CORRUPCIÓN EN TUCUMÁN: LO QUE EL DESINFORMADOR LANATA NO CONTÓ
La relación del periodista con el
multimedio Clarín y su auspiciante “Monsanto” lo condicionó para no decir
“toda” la verdad. En esta nota ampliaremos sobre hechos de corrupción obviados.
Los titulares sobre la nueva entrega del
programa “Periodismo para Todos” (PPT), que conduce Jorge Lanata por Canal 13,
informan de un “nuevo y revelador informe” sobre la situación política y social
de Tucumán, donde gobierna el Zar kirchnerista, José Alperovich. Sin embargo
antes de iniciar su ciclo, Lanata se excusó por su anterior postura contraria a
Clarín, diciendo que “un periodista puede ser independiente dentro de un
multimedios”, es que Lanata (como no podía ser de otra manera) continúa
enfatizando temáticas superficiales e ignora información de vital importancia
que directamente DEMOLERIAN LA IMAGEN PRESIDENCIAL. Lo que Lanata NO dice es
que la Presidente sigue fortaleciendo sus lazos comerciales con la corporación
genocida MONSANTO, por consiguiente, LA RESPALDA. NO dice que la entrega de PPT
del Grupo Clarín, el domingo 17 de Junio 2012, fue financiada por Monsanto y
los laboratorios farmacéuticos, dos industrias ligadas estrechamente al
Kirchnerismo y Clarín simultáneamente, en cada corte publicitario de PPT
tenemos a los mismos anunciantes: Cepita, Bayer, Santander Rio, Tinelli (con
imágenes de la ultra oficialista Florencia Peña), BBVA Francés, Arcor, y Swift,
todos relacionados con Monsanto. En la última entrega de su programa, Lanata
también omitió (oh casualidad) sobre el estado parapolicial que sufre la
provincia a manos del MOSSAD ISRAELÍ, escucha de teléfonos y amenazas
personales con seguimiento de personas en Tucumán para Alperovich.
Resulta por demás llamativo que un periodista y autor de obras tales como
“Cortinas de humo" (Jorge Lanata y Jorge Schvarzer.) material que la agencia
judía de noticias Delacole.com describe como “una investigación independiente
sobre los atentados contra la Embajada de Israel y La Amia”. O su primer libro
"La Guerra de las Piedras" (1988), crónica del
enfrentamiento árabe-israelí. O su otra obra "Vuelta de Página" en la
que contiene, una de cada 15 hojas, alguna referencia a los judíos y sus
supuestas persecuciones, no haya hecho ni una referencia a la morbosa presencia
sionista de los gobernantes confesos del clan Alperovich. ¿Es que para el
multimedio opositor Clarín no hay denuncias ante el INADI?. ¿O es que responde
a intereses funcionales al Lobby, aparentemente “opositor”? No hay más espacio
para la doble moral ni para los traidores en la Argentina.
Nuestro
humilde medio, INFOCON NOTICIAS, de la ciudad de Villa Gesell (Arg.) ha sido denunciado
por la mafia municipal y por la Comisión de DD.HH, Memoria, Verdad y Justicia
en nuestro adelanto sobre lo que acontecía en “El Jardín de la República”.
El
libro prohibido en Tucumán: "José Alperovich, El Zar Tucumano",
de José Sbrocco y Nicolás Balinotti nos dan una idea mucho más cabal sobre los
primos, cuñados, amigos, familias y contratos fabulosos sin licitación que le
facturan millones al Estado tucumano.
EL NEPOTISMO DE ALPEROVICH (capítulo
del mencionado libro)
“Lo que más le achacan a
Alperovich son las licitaciones. Es el caballito de batalla para pegarle. Yo no
acepto la adjudicación directa. Es un gran problema”, reconoció Antonio Estofán, presidente de la
Corte Suprema de Justicia de la provincia y ex Fiscal de Estado del primer
gobierno de Alperovich. Uno de los empresarios que más prosperó con ayuda
oficial fue Eduardo Temkin,
casado con la ministra de Educación Silvia Rojkés de Temkin. Su empresa Tecno Construcciones SRL
facturó poco más de 72 millones de pesos al Instituto de la Vivienda. La
compañía construyó casas, hizo obras de infraestructura y mejoras
habitacionales. Entre julio y septiembre de 2009 Temkin vendió un paquete de
acciones a Fernando Díaz
Fontdevila y a Isaac
Rubinstein. Actualmente, Díaz Fontdevila es el socio gerente de la
empresa, según se desprende de las modificaciones al contrato social que fueron
publicadas en el Boletín Oficial de la provincia.
