martes, 1 de octubre de 2013

¿EL CONTROL DE LA NATALIDAD ES POLITICA DE ESTADO?

Hemos recibido del Filósofo  José Arturo Quarracino un informe y análisis sobre el Control de la Natalidad, que el nuevo orden mundial ha venido imponiendo en las políticas de Estado, no solo de nuestro País, sino de la mayoría de los Países del mundo, es obvio que esto es parte de un plan maquiavélico  para preservar y manejar  sus intereses económicos, desde ya , para eso han instrumentado distintas medidas para manejar y controlar  la expansión demográfica y dentro de ese objetivo, tienen gran preponderancia las guerras que se han llevado a cabo durante el siglo pasado y parte de este , donde la mayoría de las víctimas fueron mujeres y niños, a los que se los llama daños colaterales, que superan en un  gran porcentaje a los soldados profesionales, pero como con eso no alcanzaba, a la mente perversa de estos seres inhúmanos, había que crear otros métodos que fueran tan destructivos y maléficos, realizados en los laboratorios supuestamente para curar a la gente y de allí surgieron los distintos VIRUS que contagian y no tienen nacionalidad, raza, religión, ni ideologías políticas, solo intereses que alimentan las miserias y mezquindades de estos individuos.
Para ello utilizan el Poder Político y de los Medios de Comunicación Radial, escrito y Televisivo de cada País, quienes se ven doblegados ante las dadivas con la que los compran, utilizando a este SISTEMA DEMOCRATICO, QUE ES CORRUPTO y OBSOLETO, en donde el ciudadano no decide con su voto, esa es la peor mentira a la que nos hemos visto engañado y sometido.
Por tal circunstancia bienvenido todos los ciudadanos que como el Señor José Arturo Quarracino, denuncian esto que nos está pasando aquí y en el mundo, por lo cual también desde el Movimiento Unidad Nacional Independencia acompañamos y adherimos a su informe.
Que Dios fuente de toda razón y justicia nos ayude en esta lucha contra el ANTI CRISTO.
 
M.       U.       N.       I.
Carlos A. Díaz Busti
Presidente
   
 1. ¿EL CONTROL DE LA NATALIDAD ES UNA POLÍTICA DE ESTADO?
En primer lugar, hay que destacar y enfatizar que el control de la natalidad a escala planetaria es un objetivo estratégico de las grandes corporaciones multinacionales, básicamente angloamericanas, que acompaña o sustenta el otro gran objetivo: la concentración de la riqueza que originariamente pertenece a los pueblos y naciones del mundo.
En segundo lugar, en relación con lo anterior, no hay que olvidar que, a partir de 1966, el objetivo antinatalista se convierte en política de Estado por impulso de John Davison Rockefeller III (miembro de la familia homónima, fiel representante de ese poder corporativo antes mencionado). En ese año, el personaje mencionado redactó un documento –Declaración sobre Población-, en el que plantea que la política del control de la natalidad  a escala universal debe ser una política a asumir por todos los Estados del mundo. Este documento fue firmado por los gobernantes de los principales países del mundo desarrollado (Estados Unidos, Inglaterra, Suecia, Francia, Japón, etc.) y del mundo subdesarrollado (Colombia, México, India, Egipto, Corea del Sur, Irán, etc.), con lo cual el inicial objetivo corporativo privado se convirtió en política de Estado para los países que tenían interés primordial para ese poder corporativo.   
 
