Entrevista con el Escritor y ex Embajador de Estados Unidos ARMANDO VALLADARES, sobre la relación actual del Vaticano con el régimen castro-comunista
Armando Valladares
También referencias a Pontífices que precedieron a BERGOGLIO y sus
respectivas actitudes ante la tiranía en Cuba. Detalles de actualidad y
otros de gran valor histórico
Lo que sigue es la presentación y la transcripción de la entrevista
mantenida con el Embajador ARMANDO VALLADARES, autor de una fuerte nota
que tiene como protagonista al Papa BERGOGLIO y al castro-comunismo,
originada especialmente a partir de la todavía reciente visita que RAÚL
CASTRO le hizo al Papa, en el Vaticano, y del trabajo de VALLADARES
titulado “Francisco, el nuncio y el tirano”, el que está recorriendo hoy
el mundo a través de Internet.
Ese artículo comienza con el siguiente párrafo, el que desde ya deja en claro el fuerte contenido del mismo:
“El pontífice Francisco recibió al tirano Raúl Castro y, en medio
de sonrisas y amabilidades mutuas, estrechó largamente sus manos
ensangrentadas, llegando a pedir al líder comunista que rezara por él;
es una escena escalofriante y estremecedora que, delante de Dios y de la
Historia, marcará de manera indeleble el actual pontificado”.
Al final de la transcripción de la entrevista que ENFOQUES POSITIVOS
realizó a ARMANDO VALLADARES, el lector encontrará la totalidad del
artículo que dio origen a la misma, de parte del Portal, y podrá conocer la impresionante historia personal vivida por el mismo Embajador VALLADARES, ya en la parte final del citado artículo.
A continuación, la entrevista:
P: ¿Una actitud como la que usted describe de parte del Papa
FRANCISCO recibiendo a RAÚL CASTRO, puede equipararse, o es peor o mejor
que las que tuvieron los dos Pontífices que le precedieron a BERGOGLIO,
cuando en sendas visitas a Cuba no recibieran a los disidentes de ese
país?
R: “No se cual será la actitud del Papa Francisco cuando
visite la Isla. Pero no espero nada favorable. Los dos Pontífices
anteriores siempre se negaron a recibir delegaciones de cubanos opuestos
al comunismo. Cuando Juan Pablo II estuvo en Miami había cincuenta mil
cubanos agitando banderitas cubanas, el Papa “no las vio” y se negó a
recibir una delegación de cubanos exiliados; no hubo una sola mención a
los cubanos del exilio. Los ignoró.
Sí recibió una delegación de haitianos.
Cuando el Papa Juan Pablo II en su viaje a Cuba pasaba frente
a las costas de la Florida, en el avión donde iba, declaraba a los
periodistas su admiración por el asesino Che Guevara a quien califico de
“defensor de los pobres”. Eso fue intencionalmente ofensivo para los
dos millones de cubanos exiliados.
A mi esposa y a mi el Papa se negó a recibirnos por una
recomendación de Monseñor Jaime Ortega y Alamino, colaborador de la
tiranía castrista.
En el prólogo del libro ”Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel
Castro” que escribió el entonces Monseñor Jorge Bergoglio, éste
elogiaba la tiranía cubana diciendo que ningún régimen social estaba tan
cerca de la doctrina social Cristiana como la actual sociedad cubana,
que solo le faltaba el ingrediente de DIOS.
Quizás cuando el tirano Raúl Castro, comience a rezar y
retorne a la “nueva Iglesia Católica de Francisco”, y utilice y diga que
cree en Dios, la cubana será la sociedad ideal para este Papa y para
los Castro.
El Papa Francisco, me atrevo a pronosticar, será el mas
grande enemigo de la libertad para Cuba y el mas fuerte aliado que
tendrá la tiranía cubana”.
