James Rennie, el líder de una asociación por los "derechos" de los homosexuales, condenado por pedofilia.
James Rennie, el líder de una asociación inglesa LGBT (lesbianas, gays,
bisexuales y transexuales) ha sido condenado por pedofilia agravada. Si
hubiera sido un cura católico, el mundo entero conocería las fechorías
abyectas que realizaba antes de ser detenido por la policía con varias
decenas más de miembros de su red de homosexuales pedófilos. Pero como
se trata de un militante de la causa del matrimonio gay y del derecho a
la adopción por las parejas homosexuales, esta información no ha sido
publicada en ningún gran medio, apenas ha aparecido en algunos blogs.
Antes de su detención, James Rennie, de 38 años, era el directo de la
asociación LGBT Youth Scotland. Desde ese cargo, y también como
consejero del gobierno escocés acerca de las cuestiones homosexuales en
relación a los niños, mantuvo contactos con parlamentarios escoceses y
con el ex primer ministro Tony Blair, y tuvo una influencia sobre la
evolución del derecho inglés y escocés en favor de la adopción por las
parejas de personas del mismo sexo.
En 2009, James Rennie y sus cómplices fueron detenidos por delitos de
pedofilia agravada, entre otros casos por los abusos cometidos sobre el
niño de pecho que James Rennie tenía a su cargo de manera habitual, hijo
de una pareja de su entorno que conocía desde hacía 15 años. Estos se
enteraron de lo ocurrido con su hijo cuando la policía les hizo visionar
un vídeo que James Rennie hizo circular entre los miembros de su red,
en el que se veían las repetidas violaciones que el bebé sufrió durante
años. La primera violación ocurrió cuando el niño era aún un bebé de
tres meses. La investigación policial se originó a partir de la denuncia
de un técnico informático al que un miembro de la red de homosexuales
pedófilos le encargó el arreglo de un ordenador en el que estaban las
imágenes comprometedoras.
En el momento de su detención, Janes Rennie tenía una pareja fija pero
utilizaba Internet para buscar encuentros con otros hombres. También
buscaba encuentros con pedófilos, entre ellos Neil Strachan, otro
homosexual pedófilo de 41 años que había sido condenado a 3 años de
cárcel por actos sexuales cometidos contra un niño de 5 años.
Neil Strachan mantuvo relaciones sexuales con el niño que le fue
entregado a James Rennie para su cuidado,cuando éste tenía entre 1 y 3
años. Neil Strachan también fue acusado de haber tratado de sodomizar a
un bebé de 18 meses en 2005 en su piso de Edimburgo.
La lista de los crímenes de James Rennie y de las decenas de los demás
miembros de la red de pedófilos, entre ellos 7 de sus cómplices
condenados al mismo tiempo que él, es más grave, por su naturaleza, de
todo lo que ha sido revelado hasta ahora sobre los curas católicos
pedófilos (que en la mayoría de los casos están acusados de mantener
relaciones sexuales con adolescentes, nunca con bébés ni con niños de
corta edad).
Este caso ocurrió hace tres años, pero contrariamente a los asuntos
concernientes a los miembros del clero católico, la mayoría de los
medios europeos no juzgaron oportuno hablar del caso, aunque la prensa
británica informó de estos hechos. Ahora el principal imputado en estos
crímenes y varios de sus acólitos han sido condenados. Posiblemente siga
el silencio cómplice de la gran prensa, que mira para otro lado siempre
que los malos de la noticia no son del bando correcto.