Las dos obras más emblemáticas de Tecno
Construcciones son las 119 viviendas levantadas en Villa Quinteros y las 150 de
Villa Carmela, por las que cobró 12,3 millones de pesos y 17,5 millones de
pesos, respectivamente. La empresa del secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin, quien es primo del
gobernador, también tuvo bastante trabajo de la mano del Estado. B&M hizo
distintas obras en la provincia por casi 56 millones de pesos.
Una de ellas, la hizo junto con Armengol, para lo
cual conformaron una Unión Temporal de Empresas (UTE). Se trata de la
construcción de 266 viviendas en Lomas de Tafí por un valor superior a los 25,5
millones de pesos. Otra de las grandes obras fue la de 143 casas en el barrio
El Manantial, por casi 13 millones de pesos. Oscar Mirkin fue el dueño, hasta
2009, de la constructora BYM SRL., en sociedad con Hugo Bruno Bocanera. De allí el nombre de la empresa, BYM, por
Bocanera y Mirkin. Cuando asumió como secretario de Obras Públicas, su hijo
Gabriel Eduardo Mirkin se hizo cargo de la empresa. Un empresario de la
construcción chicaneó: “Hay que
ver de dónde sacó la plata el hijo de Mirkin para comprar semejante empresa”.
Gabriel Mirkin egresó de la carrera de Arquitectura
en 2004, según consta de su perfil de la red social Facebook. El patrimonio de
la familia Mirkin, al igual que el de su primo Alperovich, también creció desde
su llegada al gabinete. El decreto 4.734 del 28 de diciembre de 2004 aprobó la
contratación directa, previo cotejo de precios, efectuada por la Dirección
Provincial del Agua, para la remodelación y ampliación del sistema de desagües
cloacales del Gran San Miguel de Tucumán. La empresa BYM SRL se adjudicó el
trabajo por $862.904,53, monto que representaba una disminución del 0,80%
respecto del presupuesto oficial.
Otro ejemplo. El decreto 3.538 del 14 de octubre de
2005 adjudicó por contratación directa, previo cotejo de precios, el traslado
de talleres de la escuela ENET Nº 2 a la empresa BYM SRL, por un importe total
de $898.814,12, con un plazo de ejecución de 120 días corridos.
La provisión de agua potable a la localidad finca
Elisa, en Cruz Alta, también se entregó a la empresa BYM SRL, mediante el
decreto 2.968 del 5 de septiembre de 2006. El importe de la obra, según el
Boletín Oficial de la provincia, fue de $205.792,36.
La familia Mirkin se desvinculó de BYM el 25 de
agosto de 2009, según se informó en el Boletín Oficial de la provincia. A
partir de ese momento, quedó para la familia Bocanera.
Otro primo del gobernador es Jorge Garber, dueño de la
constructora Gama SRL. El también fue uno de los beneficiados con las obras
públicas que se realizaron en la provincia. Facturó casi 114 millones de pesos
por distintos trabajos.
La mitad de ese monto lo logró con apenas tres
obras públicas: las 346 casas de Lomas de Tafí, las 260 viviendas de Banda del
Río Salí y las 250 de la Capital. Por esas tres adjudicaciones, logró ingresos
por 70,7 millones de pesos, según se desprende del anuario del Instituto de la
Vivienda de la provincia, que reunió datos hasta abril de 2011.
Esta firma tuvo un antecedente que querría borrar.
En 1997 la Universidad Nacional de Tucumán entregó la construcción de un aula y
una galería, lo que luego se conocería como Anfiteatro C. Casi 15 años después,
la obra se derrumbó.
