EL ANTICRISTO EN NUESTROS DIAS
El Anticristo es:
1. Un ungido, un cristo, un alma consagrada en la Iglesia Católica;
2.
que guía a un pueblo extraño dentro de la Iglesia, un pueblo que no son
los hijos de Dios; un consagrado que engaña a las almas;
3. y lo hace con el poder del Espíritu de Satanás: es el precursor de Satanás.
El
tiempo del Anticristo es ahora. El tiempo de los precursores del
Anticristo ha finalizado. Desde hace dos años, el Anticristo se
manifiesta dentro de la Iglesia Católica. Todavía en oculto, pero
guiándolo todo con sus instrumentos en la Jerarquía.
El Anticristo en «un astro de una esfera sobrenatural»
(Valtorta – 20 de agosto 1943); es decir, un Obispo, un consagrado, un
ungido. No pertenece al mundo, aunque tiene el espíritu del mundo. Pero
no es un gobernante, ni un rey, ni un hombre importante por su dinero o
por su poder: «No un astro humano que brille en un cielo humano» (Valtorta – 20 de agosto 1943).
Es un Ungido, otro Cristo, pero falso, que ha caído en lo más bajo del pecado: «El
Anticristo, por soberbia de una hora, se convertirá en el maldito y el
oscuro después de haber sido un astro de mi ejército…» (Valtorta – 20 de agosto 1943). Y se dedica a las obras de su padre: «obtendrá
la ayuda completa de Satanás, el cual le dará las llaves del pozo del
abismo para que lo abra. Pero lo abrirá del todo para que salgan los
instrumentos de horror…» (Valtorta – 20 de agosto 1943).
El
Anticristo es el de esta hora, pero no es el de la última hora. El
Anticristo de esta hora es el precursor del Anticristo del último
tiempo: «Maitreya es el anticristo de esta hora, como para el
pueblo judío fue Antíoco IV Epifanes (1 Mac 1, 41-64), y como lo fue
Nerón para los primeros cristianos… y ahora para los últimos cristianos
de esta Era Mesiánica, que sois vosotros, es el Maitreya o instructor
del mundo, como él prefiere llamarse… Después de los mil años del Reino
de la Paz, cuando Satanás sea soltado de nuevo (Ap 20, 7-10), aparecerá
el último Anticristo que será Satanás en forma humana, que extraviará a
todas las naciones… pero el Señor Jesús lo matará con el aliento de su
boca, destruyéndole con la manifestación de su Venida (Ap 2 Tes 2,
6-112,3-4 y 8) y esta venida será la última, como juez de vivos y
muertos» (Pequeña Alma, España 2001)
El
Anticristo es, por tanto, un Obispo, Cabeza de la Iglesia, pero que
guía a un pueblo extranjero dentro de la misma Iglesia. Pertenece a la
Jerarquía infiltrada, la introducida en la Iglesia por la masonería. Y
obra, dentro de la Iglesia, para llevar a las almas al fuego del
infierno. Es un jefe de tropas extranjeras, de hijos de los hombres, que
protege las cosas del mundo, la vida de los hombres, sus obras, sus
proyectos; que pone el amor al prójimo por encima del amor a Dios. Es el
protector de la fraternidad satánica. Es el que encauza la doctrina del
demonio acorde a los tiempos, a la cultura de los hombres, a los
ideales de los hombres. Es el instructor del mundo.
No
es Satanás en forma humana: ése será el último Anticristo. El de ahora,
es la encarnación del espíritu del Anticristo, pero no es Satanás en
persona. Es un hombre dedicado al espíritu de Satanás. El último
anticristo será la misma persona de Satanás en un hombre, imitando así
la Encarnación del Verbo.
El
Anticristo es un espíritu de fraternidad, de comunicación social, de
proyecto humano, de legislación mundial. Es un espíritu que quiere
conducir a todos los hombres hacia la unidad en un ideal humano de
fraternidad.
