.¿Gobiernan? Sobre un
volcán
El sueño marxista de
Axel de que “el Estado maneje todo”
se está cumpliendo, pero existe algo que conspira contra su deseo, y esto es
que las medidas que impone “no tienen el
efecto que promete y busca” por lo cual termina de arrastrar –más allá que
sus tiempos, el de él y el de Cristina Fernández, se extinguen- a la Presidente
a un total y absoluto desbarranque. De los problemas “se sale por arriba” y nunca redoblando las apuestas, pero ellos no
lo entienden y entonces, aparecen súplicas para reencauzar un “consumo interno desacelerado y ya
descalabrado” por la recesión (12 cuotas sin interés con las Tarjetas de
Crédito), e intentos fallidos y desesperados por conseguir dólares de donde sea
y a cualquier precio.
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La Presidente comenzará a
realizar por última vez determinadas acciones que son usuales durante la
gestión. Una de ellas es el envío al Congreso del Presupuesto. El lunes
ingresará a Diputados el último proyecto en esa materia de su administración.
Los comicios 2011 fueron marcados por una muerte ocurrida en 2010 que permitió
la resurrección de Cristina Fernández de Kirchner. La muerte siempre impacta
sobre los vivos, aunque con dispar intensidad. ¡Cada caso es cada caso! Cristina
Fernández al mostrarse con fortaleza política pretende hacernos creer que gobierna,
y algunos hasta le creen. ¡La obsesión de ella fue negar que fuese un pato
rengo! Llegar hasta el final del mandato sin fisuras en su poder. Sin duda,
sólo una ilusión, imposible de cumplir. Un análisis desapasionado de los
acontecimientos exhibe una “Administración
frágil, dividida, fragmentada”. Pregunten cuánto costó en el Senado la
aprobación de los proyectos de ley que necesitaba la Presidenta de la Nación, y
verán que no es una exageración. Ni hablar lo que será en Diputados. “El pato no está rengo, se encuentra en
muletas y con peligro de silla de ruedas...”, y encima Axel Kicillof le
impone que la máquina de imprimir billetes trabaje a destajo. Cristina
Fernández contagiada de la desesperación de su ministro le exige al BCRA que
inyecte en el mercado –pretendiendo reencauzar el consumo interno y mantener o
aumentar el gasto público- entre $ 20 y 25 mil millones mensuales; ¡un total y
absoluto disparate!
Aquel la convenció de que la
única forma de “no chocar la calesita”,
o sea que la crisis económica totalmente instalada por sus impericias, no “se
los lleve puestos”, es que se mantenga a cualquier precio “el consumo interno” pues las
exportaciones han caído a límites insospechados, y Brasil –su socio estratégico
por antonomasia- entró definitivamente en recesión y por lo tanto no consume.
La magnitud del desatino de la impresión de billetes para sostener “el gasto público” –subsidios, planes
sociales, despilfarros como propaganda oficial (futbol y carreras de autos para
todos), compra de energía, combustibles y gas, etc.- no garantiza los
resultados que le “vende” a Cristina Fernández. Entonces, como la
realidad les juega en contra, el Gobierno, además de negar la recesión, la
pérdida del poder adquisitivo del salario, la falta de ventas del comercio y la
industria, “busca generar enemigos”:
y es entonces que los buitres calzan como un guante para esconder los
gigantescos errores, por lo demás, ahora y como resultado de la desesperación y
el pensamientos chavizados del ministro de Economía y su secretario de Comercio
–Kicillof y Costa- dispondrán de la Ley de Abastecimiento (copia perversa y
estúpida de la Ley de Maduro ¿y los resultados? ¿Serán diferentes a lo que
sucede en la Venezuela actual?), que los obsecuentes y amanuenses votarán
puntillosamente.
