REMEMOREMOS Y EVOQUEMOS A UN GRANDE HOMBRE:
El Gral. Manuel BELGRANO
Hagamos que sus esfuerzos y sus glorias sean retenidas en
las memorias de las futuras generaciones como ejemplo sensible de un hombre que
inspirado en la FE,
la ESPERANZA
y la RAZON,
pudo a través de su conducta ejemplar, iluminar la evolución de una
flamante Nación.
Qué simboliza el Gral. Manuel Belgrano? Si nos
remitimos al Gral. Dr. Bartolomé Mitre podremos argumentar hasta la belleza
física por un lado, serenidad en su fuerte carácter, gestos, maneras y ademanes
sumamente cultos e ilustrados, que cautivaron al criollo como al realista,
incentivándolos en la noble causa de la lucha por la Independencia. Pero
no es esta belleza a la que quiero referirme, sino a la belleza de una mente
preclara, conocedora de las ciencias liberadoras de la humanidad, expresadas en
cada carta escrita con su elegante y refinada pluma y con su tinta catapultaba
las ideas de un pueblo y el corazón de una nación, dejando resurgir de ellos
los fuertes vientos de libertad y progreso y que a pesar del tiempo
transcurrido sigue emocionando al espíritu del patriota. Hablo también de su
belleza espiritual, que fue aún mayor pues gozaba de un sinfín de virtudes,
demostrado en sus heterogéneas funciones que desempeñó al servicio de la Patria en variados ámbitos
ya sean geográficos ó de circunstancia.
La belleza de un corazón puro y humilde que pudiendo
dedicarse, como otros lo hacen hoy, a la satisfacción de incrementar los
intereses personales, dio todo a una nación naciente, tan necesitada de
demostraciones de grandeza y coraje como él testimonió. En definitiva la
armonía y la justa disposición estuvieron presentes siempre en el cuerpo, mente
y espíritu de este valeroso SOLDADO ARGENTINO.
Pero no podemos dejar de destacar su fuerza. La fuerza
reflejada en la voluntad de quien se enfrenta a la adversidad. Nunca
dudó en entregar hasta el último suspiro en una causa que trascendió su
individualidad. La fuerza de una persona que supo sobreponerse a los problemas
de su salud, a los contratiempos y reveses, a las derrotas… La fuerza de un
hombre que luchó contra los engaños de la victoria y las ilusiones de la
gloria. De tal magnitud era su fuerza, su energía, que por cumplir con sus
deberes con excelencia, desafiaba las leyes naturales al dedicarle solo cuatro
horas de su vida diaria al descanso. La fuerza de quien no siendo militar de
carrera, se hizo cargo de un ejército diezmado, condenado al olvido y lo inspiró
y lo llevó a los límites de sus posibilidades.
La sabiduría, reconocida por la historia en la figura del
intelectual, de nada hubiera servido si no estuviera impulsada por la fuerza de
inquebrantable voluntad y enriquecida por la belleza del buen pensar, sentir,
decir y hacer. El Gral. Manuel Belgrano fue un intelectual que entendió la
diferencia entre saber y sabiduría. Sin embargo sus acciones, palabras y
reflexiones permanecen mudas entre nuestras generaciones, quien solo lo
reconoce y busca como el creador de nuestra Bandera. Recordemos ahora, en este
acto de desagravio, a este hombre eminente que fuera Abogado, Periodista,
Economista, Estadista, Militar, Educador, Traductor… no por querer acuñar en su
haber todo el saber, sino por querer proporcionarlo.
Invoquemos con su recuerdo todos los valores que él
representa para nuestra Patria y la posteridad y que en este pequeño pero
sentido homenaje atinemos a encumbrar su Gloria sobre las permanentes injurias
y agravios que desde las más altas autoridades de la Nación tratan de opacar a
este verdadero precursor del progreso.
Fernando
Castro Pintos
