El
Gobierno no va a ninguna meta entendible.
Con
autoridades y funcionarios incapaces e inoperantes, que no pueden explicar dónde
quieren llegar, en medio o casi superando las dos terceras partes del “duelo de liderazgo” de la Presidente;
los argentinos nos encaminamos a un fin de ciclo traumático y desesperanzador.
Mientras Cristina Fernández sigue atosigando la cadena nacional diariamente
para intentar convencernos de que todo “está
de maravillas” en cristinolandia,
mostrándonos sus delirios de arquitecta egipcia, cuando no sus recomendaciones
de que consumamos en lugar de ahorrar “en
dólares y euros que se deprecian internacionalmente”. ¿Cree que somos
bol….?
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Sindicalismo revuelto
por la pérdida de la capacidad adquisitiva producto de la inflación y del
impuesto al trabajo (mal denominado “a
las ganancias”), empresarios embroncados y sin futuro frente al intento de
intromisión estatal mediante la Ley de Abastecimiento, oposición desmembrada y
con “caciquejos” festejando seudo
victorias logradas en alianzas localistas como si fueran signos de voluntad
colectiva y nacional. Si te oponés al Gobierno “sos funcional a Griesa o a los fondos buitres”, como no les
alcanza con la ahistórica batalla epopéyica de “patria o buitres”, ahora Cristina nos martiriza día a día con la
cadena nacional que dejó de ser la de “la
alegría” para convertirse en la de “cristinolandia”,
donde todo es alegría y festejos, cuando no anuncios delirantes o sino, y para
que todos aprendamos, ella nos enseña que “no
ahorremos en dólares o euros, porque estos se deprecian a nivel internacional”
–yendo contra todas las noticias económicas internacionales que marcan todo lo
contrario, y muestran como las economías mundiales deprecian sus monedas para
competir respecto de aquellas dos-, y que por el contrario “consumamos con el Plan 12 cuotas sin interés” que les impuso a los
plásticos y por consiguiente a los bancos, luego de que no lograra convencer a
las automotrices a que mantengan el Pro,Cre.Auto sin aumentos en sus precios.
De
acuerdo a Jorge Asís Digital, Cristina Fernández de Kirchner traicionará a su
tribuna. Habrá fusilamiento por la espalda de todos esos que gritan "Buitres o Patria" y "Buitres o Muerte". ¡Ganarán
los buitres!, obvio. Y por decisión de Cristina. Hasta puso una fecha propicia:
primer trimestre de 2015. Lo que no incluyó Asís en su análisis es un poco de
Agustín Monteverde y Luis Barrionuevo: “¿Cómo
se llega al primer trimestre de 2015 con estas cuentas públicas?” Asís no
considera las consecuencias de la aceleración inflacionaria y la desfondada
caja del Banco Central. Además, “el
dinero de los chinos no sirve más que para comprarles a los chinos...” Pero
es cierto que nadie encontró la piedra filosofal, y no es competencia de Asís
analizar todo eso. Él se limita a la información cruda, fascinante y completa
de la trastienda (no la de Jorge Telerman sino la de Daniel Pollack): contar
qué ocurre dentro de la Quinta de Olivos, con una Cristina que declama contra
los acreedores pero les paga más de lo que ellos piden, y si no acordó hasta
ahora con los holdouts es más por impericia que por falta de deseo. Por eso el
patriarca de Villa Domínico lo tituló "El
antimperialismo bipolar".
Ya
todos saben que se viene la declaración de "desacato"
para el Estado argentino apenas se publique en el Boletín Oficial el invento
legislativo sobre cambio de domicilio de pago de la deuda pública. La gran duda
es cómo se aplica el "desacato"
a un Estado ya que no hay antecedentes al respecto, consulta que,
inevitablemente, el juez Thomas Griesa, hará al Departamento de Estado de su
país. Prevalece la idea de aplicar el "desacato"
a aquellas personas que representan a ese Estado. Una idea, por ejemplo, “es quitarle la visa para viajar a USA a
diferentes funcionarios importantes de la Administración Cristina”.
