Integrante de la LIGA FEDERAL NACIONAL
La
Revolución Productiva del régimen K y los pobres
bajo
la línea de la indiferencia.
Tardaron casi 10
años en anunciarla pero al fin llegó la “Revolución Productiva” del cristikirchnerismo acaba de ser
anunciada, revolucionará el transporte, la industria de sustitución de
importaciones ferroviarias, el “fifty-fifty”
de Moreno en el ingreso de los asalariados mientras el pueblo es consciente de
que la inflación real de 2012 superó el 25,6%, el dólar paralelo llegó a los $
7,65, el déficit y la emisión son la causa central del desequilibrio del
supuesto “modelo económico K” y que
los pobres se definen explicando: “Nosotros
estamos bajo la línea de indiferencia”.
Randazzo, quien cumple como
anunciador, a falta de la locutora oficial del cristikirchnerismo, de viaje por
los Emiratos Árabes, Indonesia y Vietnam, nos acaba de anunciar: “Puedo asegurar que cuando todo esto esté
funcionando, se va a notar una verdadera revolución en el trasporte”, lo
dijo sin sonrojarse siquiera tras diez (10) años de administración (?) del
cristikirchnerismo, y luego de que “La
Jefa” como consecuencia de la tragedia anunciada de Once le traspasare la
administración que hasta ese momento dependía de Julio De Vido. ¡Nadie en su
sano juicio, pues sería creer el los benditos “Reyes Magos”, le pide semejante hazaña! Pero como si esto fuera
poco la Ministro de Industria y el Secretario de Transportes de la Nación,
realizaron un segundo anuncio, también amparados en la ausencia de la “gran locutora” del régimen, y éste no
fue otro que anunciarnos a los cada vez más incrédulos argentinos que “comienza la etapa de sustitución de
importaciones de material ferroviario, pues se empezarán a construir en el
país, vagones de carga y pasajeros, buggis, locomotoras y rieles”, toda una
verdadera y excelente novedad que nos retrotrae a épocas ya pasadas donde todo
esto, y mucho pero mucho más, se producía en esta bendita y muy amada tierra
argentina.
Lo extraño y significativo de
estos anuncios, realizados en ausencia de la “gran jefa”, es que ésta antes de viajar a Oriente anunció por la “cadena nacional del buen ánimo y la
alegría”, que acababa de firmar el pago del anticipo de 409 vagones
ferroviarios para reemplazar los coches de las líneas Sarmiento y San Martín
comprados a china, donde serían producidos y fabricados y sin tener que
transferir tecnología a nuestro país, algo que si bien no va en contra de lo
anunciado por Débora Giorgi, por lo menos resulta llamativo que no transfiramos
tecnología para poder en lo sucesivo fabricar aquí el material rodante tan
imprescindible para hacer realidad el anuncio de Florencio Randazzo. Alcanzaría
para que todos nos pongamos más que contentos con que los trenes sean
suficientes, salgan y lleguen a horario, estén limpios y en buen estado, y no
tengan las puertas y ventanas rotas o descompuestas, “eso ya sería verdaderamente revolucionario, ante la realidad hoy
existente”, y producto de veinte años –diez de ellos de gobierno K- de
desmanejo, complicidad de funcionarios y controladores, y de connivencia delictiva entre empresarios y
agentes gubernamentales.
No debemos olvidar, y debemos
comentarle a los más jóvenes que no lo vivieron, que en 1993 el Sarmiento
circulaba con 45 formaciones de 9 vagones cada una, en 2008 con sólo 24
formaciones y hoy, con apenas 16 formaciones en los mejores días y la enorme
mayoría de las veces con apenas 8 vagones por formación, o sea pasamos de tener
405 unidades operativas en 1993
a 128 unidades operativas tras 20 años de gestión
privada y subsidiada por todo el pueblo argentino durante los últimos 10 años,
pero además, se debe remarcar que según el programa VIAS –estudio realizado por
la Asociación de Usuarios y ferroviarios- el 20% de los trenes que circulan se
encuentra en muy mal estado y sin mantenimiento adecuado, también que de 576
ventanas relevadas, 92 –un sexto- se encontraban rotas o con faltantes, y de
432 puertas, 83 –un quinto- no cerraban o estaban averiadas, todas cifras y
situaciones que los pasajeros conocen de sobre y que empresarios inmorales como
los Cirigliano y los Roggio, y varios otros más conocen de sobra. Los trenes de
pasajeros, al igual que los de carga se encuentran en “estado realmente deplorable”; el Roca tuvo el año 2012 un 10% de
servicios menos que durante el 2010, y el Mitre asimismo, también sufrió la
desidia y la falta de inversiones de la última década.
