“Con Cristina… no se jode.”
Buenos
Aires, amaneció empapelada con afiches donde se nos indica a los argentinos que
“Con Cristina no se jode”, como si
alguien pretendiera joderla o atentare contra ella –ni aquí ni en ningún otro
lugar-. Es la Presidente la que junto a su gabinete de inútiles viene jodiendo
a la totalidad del pueblo argentino. El jefe para América Latina y el Caribe
del BM consideró que la Argentina "a
lo mejor tiene espacio" para una nueva devaluación en la medida que su
resultado no sea un salto en los precios. Aseguró que "todo sería más fácil" si el país pudiera acceder a
financiamiento. El Fondo Monetario Internacional, a su vez, revisó a la baja
sus proyecciones económicas para el país tanto para este año como para el que
viene. Apuntó a un "contexto de
crecientes desequilibrios macroeconómicos" como la alta inflación y la
brecha cambiaria. Y el lento desarrollo del shale gas. El ex director y Gerente
General del Banco Central Argentino, Carlos Pérez, aseguró, además, que “el modelo de crecimiento que impulsaron los
Kirchner está agotado”.
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El organismo
multilateral revisó a la baja sus proyecciones sobre el desempeño económico del
país para el próximo año.
Si hubiera una conspiración
contra la Argentina K, el Fondo Monetario Internacional (cuyo accionista
principal es EE UU, y Alemania es otro de los patrocinadores vía la Unión
Europea) no hubiera preparado y difundido un documento que intenta contemplar
algunos de los argumentos argentinos contra los llamados “fondos buitres”. Mucho menos el FMI pediría el debate al respecto
para alcanzar conclusiones. La conspiración del mundo contra la Argentina K es
una mentira de Cristina. Aquí el documento mencionado, difundido a través del
comunicado de prensa N°14/459, titulado "El
Directorio Ejecutivo del FMI debate el fortalecimiento del marco contractual
para la reestructuración de la deuda soberana". Una de cal y una de
arena por parte del FMI respecto a la Argentina. El FMI difundió un documento
que intenta contemplar algunos de los argumentos argentinos contra los llamados
“fondos buitres”. Pero, en
contrapartida, el organismo multilateral revisó a la baja sus proyecciones
sobre el desempeño económico del país para el próximo año. En lo que se
refiere a la Argentina, el FMI estimó una "profundización
de los desequilibrios macroeconómicos y de la política económica" del
país que se manifiestan en la "inflación
elevada" y el aumento de la brecha "el tipo de cambio paralelo y el oficial en
Argentina". La expectativa publicada en el reporte “Perspectivas de la economía mundial”,
difundido este martes, es que la Argentina "siga
en recesión" este año y el que viene. Las previsiones indican
una caída del PBI del 1,7% para 2014 y del 1,5% en 2015. Según el reporte
el retroceso de dará "en
un contexto de crecientes desequilibrios macroeconómicos e incertidumbres
relacionadas con el prolongado enfrentamiento con los acreedores
disidentes". Esto último se refiere al pleito que el país
mantiene con los holdouts.