Mientras eso ocurre en NYC, en la Argentina la crisis avanza sobre todas las variables
de la economía. El impacto social, y por eso electoral, fue el tema que abordan
los políticos justicialistas en sus reuniones en las que se habla de una
Cristina Fernández de Kirchner “desbordada”
y que “pone en riesgo al peronismo 2015”.
La famosa Liga de los Gobernadores, que ella siempre logró evitar, ya está
funcionando, y hoy día el objetivo es lograr la salida de Axel Kicillof del
Ministerio de Economía. De Kicillof específicamente hablaron los gobernadores y
“operadores” peronistas que se reunieron
días atrás. Y los economistas también hablan de Kicillof y también del
presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, “dos enfoques totalmente diferentes sobre qué hacer, que conviven en la
Administración Cristina Fernández”. La situación no permite imaginar una
convivencia por mucho tiempo más porque la propia crisis condiciona todo. ¡Y la
crisis ya es muy seria!
Medio Oriente es una prioridad para el papa Francisco. Hoy día
también lo es para Barack Obama. El miércoles 24, EE UU, que estará terminando
su mes de presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, quiere plantear “una alianza global para regresar a Irak
contra el Estado Islámico y restablecer el equilibrio regional instalado luego
de la Primera Guerra Mundial para asegurar a Occidente la provisión de petróleo”.
No será fácil la tarea porque Rusia y China aún dudan acerca de su
conveniencia. En medio de todo eso, Cristina Fernández de Kirchner quiere ir
ese día al Consejo de Seguridad “a hablar
de fondos “buitres” y toda su agenda que no le importa a los otros integrantes
del Consejo de Seguridad”. Por suerte, ella antes pasará por el Vaticano,
donde Francisco le “explicará algunas
cuestiones” que le importan al pacto entre el Estado católico y Washington
DC. Horas decisivas
se viven en las grandes capitales: ¿se
permitirá el avance del Estado Islámico, la organización terrorista sunita que
no sólo se propone avanzar sobre Irak y Siria sino destruir los lugares
sagrados del Islam chií y luego ir por la conquista de Medina y La Meca, capitales
del Islam suní, lo que provocaría una enorme desestabilización en una región
clave para la provisión de petróleo en el mundo? Es más: la
economía global no toleraría un brutal incremento otra vez del precio del
crudo. La economía global aún lame sus heridas abiertas en 2008... Barack Obama comprende el desafío,
inclusive para el Partido Demócrata, que afrontará elecciones en USA de
renovación legislativa, y por eso pidió presidir personalmente la sesión del
Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas convocada para el
miércoles 24 de setiembre. Sin embargo, Cristina Fernández de Kirchner quiere
estar en la reunión del Consejo de Seguridad del 24 para hablar de la situación
financiera argentina y su disputa con los llamados "fondos buitres", utilizando como texto
básico “la carta del premio Nobel de
Economía, Joseph Stiglitz al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon,
y al presidente de la Asamblea General, John W. Ashe”, texto
origen de la resolución favorable que acaba de
conseguir la Argentina en la Asamblea General gracias al apoyo del Grupo de los
77 + China.
Además, la posición de la Argentina acerca
de los acontecimientos en Oriente Medio no es coincidente, al menos por ahora,
con el reclamo de USA, Reino Unido y Francia. Por el contrario, hoy día la
Argentina parece más cercana en su enfoque a Rusia y China. “En Naciones Unidas lo que importa es qué ocurre en el Consejo de Seguridad
entre los 5 miembros permanentes o sea los que tienen derecho a veto: USA,
Rusia, China, Reino Unido y Francia”. Pero los otros 10 países
miembros de la ONU, invitados en forma rotativa y periódica, sin derecho a
veto, sin embargo son esenciales
para crear opinión pública global y para intentar alcanzar la unanimidad, una
categoría formidable en las votaciones. La reunión del Consejo de Seguridad interesa al Papa argentino que dirige
la Iglesia Católica Apostólica Romana. Con
él almorzará Cristina Fernández de Kirchner en Santa Elena, Roma, el sábado 20,
a las 13:00 (hora de Roma), antes que la Presidenta participe de la
apertura de la 69na. Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, y
de la reunión en el Consejo de Seguridad. “¿Qué hará la Argentina? Para un Papa
argentino que acaba de regresar de Medio Oriente, el tema parece fundamental.”