P: Impresiona, distinguido Embajador, y ayuda a comprender mucho
mejor la historia del castrismo, y especialmente la de éste con la
Iglesia Católica, su agudeza en la memoria de hechos que han quedado
casi olvidados y que conforman episodios extremadamente graves para esa
relación. ¿Cómo es posible que hoy, los hechos que usted relata, por más
que hayan pasado algunos años, se pretendan borrar de un plumazo, y
además, en función de qué situación que garantice algo concreto a los
Católicos cubanos en particular, y al respeto de los derechos humanos y
las libertades en ese país?; ¿No es además injusto y un pésimo ejemplo
para el futuro de las democracias, que se prive de justicia a tantos
millones de damnificados por el castrismo …?:
R: “Desafortunadamente la violación de los derechos humanos en Cuba es “ignorada” por políticos e intelectuales que visitan a Cuba.
Sin embargo esos mismos hipócritas, nunca se hubieran
atrevido a visitar el Chile de Pinochet, incluido el Papa. Ese doble
standard de los que se rasgaban las vestiduras por las violaciones de
los derechos humanos en dictaduras de la derecha, aplauden o ignoran los
mismos crímenes cuando los comete la tiranía de los Castro. Esto por
supuesto incluye al Vaticano.
¿Que pueden esperar los católicos cubanos..?
El propio Papa Francisco ha dicho que la sociedad cubana
es la mas cercana a la doctrina social Cristiana… por lo cual deduzco
deben sentirse felices y dichosos de vivir en esa tiranía …”
P: Finalmente, y en relación al último párrafo de la pregunta
anterior: ¿Nadie, ni los Estados Unidos, ni el Vaticano, han hablado
hasta ahora de alguna especie de resarcimiento, moral y material, de
parte de los CASTRO, y como proveniente de sus propias riquezas
personales, hacia tantos afectados por más de cincuenta años, por las
locuras totalitarias de estos además, verdaderos y auténticos genocidas
…?
R: “Nunca nadie ha pensado en eso.
Nada puede devolver la vida a los asesinados,
Las sesiones de torturas; las mutilaciones,
la separación de las familias; …. Lo mas triste de todos esos
sufrimientos, ha sido el silencio cómplice de gobiernos y de
intelectuales, de la prensa; de autoridades eclesiásticas … Sin ir muy
lejos, no recuerdo una sola palabra del actual Papa Francisco para las
víctimas de la tiranía castrista … para los cientos de jóvenes católicos
que murieron frente a los paredones de fusilamiento gritando: ¡¡¡ Viva
Cristo Rey … Abajo el comunismo … !!!”.
A continuación el artículo completo que el Embajador ARMANDO
VALLADARES distribuyó por todo el mundo, a través de un extensísimo
listado de correos electrónicos, el que han tomado no pocos Medios de
Comunicación:
Francisco, el nuncio y el tirano
El pontífice Francisco recibió al tirano Raúl Castro y, en medio
de sonrisas y amabilidades mutuas, estrechó largamente sus manos
ensangrentadas, llegando a pedir al líder comunista que rezara por él;
es una escena escalofriante y estremecedora que, delante de Dios y de la
Historia, marcará de manera indeleble el actual pontificado.
Se levantan las más graves preguntas, no solamente sobre Castro y
sus secuaces, sino sobre las intenciones de afondo de la “ostpolitik”
vaticana con relación al comunismo cubano, a sus objetivos y a sus
metas: ¿qué se pretende?; ¿hacia dónde se va?; ¿hasta dónde se pretende
llegar?; ¿y cuáles son las consecuencias para la fe y la doctrina
católica, de estas actitudes tan disímiles con la enseñanza tradicional
católica sobre el comunismo “satánico” e “intrínsecamente perverso”?
Por Armando F. Valladares. Miami, Florida, 12 de mayo de 2015.-
En uno de los más significativos lances simbólicos de la “ostpolitik”
vaticana a favor del comunismo cubano, el pontífice Francisco recibió
al tirano Raúl Castro y, en medio de sonrisas y amabilidades mutuas,
estrechó largamente sus manos ensangrentadas, llegando a pedir al líder
comunista que rezara por él. Es una escena escalofriante y estremecedora
que, delante de Dios y de la Historia, marcará de manera indeleble el
actual pontificado.
