que afirmaba que “la legitimidad de todas las ideas políticas, expresadas democráticamente, tiene en el marco parlamentario, la vía de defensa”. ¿Por
qué no dijeron entonces que sólo consideran defendibles por métodos
pacíficos las odiosas ideas de ETA, y no los legítimos principios y el
estilo de vida de los cristianos?