Barack Obama está dispuesto a actuar
contra el Estado Islámico (EI) aún sin el apoyo del Congreso estadounidense.
Él ya comunicó a los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado que su
plan de acción contra el grupo yihadista no requiere de aprobación
parlamentaria. “El Presidente les dijo a los líderes que tiene la
autorización que necesita para tomar acción contra el EI”, informó
la Casa Blanca. La nueva estrategia pasa por intensificar la operación militar
en Irak para pasar a la ofensiva contra los yihadistas en el norte y oeste del
país, pero también podría alcanzar suelo sirio.
Mientras todo esto sucede en el mundo, aquí la
realidad de crisis provoca que la pelea Axel
Kicillof vs. Juan Carlos Fábrega, determine
que “si fuese por los gobernadores,
Fábrega ya estaría al frente de la política económica para una transición
ordenada”. La tasa de interés está en el centro de la
discusión económica desde el comienzo de 2014. El BCRA subió las tasas nominales
a principios de año para controlar la crisis. Del otro lado, el Ministerio de
Economía las quiere bajar. Parecía
que el BCRA estaba perdiendo la pulseada frente al MECON. De hecho, luego de
haber subido la tasa de 17,8% (diciembre 2013) a 30,4% (febrero 2014).
Sin embargo, hace 10 días cambió el
rumbo y el BCRA subió nuevamente la tasa de 27.5% a 28.5% anual; es decir
1 p.p. (punto porcentual). Existiría una puja entre el Ministerio de
Economía y el BCRA en materia de tasa de interés. El primero quiere bajar las tasas lo máximo posible para incentivar
el consumo, la demanda agregada y el nivel de actividad. Del otro lado, la autoridad monetaria se resiste a
seguir bajando la tasa, porque vislumbra que una reducción mayor atenta contra
la estabilidad cambiaria/financiera y alimenta al dólar blue, incrementando
las expectativas de inflación/devaluación. En un contexto en el cual el BCRA se ve obligado a emitir cada vez más
pesos para financiar al Tesoro pero la demanda de crédito y de dinero
(-13% en el primer semestre) caen, la baja de tasas impacta negativamente
en la BADLAR (que cae más que las LEBACs), incrementando fuertemente el
dólar blue. El BCRA asocia este círculo
vicioso entre baja nominal de tasa de interés y recalentamiento del dólar
paralelo y da marcha a atrás para intentar contener el incremento de la
brecha y todo su derrame negativo hacia el resto de la macroeconomía,
subiendo la tasa 1 p.p. de 27.5% a 28.5%.
La política de tasas
propiciada por el MECON empeora la economía. No
obstante, hay dos aspectos monetarios fundamentales a remarcar. Primero, con
los actuales niveles de emisión (en 22 días de agosto la base monetaria creció $25.000 millones;
es decir 6.2%) y la actual caída de la demanda de dinero, la suba de 1
punto porcentual (de 27.5% a 28.5%) de la tasa de interés no alcanzaría para contener al dólar blue,
ni a las expectativas negativas. Para lograr la calma
financiera se necesitaría una suba de la tasa de interés en pesos mayor a las expectativas de devaluación (medidas por BLUE) y de inflación.
En este sentido, “con un nivel de
tasa superior a las expectativas de devaluación y de inflación se revertiría la
caída de la demanda de dinero y consecuentemente se revertirían las
presiones sobre las reservas y el tipo de cambio”. Sin embargo,
es muy probable que el Ministerio de Economía presione para acotar la suba
de tasa de interés. En consecuencia, “sin suba de tasas los actuales
desequilibrios macro se profundizarían y se perderían cada vez más
reservas, el dólar aumentaría sostenidamente, la demanda de dinero se
reduciría aún más y consecuentemente la inflación se aceleraría.” Hasta
ahora el segundo mandato de CFK, entre otras cosas, se caracterizó por aplicar
una férrea y agresiva política de tasas de interés negativas para
estimular la demanda agregada y el nivel de actividad. Puntualmente,
existe la creencia que las tasas negativas estimulan el consumo, la
demanda agregada y el nivel de actividad. “A
mayor actividad y más ingreso, mayor consumo y más ingreso aún, lo cual
acelera la inversión y crea un círculo virtuoso de crecimiento.” Veamos por el contrario
los números de las tasas. De la mano de la aceleración de la inflación, que
pasó de 26% a 40%, la paulatina reducción de la tasa de interés de las
colocaciones del Central se tradujo en un desplome de la tasa de interés
real durante los últimos meses, que cayó sucesivamente hasta un -9.2% en
términos reales.
