jueves, 15 de mayo de 2014

CUANDO EL FEMINISMO LLEGA AL ABSURDO

CUANDO EL FEMINISMO LLEGA AL ABSURDO



José Olano


Dentro de las filas de los grupos feministas las mujeres son literalmente intocables, cualquier insinuación es considerada un atropello a su dignidad.  Como ocurrió hace cerca de un mes entre un joven y una joven militantes de la agrupación “Las Rojas y nuevo MAS”. El joven tocó a la chica con intenciones románticas, la chica lo rechazo según la versión oficial de la agrupación mencionada.
Para la gente normal este sería un hecho normal sin mayor relevancia que terminaría con un sopapo en la cara del muchacho como es habitual. Sin embargo para las feministas esto es asunto de Estado y considerado una violación por muchas de ellas. A tal punto que genero una fractura dentro del partido. La postura más moderada entre las feministas es que esto fue un “avasallamiento de la mujer” digno de la expulsión del partido, de hecho el caso se llevó a lo que podríamos llamar un tribunal de disciplina del partido que efectivamente aplico sanciones formales al infractor, pero las más extremistas entendieron que esto era muy poco y que el partido estaba defendiendo al “violador”, por lo que lo abandonaron . Imagínense el revuelo que sería si el chico le hubiera robado un beso.
Esto me hace preguntar de cómo se reproduciría la especie si estas mujeres establecieran las leyes. ¡Cualquier paso en falso significaría la cárcel, el exilio o la muerte! ¿Acaso no obligaría eso a que las mujeres tengan que “avasallar” a los hombres? En efecto lo que las feministas buscan es avasallar realmente a los hombres cuestionando sus impulsos naturales.  
Esto es en todos los órdenes de la vida, antes las mujeres cuando recibían un “piropo” vulgar contestaban con un insulto y haciéndose respetar, pero hoy llaman a las autoridades y buscan encarcelar al “infractor”. Hoy en día la violencia domestica es mayor que nunca y la respuesta es hacer que matar a una mujer tenga más pena que matar a un hombre.
Las feministas les enseñan a sus seguidoras que todo debe ser resuelto por medio de la autoridad del Estado, mientras piden más independencia lo que en realidad piden es no hacerse cargo de sus propios problemas. Otro es el que tiene que resolverlo. Quieren evadir toda responsabilidad al punto de matar a sus propios hijos para no hacerse cargo de ellos por no haberlos planeado.
A la par que avanza el feminismo los conflictos entre hombres y mujeres se incrementa, se vuelve casi imposible convivir, se ha roto la coherencia entre las enseñanzas de cómo uno debe comportarse y la naturaleza de cómo uno se comporta. Como si fuera poco que las feministas busquen la esclavitud del hombre, también provocan las destrucción de la armonía y desenfocan las verdaderas causas que nos conducen al caos en el que vivimos. Establecen una suerte de lucha de sexos en lugar de lucha de clases
(nota donde