domingo, 24 de marzo de 2019

Cambiemos respalda y no se hace cargo del Concejal abusador que puso en la política de Caleta Olivia




Cambiemos respalda y no se hace cargo del Concejal abusador que puso en la política de Caleta Olivia





11:00 – Rubén Martínez no era conocido en Caleta Olivia ni en Santa Cruz, excepto por alguna aparición esporádica en radios como denunciador serial, especialmente en contra de la administración municipal del entonces Intendente de Caleta, Fernando Cotillo. Hombre extrovertido, de hablar algo confuso y conocedor de algunos datos importantes alrededor de la corrupción en la pesca y el ámbito político en Caleta Olivia, hizo de las denuncias su carta de presentación.
Su ataque al entonces intendente Fernando Cotillo lo transformó en pieza clave para que Cambiemos lo cooptara con la idea de que  a la gente “la moviliza” quien “va al frente”, al punto que el hoy intendente de Caleta Olivia Facundo Prades y los diputados Bucci y Terraz (todos Cambiemos), lo llevaron en la lista como concejal de la ciudad. Y asumió. Y con el mismo ímpetu verborrágico y transformado en un Robin Hood, pero no con su plata sino con la del patrimonio municipal, hizo una campaña para regalar tierras a quienes no tuvieran un terreno en Caleta Olivia.

Fue una campaña personal fundada en la razón de que la gente no es ayudada por la comuna y convocando a cualquiera, sin ningún tipo de pre selección ni exigencia de ningún tipo, hizo el más puro de los populismos, regalando cientos de terrenos, incentivando la usurpación de las tierras y generando un grave problema para el municipio, pues esas tierras están judicializadas (causa Salas y Del Río). Pero Martínez con su norte puesto en su objetivo de “ser intendente de Caleta”, arremetió sin pausa diciendo públicamente “El verdadero líder debe jugarse por el pueblo”, instaló a los nuevos vecinos, nombró a su barrio “Barrio de Dios” y le puso a sus supuestas calles, nombre bíblicos. Su excusa fue que ante reiterados pedidos suyos, el área Tierras del municipio no actuó y por lo tanto pensó en tomar la decisión de hacerlo personalmente.
En ese momento los concejales del Frente Para la Victoria lo denunciaron ante la justicia, causa que sigue su curso, pero más allá de estas vicisitudes de orden “político”, el señor Rubén Martínez fue denunciado por abuso de menores. Algunos medios señalan que existen dos casos de abusos, otros solo uno. La principal causa radicada en el Juzgado del Dr Contreras fue presentada en abril del año pasado y consta de una denuncia por abuso simple de menores, por cuanto Martínez le propuso un trabajo en el Concejo Deliberante a una niña, a cambio de favores sexuales. Fue llamado dos veces a declarar, oportunidad en las que se negó a hacerlo ante la justicia. La situación grave del edil, generó que tomara intervención el área de la Niñez del municipio y se realizaran marchas de mujeres en Caleta Olivia repudiando el accionar de Martínez y pidiendo la separación del cargo.
Estas graves acusaciones, junto con las de tierras, llevaron a la mayoría de los concejales a solicitar su desvinculación del Concejo Deliberante, cuestión que no ha contado con la voluntad de los ediles del Cambiemos y ni sus padrinos políticos, quienes lo ingresaron a la política en el 2015: Facundo Prades (intendente) y Eduardo Costa (Senador), quienes hacen un llamativo silencio.
Javier Aybar (Cambiemos) a cargo del CD de Caleta Olivia, se negó a la convocatoria de una sesión extraordinaria para tratar la desvinculación de Martínez del Cuerpo. Sostuvo que la misma debe ser pedida por el Ejecutivo municipal y el Intendente Prades, no lo ha hecho. Los concejales del FPV piden la inmediata separación del controvertido concejal, no solo por los presuntos delitos cometidos con las tierras y la acusación de abuso de menores, sino por ser un “ausente compulsivo”, tener actitudes no compatibles con el cargo y fundamentalmente lo solicitan hasta tanto se concluyan las investigaciones en el caso de los abusos de menores, un delito extremadamente grave por el cual no debería estar en funciones.
Aybar, ha puesto delante de este pedido, impedimentos de tipo “formal” para negarse a viabilizar el pedido de los concejales del FPV. En la práctica, para Cambiemos sería una baja muy importante con una lectura política atroz, que uno de sus concejales, un outsider de la política, traído por vaya a saber qué “condiciones” vista por Prades y Costa, al Concejo Deliberante de Caleta Olivia, sea removido de su cargo en el último tramo del año electoral.
Esto, sin duda, ha impactado negativamente en la imagen de Cambiemos en el norte provincial. Sumado al affaire de la mochila con plata del intendente Facundo Prades, hecho judicializado y con poco avance (o al menos no el requerido), es tal vez uno de los principales argumentos públicos que ha bajado considerablemente el índice de aceptación del intendente de Caleta Olivia en las última encuestas, en las cuales su imagen no supera los 5 puntos. Algunos ven en esto, precisamente, la acción disruptiva que toma ante el jefe de su partido, pretendiendo dividirle el voto en zona norte, coqueteando con el kirchnerismo como amenaza concreta de apoyo político.
Lo cierto es que el silencio o la falta de condena expresa y concreta de Martínez, especialmente por el gravísimo delito por el cual está denunciado ante la justicia, de parte de Prades y de Costa, es coincidente con las acciones de Aybar y un acuerdo tácito de “no entregarlo” para no disminuir la imagen política de Cambiemos en aquella zona de Santa Cruz.
Lamentablemente, es un costo que Cambiemos debe asumir, cuando sin medir las consecuencias incorporó, potenció e impulsó a un cargo electivo, a quien ya demostraba no ser una persona políticamente correcta, estable y confiable. Todos los veían, menos ellos. El oportunismo y uso político de las personas, paga su precio. Hoy, deben hacerse cargo o pagarán en las urnas los claros ademanes de complicidad que demuestran. (Agencia OPI Santa Cruz)