Queridos amigos:
Impactante. La elección de un
nuevo Papa es una noticia que siempre concilia atención en el mundo, aun en los
países que no tienen una tradición o una masa importante de feligreses católicos. Pero que
esa elección recayera en un cardenal argentino, jesuita y sin trayectoria en la
curia romana, fue simplemente una sorpresa, de tal magnitud como para producir
un auténtico impacto en un universo mediático que es difícil de conmover y mantener
interesado por más de unas pocas horas.
Si así fue en el mundo, que
permanece siguiendo los renovados e inesperados pasos con que el Papa Francisco ha iniciado su actividad, en la
Argentina, país de origen del nuevo Obispo de Roma, la noticia desplazó a los demás temas para concentrarse en forma
casi obsesiva en todo lo referente a la nueva figura mundial. Habría que
remontarse a la mítica figura del libertador General José de San Martín, que a
fuerza de sable y coraje independizó a dos países de América además de la
Argentina, para parangonar el nivel de influencia que un hombre nacido en estas
tierras alcanzare fuera de nuestras fronteras. El Papa Francisco, quien llegó a
Roma como el Cardenal argentino Jorge Bergoglio, no solo será el Jefe del pequeño
estado Vaticano sino el líder espiritual de 1200 millones de católicos y a
partir de sus primeras acciones (como buen argentino) todo parece indicar que
no pasará desapercibido.
Su elección habla de la
grandeza de quienes lo eligieron porque supieron escoger al hombre con el
perfil más adecuado para el momento que vive la Iglesia Católica, luego de la
renuncia de Benedicto XVI, desechando la acción de los lobbies y los intereses egoístas.
Emociona que hayan sabido ver y valorar las cualidades personales de un hombre
que supo comportarse como un cura de barrio, humilde, amable y generoso, capaz
de testimoniar con su estilo de vida y su compromiso real con quienes más
necesitaban de su apostolado, su convicción y vocación cristiana. Para los
cultores del escepticismo a ultranza, resignados
espiritualmente al triunfo del egoísmo, el materialismo y la maldad, es un
sacudón a su visión negativa de la vida.
Para los que nos aferramos en minoría a la creencia del triunfo final del valor
de la ética y los valores en las relaciones humanas, es un ventarrón de
esperanza y motivación. Sentimos que
todo lo bueno es posible porque al fin, ya
no estamos solos. Un campeón surgido del bando de “los buenos” ha llegado a la cima, sin
ataduras ni compromisos, y cuando eso sucede,
es posible esperar grandes cambios para el bien de la humanidad. Por contraste,
es esta misma tierra argentina en que florecen corruptos
y aprovechados por doquier, la que es capaz de engendrar una personalidad de
una estatura moral superior, capaz de ser reconocida por sus pares de allende
las fronteras.
Lo
que lamentablemente no sorprendió a nadie fue la forma vil en que
la calumnia de la izquierda nativa y de las usinas de vilipendio del
oficialismo, salieron a intentar manchar la reputación del nuevo Papa, a
quien,
en su ceguera, consideraron siempre un enemigo político. Horacio
Verbitsky,
desde el diario Página 12, recurrió al desgastado recurso de acusarlo de
haber
participado en la comisión de delitos de lesa humanidad. La señora
Estela de Carlotto
expuso su resentimiento hacia la iglesia católica y Luis D´Elía destiló
su permanente cuota de odio. La señora Presidente emitió un
frío, breve y protocolar mensaje, que
sería impropio de su habitual locuacidad
si no fuera por su inocultable antipatía hacia quien fue Arzobispo de
Buenos Aires
y autor de homilías que reflejaban los problemas sociales que siempre se
negó a
escuchar. Afortunadamente, tanto la reacción del Vaticano como los
múltiples testimonios de la sinrazón de los
ataques y aun los fallos de la justicia, abortaron estos burdos intentos
de afectar
la figura papal. Sería muy deseable que, en la Argentina, esta máquina
oficialista de calumniar y destruir reputaciones y descalificar a quien
sitúa como
enemigo, generaran las condignas reacciones y condenas sociales aun
cuando los
damnificados no tuvieran la estatura moral y el peso que hoy tiene Jorge
Bergoglio, ya que se trata de un inmundo recurso que en una democracia
no se puede tolerar.
Cabría preguntarse por qué, si
el Cardenal Bergoglio manifestó siempre en su acción pastoral su preocupación
por los pobres y ha enarbolado esta consigna como principal bandera en su
presentación como Papa, es rechazado por
la izquierda y el gobierno que dicen tener la misma preocupación dominante. La respuesta es que son opciones por los
pobres distintas. El gobierno argentino, como muchos de sus pares de la izquierda
que se dice revolucionaria, ven en los pobres los clientes a quienes sostener
con dádivas para usar como masa en sus actos, votos en elecciones poco transparentes y soldados de su revolución violenta. Para
los hombres como Bergoglio, su opción por los pobres implica el compromiso de
modificar su condición, darles un
proyecto de vida y abrirles un horizonte. Unos proclaman ser los representantes
de los desposeídos desde la opulencia y las demostraciones de poder. El otro,
testifica con una vida modesta y una
humilde entrega la sinceridad de sus actos. La actitud de la iglesia que encarna el Papa Francisco pone en evidencia
la falsedad de las intenciones del gobierno del Frente Para la Victoria así
como sus homilías ponían en evidencia que, el país ideal y próspero que pintan
los mensajes oficiales, era una mera ficción. Allá va ahora la señora
Presidente con cuantiosa comitiva a reunirse en Roma con quien antes rechazaba
encontrarse. La generosidad cristiana le abre esa posibilidad que ella nunca ha
dado. Pero la historia recién empieza y la
elección del Papa argentino inaugura un
hermoso ambiente de motivación, entusiasmo y esperanza para quienes sueñan con
una Argentina mejor. Sincera. Distinta.