El Roca, tras la privatización
de los 90, fue la primera que se electrificó y resultó un lujo respecto de las
otras, pero hoy sufre la degradación operativa y la decadencia de
infraestructura en estado crítico, que comprueban a diario los usuarios por las
cancelaciones, demoras y hasta descarrilamientos, existen reparaciones de Bias
que debieron realizarse hace una década y que aún no se hicieron, el
soterramiento del Sarmiento anunciado con bombos y platillos por CFK duerme el
sueño de los justos, en 2000 el ramal Retiro-Tigre tenía 15 trenes en servicio
y otros 2 de reserva y todos con 6 vagones por tren, hoy solo operan 10 trenes
con 5 vagones cada uno, o sea se pasó de 102 coches operativos a apenas 50, un
verdadero dislate que sufren cotidianamente los usuarios, en 2005 este ramal
perdió 20 coches -4 formaciones- porque se transfirieron al Sarmiento para
reemplazar a los quemados y destrozados tras los incidentes de Ramos Mejía y
otros, o sea “la política del parche
permanente”. Ni que hablar de los trenes de larga distancia, sólo en el año
2012 se cancelaron 136 servicios, del Gran Capitán a Misiones y el
Internacional a Paso de los Toros –Uruguay- que sólo llegó a correr
parcialmente una sola vez, durante la inauguración llevada a cabo por CFK y
Mujica.
Los jóvenes que ven el tren
como un servicio deteriorado y desconocen la bellísima historia de los trenes
argentinos, nacionalizados –como compensación por la deuda incobrable del
gobierno Británico de la post Segunda
Guerra- por Perón, deben saber que hasta su privatización en
los 90 era posible viajar a casi todo el país, y que a través de éste pueblos
minúsculos y perdidos en la ancha geografía argentina estaban cotidianamente
unidos con las grandes capitales y otra infinidad de pueblos y paradores,
ahora, apenas llegan a Córdoba y Tucumán, cuando llegan, y el famosísimo tren a
Mar del Plata vive de papelón en papelón, y las dos formaciones de las 6
compradas de marca Talgo –usadas e importadas de España- duermen el sueño en
Chascomús por una pelea Nación-Provincia de Buenos Aires . ¡Ni que hablar del
negociado de los 300 trenes usados –verdadera chatarra- de los que funcionan
malamente sólo unos 100! Malísima gestión, improvisación y despilfarro y
gastadero de dineros populares por donde se lo more. ¡De existir la revolución
anunciada por Randazzo y Giorgi, ésta viene con muchísimo atraso y enormes
dudas!
Déficit fiscal y emisión del
40%, sólo en 2012, que se suma al 35% de 2011, generan primordialmente que
Diciembre del año que acaba de terminar generare una inflación del 3% y que el
año 2012 tuviere una inflación del 25,6%, casi el triple de la anunciada por el
INDEC, fue consecuencia del peor salto que pegaron en las dos últimas semanas
de ese mes los llamados precios “regulados”,
o sea aquellos que requieren de autorización expresa de Guillermo Moreno para
moverse: electricidad, gas, combustibles, peajes y transporte público de
pasajeros automotor y ferroviario; estas subas de precios y tarifas, sumadas al
incremento de impuestos, y cierto traslado del dólar paralelo a los productos
básicos, ayudaron a cerrar el año con la peor inflación minorista de los
últimos 25 años, casi 3 puntos sobre el cierre de 2011, y proyectando una
inflación mayor aún para 2013, descontado por el efecto arrastre de las tarifas
del transporte y los peajes, anunciados ayer, el IPC de enero superará la marca
de diciembre 2012. Esta mayor inflación se da en un contexto económico que en
2012 creció mucho menos por factores externos y domésticos, siendo esta vez la
desaceleración económica no un elemento que haya contenido la disparada de precios, como lo fuere
durante 2008 y 2009-, pues las inflación se realimentó en base a un conjunto de
factores nuevos.