“Como ya les he dicho a los dirigentes cubanos, yo me leo todos los
discursos del Papa y sobre todo los comentarios que él hace. Y si el
Papa sigue hablando así, comenzaré a rezar y volveré a la Iglesia. Y no
lo digo en broma” (Página 12, Buenos Aires, 11-05-2015). Fueron éstas
las frases pronunciadas por el dictador, que más llamaron la atención.
Para no dejar dudas sobre la continuidad de su real pensamiento, el
tirano reafirmó su condición de “comunista, del Partido Comunista de
Cuba” (Radio Habana Cuba, 10-05-2015). Cínicamente recordó que los
católicos cubanos pueden pertenecer al Partido Comunista de Cuba, como
si en realidad no fueran posiciones doctrinales contradictorias y
excluyentes. Y dejó escapar que había conversado recientemente con el
tristemente célebre religioso brasileño Fray Betto, uno de los líderes
de la teología de la liberación, amigo personal de Fidel Castro y autor
del libro “Fidel y la Religión” (Vatican Insider,Roma, 10-05-2015) .
La alusión a Fray Betto, hecha tal vez inadvertidamente por Raúl
Castro, es importante para conocer el trasfondo de las declaraciones en
Roma del actual tirano. Fray Betto explicó a Fidel Castro, según se
narra en el mencionado libro-entrevista, que la mejor táctica con los
católicos no era perseguirlos y hacerlos mártires, sino integrarlos a la
revolución comunista en torno de metas supuestamente comunes entre
católicos y comunistas. Fidel Castro ya lo intuía. En discurso en la
Universidad de La Habana, ya había trazado esa maquiavélica
rectificación: “No caeremos en el error histórico de sembrar el camino
de mártires cristianos, pues bien sabemos que fue precisamente el
martirio lo que dio fuerza a la Iglesia. Nosotros haremos apóstatas,
miles de apóstatas” (cf. Juan Clark, “Cuba: mito y realidad”, Ediciones
Saeta, Miami-Caracas, 1a. ed., 1990, pp. 358 y 658). Para poner en
práctica esa rectificación estratégica, con la finalidad de hacer
apóstatas, se llegó a reformar la propia Constitución comunista para
permitir el acceso de los católicos al Partido Comunista, a través
tramposo artículo 54 que asegura el “derecho” de “profesar” y
“practicar” “cualquier creencia religiosa” con tal de que se haga
“dentro del respeto a la ley”… comunista. De esa manera, la Constitución
abría las puertas del Partido a los católicos revolucionarios, que en
Cuba llegaron a elaboraron una “teología de la colaboración”. El
sacerdote René David, profesor de teología en el seminario de La Habana,
en el documento “Por una teología y una pastoral de la reconciliación
en Cuba”, hizo un llamado a “una reconciliación entre catolicismo y
comunismo”, aclarando que éste último “debe ser considerado como una
ideología en la cual el ateísmo de modo alguno es substancial, sino que
constituye un accidente” (revista Chrétiens de l’Est, No. 51, 3er. Tr.
1986, supl. No. 11, p. 33).
Es en la perspectiva de ese largo proceso de convergencia
comuno-católica que se entiende que un líder comunista como Raúl Castro,
sin dejar de ser comunista y perseguidor de los cristianos auténticos,
pueda al mismo tiempo llegar a “profesar” una “creencia religiosa” que
coincida con las metas del comunismo o, por lo menos, que no se oponga a
esa ideología que es, a su modo, una religión satánica, de odio a Dios y
a sus mandamientos.
Entonces, la condición que está presente en las frases de Raúl Castro
arriba citadas, para que se concrete su alegada “conversión” (“… si el
Papa sigue hablando así…”), suscita el mayor estremecimiento.
