viernes, 22 de febrero de 2019

La CIA utiliza a Turquía para presionar ‎a China ‎ ‎

La CIA utiliza a Turquía para presionar ‎a China ‎ ‎

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Yihadistas chinos uigures en Siria.‎

La CIA utiliza a Turquía para presionar ‎a China ‎ ‎

por Thierry Meyssan
Turquía se había acercado a China para resolver su propia crisis económica. Pero ahora, ‎basándose en información falsa, Ankara denuncia públicamente una represión china ‎sobre los uigures. Parece como si, después de la liquidación de Daesh en Irak y ‎en Siria, Ankara estuviese reanudando las acciones secretas por cuenta de la CIA, ‎ahora en la región china de Xinjiang.‎
Red Voltaire | Damasco (Siria) | 19 de febrero de 2019
Hace varias semanas que la prensa turca viene dedicando espacios a hablar de los uigures, ‎población musulmana de lengua turca en la Républica Popular China. Los partidos políticos de la ‎oposición turca, incluyendo a los kemalistas compiten entre sí sobre cuál de ellos denuncia ‎con más fuerza la represión de los han [1] contra esa minoría y contra ‎su religión.‎ ‎ ‎ Esta efervescencia aparece en Turquía a raíz de:‎

el informe de la Jamestown Foundation sobre los «73 centros secretos de detención chinos» ‎‎ [2];‎
la campaña de Radio Free Asia, que ha transmitido numerosas entrevistas de ex prisioneros de ‎los centros chinos y que llegó al extremo de afirmar que China prohibía el Corán (sic) [3];‎
la campaña, iniciada el 13 de noviembre de 2018 por Estados Unidos y sus aliados en el Consejo ‎de los Derechos Humanos, en Ginebra, sobre la represión contra el islam en China [4];‎
y la audiencia, organizada en Washington el 28 de noviembre de 2018, por el senador ‎republicano Marco Rubio y el representante, también republicano, Chris Smith, ante la Comisión ‎Conjunta del Congreso y del Ejecutivo para China (Congressional-Executive Commission on China – ‎CECC) sobre «La represión del Partido Comunista Chino contra las Religiones» [5]. En esa audiencia se dijo que entre ‎uno y 3 millones de uigures estaban siendo torturados con electricidad en campamentos de ‎reeducación.‎
Aministía Internacional y Human Rights Watch inmediatamente se hicieron eco de esas ‎acusaciones.‎