A la impulsada estructura
oligopólica de buena parte de las industrias desnacionalizadas y de las redes
de distribución y comercialización, se agregó que el Gobierno
cristikirchnerista abandonó, por fracasada e insostenible, la política del
dólar y las tarifas semicongeladas como “ancla”
para contener la inflación; desde hace ya casi 10 meses el BCRA viene
depreciando el peso a una velocidad que está casi en el doble de lo que venía
haciendo anteriormente, y hoy está cercana al 14,5% y se encamina a trepar
hasta el 20% en muy pocos días o semanas, pero a la misma vez el BCRA emite
irresponsablemente cada vez más pesos, se imprime a razón de un millar de
billetes de $ 100 hora para cubrir el mayor déficit fiscal del Gobierno, en
2012 el BCRA le entregó al Tesoro más de $ 80 mil millones adicionales, y para
garantizar el pago de la deuda, además de meter mano a las “reservas” ya realmente escuálidas y repletas de pagarés y bonos
estatales, y deteriorar la situación
patrimonial del Central, el Gobierno Cristina restringió la venta de divisas –“Cepo cambiario negado por CFK y sus
funcionarios”- generando un desdoblamiento perverso del mercado de cambios,
hoy compuesto por el paralelo o “Blue”, un
“contado con liqui” que fluctúa entre
el oficial y el paralelo, y otro mercado que es el que se opera en la Bolsa y que
permite hacerse de dólares por fuera del mercado oficial, todos ellos sumados o
desgajados del mercado oficial operado por el BCRA y controlado por la AFIP.
¡La brecha del 50% entre la
divisa oficial y el paralelo, alienta indiscutiblemente una mayor expectativa
inflacionaria! Esta mayor inflación combina mercados oligopólicos con
desequilibrios macroeconómicos crecientes que el régimen cristikirchnerista y
las Provincias buscan descargar sobre los usuarios y contribuyentes a través de
más impuestos y aumento de tarifas con el consiguiente espiralamiento del
proceso inflacionario, y el deterioro notorio y claro del poder adquisitivo de
asalariados y clase media; CFK reconoció, en parte, esta mayor inflación pero
como no podía ser de otro modo, se lo atribuyó a las provincias y al Gobierno
machista de CABA por la suba de impuestos, cuando la realidad, esa que el “discurso-relato de la cadena de la alegría
y las buenas ondas” niega, es que el Gobierno Cristina fue quien se
anticipó al no ajustar la base del impuesto y los porcentajes del impuesto a
las Ganancias y autorizar una suba del 36% en las tarifas del transporte con
SUBE y del 100% sin ésta tarjeta, que luego replicaron algunas provincias. Es
este coctel de tarifas e impuestos sobre el consumo, en una economía que ya
tenía un piso inflacionario de más del 20% anual durante los 6 últimos años y
que ahora, además, carga con un tojo fiscal de más del 3% del PBI, termina
generando un verdadero cóctel explosivo y muy peligroso a fututo.
Este esquema genera una
secuencia maldita de mayor inflación, pérdida de capacidad de consumo en la
población aumento de los costos de producción, desalentando más aún la
inversión productiva –que ya cae por la incertidumbre sobre precios, tipo de
cambio, y mayores costos financieros-, comprime el consumo por la desconfianza
que se suma a la pérdida de capacidad del salario y del ingreso y obliga a los
gremios –oficialistas y opositores por igual- a reclamos salariales cada vez
más elevados. Ahora con la ilusoria pretensión de que las paritarias no
sobrepasen un techo sugerido del 20%, el régimen Cristina dice querer “desacelerar” el proceso inflacionario,
por ellos generado y alimentado groseramente, un argumento clásico de las “políticas de ajuste del neoliberalismo más
ultra conservador”, que inevitablemente llevará a una imparable conflictividad
laboral y social. En un empobrecido barrio del conurbano bonaerense, una mujer
ejemplo de la desatención más básica del Estado, refiriéndose a la línea de
indigencia, nos explica –quizás confundiendo los términos, pero siendo
absolutamente gráfica y concreta- “Nosotros
estamos bajo la línea de indiferencia”, ¡ese “error” sugirió la similitud entre esa línea y la de la
indiferencia social de un gobierno que se dice “progresista, nacional y popular, y que se arroga la redistribución de
la riqueza entre quienes menos tienen”.
