ELECCIONES PORTEÑAS Y VOTO ELECTRÓNICO: Un insoportable olor a fraude
04/07/2015Ciudad, Política nacional
Lo advertíamos aquí,
adhiriéndonos a lo expresado por un observador electoral de la OEA: las
elecciones de mañana van camino a convertirse en un escándalo a causa
del voto electrónico en principio porque la participación ciudadana se
traduce no solo en la efectiva emisión del voto sino también en el
derecho a controlar y auditar las elecciones, lo que se pierde con la
urna electrónica ya que sólo los expertos en electrónica -y
particularmente en el programa usado- tendrán acceso al control. Se
pierde el concepto de universalidad en cuanto a que cualquier persona
tiene el derecho no solo a votar, sino a auditar” el comicio.
Nos
encontramos frente a un voto calificado potencialmente instituyente de
una elite técnica informática.
Por otra parte, la tercerización atenta directamente contra el
sistema democrático porque anula la responsabilidad del Estado que la
subroga en un grupo de personas a quienes se les acepta estándares no
socializados. La empresa o negocio del voto electrónico impone sus
normas y todo el acto comicial debe adaptarse a ellas sin conocer ni
haber participado de su génesis.
Lo advertíamos aquí y ya nuestras sospechas se han corporizado: no
hace falta ser un lince para advertir que estamos en vísperas de un
fraude que ríanse de los practicados por los conservadores antes de la
elección que consagró presidente a Hipólito Yrigoyen.
Lean atentamente estas dos noticias de Página 12 en el orden que
quieran: la principal es la segunda, la más reciente, la primera.
Información técnica completa acá.
La Metropolitana allanó la vivienda del técnico que denunció fallas en la boleta electrónica
La culpa la tiene el cartero
El programador Joaquín Sorianello había advertido que era posible
enviar datos falsos de votación desde las escuelas hasta los centros de
cómputo, debido a una filtración a través de una falla informática de la
empresa que provee el servicio. Por orden de la jueza María Luisa
Escrich, la policía que depende del gobierno porteño irrumpió en su
departamento a la madrugada y se llevó sus computadoras.
Sorianello estaba en Bariloche cuando la Metropolitana entró a su
vivienda del barrio porteño de Caballito por orden judicial, tras una
denuncia presentada por la empresa Magic Software Argentina (MSA), a
cargo de la implementación del sistema de boleta electrónica en los
comicios de mañana.
“Yo no tengo nada que ocultar. Soy un ciudadano que simplemente quiso
colaborar para que las cosas salgan bien”, se defendió Sorianello en
diálogo con Télam, que había revelado la falla. “Es necesario que esto
se difunda porque los votantes no saben lo que van a votar. Nos están
vendiendo un buzón y la mordaza mediática que existe para que nadie
critique a Macri impide que la gente se entere de algo que es muy
grave”, denunció el programador y especialista en sistemas de código
abierto.
Sorianello le había advertido a MSA sobre la filtración de los
certificados SSL de los terminales que envían los datos desde las
escuelas al centro de cómputos, que estuvieron publicados en el sitio http://caba.operaciones.com.ar por una deficiente configuración en sus servidores.
Según el técnico, recién cuando la empresa se comprometió a resolver
la falla él decidió revelar las inconsistencias del sistema. Sin
embargo, tras la denuncia hecha por Télam la semana pasada, tanto el
Gobierno de la Ciudad como la empresa contratada, no sólo no lograron
resolver las deficiencias del software y el hardware que se va a
implementar en la votación, sino que en los últimos días fueron
descubiertas otras, denunciadas entre otros por la fundación Vía Libre.
En este sentido, una de las referentes de Vía Libre, Beatriz
Busaniche, criticó la medida dispuesta por la Justicia porteña de tomar
represalias contra quien denunció “las vulnerabilidades que pueden
comprometer la seguridad del escrutinio provisorio” y, en su criterio,
“no están dadas las condiciones para votar este domingo”.
EXPERTOS EN INFORMATICA DESCUBRIERON “AGUJEROS DE SEGURIDAD” EN EL SISTEMA INFORMATICO CON QUE SE VOTARA MAÑANA
Con los chips de punta por la falta de control
Lo comprobaron, le advirtieron al gobierno porteño, no les hicieron
caso y ahora denuncian que es muy fácil “apilar” votos con un programita
y un smartphone. Recomiendan contar a mano las boletas y no confiar en
los chips.
