viernes, 14 de diciembre de 2012

ANTIMAFIA-



                                   OPINIÓN
Una vez Pedro Ordimán se encontró con el Gigante. El Gigante lo desafió: cuál tenía más fuerza de los dos, y para demostrar su poder abrazó un gran árbol y, apretándolo contra su cuerpo, lo arrancó de raíz. Le tocaba el turno a Pedro, y ¿qué iba a hacer? Sin inmutarse Pedro sacó un piolín de su bolsillo, una punta ató en un árbol y se largó a caminar. -¿Qué estás haciendo, Pedro?- le preguntó el Gigante. Y Pedrito le explicó: -Voy a rodear todo el bosque con el piolín, así de un sólo tirón lo arranco entero-. -No, no hagas eso, por favor- le rogó el Gigante: -Al bosque lo necesito yo para vivir, es mi guarida, y si lo sacas entero no voy a tener donde meterme-. Entonces, triunfante, Pedrito guardó su piolín: el Gigante había reconocido su superioridad.
Me acuerdo del cuento porque yo, bien o mal, he solicitado a la Legislatura la creación de una comisión que se encargue de buscar mejores armas para que la justicia y la policía combatan a la corrupción y a la mafia. Después de haber pasado en ese entonces por la comisión de asuntos constitucionales, se acepto la creación de la comisión antimafia con tres miembros, el apoyo y asesoramiento que se procure,  y se encargue, de investigar (sí, de investigar) todo el manejo irregular o ilícito de fondos públicos, todas las prácticas y el accionar mafioso, las irregularidades ciertas y las presuntas en toda la administración pública y en cada uno de sus entes autárquicos y descentralizados.
Qué ha pensado en ese momento la Legislatura que nunca la integró ¿que yo, asustado, como el Gigante, iba a decir “queden las cosas así  nomás? y no es así. Yo apoyo y sostengo que debe funcionar la comisión antimafia, con el objeto de proyectar medidas que faciliten, mejoren, actualicen la acción de la policía y de la Justicia en su lucha contra la corrupción y el delito organizado. Los Legisladores tienen la responsabilidad de brindar mejores instrumentos a quienes velan por la seguridad.
El secretario de Seguridad, ha declarado que la globalización ha producido la aparición de nuevas formas de delito, y que “la sociedad debe darse las leyes para protegerse de esas nuevas formas de organización ilícita”. Coincido plenamente, y no ahora sino desde mucho antes. Por eso es que vengo bregando por la constitución de una comisión especialmente dedicada a este problema, una comisión antimafia. He sostenido que “tenemos la obligación de procurar los medios adecuados para que las mafias, el crimen ejecutado por organizaciones tenebrosas, la delincuencia armada de estructuras tácticas que apelan a la corrupción como una de sus implementos más eficaces, sea combatida de la mejor forma posible por una sociedad que no se resigne a la impunidad como si se tratara de una fuerza de la naturaleza. No basta decir debemos actuar. ¡Actuemos!”
Hasta ahora no he conseguido que se atienda mi pedido.
Podría implementarse a nivel Nacional, máxime si se tratará un proyecto de ley sobre prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus victimas.
DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN
Ex-Secretario de la Corte, Ex-Juez, Ex-Fiscal; Ex-Ministro de Seguridad