Coloca entre pobres y el resto
de la sociedad un grueso cristal oscuro que bloquea no sólo el sonido
estrepitoso de la pobreza sino la fealdad y el mal olor, amortiguando los
gritos y reclamos, los hedores y la ferocidad del afuera, rodean ese cristal de
plantas y jardines, o murallones y alambrados hasta electrificados para generar
la falsa ilusión de anillos protectores; mientras quienes se niegan a
esconderse tras ese cristal oscuro y grueso vemos a los pobres que se mueven,
gritan al otro lado –quizás de las pantallas de la TV, o las páginas de los
diarios no oficialistas- , en los amaneceres de las ciudades cuando volvemos de
la fiesta o cuando partimos hacia nuestros trabajos; nos habituamos a la
miseria y la exclusión de los demás, la digerimos y la procesamos como parte
integrante del paisaje que nos enfrenta a esta realidad que difiere del “discurso-relato”, en ese espacio del “otro lado de la línea” –de la exclusión
o de la indiferencia- suceden desde la muerte de miembros de la comunidad Qom, de
vecinos de todos los barrios producto de la inseguridad negada y el tráfico y
consumo de drogas, y de 900 mil jóvenes ni-ni que viven sin destino vagando por
calles sumidos en pesadillas, agresivos sin compasión, sin contención frente a
la inacción de funcionarios –judiciales, políticos y policiales- y la pasividad de los servicios sociales; o
el dormir a la intemperie de los “sin
techo” que cada vez son más en nuestra Patria.
Los rituales políticos del
oficialismo se siguen dando de espaldas a esta tristísima y perversa realidad,
realizando puestas en escena sobre la pobreza, prometiendo e incumpliendo a la
vez con la premisa de acabar con ella, y llevando adelante discursos que son
racionalizaciones vanales y vanas, para los funcionarios y ciertos sectores
sociales emparentados con el poder a través de su pertenencia o por cuestiones
de rentabilidad la pobreza de nuestro pueblo sólo despierta indiferencia,
ocasionalmente compasión e incluso repulsión, sólo se acuerdan de ella cuando deben
movilizarlos como ganado para participar de alguna fiesta o algún festejo seudo
epopéyico, desde la perspectiva de los propios pobres este uso y abuso de su
condición de tales, “la humillación
continua es la característica más relevante” que autodefine su situación,
la mirada despectiva, compasiva o indiferente siempre es sentida como
subestimación y ataca lo más profundo de la dignidad humana. Esa de la que
hablaba perón y Eva Perón cuando nos enseñaran que al trabajador y al que menos
tiene se lo debe dignificar a través del trabajo genuino y digno y no de planes
y subsidios clientelares.
Cuando los que pensamos como
nos legara el peronismo nos corremos del otro lado del cristal vemos qué es lo
que les impide el acceso: el aislamiento geográfico y las localizaciones en situaciones de marginalidad extrema, el
racismo, el clientelismo y la pésima distribución de la riqueza, la falta seria
de acceso a la educación de excelencia y el acceso cierto a la salud gratuita
son las causas primarias de la falta de inclusión masiva para la que no están
preparados, el Estado K emplea parte de sus recursos para paliar las
necesidades básicas, pero no lo hace para solucionarlo sino para utilizarlos
clientelarmente, sólo revirtiendo este estado de cosas se puede aliviar la
pobreza, la humillación y la indiferencia, el pueblo argentino todo debe hacer
añicos este cristal que el cristikirchnerismo colocó entre “nosotros y ellos”, obligándose y obligando al Estado a actuar
contra la indiferencia, de lo contrario como nos legare Perón el pueblo cansado
“hará tronar el escarmiento”, y
cuando eso suceda pagaremos los peronistas las culpas de un gobierno
abiertamente “gorila, antiperonista y
oligarca”.
Buenos Aires, 17 de Enero de 2013.
Arq.
José M. García Rozado
MPJIRucci
– LIGA FEDERAL –
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