Monsanto en las escuelas

Marketing en horario escolar
Por Heather Callaghan, 12 de junio de 2014
No pretendo causar indignación
con este artículo, o dar sólo conocimiento de este hecho vergonzoso,
sino para que sepa que quizás algún representante de Monsanto puede
visitar una escuela que se encuentra cerca de usted.
Y por lo menos sé de un caso que dejó una honda impresión en un niño de 12 años, estudiante de 7º grado.
Conozco a Steve a través de Facebook. Ha
publicado varios vídeos para decir a las familias que a cuatro
representantes de Monsanto se les permitió adueñarse de una clase de
Educación Física en la que realizaron una presentación a los
estudiantes, supuestamente una clase de educación para la salud.
Los representantes de Monsanto dieron a
cada estudiante una baraja de cartas como regalo. Su logo estaba impreso
en la parte delantera, y en la parte trasera se decía que suministra
alimentos al mundo, de la siguiente forma “Estados Unidos produce el 30%
de la soja mundial”. Ningún mensaje sobre los transgénicos y otras
prácticas realizadas por la compañía. Se anuncian como “Líderes en
agricultura”.
Durante 47 minutos los alumnos
recibieron las explicaciones de los representantes de Monsanto, que
incluía una presentación. El hijo de Steve dice que estos estuvieron
hablando de todas las cosas buenas que hace Monsanto, haciendo hincapié
en que los graves problemas alimentarios no se deben a compañías como
Monsanto, sino a enfermedades transmitidas por los alimentos, como que
las personas dejan la comida demasiado tiempo, caso de las carnes, sin
refrigerar. “La culpa es de la gente”, fue uno de los mensajes que los
niños llevaron a sus casas.
¿Sabían ustedes que el jarabe de maíz
con alto contenido en fructosa no es perjudicial para la salud? Otra de
las cosas que la gente de Monsanto les enseñó, y que no es causa de
obesidad, sino porque la gente no se preocupa de no engordar.
Steve preguntó a su hijo:
¿No te han dicho nada de los productos químicos que aparecen en los alimentos?
No
¿No te han dicho nada de cómo hacen los negocios?
No
O sea, que se sentaron allí y culparon a los demás de todos los problemas relacionados con los alimentos
Sí
¿Dijeron algo de los transgénicos?
No
¿Y sobre el etiquetado de los transgénicos?
No
O sea, que todo eran maravillas
Sí, así es.
El hijo de Steve también dijo que les
mostraron vídeos en los que se decía que Monsanto crea muchos puestos de
trabajo y que ayuda a la gente…
El cuento del granjero
Luego el hijo de Steve contó que los
representantes de Monsanto les contaron el cuento de un granjero que
intentó poner a salvo sus semillas cultivándolas a una cierta distancia y
se metió en problemas. Esto podría hacer referencia a un agricultor que
compró las semillas de Monsanto y luego las guarda para la próxima
cosecha, o un agricultor que adquiere las semillas de Monsanto para así
poder rociar ciertos pesticidas sin matar las plantas que cultiva. Si
esto último es lo que dijeron, lo que hacen es una descripción de la
contaminación de los cultivos convencionales por la presencia cercana de
los cultivos transgénicos. En cualquier caso, Monsanto suele presentar
demandas. ¿Qué fue esto, la versión agrícola de Scared Straight para
niños? Desde luego que resultó útil para los niños saber cómo anda el
mercado de las semillas.
A estos representantes de la Industria
se les permite su presencia para hablar ante los estudiantes con la
aprobación de los directores y los consejos escolares ( si fuera
necesario). ¿Debieran permitirse este tipo de intromisiones? ¿No
deberíamos saber que esto se va a llevar a cabo y tener la posibilidad
de decir algo?
El plan anual escolar ya nos recuerda
que somos Recursos humanos para el Estado y que durante las horas de
clase pertenecemos al Estado y a la Escuela. Estamos sujetos a la
propiedad de la Escuela. Cualquier padre que lea este manual puede
corroborar lo que digo. Esto se decía hace 15 años… Entonces, si somos
propiedad de la Escuela y del Estado, ¿por qué debemos someter a los
alumnos al marketing de las empresas? ¿Por que el Gobierno emplea
recursos y tiempo y permite que el dinero se gaste de esta manera?
