Doctrina y arte: nexo que los comunistas comprendieron
Stalin visto por Picasso
Cuando murió Stalin, el pintor comunista Picasso le hizo un retrato que reproducimos aquí. “L’Humanité”, órgano rojo de París, publicó el trabajo. Sin embargo, Moscú lo condenó porque, según los cánones del arte comunista, un retrato debe ser tanto cuanto posible parecido con una fotografía, evitando interpretaciones personales. Para ellos, esas interpretaciones expresan una mentalidad subjetivista e individualista incompatible con el colectivismo socialista.PRESIONE "MAS INFORMACION" A SU IZQUIERDA PARA LEER ARTICULO
De hecho, el rostro de Stalin visto por Picasso tiene mucho de
subjetivo. La fotografía que se sacó en Teherán en 1943, al lado de
Roosvelt, es más real: se diría que es un portero de hotel endomingado
con su uniforme nuevo, ufano de tomar el aire por unos minutos a lado de
un huésped distinguido, que consintió en conversar un poco con el.
Los comunistas comprenden que un vasto sistema de ideas filosóficas,
sociales y económicas tiene que generar necesariamente un arte con un
cuño propio, que será bueno o malo según sea verdadero o falso el
sistema. Y que el colectivismo tiene que producir en arte una actitud
peculiar.
Roosvelt y Stalin en Teherán
En la sección “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones” hemos procurado
poner en evidencia el mismo principio con relación al Catolicismo.
Nuestro arte no puede ser el del comunismo, ni el del neopaganismo
occidental, por el simple hecho de que somos católicos. Y, sin embargo,
esta sección encuentra, a la par de tantos aplausos, tantas resistencias
opuestas por espíritus deformados por el liberalismo. Sírvales por lo
menos de lección la coherencia de nuestros adversarios.
Plínio Corrêa de Oliveira, Catolicismo nº35 – noviembre de 1953.

