Adrián Salbuchi: ¿Por qué EE.UU., Gran Bretaña, Francia e Israel odian tanto a Siria?
Identificándose como “siria, antineoconservadora, anti nuevo
orden mundial, y antisionista”, a principios del año pasado abrió su
propio canal en YouTube (YouTube/User/SyrianGirlpartisan).
En un breve video en inglés de apenas nueve minutos, ella explica las “ocho razones por las que el nuevo orden mundial odia a Siria”. Haremos bien en prestarle mucha atención…
Ese breve mensaje se
desarrolla como una suerte de ‘Manual del Sentido Común’ que explica
las razones por las que Estados Unidos de Norteamérica, el Reino Unido,
la Unión Europea (especialmente Francia) e Israel se muestran tan
decididos a destruir Siria, un país cuyos líderes rehúsan a arrodillarse
antes los Dueños del Poder Global profundamente enquistados dentro de
las estructuras de poder públicas (los Gobiernos) y privadas (el mundo
corporativo y bancario) de los países occidentales.
Ella describe estas ocho razones de manera sucinta y convincente,
dándonos a todos mucho para pensar y evaluar. Particularmente, a los
pueblos estadounidense, británico, europeo y judío, que son las únicas
poblaciones que pueden ejercer la necesaria presión directa sobre sus
gobernantes elegidos en Washington, Londres, París, Tel Aviv y otras
capitales occidentales. Ellos deben obligarlos a dejar de comportarse
como criminales globales fuera de control, y empezar a escuchar la voz
de sus respectivos pueblos de una manera responsable y democrática.
Ochos razones por las que el Nuevo Orden Mundial odia a Siria
1)El Banco Central de Siria sirve al pueblo y no a los banqueros. En
otras palabras, Siria tiene un banco central que administra su propia
moneda de manera que sirva al pueblo sirio y no a los megabanqueros
globales controlados por el entorno Rothschild operando desde sus
guaridas en Nueva York, Londres, Frankfurt, Tel Aviv, Basilea y París.
Esto significa que el volumen de moneda que emite está correctamente
sincronizado con las verdaderas necesidades de la economía real del
trabajo, la producción, los servicios y todo aquello que resulta útil
para la vida de los sirios, en lugar de operar subordinado a los deseos
de un conjunto de financistas extranjeros parasitarios, usureros y
especuladores. Estos exigen controlar a los bancos centrales del mundo
para poder así limitar artificialmente el volumen de moneda disponible
para sus genuinas necesidades de la economía real, especialmente el
crédito sin interés para financiar cosas útiles: plantas de energía,
autopistas, redes de gas, viviendas, empresas privadas e innumerables
otras iniciativas lícitas.
Los megabanqueros exigen así obligar a todo actor productivo –sea
público o privado– a tener que recurrir forzosamente a sus préstamos con
sus mortales componentes de interés compuesto usurario. Así inician la
cadena mortal de deuda eterna que no puede hacer más que crecer, crecer y
crecer, tal como lo atestiguan las ‘crisis de deuda soberana’ que
golpean a país tras país a lo largo de las últimas décadas. En todos los
casos, esas deudas criminales que aplastan a los pueblos fueron
generadas en connivencia con los gobernantes de turno, que cumplen la
función de desgobernar como ‘pagadores seriales’ siempre al servicio de
los megabanqueros.
Al limitar artificialmente el volumen de ‘dinero público’ sin interés emitido
por sus bancos centrales, se obliga a las naciones a tener que recurrir
al ‘dinero privado’ (créditos bancarios) con sus intereses usurarios, manejado por los Rothschild, Rockefeller, Warburg, Goldman Sachs, HSBC, CitiCorp y JP Morgan Chase.
Claramente, una muy buena razón para que los banqueros parasitarios exijan la destrucción de Siria.
2)Siria no mantiene deudas con el FMI (Fondo Monetario Internacional). Ello
significa que los líderes sirios entienden perfectamente que el FMI –un
ente multilateral público constituido por sus Estados miembro– es
controlado por los banqueros globales operando como sus auditores y
policía recaudadora cada vez que alguno de sus miembros más débiles cae
en el pozo de no poder pagar sus ‘deudas soberanas’; o sea, cuando
países endeudados llegan al punto en el que no pueden extraer más dinero
de sus economías reales del trabajo, producción y esfuerzo de sus
pueblos, siempre para entregárselo a los megabanqueros globales.
En cierta forma, la verdadera función del FMI consiste en operar como
‘agencia recaudadora de impuestos’ de los Dueños del Poder Global –su
‘AFIP’ o ‘IRS’, por así decirlo– solo que, en lugar de cobrarle
impuestos directamente a las personas, lo hace a través de Gobiernos
títeres que succionan el producto del pueblo trabajador para
entregárselo a los banqueros.