«Sí,
hijo mío, pequeñín mío y nuestro, éste es el falso Mesías que tenéis
entre vosotros haciendo su campaña y muchos de mi Iglesia ni lo han oído
nombrar… muchas religiones o sectas están esperando un Mesías o
Libertador, los musulmanes están esperando al Himan – Mahdi… en la India
esperan a Kali… en el Tibet al futuro Buda… los judíos que no quisieron
reconocer mi resurrección, me están esperando todavía, y los cristianos
esperan mi Segunda Venida… pues bien, el Maitreya será el Mesías ideal
para todos aquellos que no conozcan bien mi Doctrina Católica y mi
Evangelio, y son muchos millones en el mundo. Aunque el Maitreya tiene
sus contradicciones bien claras para cualquier cristiano bien instruido;
éstos son una pequeña minoría en comparación. Y si de los cristianos
dejamos solo los católicos, que son los elegidos, y de éstos a todos los
que viven en la verdadera fe… comprenderás hijo mío que serán muy pocos
en comparación con las multitudes que creerán en el Maitreya. Ahora
parece que no, pero las cosas cambiarán mucho, y será bien acogido y
escuchado por las masas… Así pues, el falso Mesías es el Maitreya y el
falso Profeta es el Antipapa, de esta Gran Tribulación… y los dos viven
bajo vuestros cielos y están entre vosotros» (Pequeña Alma, España 2001).
Las
masas siguen a hombres que les hablen lo que ellos quieren escuchar y,
por tanto, no atienden a la Verdad del Evangelio. Engañan a la gente con
la misma Palabra de Dios: «Pero ellos, los que aspiran a
implantar un solo gobierno mundial, que lo controle todo… utilizan como
estrategia el Mandamiento segundo del amor al prójimo, para poner al
hombre en el lugar de Dios… y hacerse como Dios ellos mismos: Primero:
políticamente, lo cual han logrado ya plenamente, pues en todos los
estados del mundo, salvando unos poquitos que no cuentan para ellos, los
gobiernos y sus leyes son ateos y anticristianos, comenzando por los
que siempre han sido tradicionalmente Católicos…» (Pequeña
Alma, España 2001). El mundo, ya pertenece al Anticristo; ya está
empapado de esta falsa doctrina de la fraternidad, del amor al hombre
por encima de la ley de Dios. Es más importante conceder al hombre lo
quiere en la vida, que mostrarle la Voluntad de Dios sobre su vida.
Por eso, «Segundo:
Una vez que todas las legislaciones, al menos escritas en el papel,
miren y se dirijan al bienestar y protección del hombre sobre la tierra,
la protección de los derechos humanos y de los más pobres… todo esto
bien publicado y predicado con algunos gestos espectaculares e
insuficientes de solidaridad humana… se pensará y ya se está pensando,
que Dios no es necesario para nada… ni habrá que rezarle ni pedirle
algo, pues es un mito… sino que es el hombre quien lo puede todo con su
esfuerzo, unidad y constancia… como los de la torre de Babel… Si uno se
pone enfermo tendrá asistencia médica y hospital… si tiene hambre y
frío, tendrá ropa, comida y un techo que se lo dará el gobierno… ¡pero a
cambio de qué?… de ser marcado por la Bestia con el 666, incluido en un
número de barras con el que reniegas de tu fe cristiana… Lo primero, lo
han vivido ya en Rusia millones y durante muchos años antes de la caída
del muro de Berlín… lo segundo de la marca, lo viviréis muy pronto…
¡Claro está! que no serán todos los habitantes del planeta los que
piensen así como os he dicho arriba… pero sí será la gran mayoría, y
esta sociedad que ha creado el hombre moderno, funciona por las
mayorías, pues las minorías no cuentan más que para hacer las mayorías, y
si no es así, se desprecian o marginan» (Pequeña Alma, España 2001).
«El Anticristo sale de Egipto» (Mary Jane Even, Lincoln, Nebraska, 1994), pero es «de extracción judía, de la tribu de Dan, será circuncidado» (San Anselmo, Bec, Francia, 1093). «Tenía
30 años cuando en Junio de 1996 empezó su predicación mundial. La
nación judía exalta al Anticristo como el Mesías Judío profetizado en el
Antiguo Testamento» (Mary Jane Even, Lincoln, Nebraska, 1994).