Implícitamente, Castro dice que afirmaciones de Francisco, que él se
encarga de leer y de comentar con sus secuaces, estarían yendo al
encuentro de los objetivos comunistas o, por lo menos, no entrarían en
contradicción con ellos. Castro estaría eventualmente dispuesto a volver
a una “Iglesia” que se presente delante de sus ojos, y según su
entender, como diametralmente contraria a la doctrina de la Iglesia que
llegó a declarar que el comunismo es “satánico” e “intrínsecamente
perverso” (Pio XI, encíclica Divini Redemptoris).
Sobre la real situación de opresión y miseria en Cuba, recuerdo aquí
valientes declaraciones, “políticamente incorrectas”, del entonces
nuncio en La Habana, monseñor Bruno Musarò, pronunciadas el año pasado
en su región natal, Lecce y después de las cuales, por coincidencia o
no, fue retirado de la nunciatura en Cuba y nombrado nuncio en
Egipto: “El Estado lo controla todo”, y “la única esperanza de vida para
la gente es huir de la isla”, explicó el nuncio Musarò, describiendo la
situación de degradación, penuria y opresión de los cubanos; y concluyó
diciendo que, inexplicablemente, “hasta hoy, transcurrido más de medio
siglo, se continúa hablando de la Revolución y se la alaba, mientras las
personas no tienen trabajo y no saben cómo hacer para dar de comer a
sus propios hijos” (Lecce News, 25-08-2014).
Todo estos escalofriantes y estremecedores hechos levantan las más
graves preguntas, no solamente sobre el dictador Castro y sus secuaces,
sino sobre las intenciones de fondo de la “ostpolitik” de la diplomacia
vaticana con relación al comunismo cubano, a sus objetivos y a sus
metas. ¿Qué se pretende? ¿Hacia dónde se va? ¿Hasta dónde se pretende
llegar? ¿Y cuáles son las consecuencias, para la fe y para la integridad
de la doctrina católica, de estas actitudes tan disímiles con la
enseñanza tradicional de la Iglesia sobre el comunismo “satánico” e
“intrínsecamente perverso”?
No es por acaso que durante la realización del lamentable Encuentro
Nacional Eclesial Cubano de 1986, en el cual el Episcopado cubano pasó
del diálogo y la colaboración rumbo a una coincidencia con el comunismo
en sus propias metas socioeconómicas, el entonces arzobispo de Santiago
de Cuba, monseñor Pedro Meurice, llegó a reconocer: “Nos consideraban
una Iglesia de mártires y ahora algunos dicen que somos una Iglesia de
traidores” (cf. “La Voz Católica”, arquidiócesis de Miami, 14 de marzo
de 1986).
Sobre la “ostpolitik” vaticana hacia el régimen castrista, en el
destierro cubano se han escrito libros describiendo paso a paso ese
lamentable proceso. Dos de esos libros, “Dos décadas de acercamiento
comuno-católico en la isla-presidio del Caribe” y “Cuba comunista
después de la visita papal” se pueden bajar gratuitamente en formato
PDF, a partir de los links que se encuentran inmediatamente después de
este artículo. Yo mismo he tenido la obligación de conciencia de
escribir decenas de artículos sobre el tema, de una manera al mismo
tiempo firme, pero documentada y respetuosa, ejerciendo un derecho que
todo laico católico tiene, porque la Iglesia no es una cárcel para las
conciencias de sus hijos. También después de este artículo incluyen
algunos links para lectores interesados en profundizar el tema y se
señala uno de los sitios web que han publicado buena parte de mis
artículos sobre la lamentable “ostpolitik” vaticana hacia Cuba
comunista.
