LARGAS REFLEXIONES POR CULPA DE UNA PEQUEÑA FRASE
"Nos
encontramos verdaderamente frente a un dilema gravísimo, que creo no se
planteó jamás en la Iglesia: que quien está sentado en la Sede de Pedro
participe en cultos de falsos dioses; creo que esto no sucedió jamás en
toda la historia de la Iglesia. ¿Qué conclusión deberemos quizás sacar
dentro de algunos meses ante estos actos repetidos de comunión con
falsos cultos? No lo sé. Me lo pregunto. Pero es posible que estemos en
la obligación de creer que este Papa no es Papa. No quiero decirlo aún
de una manera solemne y formal, pero parece, sí, a primera vista, que es
imposible que un Papa sea hereje pública y formalmente".
Monseñor Lefebvre, Sermón del Domingo de Pascua del 30 de marzo de 1986.
"Entonces el problema se plantea.
Primer problema: la communicatio en sacris.
Segundo problema: la cuestión de la herejía.
Tercer problema: ¿el Papa es aún Papa cuando es hereje?
¡Yo
no sé, no zanjo! Pero pueden plantearse la cuestión ustedes mismos.
Pienso que todo hombre juicioso debe plantearse la cuestión. No sé.
Entonces, ahora, ¿es urgente hablar de esto?… Se puede no hablar,
obviamente… Podemos hablar entre nosotros, privadamente, en nuestras
oficinas, en nuestras conversaciones privadas, entre seminaristas, entre
sacerdotes… ¿Es necesario hablar a los fieles? Muchos dicen: — No, no
habléis a los fieles. Van a escandalizarse. Eso va a ser terrible, eso
va a ir lejos… Bien. Yo dije a los sacerdotes, en París, cuando los
reuní, y luego a vosotros mismos, ya os había hablado, yo dije: pienso
que, muy suavemente, es necesario, a pesar de todo, esclarecer un poco a
los fieles… No digo que sea necesario hacerlo brutalmente y lanzar eso
como condimento a los fieles para asustarlos… No. Pero pienso que, a
pesar de todo, es una cuestión precisamente de fe. Es necesario que los
fieles no pierdan la fe. Somos encargamos de guardar la fe de los
fieles, de protegerla. Van a perder la fe… incluso nuestros
tradicionalistas. Incluso nuestros tradicionalistas no tendrán ya la fe
en Nuestro Señor Jesucristo. ¡Ya que esta fe se pierde! Se pierde en los
sacerdotes, se pierde en los obispos."
(Mons. Lefebvre. Conferencia del Martes 15 de abril de 1986 en Econe).
Estimado
lector, solo se nos ocurre pedirle que se arme de paciencia para
recorrer entuertos laberínticos en un presente cada vez más y más
confuso. Por eso es que insistimos con las citas de Mons. Marcel
Lefebvre que encabezan este trabajo. Creemos que es cada vez más urgente
y necesario meditar acerca de ellas, que no por nada nos las ha dejado
el venerable Fundador de la FSSPX.
Diversos
sitios repiten y multiplican en la web comentarios acerca de la última y
extensa (una hora y cuarenta minutos) conferencia de Mons. Fellay, dada
en Ontario, Canadá el 28 de Diciembre de 2012.
En la mencionada conferencia, Mons. Fellay no ha hecho otra cosa que ratificar el curso. Puede resumirse en esto:
Está
claro que todavía le gustaría (a Mons. Fellay) un acuerdo, si tan sólo
los modernistas en Roma estuvieran listos para ser tan flexibles y
diplomáticos como él. Pero como están las cosas, todo está bloqueado.
Por lo tanto, si no hay acuerdo hasta ahora, es porque Roma no lo
quiere, y no por causa de una falta de esfuerzo de parte del Superior
General.
Ahora bien, en la mencionada conferencia, Mons. Fellay pronunció estas palabras que no podían pasar desapercibidas:
"¿Quién,
durante ese tiempo, fue el más opuesto a que la Iglesia reconozca la
Fraternidad? Los enemigos de la Iglesia. Los judíos, los masones, los
modernistas...".
Lo
grave de estas palabras es que Mons. Fellay diga que la IGLESIA no
reconoce a la Fraternidad. Es evidente que la IGLESIA de la que habla es
la OFICIAL y CONCILIAR. Está bien claro, entonces, que se lamenta de no
ser reconocido por esa iglesia, que NO ES la Iglesia Católica, salvo en
apariencia, pero no para Mons. Fellay. Para el, "ESO" ES LA IGLESIA
CATÓLICA.
Mons.
Fellay sigue viéndose a sí mismo como EXCLUÍDO de la Iglesia. Mons
Fellay se ve a si mismo en situación de CISMA y, obviamente, a la FSSPX
también.
La cuestión es ésta: ¿Dónde está la Iglesia? ¿Está en Roma? ¿Está en la FSSPX? Decimos si ESTÁ aquí o allí de modo EXCLUYENTE.
La cuestión no es un mero detalle: Si de forma EXCLUYENTE la Iglesia de Cristo está en ROMA, la FSSPX es cismática, sin vueltas.
Si
tanto Roma como la FSSPX ESTÁN en la Iglesia de Cristo, ¿entonces dónde
quedan los afanes de Mons. Fellay en pos del tan anhelado
reconocimiento?
En definitiva ¿Qué es la Iglesia para Mons. Fellay?
"A
la Iglesia católica pertenecen todos los bautizados según sus ritos
propios y que no hayan realizado un acto formal de apostasía."
¿Es correcta la frase anterior?
Estamos
haciendo un ejercicio. Es solo eso. Un pensar en voz alta como si
estuviéramos charlando. El ejercicio podría proseguir de este modo:
Mons.
Fellay, NO PUDO, salir de su CISMA PERSONAL. Y por supuesto, Mons.
Fellay no pudo sacar a sus fieles del cisma en el cual ÉL CREE que
están. Y se lamenta... vaya si lo hace. Desde hace meses pasea su
lamento por todas partes en intragables conferencias de casi dos horas
para contar sus desventuras, el "engaño" del que fue víctima, etc. Pero
no es sólo Mons. Fellay el que quería el acuerdo.