‎‎ ‎ ‎ Fue en ese contexto que Hami Aksoy, el vocero del ministerio de Exteriores de Turquía, publicó –el ‎‎9 de febrero de 2019– un comunicado que denunciaba oficialmente la voluntad de forzar a «identidades étnicas, religiosas y culturales de los turcos uigures» a que ‎adopten características chinas. Ese comunicado denunciaba igualmente la muerte en prisión del conocido poeta Abdurehim Heyit, quien cumplía «8 años» de reclusión ‎‎«por una de sus canciones» [6].‎
Esa actitud de Turquía fue como un trueno en el cielo de las relaciones entre Ankara y Pekín. ‎Desde que el presidente Donald Trump retiró el respaldo estadounidense a la economía turca, ‎Turquía se había vuelto hacia China, en agosto de 2018, y ya no puede vivir sin ella.‎
En la tarde del día siguiente, China publicaba un video donde el poeta “muerto” declaraba: ‎‎«Mi nombre es Abdurehim Heyit. Hoy es 10 de febrero de 2019. Estoy bajo investigación como ‎sospechoso de haber violado leyes nacionales. Estoy en buen estado de salud y nunca he sido ‎sometido a ningún abuso.»
Un día después, el 11 de febrero, la portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, Hua ‎Chunying, criticaba duramente los «errores» y «la irresponsabilidad» de Turquía [7].‎
Está demostrado que al menos 10 000 uigures implicados en actividades terroristas han sido ‎encarcelados. Pero nada respalda la afirmación sobre la supuesta existencia de entre uno y ‎‎3 millones de prisioneros uigures.‎
El 1º de junio de 2017 y el 13 de diciembre de 2018, el gobierno chino ya había divulgado ‎‎2 documentos, uno sobre Los Derechos Humanos en Xinjiang [8] y ‎otro sobre La Protección de la Cultura y el Desarrollo en Xinjiang [9].‎ ‎ ‎
Pero el Partido Comunista no sabe cómo lidiar con el islam político. Está abordando este asunto ‎desde su visión de un pasado particular, el de la Revolución Cultural y la ya abrogada prohibición ‎no sólo del islam sino de todas las religiones. Ahora, después de haber establecido una política de ‎libertad en ese aspecto, está viendo resurgir las divisiones de los tiempos de la Guerra Civil, ‎mientras se multiplican los atentados yihadistas [10]. El 1º de febrero de 2018, el Partido Comunista ‎emprendió en materia de religión una nueva política tendiente a asimilar el islam mediante la ‎supresión de ciertas prácticas particulares de esa confesión [11]. ‎Por ejemplo, los miembros del Partido deben dar el ejemplo negándose a consumir alimentos ‎‎halal [12]. Lo cierto es que, a pesar de la aplicación de esa política, en la región de Xinjiang ‎se mantienen abiertas no menos de 24 000 mezquitas para los 13 millones de musulmanes que ‎viven en esa parte de la República Popular China.‎
Hace 25 años que organizaciones uigures pretenden crear un Estado independiente. Primero ‎afirmaron que sería un Estado laico, ahora dicen que sería «islámico» (no en el sentido religioso ‎sino en el sentido político que la Hermandad Musulmana atribuye a ese término) y que ‎lo llamarían Turkestán Oriental, que es la apelación medieval de la región de Xinjiang. ‎Esas organizaciones contaron de inmediato con el apoyo de la CIA contra las autoridades de ‎Pekín.‎
En 1997 se creó el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental (MITO), cuyos miembros iban a ‎formarse en Afganistán, con los talibanes y con ciertos elementos de al-Qaeda. Es un movimiento ‎surgido del islam político con financiamiento directo de la CIA.‎
En septiembre de 2004, Anwar Yusuf Turani fundó en Washington un «gobierno del Turkestán ‎Oriental en el exilio» que reconstituye la alianza del Kuomintang con el Dalai Lama y Taiwan, ‎como en tiempos de la guerra civil china de 1927-1950.‎
En noviembre de ese mismo año se crea en Munich un Congreso Mundial Uigur. Rebiya Kadeer ‎se convertirá después en presidente de ese Congreso, que promueve un separatismo étnico.‎
Tanto el «gobierno del Turkestán Oriental en el exilio» como el Congreso Mundial Uigur son ‎financiados por la National Endowment for Democracy (NED), una agencia de los «Cinco Ojos» ‎‎ [13].‎ ‎ ‎ La región de Xinjiang fue teatro de graves desórdenes en febrero de 1997 y en julio de 2009. ‎Los manifestantes abogaban simultáneamente por el separatismo uigur, por el anticomunismo ‎del Kuomintang y el islam político. ‎
Pekín restableció la calma concediendo ciertos privilegios a los uigures, como eximirlos de la ‎política del hijo único, actualmente abandonada para todos los chinos [14].‎