El fin del mandato de Cristina Fernández comienza a palpitarse a partir de
determinadas acciones que la Presidente realizará por última vez durante la
gestión que concluye el 10 de diciembre de 2015. Una de ellas es la
remisión al Congreso del proyecto de ley del Presupuesto, el último de la
gestión cristinista. El jefe de Gabinete, Jorge Milton “Coqui” Capitanich, confirmó este lunes 8 que la
próxima semana el texto con las previsiones del Ejecutivo en materia de
ingresos y egresos económico para 2015 será remitido a la Cámara de Diputados
para el inicio del análisis. “Estamos
trabajando en los detalles con los datos cuantitativos y cualitativos, así como
las metas macro fiscales, para propiciar la posterior remisión de la iniciativa
a la Cámara de Diputados”, dijo el ministro coordinador. Según
Capitanich, el texto del proyecto de Presupuesto ingresará a la Cámara Baja el
próximo lunes 15 de setiembre. Luego será el turno del ministro de Economía, Axel Kicillof, de explicar sus lineamientos. Kicillof
fue el encargado de la confección del presupuesto 2014, que a la luz de los
hechos, está lleno de inconsistencias y de horrores respecto de su consistencia
macro y micro económicas. El texto preveía una cotización promedio del
dólar en $ 6 para todo el año, pero en enero hubo una fuerte devaluación que lo
llevó por arriba de los $ 8 y hoy ya está en $ 8,42. Por otro lado, el
Presupuesto para este año contemplaba una inflación en torno al 10%, cuando
todo indica que la suba de precios estará más cerca del 40%.
En materia de crecimiento,
esa ley anticipaba una suba del PBI de 6,2%, cuando en realidad, el país
atraviesa una etapa recesiva y su expansión económica podría ser negativa, o
como mínimo amesetada y sin crecimiento alguno. A pesar de que ya en enero,
producto de la devaluación, el presupuesto para 2014 había quedado desvirtuado,
el Ejecutivo nunca optó por actualizarlo, en una “vieja práctica que les sirve para “modificar” partidas a su antojo
permanentemente”. Respecto al presupuesto para 2015, según trascendió,
Kicillof contempla un presupuesto más realista, aunque sin ser aún un reflejo
pleno de la realidad. El texto incluiría la previsión de un crecimiento
del 4% y de una inflación del 15%, ¿esto es lo que él llama realista? El mes
pasado el ministerio de Economía envío al parlamento un informe previo
del proyecto de presupuesto del 2015, en el que se compromete a mantener el
consumo interno aunque no reveló cifras macroeconómicas. Según el proyecto, las
políticas públicas a implementar en el presupuesto del próximo año "están dirigidas a sostener
aquellos núcleos más significativos orientados al sostenimiento de un mercado
de consumo interno que, desde la demanda, aliente la inversión y el crecimiento
económico". "El
escenario internacional continúa ofreciendo una tendencia desfavorable y afecta
el crecimiento argentino", agrega el borrador. Cristina
Fernández no quiere cometer los errores que tuvieron Raúl Alfonsín, Fernando de
la Rúa y Eduardo Duhalde; que los dejó fuera del poder en forma anticipada.
Carlos Saúl Menen es el modelo para permanecer reteniendo el máximo poder hasta
el final, “modelo que repite no solo para
ésta función sino para casi todas las medidas de Gobierno”, siendo ya su
Gobierno uno menemizado al extremo.
Todo indica que vamos
mal pero podemos ir peor. Entonces, ¿y qué depara el futuro? No se tiene la
respuesta mágica pero sí se puede uno atrever a realizar algunas advertencias
al respecto, para no repetir, en el futuro, las tragedias del pasado. La sed de
dólares puso en alerta al Gobierno de Cristina Fernández. Y era hora que eso
ocurriera, dado que, en lo que va de los últimos 15 meses, la Presidente de la Nación apostó a una
estrategia, que luego abandonó; y fracasó en todos los intentos por sumar
divisas a las alicaídas reservas del Banco Central, hoy sostenidas por préstamos
contingentes, bonos y asientos de “contabilidad
creativa”. Desde que fue reelegida hace apenas
dos años y medio, Cristina Fernández comenzó a restringir la circulación de
dólares. Creó el cepo importador, el “dólar
turista”, el “dólar
tarjeta” para compras en el exterior, el cepo cambiario, el “dólar ahorro”, “desdolarizó”
el negocio inmobiliario en forma compulsiva, obligó dos veces a los bancos a
desprenderse de sus tenencias en dólares, fijó cupos para la venta de dólares
y, ahora, sacó del mercado a los monotributistas de las categorías más bajas;
compró juicios en el CIADI, negoció con el Club de París, cedió ante Repsol –todo
a un costo de casi el 100% extra- y salió a ofertar Vaca Muerta, en
una virtual privatización encubierta. Nada alcanzó, dado que la desconfianza en el Gobierno se
agrava semana a semana y la dolarización de ahorro y carteras,
para sacarlos del circuito, del país o atesorarlos, más la virtual expoliación
de los activos del Banco Central que hace la Casa Rosada para “dibujar” un déficit fiscal
menor al real, han terminado por reducir, aún más, las bajas reservas que había
en Noviembre de 2011, cuando comenzó la “sed de dólares”,
llevando hoy las estimaciones del “dólar
convertible” a $ 17 para fines de año,
lo que impulsa al “blue”.
