martes, 7 de mayo de 2013

OCURRENCIAS DE RUBALCABA COSTARIAN 60 MILLONES DE EUROS

¿Prohibir el despido afectaría a los más de 100 empleados que el PSOE echó en 2012?

  Ayer Rubalcaba presentó su enésima ocurrencia para fastidiar aún más la ya maltrecha economía española. Esta vez la receta mágica del líder del PSOE consiste en prohibir los despidos y los desahucios, a costa de las arcas públicas, un disparatado plan que costaría 60.000 millones de euros, importe que tendríamos que pagar los contribuyentes.
La solución de Rubalcaba: exprimir todavía más a los contribuyentes
Este plan de Rubalcaba, que demuestra su plena sintonía con la política de despilfarro público y de atraco fiscal de su antiguo jefe Zapatero, es una idea tan feliz y brillante como lo sería apagar un incendio forestal lanzando miles de litros de gasolina sobre las llamas. Basta con usar un poco la razón -una facultad de la que parecen estar prescindiendo cada vez más en Ferraz- para saber lo que pasaría si se aprueba esa absurda propuesta: se lanzaría a la sociedad el mensaje de que no compensa pagar la hipoteca ni rendir en el trabajo, ya que si no lo haces no pierdes nada, puesto que ya se ha asegurado Rubalcaba de impedir que te echen de tu casa o de tu trabajo, eso sí, siempre que los que aún trabajan tengan dinero para que el gobierno le siga metiendo mano a su sueldo y a sus ahorros. Y es que en plena crisis, mientras los españoles soportamos uno de los mayores esfuerzos fiscales de la Unión Europea, las recetas de Rubalcaba pasan por exprimir al contribuyente hasta dejarlo seco. Socialismo en estado puro, en fin. Y aún hay algunos ingenuos que esperan que el PSOE pida perdón por arruinar España… Nada de eso. Éstos no rectifican su demagogia ideológica ni aunque la cruda realidad se lo exija a gritos. Que eso nos cueste la ruina a los españoles les importa un rábano.
Un incentivo para no pagar la hipoteca y no trabajar, a costa de los demás
Basta con tener dos dedos de frente para comprender los efectos de lanzar el mensaje antes señalado entre quienes tienen en su poder el grifo del crédito y la posibilidad de crear empleo. ¿Para qué conceder hipotecas y renovar contratos si con ello cometes un suicidio financiero y empresarial? Muchas empresas, en vez de prescindir de una parte de su plantilla para poder salir del bache, irían directamente a la quiebra y todos sus empleados al paro. Nadie se arriesgaría a crear una empresa y contratar a un asalariado, a sabiendas de que si no rinde y se pasa el día rascándose la barriga no podría despedirle. Las únicas salidas para las empresas serían firmar contratos eventuales de muy corta duración, empobreciendo considerablemente las condiciones de vida de los trabajadores, o contar con autónomos en vez de asalariados, pagando por trabajo hecho y sin ninguna seguridad para el empleado. ¿Estarían dispuestos a asumir esto los votantes izquierdistas del PSOE? En el mercado hipotecario las consecuencias serían aún más desastrosas: ¿qué entidad financiera concedería una hipoteca si las autoridades incentivan el impago? ¿O pretende Rubalcaba también nacionalizar la banca y despilfarrar sus depósitos -es decir, el dinero ahorrado día a día por los españoles con el sudor de su frente- con la misma frivolidad con la que propone despilfarrar las arcas del Estado?
El PSOE ya recurrió al mecanismo de ajuste que quiere negar a las empresas
La paradoja es que esta ocurrencia la difunde Rubalcaba después de conocerse que en 2012 el PSOE puso en la calle a más de 100 de sus empleados para reducir un 40% su masa salarial. Con eso el PSOE hizo lo mismo que muchas empresas: reducir su plantilla para ajustarse a una situación adversa y así evitar ir a la quiebra, y así no tener que echar a toda la plantilla. La pregunta que se estarán haciendo muchos empresarios es la siguiente: si el PSOE usó ese mecanismo de ajuste, ¿con qué cara pretende prohibir ahora a las empresas que recurran a él? ¿O el plan de Rubalcaba incluye readmitir a esos despedidos para dar ejemplo?