Hoy en día, la inversión del estadounidense Erik Prince, fundador de la firma seguridad privada ‎Blackwater, en asociación con las autoridades de Xinjiang [15] ‎parece contradecir la campaña de Estados Unidos sobre la represión contra los uigures. Pero Erik ‎Prince, además de ser el principal hombre de negocios especializado en la creación de ejércitos ‎privados, es también el hermano de Betsy DeVos, secretaria de Educación de la administración ‎Trump. Los agentes de seguridad de Prince parecen ser más bien mercenarios que trabajan para la ‎milicia han de Xinjiang, denominada Bingtuan.‎
En los años 1990, cuando era el jefe de la Milli Gorus y alcalde de Estambul, el actual presidente ‎de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, garantizaba una base de retaguardia a los movimientos ‎terroristas islamistas, tanto tártaros, como chechenos y uigures [16].‎
Ahora se plantea la cuestión de saber si la declaración turca contra la represión de los uigures ‎no pasa de ser una simple posición expresada para consumo de la opinión turca –para ‎no quedarse atrás en relación con los partidos de oposición– o si es una nueva política del Estado ‎turco, relacionada con las responsabilidades que antes ocupaba el presidente Erdogan en el ‎dispositivo terrorista de la CIA. ‎
El Movimiento Islámico del Turkestán Oriental estuvo muy activo durante la guerra contra Siria, ‎contando además con el respaldo de los servicios secretos turcos (MIT). Hace muchos meses que ‎‎18 000 uigures –entre los que se cuentan al menos 5 000 combatientes yihadistas– viven ‎apartados de otras poblaciones en al-Zambari, ciudad de la gobernación siria de Idlib. Esos uigures ‎se mantienen en al-Zambari, justo en la frontera con Turquía, con el apoyo de fuerzas especiales ‎de Alemania y Francia [17].‎
Mientras la administración Trump sigue enfrascada en su prueba de fuerza comercial con Pekín, ‎todo parece indicar que ha habido una reconciliación entre la CIA y Turquía, lo cual augura ‎nuevas acciones secretas contra China. ‎
[1] Los han son el grupo étnico y cultural mayoritario ‎en China (más del 90% de la población). Son además el grupo étnico más numeroso del mundo ‎‎(cerca del 20% de la población mundial). Nota de la Red Voltaire.
[2] “List of government bids related to re-education facilities”, Jamestown Foundation, 15 de mayo ‎de 2017.
[3] «Afirma ‎Washington que Pekín acaba de prohibir el Corán (sic)», Red Voltaire, 5 de octubre de 2017.
[4] «Occidente ‎asume la defensa de los islamistas chinos», ‎‎Red Voltaire, 16 de noviembre de 2018.
[5] Esa comisión fue ‎creada en 2001 y se compone de 15 miembros: 5 designados por el Senado, 5 designados por la ‎Cámara de Representantes y otros 5 designados por el gobierno federal. La administración no ha ‎designado personalidades para participar en esa comisión.
[6] «La Turquie condamne la Chine», Réseau ‎Voltaire, 9 de febrero de 2019.
[7] “China ‎responds to Turkey”, Voltaire Network, 11 de febrero de 2019.
[8] “Human Rights in Xinjiang – ‎Development and Progress”, Voltaire Network, 1º de junio de 2017.
[9] “Cultural Protection and ‎Development in Xinjiang”, Voltaire Network, 13 de diciembre de 2018.
[11] “China revises regulation on ‎religious affairs”, Voltaire Network, 7 de septiembre de 2017.
[12] Se califican como halal los alimentos considerados aptos para el consumo de los ‎devotos del islam, en oposición a los alimentos y prácticas considerados haram, o sea ‎prohibidos.
[13] Los «Cinco Ojos» son una alianza militar creada durante la Segunda Guerra Mundial entre ‎Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y el Reino Unido. Esa alianza controla el ‎sistema de intercepción de las comunicaciones mundiales conocido como Echelon y las acciones ‎de «promoción de la democracia».
[14] «¿Qué pasa en Xinjiang?», por Domenico Losurdo, Red Voltaire, 12 de julio ‎de 2009.
[15] «El fundador de Blackwater invierte ‎en China», Red Voltaire, 7 de febrero de 2019.
[16] A raíz de su alianza con Rusia, ‎el presidente turco Erdogan ha suspendido su dispositivo de apoyo a los islamistas tártaros y ‎chechenos. Ver «Ucrania y Turquía han creado una brigada internacional islámica contra Rusia», por Thierry Meyssan, Televisión Nacional siria, ‎‎Red Voltaire, 15 de agosto de 2015.
[17] «Los 18 000 uigures de al-Qaeda en Siria», Red Voltaire, 19 de agosto de 2018.