En una reunión que mantuvieron los empresarios de
la construcción, Alperovich abrazó a Garber y le consultó por una tía en común.
El resto de los constructores que estaban allí se miraron sorprendidos. “Son primos”, lanzó
uno para que el resto de los presentes entendiera el contexto. Pocos lo
sabían. Por el decreto 4817 del 30 de diciembre de 2004, Gama SRL se quedó
con la remodelación y ampliación del sistema de desagües cloacales del Gran San
Miguel de Tucumán. La obra costó $1.123.365.39, monto que representaba
una disminución del 0,31% respecto del presupuesto oficial. También se quedó
con otras obras, como la remodelación de la Maternidad, la limpieza del canal
sur, la obra de desagüe cloacal etapa III, por la cual cobró casi 5 millones de
pesos. La mayoría de las obras adjudicadas fueron por contratación directa.
Gama también se quedó con la remodelación del
Hospital Padilla, obra que costó $16.646.055,29. Esta vez, fue por una
licitación privada. Como Garber, son
decenas los empresarios de la comunidad judía que mejoraron notablemente la
rentabilidad de sus empresas desde que Alperovich asumió como gobernador.
Gama SRL también se apoderó de varias obras en la
Capital, la mayoría para hacer pavimento y cordón cuneta. Los hermanos Andjel no se quedan atrás.
También controlan la firma Tevelin SA, a nombre de Eduardo Andjel y Ana
Werchow de Andjel. Tevelin vendió directamente al gobierno productos de
informática según los decretos 4.657 de la Secretaría General de Políticas
Sociales (SGPS) del 21 de diciembre de 2005 y el 2.165 del 14 de julio de 2006,
entre otros.
Desde abril de 2008, Isaac Gustavo y Pablo
Guillermo Andjel se sumaron a Tevelin SA como directores titulares.
Al
parecer, en 2009 los hermanos Andjel se separaron
del cuñado del gobernador y de su esposa de la empresa Glaciar
Construcciones. Leonardo Elgart y Sara Alperovich fueron reemplazados en
el directorio, que pasó a ser presidido por Pablo Andjel e Isaac Andjel,
director de una de las empresas del gobernador.
El 14 de mayo hubo otros cambios en la empresa
constructora: abandonó el nombre de Glaciar Construcciones y se pasó a llamar
Andjel Construcciones, también beneficiaria de varias obras.
El gobernador no podía quedar fuera de uno de los
motores que propiciaron el crecimiento económico del país. Así fue que también
se involucró en la obra pública, pero esta vez como proveedor del estado. En
Tucumán no existe ninguna ley de ética pública que restringa a los funcionarios
ser contratistas del Estado. En cambio, a nivel nacional, por ejemplo, la
Oficina Anticorrupción le había recomendado a la presidenta Cristina Kirchner
que dejara de ser la directora suplente de la consultora Los Sauces porque
podía ser incompatible con la jefatura del Estado.
La empresa Luxury BH SA estaría muy vinculada a
Alperovich. Se benefició con varias obras públicas en San Miguel de Tucumán. En
solo siete meses facturó 2.079.293,56 pesos.
¿Quiénes integran esta compañía? Rubén Ricardo Rojkés (socio y
cuñado de Alperovich en Avanco y en Alperovich SA) y José Eduardo Laks, síndico suplente de Alperovich SA.
Esa información se desprende de los boletines
municipales que se publicaron entre el 9 de octubre de 2008 y el 15 de mayo de
2009. La empresa inició su inscripción en el Registro Público de Comercio el 7
de mayo de 2008. El rubro de Luxury BH SA es “realizar por cuenta propia, de
terceros o asociada a terceros los negocios relacionados con la construcción y
venta de todo tipo de obras públicas o privadas, sea a través de contrataciones
directas o de licitaciones, para la construcción de viviendas, puentes, caminos
y cualquier otro trabajo del ramo de la ingeniería o arquitectura; asimismo,
corresponde la intermediación en la compraventa, administración y explotación
de bienes inmuebles propios o de terceros y de mandatos”. También se dedica al
rubro inmobiliario y financiero mediante el otorgamiento de “préstamos con o
sin garantía”, aportes de capitales a particulares o sociedades.