Entretanto nuestra cotidianeidad
sigue ofreciendo un panorama de crisis creciente. En Junín se produjo uno de
los frecuentes y alevosos asesinatos
acaecidos en ocasión de robo que nos llenan de angustia y zozobra. Los vecinos
y parientes de la joven asesinada realizaron una marcha de protesta y pedido de
justicia aprovechando la cual, grupos de violentos atacaron y destruyeron la comisaría, la intendencia y otras
dependencias públicas. El Intendente de Junín, Mario Meoni, de origen político radical,
acusó sin medias palabras a agrupaciones afines al gobierno nacional como La
Cámpora y Kolina de provocar los incidentes y apuntó a que solo habían sido
atacadas dependencias municipales y provinciales mientras que nada sucedió con
los edificios públicos de instituciones nacionales. También hizo notar que la
Ministra Garré había ignorado su pedido de apoyo con Fuerzas de Seguridad y que
el Secretario de Seguridad Sergio Berni
se había permitido decirle que sus declaraciones poco ayudaban a que se le
brindara ayuda. La disputa dejó la idea subyacente de que la violencia en la
provincia de Buenos Aires es alentada y ejecutada desde agrupaciones que
responden al oficialismo, cuando se trata de municipios conducidos por
opositores al gobierno, acusación que merece una minuciosa investigación.
Esta situación de descontrol y
violencia en la Provincia de Buenos Aires se suma a la ola de huelgas
docentes y de empleados estatales que
reclaman recomposiciones salariales superiores a los montos que el gobierno
provincial puede afrontar. El gobernador Scioli ofreció un porcentaje superior
al 22 por ciento y condiciones de pago similares a las que el gobierno nacional
impuso por decreto a los docentes y que
propone como pauta para las paritarias. Curiosamente, estos gremios que responden
a las centrales gremiales afines al oficialismo adoptaron posiciones de
singular dureza que cierran toda posibilidad de negociación. Si algún
desavisado aún no percibió que el gobierno nacional está dirigiendo un ataque en
toda la línea sobre el gobernador “presidenciable” Daniel Scioli, en la reunión
mantenida en Entre Ríos esta semana por Ministros y Gobernadores que responden
al Gobierno y que pugnan por forzar una reeleción de Cristina Fernández, se
ocuparon de ponerlo en negro sobre blanco. Scioli no solo no fue invitado sino que se explicó
que ello se debía a que tenía un “proyecto personal” para la presidencia en
2015. En síntesis, cualquiera que pretenda postularse como alternativa a la
actual presidente, sea de partidos opositores o justicialista, es considerado
como un enemigo o un traidor, según el
caso, y tratado en consecuencia.
Sin embargo, aunque los
opositores y los aliados puedan ser callados y neutralizados, la realidad sigue
golpeando a nuestras puertas con datos y efectos de imposible manejo. La minera
brasileña Vale que estaba desarrollando un proyecto con una inversión de 6000
millones de dólares para la explotación del potasio en Mendoza, anunció que
deja el país y lo hace sin eufemismos. Atribuye la pérdida de rentabilidad del
emprendimiento a la inflación y el atraso cambiario o sea, en otras palabras,
al pésimo “clima de negocios” que impera en la Argentina económica, despótica e
irracional, de Guillermo Moreno y Axel Kicillof.
Cabe acotar que el dólar real se cotiza a más de 8 pesos contra los 5,09 del
dólar oficial y que la inflación sigue su crecimiento impertérrita, a pesar del
congelamiento “consensuado” y la amenaza de instalar una tarjeta de crédito
única en los supermercados.
Tanta es la crispación y el
ideologismo presidencial que hasta un buen anuncio, como es la intención de aumentar el presupuesto
dedicado a la ciencia, fue arruinado por la señora presidente al afirmar que la
diabetes es una enfermedad de personas con alto nivel adquisitivo. Esta afirmación innecesaria, demuestra
ignorancia acerca de la enfermedad, discrimina a las personas de alto poder
adquisitivo que serían “sedentarias y obesas” y evidencia muy poca sensibilidad hacia los millones
de personas de todas las clases sociales que padecen este mal. Obviamente esta
cuestión ocupó el centro de la atención e hizo que se perdieran los anuncios de
fondo que podrían haber sido mejor expuestos solo por el ministro del área. Una
demostración más de que el afán de protagonismo y el fanatismo ideológico sabotean
a su propia causa.
Como dato positivo, observamos
que cada día se van tejiendo acuerdos en sectores de la oposición que comienzan
a mirar a las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) como una buena alternativa para dirimir
candidaturas y presentar frentes sólidos para enfrentar a un oficialismo que se
come a sus propios hombres. Quizás el espíritu de unión y concordia que viene
de Roma termine de consolidar nuestro futuro. En todo caso, nos reconforta
sentir que ya no estamos solos porque el
Papa Francisco nos ha pedido que recemos
por él y seguro que, por su parte, se acordará de rezar por sus sufridos
compatriotas.
Un abrazo para todos
Juan Carlos Neves, Presidente
e Nueva Unión Ciudadana
Twitter @NevesJuanCarlos