Pero cada uno de los
eslabones en la cadena de medidas para contener la fuga de divisas tuvo el
efecto contrario y cada medidas para seducir a los inversores extranjeros y
locales para que ingresen sus dólares no hizo más que generar más desconfianza.
Palabras y acciones nunca fueron juntas. De esta forma, a 32 meses de haber comenzado con este proceso, no sólo la Argentina no
alcanza a exportar para satisfacer la demanda de dólares, sino también, se gastan
más dólares que nunca en importaciones de combustibles y no se logra tentar a
los inversores para que tomen por asalto los activos potenciales que tiene el
país. En este
tiempo, el Gobierno intentó obtener un préstamo “swap” de Brasil. ¡Fracasó!
Insinuó buscar otro con Rusia. ¡Nunca
avanzó de insinuación! Se firmó uno con
China, pero los
chinos “no quieren
concretarlo”, aunque parece que el presidente del Banco
Central, Juan Carlos Fábrega, podría
lograr un canje “testimonial”
y fondos contingentes del BIS (Banco
Internacional de Pagos, con sede en Basilea, Suiza, y donde odian a la Argentina por trastadas ocurridas durante los
días del cristikirchnerismo). Todo ese despliegue diplomático-financiero para “maquillar” las reservas
del BCRA. Y es hora de que el Gobierno reconozca que se equivocó.
Pero no lo hará porque no está en el ADN cristikirchnerista reconocer sus falencias y
debilidades; en especial porque afectaría sus bases
ideológicas, sus mitologías políticas, el
“relato” y la realidad que han dibujado para la historia. En ese
sentido, Cristina Fernández no quiere cometer los
errores que tuvieron Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde; que
los dejó fuera del poder en forma anticipada. Carlos Saúl Menen es el modelo
para permanecer reteniendo el máximo poder hasta el final, aunque en ello le valla el
futuro al país; a Cristina y Axel esto les importa muy, pero muy poco.
El mismo Gobierno que
no tuvo problema en ceder abiertamente ante el Club de París y Repsol se “planta” frente a los “holdouts”
para intentar alinear a
su propia tropa, oxigenar la gestión y recuperar fortaleza política. El costo
es correr detrás de los chinos por un swap
y por préstamos para unas represas que sólo Dios sabe si alguna vez se
construirán o volar
a Basilea para recibir un “No” a un
préstamo contingente, a diferencia de lo que ocurrió en medio de la crisis del
2002. Por una supuesta ideología (¿ideología?), el Gobierno
enfrenta al campo, en vez de incentivarlos para que sea fuente inagotable de
dólares. Pero por ideología (¿?), ya no alcanza con las
retenciones a las exportaciones, ahora se quiere poner chips de GPS en las vacas y en los silobolsas
para tener ubicados
los activos del sector agropecuarios y expropiarlos. Hacia eso vamos. “Una Administración desesperada” hasta tener reacciones propias
del grotesco criollo, género atribuido a Armando Discépolo,
a quien siempre se rescata en estas situaciones que parecen ocurrir al final de
cada década. El error en el diagnóstico es
una de las claves de la actual decadencia del cristikirchnerismo. Por ejemplo,
se eleva el sueldo mínimo para comprar divisas a $ 8.800, deja afuera a los
monotributistas clase B, C y D; pero 92,5% de los que compran “Dólar Ahorro” son
personas con relación de dependencia y sólo 2,2% es monotributista, lo que
confirma la inutilidad de las nuevas limitaciones establecidas. El mismo
Gobierno que fracasó con los
“Precios Cuidados” para contener la inflación apuesta ahora a una rejuvenecida Ley de Abastecimiento, en la creencia
que el poder del Estado puede doblegar las leyes de la
Economía. Ese mismo Estado que fracasa al contener el dólar blue con la Gendarmería y
prefiere debilitar el patrimonio de los bancos antes
que frenar el aumento del Gasto Público o la emisión de moneda.
