
Domingo, 04 Febrero 2018 00:00
Paritarias: el Gobierno impulsa una cláusula de revisión para compensar la inflación - Por Carlos Galván
Escrito por
Carlos Galván
El
año acaba de arrancar y las principales paritarias recién están
empezando a negociarse, pero el esquema salarial para 2018 que se
proponía imponer la administración de Mauricio Macri ya voló por los
aires. La Casa Rosada pretendía avanzar con un modelo de subas
salariales del 15% sin revisiones, pero ahora, de la mano de la alta
inflación, oficialmente se impulsan cierres paritarios del 15% pero con
revisión.
Eso
sí: esa revisión que se busca instrumentar no consistirá en una
cláusula gatillo, como la que incluyeron muchos gremios en sus
paritarias en 2017, sino que significaría simplemente un compromiso de
ambas partes, es decir gremio y patronal, a volver a sentarse a negociar
en caso de que la inflación supere el incremento salarial.
La
cláusula gatillo que se aplicó el año pasado, en cambio, básicamente
establecía que si el índice de precios al consumidor superaba el cierre
paritario, el sector patronal debía incrementar la diferencia de manera
automática.
Paritarias: el Gobierno impulsa una cláusula de revisión para compensar la inflación
Protesta
de los bancarios en diciembre pasado. SU paritaria arrancó hace más de
40 días y sigue trabada. Los bancos ofrecieron 9%, pero el gremio
considera insuficiente la oferta.
Para
el Gobierno, este esquema ahora es inviable. El argumento oficial: "Hay
que alejarse de la mecánica de indexación" salarial porque "no permite
combatir la inflación", dijeron.
Según
el Gobierno, una paritaria con cláusula gatillo alentaría a los
empresarios a subir los precios de sus actividades por encima de la
paritaria "para cubrirse". En cambio, con el esquema de revisión eso no
sucedería, siempre según funcionarios del gabinete de Mauricio Macri.
En
el Ministerio de Trabajo afirman que tres gremios están discutiendo sus
paritarias con este sistema en la actualidad: Comercio, UATRE y UOCRA.
Este último sindicato, sin embargo, advierte que que aún no se sentó en
la mesa y que recién en marzo estará dispuesto a abrir la negociación.
"Habrá que ver cómo está la economía en ese momento y ahí veremos si nos
plegamos a ese esquema", avisó ayer uno de los jefes del gremio de la
construcción en un contacto con este diario.
Otros
tres ministerios, Energía, Transporte y Producción, están conversando
sobre este esquema con los sindicatos con los que tienen relación
directa, dijeron las fuentes consultadas.
Para
el Gobierno, sería un triunfo que Comercio, UOCRA y UATRE -entre los
tres representan a casi dos millones de trabajadores- firmen por un 15%
con compromiso de revisión si la inflación supera esa cifra. La
esperanza oficial es que gremios grandes marquen el camino y después los
demás se sumen a este esquema.
"Estamos
trabajando en esta línea, pero ya se verá si se puede, o no, cerrar las
paritarias en este rumbo", dijeron fuentes oficiales
La
meta es que cada acuerdo detalle en su cláusula cuál sería el
instrumento que se aplicará en caso de que las partes vuelvan a
sentarse. Podría ser desde un bono que compense la pérdida de poder
adquisitivo. También una o más subas porcentuales que equiparen el
índice de inflación.
Además
del 15% como tope con cláusula de revisión, lo otro que quiere el
Gobierno es que los acuerdos salariales sigan siendo anuales. Como hasta
ahora también, podrán ser en uno o más tramos.
Según
funcionarios, si el incremento se otorga en una sola cuota -como le
ofrece en estos días el sector financiero al gremio bancario- un acuerdo
salarial inferior al 15% sería "un buen arreglo porque de entrada el
trabajador le gana varios meses a la inflación".
Pero en la Casa Rosada admiten que pocas actividades estarían en condiciones de dar todo el aumento de un saque.
En
principio asoma complicado que los sindicatos acepten sin chistar este
esquema, más cuando la inflación esperada para todo este año es del
19,4%, es decir casi 5 puntos por encima de la meta oficial.
El
esquema de 15% más revisión podría ser más arriesgado para los gremios
débiles que los fuertes. Un gremio como Camioneros está en mejores
condiciones de forzar a sentarse a los empresarios de la actividad a
rediscutir la suba salarial que, pongámosle, los fosforeros de Villa
Paranacito.
Otro
factor es que no todas las actividades llegarían al umbral del 15% en
sus ofertas salariales. Uno sería el sector público nacional, que en
medio del ajuste en el Estado que impulsa el Gobierno tendría una suba
inferior a ese porcentaje.
En
París, hace unos días. Macri dio una pista concreta. "La gente no puede
pagar más impuestos y, además, nosotros nos comprometimos a bajarlos.
Cada ciudad, provincia y Nación tendrán que pagar los salarios que le
permitan los impuestos que recaudan. No hay otra manera. Hay que ser
austeros”, dijo.
El
horizonte asoma oscuro para los trabajadores estatales de las
provincias, sobre todo los de las jurisdicciones con las cuentas más
complicadas. Las provincias, además, por el Pacto Fiscal que firmaron el
año pasado con el Gobierno Nacional se comprometieron a bajar el gasto
público.
"El gran quilombo va a estar en las provincias, sobre todo en las patagónicas", observan en el Gobierno.
Carlos Galván