2. ¿CUAL ES EL ORIGEN FILOSÓFICO Y POLÍTICO DE ESTAS PROPUESTAS GLOBALES EN CONTRA DE LA NATALIDAD?
a) Respecto al origen político, tal como lo ha planteado su impulsor antes mencionado y alguno de sus voceros, como Sir Henry Kissinger, la intención original fue la de ejecutar políticas demográficas que llevaran a la humanidad al punto de lo que se denomina la “Transición demográfica” (que no aumente la población, por eso familias de 2 hijos como máximo), con la intención de lograr que al año 2074 la población mundial no supere la cantidad de 8.000 ó 9.000 millones de habitantes.
¿Por qué esta meta demográfica? Porque el grupo plutocrático que hemos mencionado (y del que el señor Rockefeller era su principal vocero), ya tenía previsto llevar a cabo el proceso de concentración económica que hoy sufre el conjunto de la humanidad (bajo el eufemismo de la “globalización”), a través del cual el 0,5% de la población mundial detenta el 39% de la riqueza, al mismo tiempo que el 57% de la población mundial tiene un ingreso diario de 1 ó 2 dólares, según datos oficiales del FMI y de las Naciones Unidas.
b) Respecto a su origen filosófico, este proyecto antinatalista ha promovido no sólo técnicas e instrumentos de control de la natalidad, sino un cambio radical en el sistema político y en las culturas, para asegurar el éxito “tecnológico”. Este cambio ha apuntado a divulgar e imponer una nueva cosmovisión del hombre, según la cual se lo considera un elemento más de la naturaleza, ya no la entidad primera que tiene la primacía sobre el conjunto de la creación. Así, como un elemento más, puede ser manipulado o eliminado en función del conjunto, de la totalidad como instancia suprema de consideración y valoración.
Uno de los “principios” fundamentales sobre el que se basa o sustenta este proyecto es el que afirma que “el derecho de cada pareja e individuo de decidir la cantidad de hijos y el espaciamiento entre ellos es un derecho humano básico”. Con esta formulación, se desplaza el derecho a la vida como derecho básico fundamental para reemplazarlo por este otro supuesto derecho básico de “decidir la cantidad de hijos”.
El otro principio fundamental es el denominado “principio ético”, definido por John Davison Rockefeller en 1972, que sostiene que “sólo deben ser traídos al mundo los hijos deseados”.
Hay que destacar que ambos principios son esencialmente dogmas que no tienen explicación ni justificación alguna, y que lejos de constituir principios son formulaciones ad hoc que sirven para legitimar.
 
3. ¿EL ABORTO ES UN DERECHO?
Éste es un derecho inventado por el mismo poder antes mencionado. Para decirlo con toda claridad: no hay ningún Tratado o Pacto internacionales que hayan sancionado el aborto como un derecho. Quien ha proclamado explícitamente que el aborto es un derecho y lo ha impuesto como tal, por encima de toda legislación, ha sido el tantas veces citado John Davison Rockefeller III, cuando afirmó en 1973, en La segunda revolución americana, que “el aborto es el derecho que tiene una mujer para determinar su fertilidad”.
A partir de ese momento es que se han hecho todos los esfuerzos inimaginables para instituir “el derecho al aborto” en distintas legislaciones y Tratados internacionales, sin nada que lo fundamente ni justifique jurídicamente.
En otras palabras: es la oligarquía financiera plutocrática internacional la que ha decidido que el aborto es un derecho, y así lo ha impulsado, por encima de legislaciones, Pactos y Tratados.
 
 4. ¿QUE CAMINOS SE FUERON DESARROLLANDO A ESCALA MUNDIAL?
Como ya dijimos antes, a partir de 1966 la familia Rockefeller impulsó su objetivo corporativo de control de la natalidad, convirtiéndolo en política de Estado, mediante la firma de 30 líderes políticos mundiales en un documento titulado Declaración sobre Población.
Luego, en sucesivos pronunciamientos se fue oficializando a nivel mundial el principio dogmático del supuesto “derecho básico” de determinar la cantidad de hijos en 1968 se introdujo en el documento de la ONU titulado Declaración de Teherán. Luego se lo impuso en el documento Población y Futuro estadounidense, que oficializó el control de la natalidad en Estados Unidos, por iniciativa del entonces presidente Richard Nixon, en 1972.  Posteriormente, se consagró este principio mencionado y la política global de control de la natalidad, “para proteger la seguridad de Estados Unidos y sus intereses de ultramar”, en el documento conocido como Memorando 200/74, elaborado por Henry Kissinger, cuando era consejero presidencial de Seguridad Nacional. Otro paso más en esta dirección antinatalista se dio en ocasión de la celebración de la Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo (1994, en El Cairo [Egipto]) y de la Conferencia Mundial sobre la Mujer (1994, en Beijing [China]), dirección fuertemente impulsada por el entonces presidente estadounidense William J. Clinton.
Todos estos pronunciamientos oficiales de las Naciones Unidas fueron transmitidos e impuestos posteriormente a los lineamientos básicos de los organismos específicos que dependen de la organización madre -Organización Mundial de la Salud, Banco Mundial, etc.-, para consolidar y reforzar con sentido antinatalista las políticas ejecutadas por los mencionados organismos.
Cerrando el círculo, hay infinidad de fundaciones privadas, cuantiosamente subvencionadas y subsidiadas por los gobiernos de los países desarrollados y por las grandes compañías multinacionales, que “desde abajo”, es decir, desde la sociedad civil, impulsan la política antinatalista diseñada en los círculos más elevados del poder político y económico mundial.
 
