lunes, 15 de septiembre de 2014

Algo sobre María Valtorta

Algo sobre María Valtorta


En un sitio de cuyo nombre no quiero acordarme (no es RC), y en el marco de una batería de ataques personales hacia un ex miembro de la Fraternidad San Pío X, se dice que María Valtorta fue una «hereje» condenada por sus escritos. Vamos a analizar un poco estas apreciaciones:
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1. María Valtorta no fue condenada por herejía. En efecto, resulta una falsedad histórica afirmar que esta mujer fue condenada por un delito tan grave. Tal cosa no consta en ningún documento público de la Iglesia del que tengamos noticia. Conviene recordar aquí que la calumnia se define como la falsa imputación de un crimen.
2. Pero algunas de sus obras fueron incluidas en el «Índice de los libros prohibidos». En la actualidad este índice no es ley eclesiástica ni están vigentes las censuras canónicas para los transgresores. Sin embargo, la inclusión de un libro en el Index puede ser indicio de que la obra es peligrosa para la fe o la moral.  Pero no siempre la inclusión en el índice es señal de heterodoxia o de inmoralidad. La historia ofrece ejemplos notables de libros ortodoxos pero prohibidos por razones circunstanciales:
«...Se mandaba recoger [en el índice de Valdés] las primeras ediciones del Audi, Filia, del Maestro Ávila; de la Guía de Pecadores y De la oración y meditación, de Fray Luis de Granada y de la Obra del cristiano, de San Francisco de Borja, no porque contuviesen error alguno, sino por el universal pánico que inspiraban, en tiempo de los alumbrados, los libros místicos y “por encerrar cosas que aunque los autores píos y doctos las dixeron sencillamente, creyendo que tenían sano y católico sentido, la malicia de los tiempos las hace ocasionadas para que los enemigos de la fe las puedan torcer al propósito de su dañada intención.”» (Menéndez Pelayo).
A continuación podemos ver la copia del decreto del Santo Oficio (16-XII-1959) sobre algunos libros atribuidos a María Valtorta:
El decreto dispone la inclusión en el índice pero no contiene censura teológica, ni explicita los motivos de la prohibición. Un autor probado explicaba el alcance de esta clase de decretos disciplinarios en los siguientes términos:
«Como puede verse en Acta Apost. Sedis, generalmente cuando el Santo Oficio prohíbe un libro suele mandar que se le incluya en el índice. 
Según advierte V. MARTÍN [Les congrégations romaines. Chap. 2, p. 46. París, 1930] la simple inscripción en el índice, sin calificación doctrinal, no implica necesariamente que una obra sea mala en sí. Tal medida puede obedecer a que por circunstancias pasajeras resulte perjudicial su lectura; y una vez desaparecidas aquéllas, no habrá inconveniente en dejarla circular. De hecho, en varias ocasiones el Santo Oficio mandó retirar del índice algunas obras, que antes había incluido en él por razones de prudencia.» (Alonso Morán OP, Sabino. La prohibición de libros. En: Revista Española de Derecho Canónico (1959), nº 40, p. 11).
Además del decreto del Santo Oficio, en la década de 1960 se publicaron algunos artículos «oficiosos» en L´Osservatore Romano.
Ya hemos tratado hasta el aburrimiento el tema de las revelaciones privadas. Nuestros lectores conocen de sobra las prevenciones que tenemos, por lo que sería inútil repetir ahora lo dicho tantas veces. 
A juicio de la Iglesia no consta el origen sobrenatural de estos escritos. El cardenal Ratzinger dio un paso más al afirmar en una carta que no pueden considerarse sobrenaturales. Sin embargo, en la actualidad puede decirse que los libros de María Valtorta cuentan con una aprobación permisiva. Por lo cual un cristiano prudente, con suficiente formación, podría utilizar estos escritos para su devoción personal, como quien lee una novela o un evangelio apócrifo. Se recomienda la lectura de la edición anotada por el mariólogo Roschini.
Post scriptum. Terminada la redacción de esta entrada, un amigo nos pasó un escrito Stephen Austin, quien escribió una Suma y enciclopedia acerca de la extraordinaria obra de María Valtorta de más de 1200 páginas. Según el autor (que es favorable a Valtorta), el trabajo contiene todo lo que a un católico tradicional pudiera interesar sobre el tema: aspecto histórico, status eclesiástico, opiniones de los tradicionalistas (de la FSSPX y ajenos), una comparación con otras revelaciones privadas, críticas y defensas de la obra de Vatorta, etc. El libro dedica unas 150 páginas a los debates ad intra del tradicionalismo sobre estas revelaciones. Puede consultarse aquí. Nos limitamos a informar sobre la obra, suministrando un enlace, pues no tenemos mayor interés en el tema.