"La inflación permanece
elevada, y la brecha entre el tipo de cambio oficial y el informal ha seguido
aumentando en los últimos meses", señala el documento. En un apartado
del Cuadro 2.4. PIB real, precios al consumidor, saldo en cuenta corriente y
desempleo en algunas economías de América, el Fondo vuelve a poner en un
apartado lo siguiente: “Las
cifras de Argentina son los datos oficiales declarados, revisados en mayo de
2014. El 01/02 de 2013, el FMI emitió una declaración de censura, y en
diciembre de 2013 instó a Argentina a adoptar medidas especificadas para
mejorar la calidad de los datos oficiales del PBI dentro de un calendario
especificado”. Y agrega: “El
Directorio Ejecutivo volverá a examinar esta cuestión según el calendario
especificado en diciembre de 2013 y conforme a los procedimientos establecidos
en el marco jurídico del FMI”. Christine Lagarde, directora
ejecutiva del FMI dijo: "Los
directores respaldaron el uso generalizado de ese tipo de cláusulas pari passu
modificadas en las nuevas emisiones internacionales de bonos soberanos a fin de
reforzar la seguridad jurídica y la coherencia entre las distintas
jurisdicciones." El 1 de octubre de 2014 el Directorio Ejecutivo del
Fondo Monetario Internacional (FMI) analizó el documento del personal técnico
sobre el fortalecimiento del marco contractual para abordar problemas de acción colectiva en la reestructuración de la deuda soberana (“Strengthening
the Contractual Framework to Address Collective Action Problems in Sovereign
Debt Restructuring”.) Dicho documento da seguimiento a la
orientación impartida por el Directorio Ejecutivo al personal técnico del FMI
en mayo de 2013, basada en un documento anterior sobre los acontecimientos
recientes en materia de reestructuración de la deuda soberana y sus
implicaciones para el marco jurídico y de políticas del FMI (“Sovereign Debt Restructurings–Recent
Developments and Implications for the Fund’s Legal and Policy Framework”).
En ese documento se examinó la reciente aplicación de
las políticas y prácticas del FMI sobre reestructuración de la deuda soberana y
se identificaron una serie de temas para un estudio más exhaustivo. En mayo de 2013 el
Directorio Ejecutivo convino en que esos temas requerían una labor de
seguimiento y solicitó al personal técnico que presentara opciones para
reformar el marco de políticas del FMI en cada uno de los siguientes aspectos:
1) la relación entre el marco de concesión de préstamos del FMI y las
vulnerabilidades de la deuda soberana; 2) la eficacia del enfoque contractual
basado en el mercado para la reestructuración de la deuda en la resolución de
los problemas de acción colectiva; 3) el marco para la participación del sector
oficial, 4) la política de concesión de
préstamos a países con atrasos en sus pagos. El documento más reciente del
personal técnico se centra en reformas contractuales orientadas a abordar los
problemas de acción colectiva con el objeto de lograr una reestructuración
ordenada de la deuda soberana, especialmente en vista de los acontecimientos
recientes. Las reformas propuestas reflejan un amplio proceso de consultas
realizadas durante un período de 18 meses con emisores y participantes del
mercado, incluida la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA,
por sus siglas en inglés). Primero, en el documento se propone modificar la
cláusula pari passu en los bonos soberanos internacionales para dejar en claro
que la misma no exige que el emisor pague a los acreedores en forma equivalente
o proporcional. Segundo, en el documento se analiza la inclusión de una
cláusula de acción colectiva reforzada que incluya un elemento más sólido de “agregación” para resolver
con mayor eficacia los problemas de acción colectiva. Tercero, en el documento
se considera de qué manera el FMI puede promover el uso de estas cláusulas
modificadas en las futuras emisiones de bonos soberanos internacionales, y se
señalan al mismo tiempo los riesgos que se plantean durante el período de
transición debido al stock de bonos en circulación que no contienen tales
modificaciones.
La evaluación del
Directorio Ejecutivo: Los directores
ejecutivos celebraron la oportunidad de analizar las propuestas para reformar
el marco contractual de los bonos soberanos internacionales, tema que
constituye una de las líneas de trabajo en el ámbito de la reestructuración de
la deuda soberana que el Directorio Ejecutivo había respaldado en ocasiones
anteriores. Los directores señalaron que esas líneas de trabajo —que incluyen
la labor en curso sobre reformas del marco crediticio del FMI en el contexto de
las vulnerabilidades de la deuda soberana, el marco para la participación del
sector oficial y la política del FMI para la concesión de préstamos a países
con atrasos en los pagos— tienen por objeto “contribuir a los objetivos generales de facilitar
la reestructuración oportuna y ordenada de la deuda soberana, cuando dicha
reestructuración se considere necesaria, y reducir los costos globales para el
sistema. Los directores expresaron su interés en seguir avanzando en el debate
de estos temas.” Los directores reconocieron que los
acontecimientos recientes, incluido el litigio de Argentina ante los tribunales de Estados Unidos, “subrayan
la importancia de reforzar aún más el marco contractual vigente”.