Ahora, tiene unos 48 años. Un Obispo de esa edad, pero que no se
revelará como el Anticristo, vestido de Obispo, sino sin el vestido,
porque viene para todo el mundo. No se va a presentar con el líder de
una religión, como un Obispo, sino como el que enseña y el que guía
hacia la verdad. Él «reconstruirá a Jerusalén y el Templo Judío,
en el que se instalará como Dios. Igualmente, empezará su trabajo de
seducción entre los judíos, que lo aceptarán como el Mesías»
(San Anselmo, Bec, Francia, 1093). Y, por eso, es necesario destruir los
fundamentos de la Iglesia: quitar los dogmas, las verdades, las
tradiciones, el magisterio auténtico.
Para que el Anticristo aparezca, «habrá una gran crisis dentro de la Iglesia, y el Anticristo se sentará en la sede del Papa»
(A María Concepción Méndez H, Ladeira, Portugal, 1973). La crisis ya ha
comenzado; el cisma ya está abierto. Y todo apunta a que el falso Papa
pondrá la Iglesia en manos del Anticristo. Francisco es el inicio de
todo esto. Sólo el inicio.
Habrá un Antipapa que proclamará «al
Anticristo Maitreya como el Cristo de la Nueva Era… Se convertirá en el
líder mundial con sus diez cabezas de Estados, hasta llegar a liderar
el gobierno mundial único, la economía mundial única, y la religión
mundial única. Ofrece soluciones a los peligrosos conflictos militares
en curso, a los problemas ecológicos intratables, y los graves
desequilibrios de distribución de ingresos entre las naciones» (Mary Jane Even, Lincon, Nebraska, 1994).
«El
Anticristo de estos días, concretado en una sola persona como líder de
Satanás es el Maitreya, que ya está entre vosotros hace tiempo haciendo
su campaña y esperando el momento oportuno para hacer su aparición
pública y mundial por todos los medios de comunicación principales: el
Día de la Declaración, como él le llama. Es el impostor más descarado
que podáis haber conocido en toda vuestra vida, pero ésta impostura sólo
la descubrirán los cristianos que estén bien catequizados, porque los
ignorantes de mi Palabra y Doctrina, lo verán y tomarán como el enviado
en estos momentos para salvar el mundo de la gran crisis por la que
pasa… Hasta el falso Papa lo nombrará como Profeta del Tercer milenio.
Ya os dije en el Evangelio que: “… Se levantarán falsos Mesías y falsos
profetas, y obrarán grandes señales y prodigios para inducir a error, si
fuera posible, aun a los mismos elegidos” (Mt 24, 24). Dentro de mi
Iglesia de los mismos bautizados… aprovechará esta Gran Apostasía en la
que estáis y donde mis Ministros han descuidado la predicación de estos
momentos expresados en los Evangelios, para presentarse como el Mesías y
Cristo, el Salvador de esta humanidad… usará mis Palabras y dirá que Yo
fui uno de sus discípulos… pero lo conoceréis porque él hablará siempre
de sí mismo, a pesar de que nombre al Padre Eterno. Creedme, muchos
creerán en él» (Pequeña Alma, España 2001).
Muchos
ya creen, dentro de la Iglesia, las fábulas que Francisco predica. Y
son facilísimas de ver: hasta un niño puede entender que ese hombre está
en la Iglesia para su negocio humano, pero no para llevar la Cielo a
nadie.
Francisco ha puesto el camino para el Anticristo. Pero falta lo principal: romper la Iglesia. «Hijo,
solamente te digo que antes del momento de la Gloria, debe venir el
terrible reino del Anticristo. El Anticristo reinará por tres años y
medio, y pondrá fin a la Santa Eucaristía» (Raymond Shaw,
Georgia, 1990). Hay que quitar el Amor que sostiene al mundo, para que
no se caiga en el precipicio de la condenación. Y Cristo será olvidado
por todos, porque la gente va a creer que Cristo, de nuevo, se pasea
como un hombre por el mundo.
