Cristina politizó la "cortesía" del Papa
Tras intensos chiflidos de los periodistas que esperaron durante largo
rato la presencia de la mandataria que se hizo esperar, Cristina
Fernández manifestó su agradecimiento por haber sido recibida por el
Papa antes de la asunción de mañana y manifestó que, en el encuentro a
solas, le pidió que interceda para lograr el diálogo con Malvinas.
Cristina Fernández, durante la conferencia. Imagen Tv.
Tras la primera audiencia del Sumo Pontífice con un jefe de Estado, la
Presidente Cristina Fernández realiza un breve e informal contacto con
la prensa.
Con chiflidos, los periodistas esperaron durante largo rato la presencia
de la mandataria que hizo esperar.
En principio, Cristina pidió disculpas por las demoras y agradeció la
presencia de la prensa internacional y argentina.
Luego agradeció la invitación del Papa por haberla recibido antes de la
asunción de mañana, además por haber entregado la conclusión de la V
Conferencia General del Celam, entre otros regalos, como la rosa blanca
en representación de Santa Teresita, que es su santa.
Mencionó y mostró el obsequio que le entregó y que fueron realizados por
la cooperativas argentinas, un equipo de mate. Además de un poncho.
Dijo que tras la entrega de regalos, dialogaron a solas. Manifestó que
le pidió colaboración para lograr el diálogo por la cuestión de
Malvinas.
También dijo que hablaron sobre el rol que están cumpliendo los
distintos gobernantes de América Latina, un tema que él sacó, y que dijo
están trabajando unidos por esa 'Patria Grande'.
# El encuentro "distendido"
Antes del encuentro, el Sumo Pontífice se reunió unos minutos con
Cristina y saludó a la comitiva oficial, según informó el Vaticano. Sin
embargo, no se difundió el contenido del diálogo.
Según el portavoz de la santa sede, Federico Lombardi, se considera el
encuentro como un "gesto de cortesía y afecto" hacia la jefa de Estado y
al pueblo argentino.
En las únicas imágenes que se difundieron del encuentro previo, se pudo
ver un diálogo informal y distendido en el que hubo un intercambio de
regalos. Cristina le regaló un equipo completo de mate, elaborado por
integrantes del Plan Argentina Trabaja, mientras que él le obsequió una
mayólica de bronces cuya decoración es la Plaza San Pedro. "Después nos
tomamos unos mates", le dijo sonriente Bergoglio.
Una curiosidad ocurrió cuando la Presidente tocó el brazo del Sumo
Pontífice y luego lo retiró inmediatamente, para luego preguntar: "¿Lo
puedo tocar?". Bergoglio le explicó que "sí, claro" y la besó. "Nunca me
había besado un Papa", dijo, emocionada, Cristina.
# El documento que le entregó el Papa
Pero el documento clave lo entregó el Sumo Pontífice a Cristina
Fernández: la conclusión de la V Conferencia General del Celam,
realizada en 2007, y que el entonces cardenal presidió. "Ayuda a pescar
lo que pensamos los obispos latinoamericanos", le explicó.
Realizada en la localidad brasileña de Aparecida, el encuentro tuvo un
fuerte protagonismo de Bergoglio quien, para muchos, comenzó allí su
camino para transformarse en Sumo Pontífice.
En dicha reunión, los obispos latinoamericanos establecieron los
lineamientos religiosos de la región, con una fuerte presencia de la
problemática de la pobreza, y planteando la necesidad de una iglesia
abierta.
Pese a que el mismo contó con la presencia de Benedicto XVI, resultó un
contrapunto con las políticas que impulsaba el Vaticano en ese momento.
"El primer pilar de esa conferencia es precisamente el ir desde abajo
hacia arriba. Quizás es la primera vez que una Conferencia general
nuestra no parte de un texto base elaborado con antelación, sino de un
diálogo abierto, que ya había comenzado antes entre el Celam y las
Conferencias episcopales, que luego continuó", explicó tiempo después
Bergoglio.
En dicha conferencia, también se planteó la necesidad de "un cambio como
forma creativa, un florecimiento, un crecimiento". Y se aseguraba que
lo principal era "posar nuestra mirada sobre la gente: para no ver lo
que queremos ver, sino aquello que es. Sin previsiones ni recetas, sino
con apertura generosa".
"Usted sabe lo que pensamos al respecto, es un trabajo corto, que ayuda a
pescar lo que pensamos los obispos latinoamericanos", le explicó
Francisco hoy al entregarle el documento a Cristina Fernández.