Valoraron los esfuerzos del personal técnico en la realización de estrechas
consultas con una amplia gama de interlocutores, incluida la Asociación
Internacional de Mercados de Capitales, que recientemente ha publicado un
modelo de cláusulas contractuales (Cláusulas ICMA), en las que se toman en
cuenta las conclusiones de dichas consultas. Los directores coincidieron en que, dado que cualquier decisión relativa
al diseño y uso de disposiciones contractuales deberá ser adoptada por el
emisor soberano y sus acreedores, el papel principal del FMI será el de
facilitar acuerdos sobre el diseño de dichas disposiciones y promover su uso a
título consultivo.
La cláusula pari passu: Los directores reconocieron que las recientes decisiones de los
tribunales de Nueva York con respecto a Argentina pueden exacerbar los
problemas de acción colectiva, si bien la mayor parte de los directores opinaron
que no se conoce aún con claridad cuál será su impacto en el proceso de
reestructuración. Los directores expresaron su satisfacción
ante la reciente modificación de las cláusulas pari passu en determinadas emisiones de bonos
soberanos para excluir explícitamente la
obligación de efectuar pagos a prorrata. Por consiguiente, respaldaron el uso generalizado de ese tipo de cláusulas pari passu modificadas en las nuevas emisiones internacionales de bonos soberanos a
fin de reforzar la seguridad jurídica y la coherencia entre las distintas
jurisdicciones. Asimismo, sobre la cláusula de
acción colectiva, explicitaron: “Los directores tomaron nota del
amplio apoyo de las partes interesadas a la incorporación de cláusulas de
acción colectiva con sólidos elementos de agregación. Específicamente,
consideraron que un procedimiento de votación “unificada” que permita
que los bonos se reestructuren sobre la base de una única votación para todos
los instrumentos afectados es una herramienta eficaz para limitar la posibilidad
de que los acreedores disidentes socaven el proceso de reestructuración”. Los directores
coincidieron en que, como salvaguardia para proteger los intereses de los
acreedores cuando se aplique tal procedimiento, la cláusula
de acción colectiva debería exigir que a todos los bonistas afectados se les
ofrezca el mismo instrumento o un menú idéntico de instrumentos, e incluir un
número mínimo de votos que representen 75% del monto agregado de principal
pendiente de pago de todas las series afectadas. Los directores
hicieron hincapié en que la cláusula de acción colectiva
debería ser suficientemente flexible como para permitir la diferenciación entre
acreedores, cuando así corresponda. Por esa razón, apoyaron la inclusión en los nuevos bonos soberanos internacionales de
una única cláusula de acción colectiva con un menú de procedimientos de
votación, incluidos
los siguientes: a) un procedimiento de votación unificada con la posibilidad de
“sub-agregación”
(es decir, la posibilidad de realizar votaciones separadas para diferentes
grupos de emisiones de bonos); b) un procedimiento de votación agregada por
doble mayoría, y c) un procedimiento de votación serie por serie. Los
directores concordaron en que la cláusula de acción colectiva debería abarcar
una amplia gama de instrumentos de deuda, incluidos los bonos denominados en
diferentes monedas y regidos por diferentes leyes extranjeras.
Si
bien reconocieron que podría ser conveniente incluir una cláusula de acción
colectiva que disponga el procedimiento de votación agregada en los bonos
regidos por legislación nacional, los directores en general destacaron que la
prioridad para el FMI debe ser promover la inclusión de la cláusula en los
bonos regidos por legislación extranjera, dado que estos bonos otorgan a los
potenciales acreedores disidentes la mayor ventaja jurídica. Los directores
señalaron que para la emisión de bonos soberanos en la zona del euro se exige
incluir “una cláusula
de acción colectiva que prevea ya sea un procedimiento de votación serie por
serie o un procedimiento de votación por doble mayoría”.
