Análisis sin
desperdicio del periodista Jaime Bayly en su programa de TV en Miami sobre las
similitudes entre la presidente Cristina Fernández Wilhem de Kirchner y
Maradona. Se aconseja leerlo hasta el
final
Maradona es
arrogante, y más que arrogante, ignorante, y más que ignorante, agresivo en su
ignorancia. Fue un virtuoso como jugador, pero no es un hombre inteligente, no
es siquiera medianamente inteligente. Es un hombre lleno de complejos y
resentimientos, un hombre turbado por las bajas pasiones, un enfermo en
permanente rehabilitación, un hombre incapaz de ser humilde y escuchar las
críticas y razonar serenamente. Es un hombre endiosado y adulado y por tanto un
hombre engañado y mal informado. No posee inteligencia natural para razonar el
juego del fútbol, como no posee inteligencia emocional para gobernar y expresar
sus pasiones. Ama a sus hijas pero no reconoce a su hijo italiano. Ama y adora
a Chávez y a Fidel Castro porque los gringos no le dieron la visa para ir a
Disney. Se pelea hasta con su sombra. Está siempre molesto, crispado. Cuando la
prensa critica el mal juego de su selección, se enfurece y dice bravuconadas de
matón. Cuando clasifica a duras penas al Mundial, sale con procacidades: que me
la mamen ahora los que me criticaron. Pues ahora ¿quién es el mamón, quién debe
mamársela a quién?. Porque, por lo visto,
quienes criticaron la natural incompetencia de Maradona para ejercer un
cargo para el que no daba la talla (el entrenador de fútbol tiene que ser, ante
todo, un estratega, y un estratega tiene que ser, ante todo, un hombre
inteligente) tenían la razón. Maradona nunca debió ser entrenador de la
Argentina porque no está dotado de las mínimas facultades para desempeñar ese
cargo.
Es
comprensible que sus compatriotas lo amen con desmesura y prescindiendo de toda
razón debido a las alegrías que Maradona supo darles como jugador de fútbol; es
menos comprensible que ese amor los turbe y enceguezca al punto de no advertir
lo que ya en las eliminatorias parecía evidente, y aún antes: que Maradona
nunca será un buen entrenador porque si no puede gobernar su vida, sus
palabras, sus turbias pasiones, sus odios y complejos y resentimientos, menos
podría gobernar a la selección argentina.
El fracaso
de la Argentina ante Alemania puso en evidencia esa simple verdad: que el
mariscal que comandó al regimiento argentino estaba lastrado por la torpeza, la
ineptitud y la arrogancia. Como consecuencia de ello, no eligió a sus mejores
hombres, sino a sus mejores amigos. Como consecuencia de ello, Alemania
destruyó a un aturdido batallón argentino y humilló a quien se creía
Napoleón."
¿Qué pasa
que los argentinos no reaccionan?. Tienen temor a las represalias de los
gremialistas y de los piqueteros, que manejan con habilidad el gobierno, un
gobierno compuesto por personajes siniestros, ladrones y corruptos, un gobierno
que se escuda en Chávez y Morales, y no tiene el valor de ejecutar obras como
Lula... Señores... ¿qué se puede esperar sino nada de esa dama que los
gobierna, que tiene un titulo trucho de abogada, y tiene la desfachatez de
decir que Obama copió el programa de gobierno de Perón y de su marido y ex
presidente, líder mundial de los corruptos, ladrones y usureros?.Respecto a la
presidente Argentina, es lamentable la pobre imagen que brinda, siempre
disfrazada con costosos vestidos, y actuando siempre en función de votos, en
lugar de pensar en el país que gobierna. Sólo proclama con labia rebuscada los
magros trabajos que ejecuta su gobierno, que siempre ronda en torno a los
desocupados, a los hambrientos y a los pobres, que al ser mayoría, aplauden y
votan a cambio de un bolsón de comida y de unos pesos.
No
desesperen, todo cambiará cuando tengan el valor de juntar a Maradona y a
Cristina en una procesadora y fabriquen alimentos balanceados para perros.-