Dejando la ironía a un lado, será Steve el que tome cartas en este asunto y hable con el Director. Estas fueron sus palabras:
“Independientemente de que yo tenga una
mala consideración hacia Monsanto, creo que se trata de que nuestros
hijos tengan la posibilidad de una educación sin la presencia de
entidades que tienen motivos comerciales, obligándoles a sentarse y
escuchar algo que nada tiene que ver con la educación que están
recibiendo.
Vivo cerca de San Louis, donde se
encuentra la sede de Monsanto, pero quiero que sepa que si fuese una
empresa de cervezas también me mostraría enfadado si se obliga a mis
hijos a una presentación por parte de la compañía. La escuela pública
está ahí para educar, no para condicionar, y si se trata de Monsanto, o
empresas militares, u otras, ninguna entidad relacionada con la empresa,
no con la educación, no deben permitirse presentaciones obligatorias
para los alumnos, a las que que mi hijo o el suyo deben asistir”.
Actualización: Así que
hablé con el Director respecto a este tema. Aunque sé que muchos de
nosotros estamos enfadados por este asunto, tengo que decir que se
mostró comprensivo y razonable, y que entendía nuestra frustración. Supe
que aunque era consciente desde hacía tiempo de que los representantes
de Monsanto iban a venir a la escuela, no sabía muy bien sobre qué iban a
hablar a los niños, y sobre este punto tendría que informarse del
maestro que estuvo con los niños durante la presentación. Me pareció
entender que fue iniciativa de ese maestro el preparar la visita y que
no estuvo destinada para toda la escuela, sino sólo para esa clase en
particular (por desgracia, la de mi hijo)
El Director me aseguró que entendía mi
enfado sobre la visita de Monsanto y estaba de acuerdo en que era un
tema muy controvertido el que una empresa se sentase frente a los niños
sin el consentimiento de los padres. Se disculpó y me aseguró que
ninguna entidad corporativa visitaría el centro escolar sin el
consentimiento de los padres, y que mi hijo nunca acudiría a otra sin
que yo diese el mío.
Ahora bien, una vez dicho esto, no pudo
asegurarme que a las empresas no se les permitiese hacer algo similar en
el futuro, porque no hay ninguna norma específica sobre este asunto, ni
hay norma que prohíba a los maestros invitar a entidades a la clase si
entienden que el tema puede estar relacionado con lo que se imparte en
el aula.
Ambos acordamos que si nunca se han
establecido este tipo de normas es porque los padres raramente se quejan
de sucesos de este tipo, lo que nos pareció decepcionante y triste. Se
mostró firme y razonable, diciendo que en sus 27 años de trabajo en la
escuela es ahora cuando hay menos participación por parte de los padres,
lo cual era motivo de preocupación.
El Director dijo que tendríamos que
seguir hablando de este asunto después de que hablase con la maestra que
estuvo con los niños, de lo que informaré más adelante. Si bien la
escuela no va a permitir que mi hijo asista a otra presentación de este
tipo, no parece que nosotros los padres vayamos a hacer algo para
pararlas. Esta experiencia me ha demostrado que, como padre de familia,
cada uno de nosotros tenemos que estar alerta si queremos poner fin a
las influencias corporativas que influyen en la vida de nuestros hijos.
Este pequeño esfuerzo va a permitir que
mi hijo no asista a este tipo de presentaciones corporativas sin mi
consentimiento, pero no va a proteger a otros niños. Nosotros los padres
debiéramos estar más preocupados y vigilantes, porque las instancias
administrativas no van a impedir que laven el cerebro y adoctrinen a
nuestros hijos. Gracias por preocuparse por este asunto. Me sentí
abrumado por la cantidad de apoyos que recibí antes de la reunión.
Heather Calllaghan escribe artículos de salud natural y sobre alimentación. Puede ver su trabajo en NaturalBlaze.com y ActivistPost.com .