Teniendo en cuenta que las emisiones de bonos soberanos de la zona del euro se
rigen, en la mayoría de los casos, por la legislación nacional, y que en los
últimos años este tipo de cláusula de acción colectiva ha tenido una recepción
positiva entre los participantes del mercado, los directores consideraron que
este enfoque es apropiado para dichos bonos. Con respecto a otras
características fundamentales de diseño, los directores en general coincidieron
en que, como medio para abordar las inquietudes en torno a una potencial
manipulación del proceso de votación, la cláusula de acción colectiva debería
incluir disposiciones sólidas de privación del derecho de voto congruentes con
las que generalmente se incluyen en los bonos soberanos internacionales. Los directores asimismo se manifestaron a favor de un enfoque en el cual
la documentación pertinente sea transparente tanto en lo que concierne al
diseño de la cláusula de acción colectiva como al alcance de la deuda sujeta a
la misma. Por último,
“si así lo solicitaran los acreedores, la cláusula de acción colectiva
debería incluir compromisos de suministro de información congruentes con las
políticas del FMI.”
Finalmente propone promover
la reforma contractual y atravesar con éxito el proceso de la transición Los
directores respaldaron la noción de que el FMI promueva activamente la
inclusión de disposiciones contractuales reforzadas en las nuevas emisiones
internacionales de bonos soberanos, y avalaron el enfoque de tres vertientes
descrito en el documento del personal técnico. “Sin embargo, destacaron que el tiempo que aún resta
para que venza el considerable volumen de bonos soberanos internacionales en
circulación representa un riesgo para la reestructuración ordenada de la deuda,
aunque la magnitud de dicho riesgo no puede preverse con certeza. Los
directores instaron al personal técnico a seguir manteniendo consultas con las
partes interesadas para analizar la forma de reducir al mínimo dicho riesgo”. Termina
el documento explicando que los directores esperan con ”interés la presentación periódica de informes de avance sobre la
inclusión de las disposiciones”. Pero a la vez el organismo expresa sobre Vaca Muerta: en una de las notas al pie del informe,
el FMI hace mención al desarrollo del gas no convencional, que en la
Argentina se ha vuelto motivo de interés por el potencial del yacimiento Vaca
Muerta, en Neuquén. El documento afirma que el "desarrollo del gas de esquisto
(shale gas) tiene un potencial importante en muchas partes del mundo",
y destaca a países como la Argentina, Australia y China. Si bien el
desarrollo de este tipo de recurso "podría
modificar aún más los patrones de comercio mundial energético y no
energético", el informe asegura que la producción del shale
gas "aumentará a un
ritmo más lento" fuera de USA, donde se ha dado un "vertiginoso aumento",
porque en otros países
"muchas de las condiciones que facilitaron el auge estadounidense de ese
combustible no existen o bien no tienen la escala suficiente".
Dichas condiciones estarían vinculadas a la disponibilidad de inversión y de
tecnología para la extracción del hidrocarburo.
Continúan las
iniciativas de Cristina Fernández de Kirchner para intentar “copar” la agenda de opinión pública y
que no se hable de la crisis económica que ni ella ni su equipo pueden resolver.
