De buitres buenos y malos
Una denominación tristemente célebre en Argentina, donde parece que
hay buitres buenos y buitres malos. Estas son aves rapaces, de mala
imagen, que se alimentan de la carroña. El gobierno nos quiere hacer
creer que vienen a devorarnos, pero se olvidan de los buitres locales,
que se alimentan de la carroña autóctona.
En términos financieros, un fondo buitre es una “inversión” de un
grupo en una deuda pública de una entidad a la que se considera débil.
Lo que nos sucede a nosotros tiene que ver con bonistas que no entraron
en el canje del 2005 y del 2010 y que ahora reclaman lo que el Estado
les debe. La denominación buitre tiene que ver con que estos animales se
alimentan de carroña, van en búsqueda de países casi en quiebra para
obtener beneficios extraordinarios.
A partir de eso, el cristinismo, con sobradas muestras de inutilidad
práctica para resolver este tipos de situaciones, comenzó una batalla
mediática y propagandística, otra vez, tratándonos por tontos. Primero,
para complicar mucho más las cosas, Cristina Kirchner, ya si ninguna
muñeca política, quiso hacer una defensa de la paupérrima actuación K en
las negociaciones y uso la palabra “extorsión”, como un lapsus
de lo que el gobierno nacional hace con los jueces y medios de
comunicación que no son adictos a La Rosada, olvidándose que estaba
tratando el sistema jurídico internacional y no con Oyarbide o Gils
Carbó.
Ahora, el gobierno con todo el aparato propagandístico y su flamante
secretario del Pensamiento Nacional, intenta transformar sus caprichos y
su propia ignorancia practica, en una epopeya, por eso utiliza los
recursos de todos nosotros para hacernos creer que estos buitres son el
mal mayor para todos los argentinos, pero el kirchnerismo parece
olvidarse de las aves de rapiña autóctonas.
NML Elliot o Aurelius Management son fondos que reclaman el pago a la
Argentina, pero parece que nada tienen que ver con los buitres
nacionales y populares, que viven de la teta del Estado y que le roban
la plata a los argentinos. Hay muchos y de los más variados, pero por
empezar por alguno tenemos al buitre Máximo Kirchner, de quien no se
conoce trabajo estable y se dice que conduce la bandada de La Cámpora,
cosa difícil de creer, al igual que es el brillante administrador del
patrimonio de la familia Kirchner que en los últimos años creció
exponencialmente.
Parece que el gobierno se olvida del otro buitre patagónico, Lázaro
Báez, cuya propiedad más destacable es la de posarse sobre distintos
tipos de estanques de agua con la particularidad de llevar en su pico
algunos billetes y pretende “lavarlos”. Hay que mencionar también que es
un pájaro al que se le conocen virtudes en la construcción de distinto
tipo de obras de las cuales suele obtener más recursos de los que usa,
que respondió siempre a un buitre mayor, que en paz descanse.
Entre muchos otros, el buitre célebre del “modelo” es el Amado
Boudou, un ave veloz, gran cazador, oportunista, donde ve una
oportunidad, da un picotazo y consigue su presa. Los que saben comentan
que suele quedarse con cosas que no le corresponde y se jacta de
picotear nidos ajenos, el problema es que después lo cuenta,
especialmente sus proezas amorosas y si no que le pregunten a
Icazuriaga.
Los argentinos no somos tontos, quisieron contarnos la historia del
arreglo con el Club de París como una negociación épica, pero nada
dijeron que será el próximo gobierno el que tendrá que enfrentar el 95%
de los pagos. Creyeron que con la lógica de la prepotencia, del apriete y
el relato mentiroso conseguirían un fallo favorable, encabezados por
alguien que nunca pagó un impuesto, que no administró ni un almacén, o
negoció la hipoteca de una propiedad, y que quiere hacer la revolución
sentado en los libros y la teoría, además nos pide que nos quedemos
tranquilos que “está todo estudiado”, esperemos que no este tan
estudiado como su paso por Aerolíneas, hablamos de Axel Kicillof.
Es un tema a tratar con cuidado y responsabilidad, pero que pretendan
hacernos olvidar de los gravísimos problemas internos que tenemos, un
vicepresidente que terminará procesado, empresarios ligados al gobierno
con sospechas de corrupción, un gabinete inepto que no reacciona ante
los problemas y una presidenta que parece dormida, que solo despierta
para decir barrabasadas y que creyendo que le estaba hablando desde el
patio de La Rosada a los militantes contratados del proyecto
Nac&Pop, quiso atropellar con un discurso de ética y apocalíptico
pretendiendo hacer reaccionar a las “potencias extrajeras” a favor de la
Argentina, pero claro, se olvidó de algo fundamental, no es lo mismo
hablar con Capitanich, D’Elia, Kicillof o Recalde que hablar con Obama,
Griesa, Merkel, Bachelet o hasta el mismísimo Mujica, quien cada vez que
abre la boca nos hace envidiar al pueblo uruguayo y nos hace tomar
conciencia de a quien tenemos en el poder… siempre hablando de buitres.
“Nadie piensa, donde todos lucran; nadie sueña, donde todos tragan” José Ingenieros, 1877-1925, filósofo argentino.
