miércoles, 24 de abril de 2013

EL COLMO DE LA HIPOCRESÍA O DE LA IGNORANCIA


El dos de agosto pasado fue la fecha tope para que el Congreso de los EE UU autorizara al Ejecutivo contraer más deuda mediante la elevación o extensión del límite de endeudamiento. Los republicanos, ejerciendo su control mayoritario en la cámara baja, condicionaron su voto afirmativo a que no se eleven los impuestos (taxes) a los ricos. Trataron de justificar su posición diciendo que el país no tenia ningún problema financiero y que el verdadero problema era que se gastaba demasiado dinero. Con ese pretexto, exigieron la eliminación de programas  que, como siempre, afectará a la clase más pobre. Es decir, a los que pagan los platos rotos de administraciones corruptas e incompatibles con los principios enunciados por esta gran Nación: vivir en democracia y libertad.
Fueron muchos los condicionamientos de los republicanos, pero quiero referirme exclusivamente a la pretensión de que el problema no es financiero, sino que se gasta demasiado. La mayoría de estos congresistas, en especial los del Tea Party, parecen desconocer que la deuda de USA viene desde la época de la colonia, y la misma se ha impuesto a base de engaños, actos coercitivos, intento de asesinato al 7º Presidente de EE UU, Andrew Jackson, y asesinatos en las personas de Abraham Lincoln en 1865,  James  A. Garfield en 1881, John F. Kennedy en 1963, y su hermano Robert Kennedy en1968, cuando era candidato a la presidencia. Todos estos crímenes han tenido un denominador común y es que los presidentes asesinados se opusieron a la creación de un banco central del Estado. Hoy existe un banco central, más conocido como Reserva Federal (Federal Reserve Bank), pero es privado. En efecto, la Resera Federal está compuesta por doce bancos privados que controlan la economía del país a través del crédito, la emisión de moneda, los intereses, etc.  Esto fue y sigue siendo posible desde su creación, en diciembre de 1913, mediante una  ley  aprobada entre gallos y media noche por el Congreso de EE UU (Federal Reserve Act) y promulgada por  el Presidente Woodrow Wilson.
Volviendo  a la hipocresía y/o ignorancia de ciertos congresistas, es importante analizar cómo se desarrolló el endeudamiento.  En 1930, durante la Presidencia de Herbert Hoover, la deuda Nacional era de 17 mil millones. Al final de la gestión de George W. Bush, a fines del 2009, la deuda había trepado a casi 11 billones de dólares.
Durante ese período de ochenta años, los republicanos y demócratas ocuparon la Casa Blanca cuarenta años cada uno, y fueron  aumentando la deuda de acuerdo al siguiente detalle: Herber Hoover (1930/33) la incrementó en 10 mil millones;  Franklin D. Roosevelt (1934/45), en 242 mil millones; Harry S. Truman (1946/53), en 6 mil millones; Dwight D. Eisenhower (1954/61), en 21 mil millones; John F. Kennedy (1962/63), en 13 mil millones; Lindon B. Johnson (1963/69) en 59 mil millones; Richard Nixon (1970/74), en 125 mil millones; Gerald R. Ford (1975/77), en 226 mil millones; James  Carter (1978/81), en 310 mil millones; Ronald Reagan (1982/89), en 1,83 billones; George H W Bush (1990/93), en 1,5 billones; William J. Clinton (1994/2001), en 1,40 billones, y George W. Bush (2002/09), en 4,07 billones. Hasta aquí los republicanos son responsables  de haber endeudado al país por la suma total de 7,84 billones (79.4 %), y los demócratas 2,03  billones  (20.6 %).
La administración del presidente Obama continúa con la misma política de endeudamiento y, con lo que ya le ha agregado con los llamados “bailout”, la deuda actual es de aproximadamente 14,5 billones de dólares, con proyección de llegar hacia finales del 2011 a los 16 billones de dólares. Ante semejante deuda impagable, ¿cómo se puede decir que la Nación no tiene problemas financieros? ¿Son ignorantes ó hipócritas? Me inclino por esto último en virtud de que vivimos en un verdadero cambalache. Es importante mencionar que hay más de 300 legisladores, de ambas cámaras y ambos partidos, que quieren auditar la Reserva Federal y con ello poner fin al mayor robo y estafa a los ciudadanos de esta gran Nación. Podemos ver con claridad que el Nuevo Orden Mundial devenido en Gobierno Mundial no tiene preferencia por ningún país. Todos los pueblos tienen que ser sometidos sin excepción a los planes de dominación y control universal.
Mientras tanto, se bajó el telón de la tragicomedia de los EE UU y nada ha cambiado para bien. Por el contrario, el acuerdo logrado llevará al país a crisis más profundas y con intervalos cada vez más cortos, y aún no hemos visto lo peor. Algo similar a lo que ocurre en Argentina.
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Alfredo De Bártolo
Presidente del Foro de la Deuda Nueva York