5-¿LA FAMILIA ES UNA INSTITUCIÓN A DESTRUIR?
Sí, porque la familia es la unidad básica de la sociedad, el ámbito en el que inicia la vida humana que está sustentado y sostenido por el vínculo de amor, que no sólo mantiene unidos a sus miembros, sino que además es el ámbito en el que se forja la personalidad de los hijos y en el que se irradian los valores que, como deberes y derechos, hacen digna la vida humana. En este sentido, la familia es el ámbito en el que se forjan los valores, criterios y experiencias básicas de todo ser humano, que luego ha de irradiar al mundo social en el que se insertará.
Para que este proyecto antinatalista pueda tener éxito, la familia es el bastión que tiene que ser demolido y destruido, para que los seres humanos se deshumanicen, al no vivir en el suelo nutricio a partir del cual forjan su personalidad y su vida sobre los valores supremos que constituyen el soporte y el sentido de toda vida: el amor, la solidaridad, el trabajo, la alegría, etc.
 
6-¿VAMOS HACIA UN NUEVO MODELO DE SOCIEDAD SIN VALORES?
 El ataque a la familia y su destrucción apunta en definitiva a la configuración de una sociedad y de un mundo sin valores, porque ello permite el sometimiento y la dominación de los seres humanos en su gran mayoría, al desterrar todo sentimiento y toda convicción que lleva a un ser humano a solidarizarse y forjar amistad con todos aquéllos que lo rodean.
En esta línea, la implementación de lo que el papa Benedicto XVI ha llamado la dictadura del relativismo, según la cual no existen criterios ni valores absolutos, así como tampoco la verdad, apunta a eliminar de la vida social todo valor permanente sobre el cual se han asentado sólidamente las comunidades humanas y sobre el cual han edificado sus civilizaciones.
En otras palabras: para poder eliminar y matar seres humanos en forma masiva, la sociedad tiene que estar desprovista de todo tipo de valores y normas de validez absoluta.
 
7-¿COMO RE-ESCRIBIRÍA UN DECALOGO PROVIDA?
Son varios los puntos que se deben tener en cuenta en esta hora en la que la vida humana está cada vez más despojada de valor y sentido y que pueden constituir este decálogo que usted menciona.
En primer lugar, es fundamental recuperar la alegría del corazón por el don de la vida que nos es regalada gratuitamente a todos los seres humanos sin excepción.
En segundo lugar, hay que aprender y saber ser agradecidos por todos los bienes que la vida nos regala diariamente: trabajo, amistades, etc.
En tercer lugar, debemos “vivir la vida” con decisión y coraje, apoyándonos y sosteniéndonos en las fuerzas superiores que son las que impulsan el corazón del hombre para realizar las grandes empresas que hacen bella la existencia.
En cuarto lugar, tenemos que recuperar la sencillez y la humildad, para abrir los oídos y el corazón y así percibir las necesidades que tienen quienes viven a nuestro lado. Entender que más vivimos y crecemos cuando vivimos al servicio de los demás. Vivir para defender la vida humana es una de las misiones más nobles a las que estamos llamados los seres humanos.
En quinto lugar, es necesario y fundamental revalorizar la familia y fortalecerla, como ámbito de contención, protección y humanización de todos los seres humanos.
En sexto lugar, no hay que olvidar jamás que a la larga el Bien siempre triunfa sobre el mal, cualquiera sea el grado de desarrollo que tenga éste último.
En séptimo lugar, tenemos que aprender nuevamente a cultivar la verdad y predicar una sana y profunda ética humanista, que sepa distinguir el bien del mal, lo verdadero de lo erróneo.
En octavo lugar, no cansarnos nunca de hacer el bien, a pesar de las circunstancias más adversas que se puedan estar enfrentando o sufriendo.
En noveno lugar, debemos vivir la vida con sentido heroico, al servicio de una Causa que dé sentido a la existencia.
En décimo lugar, ser conscientes siempre que Dios premia el esfuerzo, no el éxito. En este sentido, somos responsables de todo lo que Él pone diariamente en nuestras manos y bajo nuestra responsabilidad, para proteger, embellecer  y perfeccionar lo que Él ha creado.
 
Datos personales:
José Arturo Quarracino, egresado en Filosofía, ex profesor de la Universidad del Salvador, docente extraordinario para cursos de capacitación sindical-universitaria en la Facultad de Ciencias Económicas (Universidad Nacional de Lomas de Zamora). Expositor en encuentros pro-vida en Buenos Aires (año 2006 y 2007), Brasil (año 2008) y Asunción del Paraguay (año 2008). Militante pro-vida. Militancia política desde hace más de 4 décadas.
Traductor independiente de textos religioso-teológicos (obras de Romano Guardini, Gilbert Chesterton, Joseph Ratzinger, Paul Poupard, etc.).