Tal como era de esperarse, el desplome de la tasa de interés real del
BCRA “arrastró” a toda la estructura de tasas de la economía. De hecho, en el gráfico
adjunto se observa que en la actualidad la tasa BADLAR (-13.8%); la de
plazo fijo a 30 días (-14.9%); la call (-15.6%) y la de adelantos en
cuenta corriente (-6.9%) se encuentran muy por debajo del 0% anual. El
sesgo “pro consumo de la política de
tasas negativas queda en evidencia cuando se aprecia que todas las tasas activas ligadas al consumo se encuentran más
bajas y “baratas” que
hace un año”. En este sentido, la tasa de
adelantos en cuenta corriente se abarató 7 p.p.; la de los créditos
personales más de 12 p.p.; la de documentos a sola firma 7p.p. y la de tarjetas
de crédito casi 9 p.p. Los
números de la realidad muestran que el paradigma oficial no se cumple en el
contexto actual de la economía argentina y que el descenso de la tasa no
sirve para estimular el crecimiento. La visión oficial no se cumple ni
siquiera en el primer eslabón de la cadena. Se baja la tasa ligada al
consumo, pero el consumo se resiente cada vez más y el nivel de actividad
económica se contrae cada vez. Según CAME, las ventas minoristas
caen cada vez más a pesar que las tasas de interés de los adelantos de cuenta corriente, de los créditos personales y de las
tarjetas de créditos bajan más en términos reales. Las tasas de los
créditos prendarios se reducen, pero las ventas y los patentamientos de
autos se desploman. Tampoco se observa un aumento de la inversión.
Es decir, hay tasas bajas pero el consumo,
la inversión, la demanda agregada y por ende el nivel de actividad se reduce. O
sea, no se logra el efecto buscado.
El Gobierno Cristina Fernández hace acordar a aquel viejo y trillado
chiste “del automovilista borracho que
entra de contramano por Corrientes y empieza a gritarles por la ventanilla a
los conductores sorprendidos que lo ven venir “¡Animal, mirá por donde vas!”,
claro que el Gobierno, a diferencia del borracho, puede decir que no está solo,
que unos cuantos lo siguen en su camino, por lo que todavía sería un juego
abierto la definición de cuál es la dirección correcta del tránsito. ¡Está
convencido además, y no sólo por terquedad o ideología, que mientras pueda
evitar un “choque” y convencer a una
porción significativa de la sociedad y las dirigencias de que cambiar el rumbo
sería, en principio al menos, más costoso que seguir adelante! “No importa, en suma, que ellos crean que es
la dirección correcta: le alcanzará para evitar que se forme una mayoría en
contra”. Lo que realmente busca para conservar el rumbo –aunque sea
equivocado- “ya es desalentar el deseo de
cambio”, y complicar la viabilidad de hacerlo. De allí, el carácter solo en
apariencia “rebelde e innovador” y en
esencia total y verdaderamente “defensivo
y conservador”. La actual similitud con el ocaso final de la
convertibilidad, perceptible en el clima popular de “temor al futuro”, y que Cristina Fernández pretende torcer con “delirantes planteos de consumismo
berretizado para intentar implantar cristinolandia”, termina consolidando
el desánimo y la desorientación política. La absoluta disonancia con el cuadro
de opinión en que se basó el cristikirchnerismo en sus épocas de gloria es
notable. Hasta el 2008, al menos, y nuevamente en 2011, supo encarnar el “optimismo colectivo”, mediante un
espejismo de “ficticia opulencia”
especialmente en 2011, generando la expectativa de que el país progresaba y a
todos podía tocarnos una cuota del beneficio; en cambio ahora –y más allá del
Plan 12 cuotas sin interés de ayer-
representa en el mejor de los casos, para una porción cada vez menor y
casi minúscula (15%) “el temor a perder
lo que se tiene”, ante la percepción, que se va volviendo más y más firme
para todos, de que “un período de
pérdidas generalizado se ha iniciado definitivamente”.
