El día que Firmenich y Gullo pasaron a la clandestinidad – Por Agustín Laje
Por Agustín Laje (*)
Hace poco se cumplieron 40 años del día en que Montoneros pasó a la
clandestinidad, aquel 6 de septiembre de 1974 en el que Mario Firmenich,
escoltado por los líderes de las organizaciones de superficie
montoneras, entre ellos Dante Gullo, anunciaba al país que la
organización volvería a la lucha armada. (La foto que ilustra esta nota
corresponde a ese episodio).
PRESIONE "MAS INFORMACION" A SU IZQUIERDA PARA LEER ARTICULO
Dos días más tarde, el poder del fusil fue puesto en práctica, y
Montoneros asesinó al Secretario General de la CGT, Ignacio José Rucci,
buscando “tirarle un muerto” a Perón en la mesa de negociaciones. La
respuesta del “viejo” fue la redacción de un documento interno en el que
se afirmaba que “en este estado de guerra que se nos impone, no pueden
ser eludidos y nos obliga no solamente a asumir nuestra defensa, sino
también atacar al enemigo en todos los frentes y con la mayor decisión.
(…) El movimiento Nacional Justicialista entra en estado de movilización
de todos sus elementos humanos y materiales, para afrontar esta
guerra”. Pocos días más tarde, nacía la organización paraestatal Triple
A.
Perón murió el 1º de julio de 1974. Dos meses antes, había echado a
los Montoneros de la Plaza de Mayo en el marco de su discurso desde el
balcón de la Casa Rosada por el Día del Trabajador. “Estúpidos,
“imberbes” e “infiltrados” fueron los calificativos que usó contra
ellos, y dos tercios de la plaza se retiraron del acto.
La guerra entre Montoneros y la Triple A −que contaba con el visto
bueno de Perón− estaba al rojo vivo. Matanzas de uno y otro lado eran
noticia de todos los días. La sociedad civil sufría los coletazos de
esta guerra y se transformaba en blanco de la guerrilla. Rogelio Coria
fue asesinado por Montoneros en marzo de 1974, antes del pase a la
clandestinidad. Arturo Mor Roig fue asesinado en julio del mismo año.
Como queda claro, pasar a la clandestinidad y, con ello, volver a la
lucha armada, no sería más que una mera declaración de hechos que ya
estaban en marcha.
Así fue que Montoneros convocó para el 6 de septiembre a una
conferencia de prensa clandestina en un local que la JP tenía en Chile
al 1400. Acompañaron en su alocución a Mario Firmenich, entre otros,
Adiana Lesgart, José Pablo Ventura, Enrique Juárez y Juan Carlos Dante
Gullo.
El Canca Gullo hoy se desempeña como legislador del Frente
para la Victoria por la Ciudad de Buenos Aires desde 2011, tras haber
estado entre 2007 y 2011 en la cámara baja del Congreso Nacional. Sus
cuatro hijos (Juan Ernesto, Carlos, Salvador y Emiliano) son fervientes
militantes de La Cámpora, y el Canca es algo así como el “tío político” de los camporistas.
Algunos meses antes del pase a la clandestinidad, más precisamente en
marzo de 1974, se registra un viaje de Gullo a La Habana, donde se
reunió con la Unión de Jóvenes Comunistas a los efectos de convocar un
“Encuentro Latinoamericano de Juventudes Antiimperialistas”. Apenas
dieciséis días después del pase a la clandestinidad anunciada por
Firmenich y Gullo, Montoneros secuestró a los hermanos Juan y Jorge Born
obteniendo por su rescate la suma de 60 millones de dólares de la
época, equivalentes a unos 260 millones de dólares actuales.
El pago se fue haciendo en partes, y a Dante Gullo se le encomendó
cobrar uno de esos pagos que hacían los emisarios de Bunge & Born.
Martín Caparrós (Montoneros) y Eduardo Anguita (ERP) en La Voluntad han contado que el Canca
debía reunirse a almorzar en una parrilla de ruta con tres montoneros
más que también participarían de la operación. Allí debían esperar la
orden para dirigirse al lugar indicado en un auto donde “las armas
estaban bien guardadas: una pistola bajo el asiento del conductor, otra
en la guantera, y un FAL y otra pistola bajo el asiento delantero
izquierdo”. Cuando se encaminaron hacia el automóvil para dirigirse a
cobrar el rescate, la policía los detuvo porque “el dueño de la parrilla
sospechó de tanto movimiento y llamó a la policía. Meses más tarde un
comando montonero le puso una bomba”, cuentan Anguita y Caparrós. El
hecho habría sido una venganza por la detención de Gullo, quien en el Curriculum Vitae
de su sitio web personal prefiere considerarse “preso político desde
abril de 1975 hasta octubre de 1983”, sin detallar las verdaderas causas
de su detención.
¿Qué se dijo, en concreto, aquel 6 de septiembre de 1974? Lo
esperable. Lo que ya estaba sucediendo de todos modos. “Se han agotado
todas las formas legales de continuar la lucha”, dijo Firmenich. Se
volvía a la “guerra popular integral” en la cual “hay que golpear a
todos por igual hasta que gane el pueblo. Y si se agudizan las
contradicciones en el gobierno mejor”.
¿No hay en esta expresión un irremediable deseo de poder dar un golpe
de Estado montonero? ¿No evidencia la naturaleza antidemocrática de la
organización que el kirchnerismo tanto ha reivindicado?
“Las elecciones sólo fueron una táctica dentro de una estrategia de guerra integral” dirá la revista Militancia (nº
37), órgano de prensa Montonero, días después de que la organización
pasara a la clandestinidad. El director de la revista en cuestión no era
otro que Eduardo Luis Duhalde, el ex Secretario de Derechos Humanos del
kirchnerismo.
Insistimos: en esos años tenía lugar un gobierno constitucional y
peronista. La verdad del asunto es, pues, que Montoneros no fue una
“organización de jóvenes idealistas que combatieron a la dictadura para
devolvernos la democracia”. Montoneros fue una organización terrorista
que combatió contra gobiernos constitucionales a los efectos de instalar
su propia dictadura.
Y Dante Gullo fue partícipe de esta locura. Hoy es legislador, mientras Firmenich da clases en España.
(*) Agustín Laje es director del Centro de Estudios LIBRE.
La Prensa Popular | Edición 332 | Jueves 13 de Noviembre de 2014
