jueves, 13 de junio de 2013

¿QUIEN VIGILA A LOS VIGILANTES?

La inseguridad ; una hipertrofia irreparable

De las sátiras de Juvenal ha quedado esta locución latina tan vigente en la argentina del desmedro, el desatino y el deterioro social. ...? Hablemos de los últimos hechos de violencia. Han dejado un saldo desolador. Hasta la propia policía parece abundar en omisiones inaceptables o peor aún;  concientes del daño que producen. Pareciera que la república no se ha acostumbrado a vivir en democracia, con las obligaciones que ello impone y con las exigencias -moral mediante-, que todos debemos observar. No será este gobierno, por cierto, y sus reformas que lleva implementando hace diez años con resultados nefastos. Hay tantos exonerados como principiantes y tantos corruptos como ineficientes; una sórdida corruptela generalizada los hace participes en todos los delitos. Es así que tanto regentean un garito, como, indiferentes, olvidan su misión de proteger al ciudadano. Y van mas allá; son participes necesarios en los delitos y deliberadamente encubren y disfrazan las pruebas en un homicidio. Ahora, este accionar es protesta o es algo peor ; una conspiración silente. No fueron ajenos los ministros. Señuelos de una presidenta descontrolada, solo ejecutaron órdenes mal concebidas y peor ejecutadas. En la república de Platón se socializaba la disputa entre gobierno, moral y policía. La naturaleza ecléctica del dialogo socrático imprimía a la sociedad un status cognoscible, dividiendo a sus habitantes en esclavos, obreros, y comerciantes. La clase guardiana estaba para proteger a la sociedad y de ahí la duda... ¿Quien vigilara a los vigilantes?...Platón responde : Los mismos ciudadanos. Para ello encara una picardía de hacerle creer a los guardianes su superioridad y es su deber, por consiguiente, proteger a los "inferiores". Inteligente síntesis en aquellos siglos. La respuesta de Platón es una alternativa viable en esta argentina del siglo XXI. Los ciudadanos. Solo nosotros, con una actitud clara, responsable e inteligente, podremos derrotar al delito. Casos tan aberrantes como los que nos azotan diariamente (el caso de la niña violada, el hincha de fútbol, solo por mencionar los últimos) son producto de malas administraciones que no solo terminan con la república sino con los quedan dentro. Cuando un país esta regido por esta gente que piensa solo en hacer dinero para sí, para los suyos, sus grupos y clanes, están llevando al abismo al país. El corrupto, por su mala fe, termina siendo ignorante de sí mismo, y determina su perfil : ignominia y ese autoritarismo que asume rodeado de impunidad y falsos conceptos. El engaño que pergeña falseando historia y personalidad termina confundiéndolo, de manera tal, que ya no se reconocen como si mismos sino en una escala superior, la de patriota moderno. Ya no son parte la cosa material, los negocios, la especulación, sino que va mas allá ; está dentro del individuo, toca su condición humana. La peor corrupción, la mas tenebrosa, es la que afecta a la cabeza, la mente...La inteligencia. Platón sigue vigente en esa República y sus diálogos con Sócrates : "El que maneja el engaño y la mentira acaba siendo pura falsedad"... Una sentencia premonitoria?...No. Una realidad vigente de nuestra sociedad política Lorena Udaeta Siles