Brito negocia un acuerdo con Singer a través de bancos de inversión a cambio de zafar del caso Ciccone
Jorge Brito estuvo muy activo estos últimos días, no sólo por su
vinculación al caso Ciccone sino debido al fallo de la Corte Suprema de
los EEUU, ya que si Cristina decidía no pagar su banco, el Macro
sufriría como todas las entidades financieras argentinas graves
perjuicios. De ahí que el banquero estaría contactando a varios bancos
de inversión de Wall Street como Morgan Stanley, J.P Morgan y Goldman
Sachs para que actúen como intermediarios con los holdouts para
cumplir con la sentencia del juez Griesa. Aparentemente, la solución
sería que algunos de estos bancos pague los 1330 millones dólares al NML
Capital, posiblemente con un pago a cuenta de 300 millones de dólares y
el resto en bonos, como se menciona en varios matutinos.
Un mar de complicaciones para el banquero oficial
Pero en este esquema se podría activar la cláusula RUFO y que los holdings,
es decir los bonistas que entraron al canje, reclamen una suma igual a
la que recibe Paul Singer. Entonces el único modo de que no se viole la
cláusula RUFO es pagar cash o en bonos, porque si los bonistas que
entraron al canje denuncian que un depósito en el 2014 es a cuenta de un
pago en 2015 podrían reclamar un pago similar. Por otra parte, es
indispensable que la Argentina cumpla con una sentencia que es
plenamente obligatoria para que no exista ningún reclamo legal
posterior. La forma de encarar el problema no es nada fácil pero
seguramente se podría hacer de una forma similar a la que se utilizó con
Repsol. La mejor forma para que no queden dudas es el pago cash con
reservas del Banco Central, de modo que sea una obligación inexcusable,
pero el costo político sería enorme. Esto explica que aparezca la
negociación con los bancos de inversión con los cuales Brito tiene
muchos contactos, que le prestarían a su vez al gobierno, todo por un
plazo que apenas pase la entrega del poder. Después de su contraofensiva
del domingo en el diario Perfil, Brito volvió a estar en
emergencia, porque el juez Lijo no separó la causa la ruta del dinero y
pidió medidas de prueba que involucran al ex gerente de Macro Máximo
Lanusse, ex vicepresidente de The Old Fund, quien recurrió a la Compañía
Marítima del Sur, cuyo accionista principal es Cirilo Zavalía,
estrechamente ligado a Brito, y lo mismo la sociedad de bolsa Facimex,
que aportó 620.000 dólares en bonos a The Old Fund. La situación es tan
delicada para Brito que ayer el mismo Perfil se olvidó de lo
escrito hace una semana y ahora dice que el presidente del Macro está
muy complicado. Así las cosas, parece que aquél no cumplió con Jorge
Fontevechia y encima Jorge Lanata en el programa de Mirtha Legrand del
sábado por la noche también dijo que el banquero estaba detrás de la
ruta del dinero y que todos le tiran el muerto a Raúl Moneta porque está
convaleciente e impedido de declarar. Brito estaba hasta hace poco
tranquilo por su cercanía con el ministro Julio de Vido, que utiliza al
abogado “Freddy” Lijo, hermano del juez federal, para defender
funcionarios cristinistas acusados de corrupción.