Desde hace casi dos años, Cristina Fernández ha decidió
que el costo económico del ajuste los hagan los privados, mientras el Estado
suma ministerios, secretarías, empleados, funciones, instituciones y derechos. Y el trabajador lo paga con menor poder adquisitivo del salario, las
empresas con menor rentabilidad y las provincias con mayor déficit fiscal.
Desde que juró por segunda vez como Presidente de la Nación, las acciones de
Cristina Fernández, bajo el lema “Vamos
por todo”, lo único que ha logrado es sumar enemigos. El efecto del lema “Patria o Buitre” se está
evaporando. La paciencia del “establishment” se
agota. La división entre sindicatos comienza a desparecer.
Por eso el Gobierno apuesta al “Pago
Soberano” para recrear ideología, a la nueva Ley de Abastecimiento
para someter a los empresarios y productores agropecuarios y a la caja para evitar la
reunificación de las centrales gremiales. La Casa Rosada ve que cada vez son
más lo que están “en la
vereda de enfrente”, y lanza la teoría de que vamos a un Diciembre caliente, con alta conflictividad social. “Más vale prevenir que curar”,
dicen en el Gobierno en forma cómplice. En
el camino, ya van señalando
potenciales culpables
de una situación social que se enrarece cada vez más, con un sindicalismo cada
vez menos amigo y una izquierda muy movilizada, que usa las suspensiones, los
despidos y los cierres de empresas como hitos para crear un clima “pre- revolucionario”, tan
caro a sus sentimientos. Hoy, Cristina Fernández, que ha hecho
uso y abuso de los derechos humanos durante toda su carrera política y su
Presidencia, depende de la información de inteligencia que le
acerca el Jefe del Ejército, César Milani;
mantiene el control de la calle gracias al viceministro de Seguridad, Sergio Berni; y cuenta con la Gendarmería como la fuerza de seguridad fiel, blindada, dispuesta a la
acción. Una de las tantas contradicciones que ha exhibido la
Presidente de la Nación en su decadencia.
Pero, al mismo tiempo,
ese Gobierno consigue hacer en el Senado una demostración de fuerza que tampoco
tiene: la banca del FpV en pleno, más media docena de aliados, aprobó las leyes
de “Pago Soberano”
y “de Abastecimiento”. Pero
para alcanzar esos logros, tuvo que incluir París en las
sede de pago y sumar 12 modificaciones en la segunda de las normas, además de
dar de baja la Ley de Hidrocarburos no convencionales y liberar el giro de
dólares a Mendoza y Buenos Aires para que hagan frente al pago de sus deudas
externas en las próximas semanas. Sin estas concesiones, los votos patagónicos,
bonaerenses y mendocinos nunca hubiesen estado. ¿Cuánto le costará a la Casa
Rosada obtener el mismo resultado en Diputados? “¡En el peronismo, la debilidad es madre de cambios políticos profundos!” Por eso, Daniel Scioli pudo reunir en la semana a un grupo de Gobernadores,
muchos de ellos ultrakirchneristas, para hablar del futuro post Cristina
Fernández. Todos estaban
desesperados revisando encuestas. “¡La
derrota se sospecha masiva!” El
encuentro, un logro pírrico para el gobernador de Buenos Aires y sus planes
presidencialistas, una demostración que, a partir de 2015, vuelve la “Liga de los Gobernadores” como poder político y
una confirmación del “fin de
ciclo” que niega la Casa Rosada. Es cierto que a los gobernadores les preocupan la crisis
económica, la debilidad del Gobierno, la falta de diálogo con la Presidente de
la Nación y los proyectos políticos de Sergio Massa y Mauricio Macri. Pero, en
especial, todos están muy inquietos por la posibilidad de “quedar pegados” en las
investigaciones que comienzan a desnudar el entramado de corrupción del cristikirchnerismo. Amado Boudou es
un problema para reunir al Senado, pero más por las denuncias que pueden
gatillarse si avanzan varias de las investigaciones en curso (por eso en la
reunión que citó Daniel Scioli
estuvo Gildo Insfran, gobernador de
Formosa, ultrakirchnerista confeso). También el acorralamiento a Norberto Oyarbide
puede generar terremotos destructivos entre los funcionarios
peronistas que pueden
“salpicar” a los Gobernadores. Y ni hablar las investigaciones que
avanzan contra el ministro de Planificación, Julio de Vido. ¡Fortunas
se llevarán sus abogados!
