Una diputada de IU lamenta no haber ‘cortado la cabeza, guillotinado a un rey’
Anoche el canal gallego V Televisión emitió un polémico debate sobre la abdicación del Rey (se puede ver completo aquí).
Una de las tertulianas era Yolanda Díaz, diputada autónomica y
dirigente de Esquerda Unida, la federación gallega de Izquierda Unida.
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En el minuto 7:45 se puede ver cómo Díaz arrancó su intervención haciendo gala de un extremo fanatismo, con estas palabras:
“Mágoa que, efectivamente, o noso monarca, a nosa historia, pois non
tivera a sorte histórica e profunda, civil, tamén de ter pois cortado a
cabeza, guillotinado a un rei” (Traducción: “Lástima que, efectivamente, nuestro monarca, nuestra historia, pues no tuviera la suerte histórica y profunda, civil, también de haber pues cortado la cabeza, guillotinado a un rey“). En el minuto 24:15 se puede ver como la presentadora del programa le pregunta a Díaz por sus palabras sobre la guillotina. Díaz
se reafirmó en lo dicho, riendo: “sí, sin lugar a dudas”. Ni la
presentadora ni ninguno de los tertulianos le reprocharon su exabrupto.
Hay que recordar que, com diputada autonómica que es, Yolanda Díaz cobra un sueldo público que pagamos todos los gallegos, y lo cobra porque, entre otras cosas, para poder ejercer su cargo tuvo que jurar o prometer acatar la Constitución. Me
pregunto si el Parlamento de Galicia tiene pensado aprobar una
reprobación pública de esa intolerable apología de la pena de muerte
aplicada con fines políticos, pues eso fue la utilización de la
guillotina como herramienta de ejecución de disidentes políticos
durante el régimen totalitario que se conoce como el Terror jacobino. Tal
vez para los estándares de dictaduras como la cubana sea admisible la
presencia de alguien como Yolanda Díaz en un órgano legislativo, pero no
en una democracia. Lo que tiene que hacer esta energúmena es
dimitir de inmediato. En un Parlamento democrático no puede haber cabida
para quienes consideran legítimo quitarle la vida a quienes no son de
su agrado, sea la posible víctima un monarca o un ciudadano de a pie.
Por otra parte, me parece vergonzosa la actitud de la
presentadora de V Televisión en cuyo programa se lanzó tal exabrupto,
sin que ella le dirigiese el más mínimo reproche a la diputada.
¿La apología de la pena de muerte con fines políticos es lo que en V
Televisión entienden por opiniones legítimas y dignas de respeto?

