La Redención, eje de la Historia
San Luis, Rey de Francia, fue una de las joyas conquistada por la preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
Se acercan las entrañables fiestas del año
en que nos disponemos a conmemorar el Nacimiento de Nuestro Señor
Jesucristo, que trajo la Redención del género humano de las tinieblas
del pecado y de la muerte.
Además de la incalculable gloria que tuvo para Dios con el sacrificio
de su Hijo, se manifestaron de modo especial su infinita grandeza,
generosidad y bondad. Es también interesante considerar el alcance
maravilloso que la Redención tuvo para transformar al hombre y al mundo.
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Sobre este asunto, encontramos algunas certeras reflexiones en un artículo escrito por Plinio Correa de Oliveira.
“La Encarnación de Nuestro Señor y su Nacimiento son acontecimientos
de los cuales derivarían los más notables hechos de la Historia del
mundo.
“La Redención de la humanidad, que es el hecho central de toda
nuestra Historia, determinó la caída del paganismo, el aparecimiento y
el triunfo de la Iglesia Católica, la implantación de una civilización
basada en concepciones completamente nuevas de la familia, del Estado,
del individuo y de la Religión, que fueron los hechos iniciales y la
causa del gran progreso que hoy admiramos.
La caballería, con sus nociones de honra, lealtad y protección al débil
“La familia pagana, transformada y sobrenaturalizada por el contacto
con los Sacramentos de la Iglesia, se transformó en foco admirable de
perfección espiritual, y en escuela austera de disciplina de los
instintos inferiores.
“El Estado pagano, transformado en su base por el Catolicismo, dejó
de ser privilegio de plutócratas o demagogos, para ser antes que nada un
admirable medio de distribución equitativa de la justicia y protección a
todos los individuos.
“El individuo, que en el paganismo era presa de sus pasiones, vio
abrirse delante de sí el admirable ideal de perfección espiritual
predicado por el Hombre-Dios; y el hombre medieval, descendiente de los
sibaritas de la Antigüedad, se transformó en el cruzado, en el asceta o
en el filósofo cristiano.
“La Religión, en fin, consiguió traer al mundo, con sus Sacramentos,
con la gracia de que es vehículo, y con el admirable apostolado
jerárquico de la Iglesia, una continuidad de acción santificadora que ha
sido la columna de la civilización, y que es aún hoy el único obstáculo
contra la acción invasora del comunismo, como lo fue contra las
invasiones bárbaras o musulmanas.
“Todos estos acontecimientos gloriosos tuvieron su origen en la Redención”.
Extraído de: “Ideal Mariano” en “O Legionario”, São Paulo, Nº 116, 26-3-1933. – Plinio Corrêa de Oliveira