El cristikirchnerismo en retirada es un peligro para el
peronismo
y los Gobernadores peronistas saben que, cualquiera sea el resultado de las
elecciones en 2015, el FpV puede tener una fuerte presencia en el Senado y en
Diputados, si no se
“reconvierten” al peronismo a partir de los procesamientos
judiciales inevitables que ocurrirán. Entonces, combinando las circunstancias
(decadencia cristikirchnerista, poder residual del Frente para la Victoria y
fin de ciclo), los Gobernadores ya hablan de
desdoblar las elecciones en sus distritos, con el fin de retener o recuperar la
mayor cantidad de poder a nivel local y fortalecer sus posiciones, en vista de la
atomización del poder que se avecina. Y, de esta forma,
mientras Juan Carlos Fábrega busca dólares en Suiza y China; Sergio Berni
controla las calles, César Milani aporta inteligencia, Axel Kicillof divisa
ballenas en Puerto Madryn, los holdin
rechazan el “Pago Soberano”,
los gremios preparan su reunificación, los empresarios ya piensan
en el poscristikirchnerismo, la recesión avanza, los precios suben y el consumo
se derrumba; Cristina Fernández busca, hoy, soluciones a problemas que debería
haber solucionado hace meses o años. ¿Y nosotros? Estamos solos, como
siempre. Esperando que en medio del
“Juego del Poder”, ¡alguien piense en solucionar nuestros
problemas! "(...) La fiesta se
termina. No puede haber distracción y benevolencia. Se viene la noche y dejar
que se conviertan en mártires quienes nos llevaron al desastre social dejaría
el pasillo del retorno transitable. Dos cosas hacen falta para no estacionarnos
en el pasado. Dos cosas. La primera memoria, honesta memoria. La segunda
capacidad. El gobierno de los incapaces ha sido tremendo para el futuro. Se
viene la noche. Habrá que acomodar el cuerpo para la larga vigilia. Gobiernos
honestos. Y aguantar. Martirio no. Tribunales." Escribe Acosta.
¡No vienen días buenos
para nuestra Argentina! Ni son días buenos para nuestra presidente. La viuda de
NCK debe esquivar una tentación: convertirse en mártir y propiciar un discurso
que va de Alberto Olmedo al infinito. "Y...
si no me tienen fe...". Los otros actores políticos no
deberían forzar el carnavalesco martirio de CFK. ¡Debe irse como corresponde!