¿Se empieza a comprender cuáles son las verdaderas raíces de las
‘crisis de deuda’ que sistemática y recurrentemente golpean a Grecia,
Chipre, Irlanda, Argentina, España, Brasil, Indonesia, Italia, Portugal,
México, EE.UU., Reino Unido, Francia…?
Cuesta imaginar un modelo de esclavitud planetaria más diabólico.
El Islam rechaza el interés sobre el dinero y el mecanismo de
préstamo fraccional bancario, por considerarlos inmorales y
antisociales. Este concepto rigió en la Libia de Muammar Gadafi; y hoy
en Siria e Irán.
Claramente, una muy buena razón para que los megabanqueros
parasitarios exijan la destrucción de Siria, tal como exigieron la
destrucción de Libia y ahora apuntan contra Irán.
3)Siria ha prohibido las semillas y alimentos genéticamente modificados (GM). El
presidente sirio, Bashar al Assad, los prohibió “para preservar la
salud humana”, comprendiendo que empresas como Monsanto se proponen
controlar la provisión de alimentos en todo el mundo, sabiendo que las
venideras crisis globales no serán tan solo del petróleo sino también de
la capacidad de los Gobiernos para alimentar a sus poblaciones.
Por eso, luego de invadir a Irak, EE.UU. dio la orden que sus
granjeros solo utilizaran semillas patentadas de Monsanto. Claramente,
una muy buena razón para que Monsanto exija la destrucción de Siria.
4)La población siria está muy bien informada acerca del nuevo orden mundial. Sus
multimedios locales y círculos académicos debaten en forma abierta la
influencia excesiva que los Dueños del Poder Global detentan sobre los
Gobiernos del mundo. Entienden cabalmente que en Occidente el verdadero
poder no está ni en la Casa Blanca, ni en 10 de Downing Street, ni en el
Congreso o Parlamento, sino en una compleja y ponderosa red de bancos
de cerebros (‘think-tanks’) conducidos por el neoyorquino Consejo de
Relaciones Exteriores, la Conferencia Bilderberg, la Comisión
Trilateral, la Americas Society, el Foro Económico Mundial y el
londinense Instituto Real para las Relaciones Internacionales. Estos a
su vez interactúan estrechamente con los megabancos, los multimedios
globales, las principales universidades, las fuerzas armadas, las
grandes multinacionales y todo el mundo corporativo supranacional.
Como lo explica esta muchacha siria, los ciudadanos sirios también
osan hablar abiertamente acerca de la influencia ilegítima de sociedades
secretas como la francmasonería y la logia Skull & Bones de la
Universidad Yale, que cuenta entre sus miembros a poderosos personajes
como el presidente George W. Bush y el actual secretario de Estado, John
Kerry.
Claramente, una muy buena razón para que estos mismos poderosos le exijan a su empleado Obama que destruya a Siria.
5)Siria dispone de importantes reservas de petróleo y gas. ¡Otra
vez el petróleo! Cada vez que las potencias occidentales van a la
guerra para “proteger la libertad, los derechos humanos y la
democracia”, siempre nos topamos con el olor nauseabundo del petróleo,
sea en Irak, Libia, Kuwait, islas Malvinas, Afganistán…
Siria dispone de importantes reservas de petróleo y gas en su
territorio y costas afuera en el mar Mediterráneo, y colabora con Irán
en la construcción de un enorme oleoducto sin la participación de las
grandes petroleras occidentales.
Claramente, la militarización de toda la producción del petróleo, sus
zonas de reservas y sus vías de acceso para ‘llevárselo a casa’ –esté
donde esté– conforma una geoestrategia prioritaria conjunta
anglonorteamericana.
Claramente, una muy buena razón para que BP, Exxon, Royal Dutch
Shell, Texaco, Total, Repsol y Chevron exijan la destrucción de Siria.
6)Siria se opone al sionismo y a Israel de una manera clara e inequívoca. Como
potencia ocupadora militar en Palestina, Israel practica el ‘apartheid’
racista sobre los palestinos. Los líderes sirios no tienen pelos en la
lengua, llamando a las cosas por su nombre: Israel es un Estado racista,
imperialista y genocida, señalando entre tantos ejemplos el muro del
oprobio que levantaron los israelíes encerrando a toda Palestina en lo
que solo puede describirse como un gigantesco campo de concentración
donde se maltrata, asesina y humilla a los palestinos. ¡Israel
administra un auténtico Auschwitz en Oriente Medio!
Esta misma visión preclara era compartida por el libio Gaddafi y el
iraquí Saddam, y hoy también lo es por los líderes de Irán, China, Rusia
y la India.
Claramente, una muy buena razón para que grupos de choque político
como AIPAC (Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos), el
Congreso Mundial Judío, la ADL (Liga Antidifamación), el Likud, Kadima y
el dúo Netanyahu-Lieberman exijan al unísono la destrucción de Siria.
