RENCOR Y MALDAD DE FRANCISCO HACIA LA EVANGELIZADORA ESPAÑA
Por EL ARCA el
Elogio del indigenismo (con unas gotas populistas y antiespañolas)
Por Fray Gerundio de Tormes
Cuando escribía hace ya dos años sobre la capacidad destructiva odel nuevo pontificado,
tenía yo más fuerzas. Ya se podía sospechar lo que se nos venía encima,
aunque mi capacidad para la ironía estaba entonces mucho más
fortalecida.
A
día de hoy, solamente podemos levantar acta de que este Papa ha hecho
suyos todos los tópicos comunistas, filo-marxistas, masónicos y
populistas
.
Al tiempo que ha hecho suyas también todas las vulgaridades anti-litúrgicas, institucionales, protocolarias,
de vestimenta y acicalado y en general de vulgarización extrema del
Pontificado. Desde las mangas cutres de camisa, hasta el cochecito de
repartidor de naranjas. Desde las sotanas trasparentes, hasta los
besitos a Cristina. Desde los saludos sin bendición, hasta las oraciones
al dios de todos. Desde las promesas eucarísticas a los adúlteros,
hasta las recriminaciones a los de capisayos.
Teniendo en boca siempre la palabra descarte,
se ha encargado él mismo de descartar de su feliz reinado a todo lo que
esté medianamente relacionado con la Iglesia de sus predecesores,
especialmente de aquéllos que estuvieron (y están) infectados con el
virus preconciliar, que ya se sabe que es la verdadera herejía de
nuestro tiempo. Es notorio que todo lo que lleve fecha anterior a 1958
está caducado para este Sucesor de Pedro, que ha cargado sobre sus
hombros la histórica y mesiánica tarea de descartar a
aquella Iglesia equivocada y confusa, hipócrita y dogmática,
autocomplaciente y vigilante del propio ombligo que padecemos desde que
murió Nuestro Señor.
Este
peligro viviente lo ve todo el mundo. Los que sufren por ello, porque
son buenos católicos. Los que gozan por ello, porque son enemigos del
catolicismo. Los que esconden su cabeza infocatólica, obracatólica,
kikocatólica o etcéteracatólica también lo ven, aunque lo callen, lo
silencien y lo nieguen pensando que con ello hacen un favor a la
Institución.
¡Qué
largo se nos está haciendo este Pontificado! Con razón que San Pablo
nos recomendaba decir de vez en cuando aquello de ¡Ven Señor Jesús!
Las palabras pronunciadas como si nada en
Quito, vienen a dar en el clavo sobre cuál es el pensamiento profundo
de Francisco. Cosa que le agradecemos porque curiosamente coincide con
las tesis marxistas de sus teólogos favoritos de la Liberación y más cercanas a la Leyenda Negra.
Que un Papa hable de la evangelización española en América con ese
desprecio larvado no puede ser por incultura o despiste. Tiene una
palabra: rencor y maldad.
Me imagino ese susurro de Jesús en la última Cena como un grito en esta misa que celebramos en «El Parque Bicentenario». Imaginémoslos juntos. El Bicentenario de aquel Grito de Independencia de Hispanoamérica. Ése fue un grito, nacido de la conciencia de la falta de libertades, de estar siendo exprimidos, saqueados, «sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno»
Y
es que se impone el indigenismo y el pachamamismo. Sobre todo el día
anterior a la visita a Evo Morales, que ya se sabe que es un adorador de
los dioses más modernos del Olimpo Boliviano. Los dioses del Antiguo
Testamento por los que tanto luchó el Pueblo Elegido con la ayuda de
Dios (su santo brazo), se van imponiendo ante las evangelizaciones a
base de proselitismo basado en el descarte. No tengo palabras.
Esto es lo que tenemos. Miren si no, el corto video con unas palabras improvisadas en
la puerta de la catedral de Quito. Cicerón era un novato y Demóstenes
un chiquilicuatre al lado de esto. Pero se ve la maldad de fondo. Se
percibe la baba concomitante. Y todavía dicen algunos que podría haber
citado a García Moreno. Otro que para Francisco está bien caducado.
Les
he dicho a mis hermanos frailes (todos felices y contentos), que a mí
me están sirviendo de mucho las palabras de Francisco. El Señor le dijo a
San Pedro: Confirma a tus hermanos.
Y desde luego este sucesor lo está haciendo. Cada día que pasa, me
confirma más en mi fe, porque me hace ver con claridad lo que es y lo
que no es. Como con los malos adivinos o con los chalaneros. Piensa mal y
acertarás. Creo que me explico. [Nota: negritas propias de este blog]
Del blog Fray Gerundio de Tormes