El balance del encuentro de Francisco con el tirano es dramático
para los cubanos que, dentro y fuera de la isla, se oponen a la
dictadura castrista y anhelan la libertad de Cuba. El tirano Raúl Castro
prometió “convertirse” si continúa vislumbrando coincidencias, desde su
punto de vista revolucionario, con discursos y comentarios del
pontífice Francisco. Mientras tanto, en sentido diametralmente
contrario, recuerdo con emoción que el motivo de conversión de centenas
de presos políticos cubanos, entre los cuales me incluyo, fue oír en la
siniestra prisión de La Cabaña, en los comienzos de la revolución
comunista, las heroicas exclamaciones de jóvenes católicos que en el
“paredón” morían gritando “¡Viva Cristo Rey! ¡Abajo el comunismo!” Eso
ocurrió hasta que los comunistas, percibiendo que la sangre de mártires
es semilla de nuevos cristianos, comenzaron a amordazar a los jóvenes
que eran conducidos al “paredón”. Es lo que narro en mi libro de
memorias de 22 años de cárcel. No fue en vano que lo titulé “Contra toda
esperanza”, recordando la frase llena de fe de Abraham, citada por San
Pablo, y que no podía ser más actual para los cubanos amantes de la
libertad: “Abraham, habiendo esperado contra toda esperanza (…) no
desfalleció en la Fe” (Epístola a los Romanos, 4-18 y 19).
Armando Valladares, escritor, pintor y poeta, pasó 22 años en
las cárceles políticas de Cuba. Es autor del best-seller “Contra toda
esperanza”, donde narra el horror de las prisiones castristas. Fue
embajador de los Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de
la ONU bajo las administraciones Reagan y Bush. Recibió la Medalla
Presidencial del Ciudadano y el Superior Award del Departamento de
Estado. Ha escrito numerosos artículos sobre la colaboración
eclesiástica con el comunismo cubano y sobre la “ostpolitik” vaticana
hacia Cuba.
Links de libros y artículos sobre el tema, que se ofrecen gratuitamente:
¿Hasta cuándo las Américas tolerarán al dictador Castro? Dos
décadas de progresivo acercamiento comuno-católico en la isla-presidio
del Caribe – Cubanos Desterrados, Miami – Nueva York, 1990, 183 páginas
(el libro analiza el documento final del Encuentro Nacional Eclesial
Cubano y tiene una detallada cronología de apoyos de eclesiásticos de la
isla y del mundo entero al régimen castrista).
http://www.cubdest.org/libros/hastacuando1990.pdf (tiene 21 megas, es normal que demore un poco en cargar)
Cuba comunista después de la visita papal; libro editado por la
Comisión de Estudios Por la Libertad de Cuba (1998), donde se comentan
algunos aspectos de las alocuciones de S.S. Juan Pablo II en Cuba.
Siguen links de artículos sobre otras actitudes desconcertantes de Francisco:
Francisco, ecoterrorismo y miseria
Armando Valladares: Eje Obama – Francisco. Cuba, prestidigitación y confusión
Obama – Francisco: ¿rescate del pueblo cubano o de sus tiranos?
Armando Valladares: Cuba, el nuncio y el “notición”
Armando Valladares: Francisco, pro-castristas y confusión
http://www.cubdest.org/1406/c1408vallfrancisco.htm
Venezuela, Cuba y el anticapitalismo de Francisco http://www.cubdest.org/1406/c1401franciscopol.htm
El pontífice Francisco, marxistas “buenos” y caos mental http://www.cubdest.org/1306/c1312franccap.html
América latina: rehabilitaciones y anestesias http://www.cubdest.org/1306/c1310rehabilit.html
Armando Valladares: Francisco y el test cubano http://www.cubdest.org/1306/c1304franciscoav.html
Venezuela, Cuba y el anticapitalismo de Francisco http://www.cubdest.org/1406/c1401franciscopol.htm
El pontífice Francisco, marxistas “buenos” y caos mental http://www.cubdest.org/1306/c1312franccap.html
América latina: rehabilitaciones y anestesias http://www.cubdest.org/1306/c1310rehabilit.html
Armando Valladares: Francisco y el test cubano http://www.cubdest.org/1306/c1304franciscoav.html
Artículos anteriores de Armando Valladares sobre el mismo tema pueden leerse en el sitio web www.cubdest.org (se puede usar el Buscador para identificar temas y artículos).
FUENTE: ENFOQUES POSITIVOS