Es en este contexto donde se entiende con claridad, salvo para el
Gobierno Cristina Fernández, que la protesta social crezca, que la retracción
del consumo llegue a límites increíbles de restarse comida y elementos básicos,
que la sensación popular es de desánimo cuando no de “violencia incontenida”, y donde hasta la inseguridad dejó de ser
la preocupación central en un país absolutamente inseguro y donde la violencia
ha llegado a límites insoportables. Así, se entiende que hasta la “coalición oficialista se achique”,
aunque no en la medida en que esperaban los vencedores del 2013: “ellas no desencadenaron ni una fuga en
masa, ni una abrupta caída de la popularidad presidencial”, que aunque muy
tibiamente repuntó por su pelea con los fondos buitres. ¿Increíble, no? Lo que
sucede es que en la oposición “sigue sin
aparecer una oferta de alternativa que entusiasme”, porque los que dicen
encarnar aquella oposición creen ilusoriamente que porque se “amontonaron para ganar” en una
localidad de apenas 22 mil votantes, “ya
pueden tocar el cielo con las manos”, y esto muestra que las peleas
internas en los espacios seudo opositores “prevalecen
sobre las aspiraciones de unidades electoralistas”, por sobre las
construcciones asentadas en bases ideológicas afines o por lo menos “no antagónicas”, como sucediera en
Córdoba, donde ya existen peleas y aún no lograron ni siquiera asumir la
intendencia. Macri y Carrió, pretenden construir una alternativa haciendo eje
en el “antiperonismo furioso y
descalificador” y olvidando que existe una muy importante franja del pueblo
que siente al peronismo –no al menemato de los 90 o al kirchnerato presente-
como una parte sustancial de su sentimiento político e ideológico. ¡De allí sus
errores de construcción!
El período de “duelo del liderazgo”
cristinista está abierto, será largo aún –restan 15 largos y complicados meses-
y en el mientras tanto se consolida “la
negación del Gobierno, y la depresión del pueblo”. El Gobierno se muestra
como un barco averiado y escorado, aunque aún a flote, aunque se acerca al
momento crítico. Su capitán y la tripulación se desesperan por “tapar agujeros”, pero con ello solo
demoran lo irreversible, no detienen el proceso y el reloj les indica “que no les va a alcanzar para llegar a
puerto”, ¡así que tienen que hacer algo más! La oportunidad se presenta cuando enfrentan a
porciones de la propia tripulación y, asimismo, el pasaje que les reclama los
cambios de estrategia y compensaciones; pero saben que si los atienden tendrán
menos recursos para tapar agujeros –ya ni se preocupan por seguir robando- y puede que igual esos sectores sigan
insatisfechos, y es entonces cuando “optan
por endurecerse y tirarlos por la borda, creyendo idiotamente “que con ello
sueltan lastre”, y lo único que hacen es desentenderse de sus graves problemas”
y entonces opta por liberar recursos para atender a los grupos que aún le son
fieles, porque además son pocos. Es en este marco en que la carrera contra el
tiempo y la realidad en el que el Gobierno Cristina Fernández está embarcado ya
no tiene descanso, ni reglas ni garantía de salida. ¿Llegará a puerto aunque
semihundido y escorado? ¡Imposible saberlo! Y lo mismo pasa con todo el resto
de los gravísimos problemas a enfrentar: la inflación, la inseguridad, la
violencia, el narcotráfico, la recesión, la pérdida de puestos laborales, la
decadencia educativa y de la salud pública. Ahora además enfrenta a
gobernadores, empresarios, industriales, al agro y a los países a los que les
impide comerciar. El fondo del problema no es tanto que el barco hace agua como
que no lleva ningún derrotero que lo conduzca a puerto discernible. “Es que el Capitán –la Presidente- es incapaz de explicar dónde quiere llegar y
crece, entonces, la sensación amarga de que da
vueltas en círculos, como el perro que se muerde la cola, y va a dejar
el barco no sólo averiado y escorado sino a la deriva”.
Buenos
Aires, 12 de setiembre de 2014.
Arq. José M. García
Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