Son expertos en seguridad informática, asesoran entidades de primer
nivel en el país y en el exterior, se conocen de hace tiempo. Como en
los viejos tiempos, volvieron a reunirse y como en un juego hurgaron en
las medidas de seguridad del sistema de voto electrónico que contrató la
Ciudad de Buenos Aires y que debutará –sin experiencia previa de los
electores– en la elección de mañana para elegir al nuevo jefe de
Gobierno. Allí descubrieron que el sistema de recuento de votos de las
máquinas que usarán los porteños puede ser adulterado a través de un
celular y con un código al que ellos lograron acceder pero que,
preocupados, no difundirán hasta luego de la elección. Quienes dieron a
conocer este “error” en el sistema de seguridad de la empresa Vot.Ar
afirman que comprobaron en la práctica que esta adulteración es posible
cuando la Ciudad sacó a las calles las primeras máquinas para la
capacitación y adaptación de los ciudadanos al nuevo sistema de
votación. Por eso aconsejan a los presidentes de mesas y fiscales usar
la vieja metodología del conteo y control manual –“calculadora en mano”–
de la cantidad de votos emitidos para certificar que sea el mismo que
arroje la máquina, que luego, a través de los chips de cada voto,
enviarán los datos para un más rápido recuento provisorio.
“Durante semanas previas a las elecciones, un grupo de entusiastas de
la seguridad informática intentamos ofrecer nuestra ayuda por
diferentes medios, teniendo innumerables reuniones con responsables y
políticos, todas ellas en vano”, arranca el informe difundido por
Internet. “Nuestro objetivo era la realización de un informe sobre los
aspectos físicos, lógicos y procedimentales de seguridad que fuera
totalmente independiente, y por sobre todo, no partidario. Simplemente
desde la posición de un ciudadano más. Ante la falta de colaboración,
nuestro último recurso fue la recolección de información pública en
Internet y la utilización para realizar pruebas de los puestos públicos
de capacitación”, continúa.
“Este documento demuestra uno de los errores de seguridad más graves
encontrados, que permiten que cualquier elector malintencionado deposite
una boleta en la urna con un chip grabado para alterar el resultado del
escrutinio provisorio”, afirman como conclusión Alfredo Ortega, Iván
Ariel Barrera Oro, Enrique Chaparro, Fernando Russ, Francisco Amato,
Javier Smaldone, Juliano Rizzo, Nicolás Waisman, Sergio Demian Lerner “y
gente de la Internet…”.
Una experiencia que “comprobamos al menos en dos de las primeras
máquinas que se utilizaron para la capacitación pública de los votantes
al nuevo sistema”, dijo a Ortega a Página/12. “Durante nuestra
investigación descubrimos que este proceso no está correctamente
implementado, y a través de un error de programación es posible grabar
el chip mediante un simple smartphone de forma que contenga múltiples
votos a un mismo candidato”, agrega el documento. Un proceso que se
puede fraguar con la utilización de un código, al que ellos lograron
acceder.
La Descripción e Impacto del Ataque Multivoto, como la bautizaron,
desarrolla con detalles técnicos todo el proceso informático de la
máquina de voto electrónico. Allí explican que, además de la certeza de
poder adulterarse la cantidad de votos –a través del acceso a un
código–, el sistema no tiene los controles necesarios para evitarlo. El
informe agrega allí una “demostración” de la adulteración en base a una
filmación que realizaron durante el hackeo a una de las máquinas en la
que se instruía a los votantes.
Primero porque ante un “ataque malintencionado” que puede agregar una
cantidad de votos “extras” (no emitidos legalmente) a un candidato o
boleta, el sistema de conteo informático de la máquina no le permite
diferenciar entre la cantidad real de votos emitidos y la cantidad que
arroje el conteo informático adulterado.
Segundo, porque durante el control posterior que realizará el
presidente de mesa con el repaso de voto por voto, con su
correspondiente chip, para su verificación informática, el sistema
tampoco le permite restar votos –sin volver a cero– en caso de que el
total haya sido adulterado previamente. Por lo tanto –afirman–, la
máquina volverá a arrojar como resultado certificado el manipulado
informáticamente y es el que se retransmitirá para el recuento
informático provisorio.
“Durante nuestra investigación no pudimos determinar si éste y otros
errores de seguridad encontrados son intencionales o se deben a la
torpeza de los programadores y falta de adecuados procesos de control de
calidad del software”, agrega el documento, que tampoco evita críticas
al voto electrónico: “La solución de fondo de este problema es no
emplear sistemas de emisión del sufragio por medios informáticos. Estos
agregan nuevas posibilidades de ataques y fraudes sin solucionar ninguno
de los problemas característicos de nuestro sistema electoral que no
pueda ser resuelto con la boleta única de papel”.
“Hemos intentado hacer llegar nuestra preocupación sobre la
fragilidad de este sistema y alertar sobre los riesgos a diferentes
autoridades sin éxito. Fracasada esta opción, nuestra responsabilidad
como ciudadanos y como practicantes de la seguridad informática nos
obliga a publicar esta información”, concluyen.
Un inconveniente que se puede saldar, como dijo Ortega a Página/12 y
en el que insiste el propio documento, con una vieja alternativa de
acceso más cotidiano: “Calculadora en mano”. La firma que desarrolló la
plataforma coincide, pero avisa que difícilmente se pueda practicar el
fraude porque el voto se hace a la vista de las autoridades de mesa.