Luego del polémico Código Civil y Comercial que tanto el Frente Renovador como
el PRO y FAUNEN prometen o reformar o anular, llega el Código Penal, del que se
hablará durante varias semanas. En verdad, ¡ese es el objetivo de Cristina!,
más allá de que hará realidad el sueño de Eugenio Raúl Zaffaroni, el ministro
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación tan cercano a las ideas K y que se
jubilará próximamente. Si su sucesor lo deja en vigencia o no, resulta algo
secundario. La cuestión es distraer a la opinión pública. “Este Gobierno ya no tiene la
posibilidad de reactivar la economía”. Así de contundente fue la
definición de Carlos Pérez, ex director y
Gerente General del Banco Central, sobre la situación del país. El economista
aseguró, además, que “el
modelo de crecimiento que impulsaron los Kirchner está agotado”. En
diálogo con “FM Identidad”, Pérez
indicó que habría que “estabilizar
la economía argentina e intentar que la recesión y la inflación se queden dónde
están y no sigan creciendo, que es lo que viene pasando”. Y agregó: “Si se sigue en esa línea tenemos que
esperar más recesión y más inflación”. Al ser consultado sobre el
efecto que podrían tener las medidas adoptadas por Alejandro Vanoli, en menos de una semana de asumido como
flamante titular de la entidad monetaria, el ex director del Central -durante
las gestiones de Martín Redrado y Mercedes Marcó del Pont-
señaló que “cuando las
variables económicas están con una evolución totalmente dispar, cualquier
corrección, por más que sea en el sentido indicado, nos deja igual frente a un
desequilibrio muy grande”. “Bienvenido que se quiera retribuir mejor al
ahorrista”, dijo Pérez en relación a la suba a 23% del piso de las
tasas de interés que se paga por plazo fijo, aunque a su entender no sirve de
mucho porque “la disparidad
es muy grande”. Al ser consultado sobre si era positivo o no que
Vanoli descartara la posibilidad de una devaluación, el economista dijo que en
realidad eso se trata “más
de una expresión de deseo que de una realidad”. “Ningún Gobierno por decisión
propia devalúa. En realidad son las condiciones de mercado las que llevan a eso”,
dijo.
Durante una rueda de
prensa en Washington, Augusto de la Torre,
jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, se refirió al caso
argentino y estimó que sus elevados índices de inflación son la mayor amenaza
para su economía. "No
hay nada más dañino que una alta inflación", dijo. Los
pronósticos más optimistas señalan que, con todo y recesión, 2014 terminará el
año con al menos un 35/38% de inflación. En tanto, el Gobierno sólo la estima
en un 21% para todo el año. Al finalizar este martes la presentación
de un informe sobre desigualdad en América Latina de la Torre, fue consultado
sobre si era posible una nueva devaluación en nuestro país. "En la medida en que la
depreciación no se vaya del todo a la inflación, la Argentina a lo mejor tiene
espacio para sostener la demanda agregada con uso de la moneda, pero todo va a
depender de la conexión estrecha de la depreciación y la inflación",
señaló. Y agregó:
"Si cada vez que depreciás tu moneda todo se va a los precios, no ganás
nada". Por otro lado, de la Torre consideró que "todo sería más fácil para
Argentina si tuviera acceso al financiamiento", por lo que un
arreglo del Gobierno con los holdouts podría solucionar este bloqueo y de este
modo sería más sencillo enfrentar a los problemas del país. "Un golpe de timón que
reestablezca y normalice el financiamiento es un paso clave para abrir espacios
de maniobra", dijo. "Hay
una tentación que hay que tratar de mitigar, y es que el banco central puede
solucionar todo", cuestionó. Para actuar, la autoridad
monetaria debe asegurarse un espacio de maniobra, es decir, que los precios se
mantengan estables y bajos porque, enfatizó, "no hay nada más dañino que una alta inflación".
A fin de mantener los precios con fluctuaciones limitadas el banco central debe
subir las tasas de interés, pero siempre privilegiando el objetivo para el que
nació, que es mantener los precios estables. Así lo entendió el economista del
Banco Mundial, quien agregó que "en
la medida en que la inflación no está en riesgo, puede estimular la economía si
hay un gasto fiscal moderado que le dé rango de maniobra".
¡Vemos ahora y con
claridad donde están “los verdaderos
enemigos de Cristina”, que no joda más ella ni sus alcahuetes aplaudidores!
Buenos
Aires, 08 de octubre de 2014.
Arq.
José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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