Crisis en la Justicia K
Javier Fernández se abre del oficialismo y Richarte se quedó con Julián Álvarez y De Vido.
Después de la resolución del juez federal Sebastián Casanello
favoreciendo indirectamente a Lázaro Báez, parecía que la justicia
estaba atemorizada por una supuesta instrucción verbal a los fiscales
federales por parte de la doctora Alejandra Gils Carbó, que ordenaría no
investigar a la presidente ni a ninguno de sus funcionarios. El caso es
que la intención del cristinismo de nominar cientos de conjueces para
fallar en caso de ausencias de jueces no le gustó ni a la Corte Suprema
ni al Poder Judicial en su conjunto. Una consecuencia de estos
movimientos es que se desencadenó una batería de reapertura de causas
contra funcionarios. En primer lugar figura el todopoderoso Julio de
Vido, quien tiene pendiente una decisión de casación acerca de si le
reabren una causa por enriquecimiento ilícito. El fiscal de ese fuero
Raúl Plee mocionó que se reabra, porque no se realizaron las pericias
imprescindibles, hecho que sin embargo no amilanó al juez Gregorio Aráoz
de Lamadrid para dictar el sobreseimiento. Después le tocó a Diego
Bossio por la demora incurrida en la liquidación y pago de un juicio a
un jubilado de 94 años. También esta semana, la Sala II de la Cámara
Federal decidió investigar a la presidente por el contrato firmado por
el Ejecutivo con Chevron que la puso más furiosa que el documento
episcopal sobre la violencia. El hecho motivó una solicitada publicada
en todos los diarios por Miguel Galuccio diciendo que la presidente no
firmó nada y que sólo están las firmas de los CEOs de YPF y Chevron.
Síntomas de un giro
En tanto, la Sala I de la Cámara Federal, integrada por Jorge
Ballestero, Eduardo Farah y Eduardo Freiler, habitualmente cercana al
gobierno, volteó el Memorándum de Entendimiento con Irán, lo que volvió a
poner furiosa a Cristina, que se había recuperado después de que el
Episcopado arrugara del documento sobre la violencia y le fuera a rendir
pleitesía a la residencia de Olivos, dejando mal parado al siempre
obediente Rodolfo Canicoba Corral, que estaría satisfecho por dos causas
que están en su juzgado: las de Cristóbal López y la de los hermanos
Bulgheroni, que cualquier juez federal quería tener en sus manos por
razones obvias. Finalmente, la Corte Suprema, después del fallecimiento
de la excelente jueza Carmen Argibay, decidió que en casos de ausencia
por enfermedad sus miembros serán suplantados por los presidentes de las
cámaras de apelaciones y de ninguna manera por los conjueces enviados
por el Poder Ejecutivo. De éstos, sólo cuenta con suficiente prestigio
León Arslanián, muy cuestionado por su garantismo pero que nadie puede
decir que no tiene antecedentes o que pertenezca a Justicia Legítima,
uno de cuyos líderes, el fiscal de casación Javier de Luca, habría
recibido un “correctivo” por pedir la excepción por falta de acción de
Amado Boudou, ya que la sala lo calificó de abogado defensor en vez de
ser fiscal. Boudou tenía esperanzas, a través de su abogado defensor
Diego Pirota, socio de Darío Richarte, el sushi que fue
subsecretario de la SIDE durante la presidencia de Fernando de la Rúa y
que gracias al auditor Javier Fernández obtuvo las defensas de Claudio
Uberti, Juan Manuel Abal Medina, Alfredo Scoccimarro y también de
Boudou. La realidad es que Fernández viene tomando distancia del
gobierno desde que éste quiso imponer la reforma judicial antes de las
elecciones pasadas. Esto habría a su vez motivado, según fuentes de
inteligencia, que Carlos Zannini y el general César Milani le mandaran
una patota que maneja el senador provincial Mario Ishii, para que
tirotearan a Fernández cuando manejaba su auto por el barrio de
Colegiales. Sin embargo, Richarte ya se considera más importante que
Fernández y se reporta directamente ante Julio de Vido. Cuentan que un
sindicalista que tiene una cadena de pizzerías en España e Italia estaba
almorzando con De Vido cuando éste le preguntó cómo veía su futuro
judicial y el sindicalista le respondió: “el tuyo, si tenés 100 palos
verdes en el canuto, vas a recorrer tribunales los próximos cuatro años,
pero preso no vas a estar”. Quizás no sabían que un candidato
presidencial con serias chances de ganar en el 2015 planea “poner una
bomba neutrónica en Comodoro Py” en alusión al edifico de la Justicia
Federal. Pero los dichos fueron en sentido metafórico porque en realidad
lo que se está estudiando es la intervención a ese fuero, que está en
la mira de una futura CONADEP de la corrupción.