Rubén Rojkés fue designado director titular de la
firma mientras que Laks director
suplente. Lo curioso, tal vez, es que Rojkés sea propietario de dos empresas
constructoras, Avanco y Luxury BH, que se dedican a las mismas actividades.
En su último discurso de apertura de sesiones en la
Legislatura, el 1° de marzo de 2011, Alperovich le dedicó un párrafo a la obra
pública: “El 95 por ciento del
plan de obras lo llevaron adelante empresas privadas que reactivaron el sector
y demandaron más puestos de trabajo. No debemos olvidar que la obra pública
está asociada a no menos de 70 industrias en forma directa”.
El nepotismo, una tentación
La tendencia a favorecer a familiares y personas
afines con cargos, obras públicas o premios forma parte de un estilo de
gobierno en la Argentina. José Alperovich y Tucumán no son la excepción, y
hacen culto al nepotismo. Tal vez por confianza, Alperovich priorizó rodearse
de sus familiares en funciones públicas clave. Su esposa Beatriz Rojkés es senadora
nacional y la titular del Partido Justicialista local; antes había sido
diputada nacional. “Yo no
aceptaría ser gobernadora. Ya lo dije. Yo estoy donde José me diga. José me
puso como diputada, después en el PJ y ahora como senadora”, confió
Rojkés.
La cuñada de Alperovich, Silvia Rojkés de Temkin,
es ministra de Educación y fue la titular del Instituto Provincial de Acción
Cooperativa y Mutual (IPACYM) en el primer período.
Su hermano Carlos Rojkés es el representante del Banco del Tucumán y un
hombre de peso en la gestión de LV12, la radio que administran Waldo Camilo López, Carlos Edgardo Corrales,
Juan Eduardo Alejandro Firat y Andrés Antonio Galván.
Benjamín Bromberg es primo del
gobernador y es el representante de Tucumán en Buenos Aires, un cargo similar
al de un secretario de Estado. “La
Casa de Tucumán es como una embajada. Benjamín es el embajador y yo soy el
agregado político y comercial”, dijo Pablo Tonelli, director de la
sede provincial en Buenos Aires.
“El nepotismo no es un
fenómeno nuevo, hay una larga tradición que prioriza la lealtad por sobre el conocimiento”, opinó acerca
del fenómeno el politólogo Sergio Berensztein en una entrevista en el diario La
Nación . "El nepotismo fluye
en democracias no desarrolladas, con burocracia y poco control",
concluyó Berensztein.
Hay más: Oscar y Beatriz Mirkin son primos de Alperovich y ocupan dos
carteras determinantes: él es secretario de Obras Públicas y ella es ministra
de Desarrollo Social. Beatriz administra la mayoría de los planes sociales que
se envían desde el gobierno nacional.
En ocasiones, a falta de familiares idóneos, Alperovich echó mano a personas que frecuenta
en la vasta comunidad judía que se asentó en Tucumán. Así es como accedieron Pablo Yedlin al
ministerio de Salud; Marcelo Ditinis como secretario privado de la gobernación,
o Ignacio Golobisky a la secretaría de Prensa y Difusión. O la llegada de su
yerno Pablo Zeitune a la Dirección de Comercio. Hay alrededor de 1000
familias judías en Tucumán, algo así como unas 3000 personas. Es la comunidad
más grande del Norte. “No son los
400 mil votos de Alperovich”, dijo con una carcajada Jaime Salamon. El
presidente de la Kheilá agregó: “Hay
unos 1000 judíos en la administración pública sobre casi 100 mil empleados. Es
un 1 por ciento, nada más. Es lógico que Alperovich quiera formar a su tropa. Desconfía.
Requiere un reguero de gente de confianza, cuidarse sus espaldas. Necesita ojos
y orejas en todos lados. Necesita mirar de reojo hasta a su
sombra”.