7)Siria es uno de los últimos estados seculares en Oriente Medio, mientras que los supremacistas judeosionistas
–al igual que sus cristianos renacidos ‘bushianos’ y sus fanáticos
proponentes de “Israel primero” en EE.UU. y Occidente– necesitan que
todos los pueblos obedezcan la supuesta “voluntad de Yahweh”, un oscuro
demiurgo que tiene su ‘pueblo elegido’.
La orden implícita de los Dueños del Poder Global es clara: todos deben aceptar
una supuesta superioridad israelí, mientras que nuestra muchacha siria
señala que jamás pudieron imponerle a Siria semejante barbaridad, como
jamás pudieron convencer al Irak de Saddam, a la Libia de Gaddafi, y por
supuesto tampoco al Irán de los ayatolás.
Ella explica que en Siria “preguntarle a alguien sobre su religión es
de mala educación”, ya que Siria ha sido tierra fértil en la que
crecieron las principales religiones del mundo a lo largo de milenios,
lo que ha enseñado a los sirios a ser discretos, tolerantes y
respetuosos con todos los credos.
Esto no lo respetan los reinos de ricos jeques árabes
prooccidentales, ni la paranoia antiislámica que reina en EE.UU., Gran
Bretaña y la Unión Europea, donde se ha llegado a sancionar
legislación que impone las más desfachatadas mentiras culturales,
políticas e históricas según lo exigen sus propios fanáticos religiosos
que insisten en que su dios solo acepta una única clase de holocausto.
Claramente, una muy buena razón para que los fanáticos
neoconservadores y su policía del pensamiento salida del ’1984′ de
Orwell exijan la destrucción de Siria.
8)Siria conserva y protege con orgullo su identidad nacional política y cultural. La
muchacha siria enfatiza la voluntad de su pueblo de “proteger su
individualidad” al tiempo que respeta la de los demás. Los artífices del
venidero Gobierno Mundial simplemente odian a quienes se opongan a la
estandarización que imponen en el pensamiento, el comportamiento y los
‘valores’. Un mundo donde la dictadura de las grandes marcas
occidentales, sus ‘shoppings’, modas y estilos “hacen que todos los
lugares del mundo se parezcan, lo que nos lleva a un mundo muy
aburrido”.
Hoy en día, el pensamiento ‘revolucionario’ occidental ha quedado limitado a elegir entre Coca y Pepsi.
Claramente, una muy buena razón para que Coca, Pepsi, McDonald’s,
Levis, Lauder, Planet Hollywood y Burger King exijan la destrucción de
Siria.
El mensaje de esta muchacha siria concluye recordando al mundo que “si Siria cae, bien podría ser la batalla decisiva que conduzca a la victoria del Nuevo Orden Mundial”, agregando que hoy “Siria es el frente de batalla contra el Nuevo Orden Mundial”.
Sabias palabras de una joven que comprende el fracaso estrepitoso de
la clase política de las potencias occidentales que solo parece haber
logrado poner a todo el mundo patas para arriba, envenenando a Gobiernos
y estructuras de poder privadas, sea en Washington, Nueva York, Londres
y París, o en Berlín, Roma, Bogotá, Madrid, Tokio, Seúl, Ámsterdam o
Riad.
Si a veces la industria del ‘entretenimiento’ de Hollywood ha de
servirnos de guía que refleje los rincones más oscuros de la psiquis
enferma de los Dueños del Poder Global, podríamos decir que los
gobernantes occidentales están actuando el drama hollywoodense de
aquella famosa película, ‘El planeta de los simios’.
En la misma Hollywood imagina un mundo en el que una horrorosa e
infernal inversión genética encumbra a ignorantes y destructivos
animales –los simios– en el poder mundial, al tiempo que nobles y
derrotados seres humanos son esclavizados y arrojados dentro de jaulas.
¿Será esta la metáfora que mejor describe la agresión irracional de Estados Unidos contra Siria?
Las ocho razones descriptas conforman una buena guía que nos
permitirá recuperar a nuestras naciones, para volver a colocarlas en el
camino recto y correcto, arrancándolas de las garras de los dueños de
este mundo, que claramente hoy están totalmente fuera de control.
Más allá de que seamos americanos, europeos, árabes, musulmanes,
cristianos, judíos, budistas, hindúes o sintoístas, ha llegado la hora
de los pueblos.
Ha llegado la hora en que los pueblos hagan tronar sus voces en las
calles y plazas de nuestras ciudades, demandando que los Gobiernos
‘democráticamente’ elegidos en todo Occidente dejen de hacer las locuras
que hacen y empiecen a hacer lo que los pueblos demandan de ellos.
Nuestra joven amiga siria innegablemente nos ha dado un ejemplo a seguir.
Por Adrián Salbuchi.
Fuente: RT
