jueves, 7 de marzo de 2013

MAFIA O SEGURIDAD SU ORIGEN Y DESVIACIONES COMISIÓN ANTIMAFIA



OPINIÓN:

La mafia es una muestra de organización y de eficacia. Ya sin minorías que digan proteger puede seguir funcionando en busca de influencia, de grandes negocios, de poder. En el mundo del consumo abundan los rubros que son negocios substanciosos, empezando por el de la droga. De modo que las mafias no van a desaparecer por falta de minorías que las reclamen.
En la actualidad incorporan al ámbito del delito los adelantos de la técnica, el apoyo de profesionales expertos y las sutiles artes para influir sobre la opinión pública. De modo que la lucha contra ellas se hace cada día más difícil. A la justicia ordinaria no se la teme, se la supone inocua (todo el mundo “confía en la justicia”; muchos, en realidad, confían en su torpeza), pero se sospecha que las mafias tienen poder, tienen fuerza y que son duchas en su aplicación.
 Pero no hay que desesperar. Italia, patria de ricas experiencias políticas y de inteligencias lúcidas y dúctiles, ha comenzado a combatirla y a desplazarla de la dirección de la sociedad que en gran parte ejercía por haber conquistado valiosas posiciones con el apoyo de políticos adictos. No lo logrará de un día para otro, pero sus triunfos pueden ser ejemplos para nosotros. Y ojalá que sus fracasos también sean ejemplos, para que nosotros no los repitamos.
De todas maneras el debate sobre  la mafia nos alerta: los argentinos, en estos momentos, estamos ante la evidencia de mafias que extiendan su poderío hasta ciertos despachos que debieran mantenerse inconmovibles. Que el amedrentamiento, las intimidaciones, las amenazas de muerte, las usurpaciones de propiedades con coerción y en banda, los  abusos y tenencia de arma de guerra, las vinculaciones con el juego clandestino, la explotación de la  prostitución y trata de personas  – por citar los hechos ilícitos más notorios entre muchos crímenes impunes –, haya inquietado a la opinión público poniéndola a la prensa en estado de constante vigilancia, es bueno y saludable. Si la opinión pública no reacciona en contra de ellas sería muy difícil que se pudiera hacer algo por eliminarlas, que es lo que la sociedad necesita para su tranquilidad. Y si efectivamente reacciona tendrá por delante una larga lucha, ya que las mafias no renuncian fácilmente a las conquistas que ella ha realizado, pero lucha que vale la pena librarse pues en ella se juega el destino de la patria de nuestros hijos.
La mafia ya ha llegado hasta el fútbol, una corrupción que “se está haciendo carne en la Argentina”. Muestra de lo que  vengo diciendo permanentemente desde hace mucho tiempo son los numerosos allanamientos practicados por la justicia federal con el apoyo de gendarmería en inmuebles propiedad del Clan o relacionados con los mismos. Hasta el mismo Club de futbol, patrimonio de los tucumanos fueron registrados por la Justicia.
Los mismos mafiosos  que fueron gerenciadores de un club, al cual respeto y siguen con sus artimañas amenazando a través de terceros a jugadores de su propio club y a periodistas con las consecuencias bochornosas  y degradante para la institución señalada y amantes del deporte.
Todo esto viene a corroborar que los Ale son mafiosos, pues se han organizado para realizar cosas al margen de la ley.
Durante mi actuación en la justicia tuve oportunidad de juzgarlos. En aquella oportunidad recibí terribles amenazas, que no me amedrentaron. Pero aquella instancia pasó; ya no soy un funcionario de la justica ni mi función es la de juzgar a nadie. Creo que la población de Tucumán tiene una idea – quizás algo vaga, quizás demasiado genérica  o puntual – sobre lo que son y lo que representan los Ale en la Provincia. Al no tener ya funciones judiciales, carezco de especiales elementos de juicio, por lo que mi impresión se limita a adherir a la impresión general. Opino más o menos lo mismo que usted; creo que mi opinión es muy parecida a las de los lectores. Pero en las numerosas querellas incoadas en su contra como representante legal ( Abogado) se han aportados elementos de juicio suficientes como para elevar a numerosas causas en su contra a un Juicio Oral y público.
En la Legislatura de nuestra Provincia, Tucumán se propuso una comisión antimafia que fue creada pero no integrada para que la  misma examine y proponga medidas sobre algunos aspectos en los que la comisión de expertos podría incursionar que serían:
    I.          Código de procedimientos criminales. Modificarlo en el sentido de facilitar la acción policial en la vigilancia y en la prevención. Que los delitos queden impunes, que cundan las mafias, no es un problema de Tucumán sino de todo el mundo, bien fundado en la famosa presunción.
    II.        Una medida saludable sería dificultar el cese de prisión, para que los procesados padezcan siquiera un largo período de prisión. La ciudadanía sana vería esto con agrado.
    III.      Modificar la situación de la víctima como parte en el proceso, durante la investigación penal preparatoria y después de la clausura y elevación a juicio con derecho de apelar aun que no sean querellantes ni actor civil, lo que redundaría en lograr un objetivo de interés general que es la de evitar la indefensión de la víctima y por lo tanto la impunidad de los delincuentes
    IV.      Hay cosas que evidentemente no corresponden a la provincia, pero que quizás se podrían tocar como manifestaciones de anhelos ante el Congreso para que modifique el código Penal. En otros países se ha hecho que ciertos robos pequeños y muy frecuentes, dejen de tener la categoría de delitos pasando a considerarse contravenciones.
    V.        De la policía sabemos que le faltan medios pero que en muchos casos es capaz (No olvidemos que todos los días ponen en peligro su integridad física en defensa de la sociedad). No hay duda  que es escasa, no tiene la cantidad suficiente de agentes. Entonces se precisa aumentarla. Yo creo que en la escuela de policía se les debe dar abundante instrucción, y que esa instrucción sea asimilada y puesta en práctica. Aumentar el número de miembros de agentes uniformados, es saludable que andan por la calle (como en la actualidad), como para que la gente los vea y se sienta protegida, con alguien a quien recurrir; pero la tendencia mundial es la de aumentar el personal de civil que se desempeña dentro de las oficinas.
    VI.      La Policía Judicial, en principio es conveniente crear una nueva policía que dependa del Ministerio Fiscal o de la Excma. Corte (Superintendencia). Al personal judicial, que mucho trabajo tiene y bastante atrasado le vendría bien un cuerpo policial científico e idóneo y que requiere una especial disciplina y vigilancia. en Córdoba se ha dispuesto la policía judicial y con éxito. Aunque funcionase bien tendría otro inconveniente: su costo. En Córdoba no sólo se ha doblado la cantidad de agentes sino que también se los ha provisto de locales en todos los barrios, para que no compartan ni siquiera las comisarías con la policía de prevención.
    VII.    La comisión podría proponer, se me ocurre, que se organicen becas de intercambio entre las distintas provincias, para que nuestros agentes puedan concurrir a otras provincias y desempeñarse allí por un tiempo, como un modo de especialización. El costo no sería muy alto, sería bien visto por el personal y probablemente mejoraría la instrucción.
 DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN
Fundador de la Comisión Antimafia de la
Honorable Legislatura de Tucumán
 jorgeloboaragon@hotmail.com
jorgeloboaragon@gmail.com