«Atraerá
a la gente dándole completa libertad de dejar de observar todos los
mandamientos divinos y eclesiásticos, perdonándole sus pecados y
exigiendo que sólo crean en su divinidad. Despreciará y rechazará el
Bautismo y el Evangelio. Dirá que Jesús de Nazaret no es el Hijo de
Dios, sino un impostor… Dirá, yo soy el salvador del mundo y tratará
sobre todo de convencer a los judíos que él es el mesías enviado por
Dios, y los judíos lo aceptarán como tal. Sin embargo, tratará de
trastornar todo orden en la tierra con sus leyes morales. Por
consiguiente, las Sagradas Escrituras se refieren a él como el
“desenfrenado”… Desechará toda ley moral y principios religiosos, para
atraer el mundo hacia él. Concederá libertad total de los mandamientos
de Dios y de la Iglesia y permitirá que todos vivan según sus pasiones…
Se esforzará por hacer que la religión sea conveniente. Dirá que no es
necesario ayunar ni amargarse la vida con renunciación… Será suficiente
amar a Dios… Predicará el amor ilícito y destrozará los vínculos
familiares… sostendrá que el pecado y el vicio no son pecado ni vicio…» (Santa Hildegarda, Alemania 1179).
Todo
esto ya lo estamos apreciando en todas partes, incluso dentro de la
Iglesia. 50 años demoliendo la Verdad, poco a poco. Dando una
espiritualidad sin la Verdad, con muchas mentiras encubiertas, abriendo
el camino para introducir el espíritu del Anticristo. Era necesario eso
para ablandar a los hombres a ese espíritu, imitando lo que el
Anticristo hace en el mundo: «el Maitreya emplea en sus mensajes
al mundo un lenguaje y argumentos que contiene un poco de todo… de
forma que para todos tiene unas notas y palabras claves de sus doctrinas
respectivas… de mi Evangelio toma frases, palabras e ideas, que hace
suyas propias, así como de los Mensajes Marianos, motivo por el cual mi
Santa Madre y Yo, no hemos hablado antes tan claro como ahora al final,
para que no se anticipe y os confunda más de lo permitido por el Padre…
pues lo copia y utiliza sin escrúpulos, para sus fines.
De
esta forma, con sus palabras suaves y cautivadoras de la serpiente
antigua, y junto con los falsos prodigios y milagros que hará con el
poder de Satanás, dado por mi Padre… seducirá a las masas incautas e
ignorantes de esta juventud mundial que en su mayoría no tiene ni
encuentra ideales justos y santos… y lo seguirán… porque será el
“Mesías” esperado y deseado por la mayoría…» (Pequeña Alma, España 2001).
«Está a punto de llegar; conquistará el poder durante un período de caos mundial. El Papa Negro y el Anticristo reinarán juntos» (John Leary , Rochester, N.Y. 1993). Pero, el Señor da signos antes de ese reinado:
«La
llegada de una sociedad sin manejo de dinero efectivo será la
preparación para la toma de control de parte del Anticristo. Les estoy
dando una advertencia, hijos míos, sobre cómo los computadores pueden
ser fácilmente utilizados para manipular gente y su plata. Tengan
cuidado cuando demasiado poder apoyado en los computadores estén en
manos de unos pocos. Verán una centralización creciente respecto al
control sobre alimentos y dinero. Cuando estas fuerzas converjan,
estarán fundamentando el control del Anticristo. Cuando llegue al poder
no busquen su paz ni sus mecanismos para comprar y vender. Pronto verán
un llamado a toda la población para recibir el chip de computador para
que se puedan registrar en el computador mundial, la “Bestia”. La
Advertencia (el Aviso) vendrá antes de la transición de poder para que
puedan saber en verdad que están escogiendo entre Satanás o Yo» (John Leary, Rochester, N.Y., 1993).
«Por
un tiempo el lado maligno se mostrará atractivo a los sentidos humanos y
su poder de sugestión llegará al máximo, pero tienen que saber que
estarán escogiendo entre el estar conmigo o contra Mí. No va a haber
campo intermedio. Y será una decisión impostergable. Pero una vez que
tomen la marca de la Bestia, caerán en sus redes para ya no estar nunca
más conmigo. Tengan en cuenta las implicaciones de la decisión. Parece
sencilla pero los puede llevar a la eterna tortura del infierno. La
humanidad tendrá un tiempo para escogerme a Mi o al Anticristo» (John Leary, Rochester, N.Y., 1993).
Hay
que irse preparando para lo peor, porque todo ha comenzado ya en la
Iglesia: se verán cosas inauditas, que antes no se pensaban. Pero todos
se han unido para dar al Anticristo las llaves y el poder de la Iglesia
