Cristina autorreferencial denunciando conspiraciones para justificar su fracaso económico
Cuando ayer se anunciaron por cadena oficial obras públicas en todo
el país, la presidente enumeró unos escuetos talleres de menor cuantía.
Mientras tanto, el economista Miguel Bein declaró en radio La Red que
los mercados querían voltear al Banco Central dejándolo sin reservas. La
presidente mencionó que Bein es un economista radical pero desde hace
diez años es también un ferviente admirador de este modelo económico,
aunque los últimos tiempos dijo que el cristinismo cometió un macrocidio
económico al tener atraso cambiario en 2010 y 2011. Se despachó también
el otro día diciendo que las medidas de Fábrega terminaron con la
corrida cambiaria al obligar a los bancos a desprenderse de sus
tenencias en dólares cash y bonos dolarizados, que la nueva paridad de $
8 quedaría por varios meses y que el dólar a fin de año estaría a $
9,30, intentando demostrar que la calma cambiaria llegó para quedarse.
Pero dijo que la inflación llegaría al 35% anual y que la economía
bajaría el 1,5% en el año.
10 años de injusticia
No obstante, la presidente se agarró solamente de la conspiración de
los mercados sobre el Banco Central por el atraso cambiario que todavía
subsiste y el ataque a su investidura supuestamente por ser mujer, a la
cual denostan y calumnian todo el tiempo según esa temática paranoica
que la caracteriza cada día más.
Pero también realzó su carácter esquizofrénico atacando a la justicia
porque no multa a los supermercados Coto y Carrefour por no respetar
los precios cuidados que tanto preocupan a la primera mandataria, por el
hecho de que el índice Congreso marcó ayer un 4,5% de índice de costo
de vida en enero. Esto, un día antes de que el gobierno despeje la duda
sobre ese índice nuevo que hoy estaría difundiendo y que todos esperan
con ansiedad. Es decir, si el gobierno sigue mintiendo con las
estadísticas, de ahí que se considere que sería real este nuevo índice
si por lo menos da arriba del 3%.
El otro punto de la presidente que desplazó al módico anuncio de
obras públicas fue el ataque a la justicia, no sólo por no cuidar los
precios sino por no permitirle a la AFIP que le cobre 300 millones de
pesos de deuda impositiva al diario La Nación, que está en
discusión judicial y para ser fallado por la Corte Suprema de Justicia,
a la cual aludió sin mencionarla por el fallo de ayer que obliga al
gobierno a darle publicidad oficial al Canal 13. Todo el mismo día en el
cual el juez Claudio Bonadío citaba a indagatoria al “Corcho” Alfredo
Scoccimarro, Secretario de Comunicación Pública, y al ex jefe de
Gabinete Juan Manuel Abal Medina por utilizar el Fútbol para Todos para
hacer publicidad negativa contra Mauricio Macri en el 2012 para que se
hiciera cargo de subterráneos de Buenos Aires. Pero obvió claramente
toda referencia a que la justicia beneficia al cristinismo, como los
sobreseimientos al matrimonio presidencial, el encubrimiento de Lázaro
Báez, la suspensión de José María Campagnoli y la protección
presidencial a Amado Boudou. O sea que la justicia argentina fue muy
benévola con el gobierno en estos últimos diez años. La presidente
parece estar bien de salud pero su paranoia y su autorreferencialismo la
alejan mucho de una persona normal.
