Otra prepotencia del Estado – Por Nicolás Márquez
Animado
iba a viajar a USA el 15/10 a exponer en simposio organizado por el
InterAmerican Institute for Democracy en un panel sobre “el setentismo”
(temática en la que desde siempre estuve en las antípodas del régimen
kirchnerista), junto con Ceferino Reato, Mariano Caucino y Agustín Laje,
al embarcar en el Aeropuerto de Ezeiza (a las 23Hs), sin que exista una
sola resolución judicial al respecto, Migraciones (aparato burocrático
infectado por La Cámpora) me impidió arbitrariamente salir del país
alegando una supuesta resolución judicial que nunca exhibieron, de la
que jamás fui notificado y de la cual (según ellos verbalizaban sin
exhibir documento alguno) contenía una restricción hacia mi persona para
cruzar las fronteras del país.
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Ante mi asombro por tamaña injusticia, llamé de inmediato a mis
abogados quienes me confirmaron minutos después la inexistencia de dicha
medida. Migraciones a su vez alegó que no tenían el texto de esa
supuesta resolución, pero que el mismo se encontraría en las oficinas de
la Gendarmería. Como vivo en Mar del Plata, pasé toda la noche de rehén
virtual en Ezeiza esperando que amanezca para acudir a las oficinas de
Gendarmería (que habrían a las 8 de la mañana), donde tras 4 horas de
espera me confirmaron que efectivamente dicha resolución no existía y me
expidieron un certificado acreditando que yo tenía razón y que entonces
el impedimento fue injusto por erróneo. En tanto, por el mentado “error
administrativo” se violó mi libertad de tránsito, perdí el vuelo, perdí
tiempo, dinero y en ningún momento tuve la menor posibilidad de
defenderme ante la prepotencia del Estado.
¿Hubo mala Fé por saña ideológica o mala praxis por ineficiencia
operativa?. Interesa la pregunta puesto que es la primera vez que me
pasa algo similar, y esta injusticia ha sido coincidente o concomitante
con el duro discurso mío en Plaza San Martín la semana pasada (9 de
octubre) en homenaje a los muertos por la subversión terrorista de los
años 70´ y además en Miami yo iba a exponer con toda crudeza una
síntesis de las denuncias contenidas en mi libro “La Mentira Oficial”,
oportunamente calificado como “libro enemigo” por el Jefe de Gabinete
Aníbal Fernández en su libro prologado por Cristina Kirchner titulado
“Zonceras Argentinas y Otras Yerbas”.
Pero en cualquiera de ambos supuestos (mala fe o mala praxis), lo
cierto es que los argentinos no tenemos manera de defendernos ante una
burocracia kafkiana y fatídica que impunemente nos avasalla o con
arreglo a categorías ideológicas o con arreglo a un funcionamiento
ineficiente y abusivo que deja al individuo a merced de su suerte o a
concesión de la buena voluntad o mala voluntad del burócrata de turno.
Miremos el lado positivo. Ante este atropello recibí inacabables
llamados y mensajes de afecto y solidaridad, pude pasar el Día de la
Madre con mamá y redoblé mis energías personales para ir a Miami a la
brevedad y poder manifestar mi verdad con toda mi mayor convicción y
entusiasmo.
Pero una cosa no quita la otra. Oportunamente la camarilla gobernante
deberá rendir cuentas ante quien corresponda por el Estado corrupto y
corruptor que han edificado a expensas de las libertades personales de
quienes lo financian.