Con las cuentas de sus fracasos y sus logros. Nada de contar lo bueno que hizo
y resignificar lo malo en tonterías. Que se vaya el 11 de diciembre de
2015 con el debe y el haber de sus chapucerías administrativas, caprichos
políticos y sus discursos iluminados. Argentina ya está mal,
estará peor. Debemos propiciar, por todos los medios democráticos posibles, el
sostén de esta mujer en el poder político. Cuentan que hasta el Papa Francisco
lo habría pedido: "No la
hagan mártir, que termine cuando deba terminar...". Y dicen
que habría agregado: "El
bien del país estará en superar este trance...". Si no lo dijo
no importa, son frases sensatas. Las encuestas más finas informan que ya no
suma votos "insultar a
Cristina Fernández de Kirchner". ¡No renta! Las mismas
encuestas, serias, informan del inmenso baldío intelectual de los grupos que
van de 15/20 y de 20/25 años y de la poca actualización de datos sobre la
realidad. Dicho en otras palabras: “no hay juventud maravillosa”,
abundan los "ni/ni"
y la información política no interesa tampoco a los de 25/30. No existe contacto con la realidad política en sectores vulnerables, de
riesgo o directamente en conflicto. Jose Nun que supo apoyar el tiempo K
en estos meses dijo: "Que
haga alguna obra de bien con parte de su dinero". Jose Pablo Feinmann
dijo hace años que era difícil defender, en su lucha a favor de
la justicia social, a dirigentes muy millonarios. Algunos pensadores pagos aún
persisten. Y otros solo insinceros. Tenemos el 33% con trabajo
visible y el 22 % como monotributistas; el 14% jubilado, el 10% desocupado y el
12% amas de casa. El 5% estudia. Claramente la economía en negro es una mancha.
La clientela una injusticia social. ¡Justamente! El 60% de individuos de padrón electoral sin información, intención y
atención política. Corrección. ¡Con atención
distorsionada!
Lo más oscuro de la década ya se instaló. La división en
buenos y malos, la confrontación, el enfrentamiento. El grupo K puso en vigor
la división. No hay vida fácil si todo se juzga como amigo enemigo. Eso nos
pasa. El 60% piensa que el país estará peor y ellos también. Ese es el humor
social. La peor convicción: estaremos peor. Las variables del bolsillo son
duras. Inflación y recesión tal vez logren explicarse para la escuela
económica. Para el día a día no tienen solución. No hay explicación para: carne / leche / pan / luz / gas / agua / transporte / alquiler / escuela
/ salud / casa / seguridad /
“socorroooooooo”. No hay perdón para quien permite que un niño se
muera de hambre y su cerebro se marchite para siempre. Eso sucede.
Imperdonable. Los gradientes de violencia subirán. Todos los periodistas lo
sabemos porque tenemos acceso a la información que brindan los que estudian. La
sociedad subió su nivel de confrontación. Los días por venir son ingratos. No
está bueno el tema Comercio Exterior. Ni la importación ni el precio de los
combustibles. No existimos en ningún escalafón importante. El dominio de estos
números no hace más sabios a los encuestadores. Hace peligroso el conocimiento
¿Alguien cree que el gobierno no sabe estos datos? Preocupaciones argentinas. Inseguridad, el 80%. Desocupación más del 50
%. El 30% se aflige por la corrupción. El mensaje es claro. No molesta el robo
al Estado, molesta el robo al vecino ayer, mañana a mí. No hay
división en cuatro cuartos políticos. El peronismo tenía a Daniel Scioli
primero y Sergio Massa segundo, hoy ya no es así pero igual. En buen romance:
más del 50% sigue con “ADN peronista”
en el voto. ¡Ni bien ni mal! “¡Datos!”
No hay fundación Evita que emparche la miseria ni milicias populares que
ordenen la especulación. Hay que leer bien los labios. No es el FMI, no es
Griesa, es El Calafate. Nada de martirologio, ni pacto de impunidad. Nada de
jueces benévolos y gobernantes olvidadizos.
Se termina un gobierno que deja planes de miseria como
salida, deuda impaga, combustibles ausentes, negociados con las reservas de
energía. Sí. Negociados. Educación olvidada y salud maltrecha. De cada 100
personas 82 creen que viven inseguras y lo manifiestan. Se termina un gobierno
y empieza un problema. Seguir vivos como personas y como país. La fiesta se
termina. No puede haber distracción y benevolencia. Se viene la noche y dejar
que se conviertan en mártires quienes nos llevaron al desastre social dejaría
el pasillo del retorno transitable. Dos cosas hacen falta para no estacionarnos
en el pasado. Dos cosas. La primera memoria, honesta memoria. La segunda
capacidad. El gobierno de los incapaces ha sido tremendo para el futuro. ¡Se
viene la noche! Habrá que acomodar el cuerpo para la larga vigilia. Gobiernos
honestos. “¡Y aguantar. Martirio no.
Tribunales!”
Buenos
Aires, 8 de setiembre de 2014.
Arq. José M. García
Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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