A la búsqueda de fueros, Milani intentaría ser diputado – Por Carlos Tórtora
El
militar emblemático del kirchnerismo, el Jefe del Estado Mayor del
Ejército César Milani, estaría planeando su futuro político.
Sus credenciales están claras: es el único jefe de estado mayor que
adoptó un discurso político identificando al Ejército con el relato
cristinista. También se caracteriza por los servicios especiales que le
presta a la presidente a través de una red de inteligencia que, violando
las leyes de seguridad interior y defensa, se involucra en la
inteligencia interior investigando dirigentes y periodistas opositores.
Pero las ambiciones políticas de Milani se vincularían muy
especialmente con su necesidad de obtener fueros legislativos que lo
sustraigan a un eventual procesamiento. El juez federal tucumano Daniel
Bejas investiga su vinculación con la desaparición del soldado Alberto
Agapito Ledo durante el último proceso militar. Esta causa ya les costó
el procesamiento a varios oficiales retirados. Pero el pasivo judicial
del jefe del Ejército es bastante mayor. Están radicadas en la justicia
federal varias causas relacionadas con la venta irregular de propiedades
de la Dirección de Inteligencia del Ejército, cuya jefatura Milani
continúa ejerciendo en forma sospechosa pese a ser Jefe de Estado Mayor,
una doble función a todas luces incompatible.
El caso es que el lanzamiento político de la estrella militar del
kirchnerismo ya tendría su propio escenario. Se estaría organizando un
mega acto para conmemorar el próximo Día del Ejército -29 de mayo-, que
Milani intentaría celebrar cuatro días antes, el 25. La puesta en
escena, con un gran despliegue de unidades traídas de todo el país,
sería en el campo de polo de la Dirección de Remonta y Veterinaria, en
Palermo. El acto apuntaría a mostrar la exitosa gestión de Milani y la
creciente identificación del Ejército con el proyecto K. Según cálculos
que se hacen en el Estado Mayor, Milani dejaría su cargo pocos meses
antes de las elecciones, aparentemente para convertirse en candidato a
diputado nacional por Córdoba, su provincia natal, o Buenos Aires, ya
que reside en San Isidro.
Vuelve la pasión inmobiliaria
Mientras tanto, el audaz general habría puesto en marcha varios
planes. Uno de ellos consistiría en la venta de varias propiedades de
altísimo valor. Una de las mismas sería parte de la sede del Círculo
Militar en Olivos, situada junto al río y que es codiciada para la
realización de varios mega proyectos inmobiliarios. Se comenta al
respecto que el objetivo final sería la construcción de complejos
habitacionales muy lujosos cuyos inversores no serían del todo ajenos al
jefe del ejército.
También se movería a favor de otra importante operación para sanear
las finanzas del Círculo Militar, que acarrea deudas por unos $ 20
millones y se originó por un préstamo de la mutual Sociedad Militar
Seguros de Vida.
Milani habría sugerido algún tipo de ayuda para paliar la emergencia,
pero la solución final sería la comercialización de un sector de la
sede central, sobre la calle Esmeralda, donde hoy funcionan la pileta,
un gimnasio, la cancha de pelota a paleta y el polígono de tiro, entre
otras actividades, para construir un edificio de ocho pisos, a través de
un fideicomiso. Ese plan debe ser aprobado por una asamblea de socios.
El Círculo Militar quedaría con tres pisos y volvería a ubicar allí la
pileta y el sector de práctica de tiro, pero no la cancha de pelota a
paleta. Se estudia, además, la concesión del hotel que brinda
alojamiento a los socios.
En el caso del Círculo Militar, la decisión final sobre las ventas
-al menos formalmente- la tienen sus socios, aunque -como es obvio- la
presión del Estado Mayor del Ejército sería decisiva. Pero habría una
lista de propiedades que sí pertenecen directamente al Ejército y que
Milani intentaría vender rápidamente. Sorpresivamente, tanto en relación
al proyecto de venta de parte del predio del Circulo Militar de Olivos
así como de distintas propiedades de la fuerza, se estaría oponiendo
tenazmente el Subjefe del Estado Mayor del Ejército, General de División
Oscar Ferrari, que encabezaría las críticas al intento de vaciamiento
patrimonial de la institución. Versiones originadas en la misma fuerza
consignan que alrededor de una docena de generales en actividad ya
estarían identificados con la postura de Ferrari.
Volviendo a la política, el pase de Milani a esta actividad tendría
sus mejores apoyos en La Cámpora y en Hebe de Bonafini. La idea de que
en las urnas aparezca un militar supuestamente progresista es vista por
algunos sectores del kirchnerismo como un recurso electoral con
posibilidades.
Las encuestas dirán, si este proyecto prospera, hasta dónde puede
llegar este atípico oficial cuyo problema, mirando hacia el futuro, no
parece pasar tanto por el debate político como por su imperiosa
necesidad de frenar el accionar de la justicia cuando CFK ya no sea
presidente y él quede entonces librado a su suerte.
En otro orden de cosas, también en la Armada aumentaría el malestar
luego de la transferencia del Edificio de la ex ESMA de la Ciudad al
Estado nacional. Al respecto, se habla de un proyecto oficial para
arrebatarle a la Armada parte de las 10 hectáreas que aún conserva en
Núñez.
Fuente: Informador Público
